domingo, 7 de febrero de 2010

El tema de la muerte en la literatura oral kawésqar (alacalufe)

El tema de la muerte en la literatura oral kawésqar (alacalufe)

Óscar Aguilera Faúndez

Resumen

De la literatura oral de los pueblos fueguinos la más desconocida es la de los kawésqar, etnia que habita el extremo sur de Chile, y que se cuenta entre las más antiguas de las que poblaron el confin austral del continente. Este artículo presenta algunos textos míticos sobre la muerte, transmitidos oralmente y rescatados por el autor en trabajos de terreno. En estos textos se examina el tema de la muerte en relación con el sueño, y de las relaciones entre los mundos mítico y real. Se establece, asimismo, una clasificación de los relatos, sobre la base de una tipología de la muerte.


Introducción

Los kawésqar actualmente se encuentran divididos en dos grupos que habitan el extremo sur de Chile: el grupo residente en Puerto Edén, en la isla Wellington, situada en la zona de los canales de la Patagonia Occidental, compuesto por 12 personas, y el grupo de kawésqar urbanos, que reside en Puerto Natales y Punta Arenas. Estos últimos, de acuerdo al criterio de CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena), que incluye en los grupos étnicos a todos los individuos que se auto-reconozcan con ascendencia indígena, sumaría más de 300. No obstante, casi todos los miembros del grupo de Puerto Edén consideran como étnicamente "legítimos" sólo a aquellos que han emigrado de este lugar hacia la ciudad, son hablantes de la lengua y de padre y madre kawésqar. El número de estos individuos no supera las 15 personas.

De la literatura oral de los pueblos fueguinos, la más desconocida es la kawésqar, pues se posee una rica documentación de los selk'nam y yámanas (o yaganes), gracias a la labor de investigación de Martin Gusinde. Sin embargo, el material que se puede encontrar en el tercer tomo de su monumental obra "Die Feuerland-Indianer", dedicado a los alacalufes (que él denomina "halkwulup"), es extremadamente reducido. Tal vez esto se deba al poco tiempo que pasó con el grupo meridional alacalufe y su desconocimiento de la lengua.

Tampoco en la obra de Joseph Emperaire, "Los Nómades del mar", más conocida que la de Gusinde, encontramos información sobre la tradición oral, a pesar del largo tiempo que cubrió la investigación en terreno de este autor.

El hecho de que en las dos obras más importantes y detalladas sobre esta etnia no se encuentren datos sobre mitos y leyendas, hizo pensar que tal acervo cultural había desaparecido hacía mucho tiempo ya. No obstante, en nuestros trabajos de campo hemos comprobado lo contrario: la literatura oral se siguió transmitiendo y se ha conservado hasta el presente, aunque en la actualidad se encuentra en forma fragmentaria, y muchas veces sólo a partir de varios fragmentos se puede reconstruir un mito. Esto se debe principalmente a que los narradores expertos ya han desaparecido, y los informantes que recuerdan los relatos se consideran menos hábiles e incapaces de alcanzar la destreza oratoria y el estilo de sus fallecidos congéneres.

El último de los grandes narradores fue Juan Zambrano (Cerksáu), cuya muerte ocurrida en 1983 lamentan mucho los actuales miembros del grupo de Puerto Edén. Su lugar habitual de residencia era la isla Guarello, donde vivía como solitario, ocupado en faenas de pesca y recolección, cuyo producto comerciaba con el personal de la mina de caliza de la Compañía de Acero del Pacífico, que funciona en Guarello. De vez en cuando hacía algunas visitas a Puerto Edén, donde sus historias eran escuchadas ávidamente. Uno de nuestros informantes narra así como aprendió de él y se lamenta de su desaparición:

Jaláu kawésqar arhána jetæl-hóraras. Kuosá kuos jehánar-k'ejéqas, jehánar-hóro-afqát kuos k'iót kepás ak'uás. Kuosá asætal ak'uás jaláu eik'óse kuteké kius jektá-qei-so-hójok kuos asesekcés cecáu-jetáqtæs kuteké seplaktæs asætal-er-k'éna jewá hójok-s as. Kuos as jehánar-k'ecé-s-jenák. Seplalái-s kuk ka kuos asætal ka kuos asáqas-keséktal-er-as-er-k'éna as kuo. Kuosá kuos jehána-afqát kuo kep ak'uás ka kuos asætal-ker kuos kepásna-k'ejéqas-atál as keráu; æs qólok táu háute æs-c'éwe-terrék jenák-atál-s kuosá kuo kepás ak'uás atál-as sa. Kuosá eik'óse qólok kuosá kuos jetáktas kóka kuos asætal-jowá-er-k'éna as kuo. Kuos ceá kiut askét kuos eik'óse-k eikuakuálok-ker-hóraras jenák. Atqásap eik'óse ak'uá kuteké kajésqa qárwes eik'óse kuosá jetáqtæs kuos asetálap-hóraras kuo. Kiúk cejá kuos asakuálok-ker-hóraras kuos jenák as, kuos seplás kuos asenák-k'enák as.

