viernes, 31 de octubre de 2008

EL ARTE Y HEIDEGGER

Desde el Idealismo del s. XIX, el Arte parecía algo de la Historia. Hegel en sus Lecciones de Estética había dicho: "Para nosotros, el Arte ya no es un modo en que la verdad se procura su existencia" (Obras completas, vol. X, 1, 134). Desde esta época el pesimismo respecto al Arte comenzó a dominar el pensamiento estético (Schopenhauer, Nietzsche etc.). La crítica contra el arte moderno, a la vez que la nostalgia del arte pasado fue lo común en toda esta época y hasta bien entrado el s. XX. En 1935 Martin Heidegger pronuncia una conferencia en la Kunstwissentschaftlichen Gesellschaft de Frigburgo, en la que se pregunta sobre el origen de la obra de arte. La importancia de la conferencia está en el replanteamiento de la posibilidad de la obra de arte y de su función en la historia. Como se sabe, después del Idealismo Alemán, existió una descomposición general en la Filosofía, en la que multitud de escuelas y pensadores intentaron, cada uno por su lado, "refundar" la Filosofía... En el caso de Heidegger la radicalidad llega al extremo, llegando a preguntarse de nuevo por el Ser en su obra "Sein und Zeit". Este es el punto des vista desde el que se pregunta, en la conferencia que he señalado, por el origen de la obra de arte. Desgraciadamente el resultado de la especulación es decepcionante. La radicalidad de la pregunta acaba por perderse en un discurso fenomenológico, descriptivo, en el que sí aparecen atisvos de "buenos caminos" para la reflexión..., pero terminando siempre en el juego semántico de palabras usadas en circunloquios sin lógica. Para examinar con criterio la Filosofía de Heidegger hay que estar muy atento a la "trampa" de su método. La reflexión de Heidegger es enormemente tramposa... El camino de su lógica no es deductivo, si no que es "creativo". Heidegger no usa las palabras para desentrañar la realidad..., escoge el significado de las palabras, para crear conceptos artificiosos con los que "interpreta" la realidad. Por ello, en la Filosofía de Heidegger encontramos mucha linguistica, mucho significado creado y buscado para las palabras, el invento de palabras..., y una apariencia lógica para el discurso. Pero dicho esto, en lo que dice, a veces se acerca a la verdad... En el caso del origen de la obra de arte, Heidegger parte radicalmente de un mal enfoque: la relación entre el artista y la obra de arte. No puede haber uno sin el otro, y ello es posible porque existe el Arte... Y dicho esto, enfoca directamente el problema desde el objeto. Examina el objeto para llegar a la obra..., en la que sí aparece el hombre..., señalando que es en el significado de la obra en el que se encuentra el arte. La obra de arte para Heidegger es por lo tanto "símbolo". En la obra de arte se hace patente el significado... Ella es el resultado de una lucha entre el "mundo y la tierra", en la que se referencia un significado para el hombre... Si nos fijamos en el camino del pensamiento de Heidegger, la obra de arte es interpretada no desde la Belleza, sino desde la Verdad... La obra de arte se convierte de esta forma en una manera de desvelar significados de la realidad, en la que el artista tiene la función de obrar como un "desvelador" de ese misterio. El desenfoque de la respuesta, viene condicionado por el desenfoque de la pregunta... La pregunta por el origen de la obra de arte, no puede contestarse desde la "cosa", el objeto, la "obra"... Este enfoque remite siempre a una pregunta epistemológica: ¿qué puedo saber?..., y la respuesta, aunque se plantee bajo el mando de la estética, no puede ser otra que una respuesta en orden a la verdad de lo que el hombre puede conocer... Por ello, dice en la citada conferencia: "Una velada fatalidad suspendida entre lo divino y lo contrario a lo divino recorre el ser. Gran parte de lo ente escapa al domino del hombre; sólo se conoce una pequeña parte..". Con este enfoque del problema sobre la obra de arte, la respuesta de qué sea Arte sale totalmente del discurso... El problema se ha convertido en un problema de conocimiento del ente y el ser, y la forma de desvelar su significado... En la epistemología de Heidegger, conocer no es especialmente problemático (ajuste entre la cosa y el entendimiento), pero sí lo que qué sea la cosa... la realción entre ente y ser es en la filosofía de Heidegger algo muy problemático, sin un sentido concreto..., y que queda remitido al "significado"... Heidegger no puede responder de manera absoluta que es el ser.., y cuando se atreve a responder, la respuesta es siempre relativa... En definitiva, no existe nada seguro y absoluto en el ser... En consecuencia, la verdad esta sumida en este relativismo, al que también lleva, por su enfoque, al arte... En la conferencia que analizamos, Heidegger habla de la belleza como "modo de presentarse la verdad como desocultamiento". Y hasta aquí tiene razón. Pero no más razón que Santo Tomás de Aquíno al hablar del principio de participación, e incluso de la relación entre Verdad, Deber y Belleza. Nada nuevo dice Heidegger... La novedad está en la mutilación de Dios en su Filosofía. Lo que se alcanza con la Folosofía de Heidegger es describir el fenómeno de conocer... pero no dice qué es lo que conozco y dónde está aquello en lo que el conocimiento es absoluto... Del mismo modo, dice que la belleza es conocer... pero no dice que es eso en donde esta la Belleza en absoluto... Por los estudios Teológicos de Heidegger y su especialización en Filosofía Medieval, hay que suponer que conocía perfectamente el principio de participación de Santo Tomás..., y con otras palabras esto mismo es lo que dice cuando señala que el hombre conoce la verdad de forma incompleta... pero la pregunta sigue ahí... ¿Dónde esta la plenitud de la respuesta? No se puede afirmar que existe la "parte", sin afirmar a la vez (aunque no sea explicitamente) que existe el "Todo". Heidegger esta dispuesto a describirnos la "parte"..., pero nada dice del "Todo". Su Filosofía estética queda remitida a la consideración de la obra de arte como un "simbolo" revelador no se sabe de que y cuantos significados... Para no quedarnos a medio camino, sí quiero dejar señalado cual es el prejuicio de Heidegger. El camino hacía la afirmación de lo que vengo llamando "Todo" necesita de la Fé. El entendimiento y la razón sólo pueden avanzar un pequeño camino del ser desde el ente..., la proyección hacía el "Ser" necesita de otra facultad: la Fé. Una filósofa de la escuela de Heidegger (discipula de Husserl) sí se atrevío a dar ese paso: Edith Stein. Libros suyos traducidos al español como "Ser finito, Ser eterno", "Ciencia de la Cruz" (precioso libro basado en el cántico espiritual de San Juan de la Cruz), descubren los prejuicios de la filosofía existencialista de Heidegger.

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