"Antiguamente andaba el anciano. Y todos se han muerto, se han ido muriendo [los ancianos] y los últimos (= la gente de ahora) ya no saben nada más. Y contaba cuentos antiguos y sus vivencias, y al contarlo se entusiasmaba, y cuando le preguntaban solía contar. ¡Y se fue a morir! Cuando le preguntaban contaba todo. Y al morirse no hay nadie que cuente [como él], pues todos han olvidado todo; yo sé que todos los que están al otro lado (= al otro lado de la bahía) no saben nada. Y yo sé contar cuentos, y cuando me dicen que lo haga, lo empiezo a contar. Y yo aprendí de él. El cuento del ratón y el cuento del pájaro, del pato quetro, a animarlo lo contaba. Ahí yo aprendí y aquí estoy, y cuando me preguntan, yo hablo".



Características generales de los relatos míticos

Los textos míticos que hemos podido rescatar en diversos trabajos en terreno presentan una versión resumida y fragmentaria, distinta a la manera tradicional de narrar. No obstante, conservan rasgos formales de la que debió ser su estructura normal. Al comparar los diversos tipos de textos narrativos se observa, por ejemplo, que los textos no míticos no contienen formas canónicas como los míticos y son más libres en su forma, a pesar de la imposición de tópicos por parte del investigador, puesto que no son textos espontáneos, sino predeterminados por el lingüista. La fijación de tópico, en todo caso, no influye en el estilo individual del narrador y encontramos distintas modalidades de narración, como por ejemplo, en las que predomina el diálogo en forma de citas directas, o en oraciones que forman períodos asindéticos largos donde la paráfrasis ocupa un lugar importante.

Los mitos generalmente aparecen introducidos por formas canónicas, comúnmente compuestas de dos oraciones coordinadas asindéticas: una oración simple en donde el tiempo va marcado por un sufijo de pasado mítico o narrativo (-hójok), seguida de una oración "pseudo pasiva reflexiva", formada por un solo verbo con un sufijo genitivo:
(1) fcakiáns sa jenák-hójok, eikúksta-s
Había una vez un zorzal, se cuenta.

(2) kenakéna-s wa cemnák-hójok, eikúksta-s
El pájaro carpintero mataba a golpes, se cuenta.



La segunda oración que forma el período asindético narrativo puede estar constituida por una oración simple de un verbo con sufijos aspectuales y también el sufijo narrativo acompañado de genitivo y, ocasionalmente por alguna partícula temporal que hace las veces de reforzativo (como jat en (3) y asós en (5)):
(3) arkaksélas kawésqar hójok, asesekcéjer-hójok-s jat
Los astros eran personas, se dice.

(4) atqásap wa atqásap k'oának cepaqás-k'enák-hójok, eik'osekcéjer sa
A los ratones, a todos los ratones aniquilaron, cuenta el cuento.

(5) atqásap sa jéjes árka kar kekétka-k'enák-hójok, eik'osek céjer asós
El ratón corría a lo alto del cerro a mirar, contaba el cuento.

En ocasiones en que el relato propiamente tal comienza tras una respuesta o comentario del narrador, el elemento marcador temporal es elíptico:
(6) talqájes sa kuosk'ák kep
El cometocinos tampoco [tiene cuento]

(7) fcakiáns sa cafalái kskué arlái
El zorzal [tenía] agua muy secreta.

(8) as, árkap asátap as
Se fueron hacia arriba, las mujeres se fueron

En los casos en que el narrador comete un error al comenzar, tiene una "mala partida" o una vacilación, introduce la partícula askét "este que...", y estructura una nueva oración u oraciones coordinadas hasta llegar a la estructura canónica:
(9) c'elasáwe sa askét taksóktek-sélas ak'uás asesek céjer-s kok asesekcéjer-hójok
Las estrellas este que... sus hermanas que, se dice, [eran] se dice.

(10) jálau kawesqár arksá-s wa kius cacár askét laálte kuteké kajésqa léjes ksepcé-s asós kuos laálte æjámas qar-ker-hójok eikúksta
Un joven del pasado su padre este que... en el momento en que [su padre] andaba cazando nutrias y pájaros, salió y una nutria tabú mató, se cuenta.

Las oraciones introductorias de relato cumplen diversos roles asignados por el narrador en su interrelación con los oyentes :

(i) Proporcionar un resumen del cuento, con el fin de dar los detalles a continuación, mostrando la pericia del narrador. El cuento se conoce, pero el narrador le otorga su toque personal distintivo:
(11) eik'óse táwon hójok asesekcéjer wa kenakéna kius kucelákso aksarrúna-k'éjes cæpásap ak'uás kuteké kencákso-k'éjes awákso-k'éjes asesektæl-jeké eik'osektálær-hójok
se dice que tiene cuento el pájaro carpintero engañaba a su amigo para luego matarlo y también lo quemaba, lo quemaba en el fuego se cuenta

(ii) Resumir el cuento, pero requiriendo información de background por parte de los oyentes, aunque la diferencia con el ejemplo de arriba sólo radica en que no se hace el resumen completo:
(12) C'elaqájo sa kástap-hójok asesekcé
El chancharro (cierto pez, Sebastodes darwini ) fue arrojado al agua se dice

(13) Atqásap wa atqásap k'oának cepaqás-hójok eik'osekcéjer-hójok sa
A los ratones, a todos los ratones aniquilaron, se cuenta

(iii) Establecer la ambientación:
(14) Jála kawesqár ak'uás eik'óse eik'osekcéjer-hójok Asé-arlái-asé kawésqar, eik'olájer-s kok
La gente del pasado que narra el cuento era gente del Brazo Norte, cuenta el cuento

En el ejemplo de arriba, la narración comienza con la ambientación, el lugar donde ocurrirán los eventos, y termina la sucesión de oraciones con la forma canónica seguida de una partícula suspensiva ( kok ) que anuncia que seguirá un evento o algún comentario del narrador. En (14) es el primer caso: kstal pe arrakstáwar ak'uás asós kuos cekéja jefejáqas-hójok eikúksta = era un grupo grande, el cual fue devorado por un animal, cuenta el cuento.

(iv) El rol es inverso al anterior, aquí se narra un evento, seguido por la ambientación:
(15) Atqásap askét talaktáf kástap-kténa kuktép kekéhoi [ ] eik'osekcéjer asós kekehójer Eiwaitáuher-kar kius léjes-ho kar hójok eikuaksenák-er-hójok-s
El ratón botaba chamiza al mar y ahí pasaba corriendo, se contaba cruzaba corriendo al cerro Eiwaitáu, la isla era su puesto de observación, se contaba.

(v) Entregar información explicativa, en los términos que describe Grimes (1975 : 56 ss.) como background. Existen diversas variantes:

(v.1) Información explicativa pura para terminar en una estructura de silogismo:
(16) Kajéco táu eik'óse táwon hos asékta sa : kajéco sa kius asáqe asesekcéjer-hójok kuos akcáwe-jeké táusa afcár-kstái ka kius kutæl jefétæl-hójok asesekcéjer-hójok kuos ku-aksék kuos kejéro-ketæl hos sa kius takés
El martín pescador tiene cuento se dice: el martín su comida se dice eran cholguitas solamente, frente a la fogata las calentaba para cocinar se dice y por eso son rojas sus plumas.

(v.2) Información explicativa seguida de ambientación y luego más información explicativa en forma de canción:
(17) Jekcál sa eik'óse táwon; afcár jektál-k'ejésap jekcál jektál hójok sa kejá-japána :
kejá-japána, kejá-japána atektegrá, atektegrá,
kejá-japána, kejá-japána t'aqás-kecéjer jektál-kesekcál
El ciervo tiene cuento; le canta al fuego, la canción del ciervo es del cervatillo gordo :
[sigue la canción].

(v.3) Información explicativa seguida de un evento:
(18) K'iúncar sa tákso, æs tælksta qólok-s, æs afcók asahák-er-fqat sa, æs tælksta qólok-afqát sa, k'iúncar ksekená-ker-hójok æs... eik'olájer kuos
El zorro una vez, yo lo sé de oídas, mi esposa lo contaba, yo lo sé de oídas, el zorro huyó/huía mi... se cuenta.

(v.4) Información explicativa seguida de ambientación y evento:
(19) K'iúncar sa jáu æs-asék ak'uás æs-kas eik'óse jenák hójok eikúksta, kius... kius tarkéjep sa c'afalájep jenák eikos... ak'uás jeqapc'éwe álæs sa kejétal, kejétal-hójok eikúksta-s
El cuento del zorro es de por estos lados, su... su ... suegro era la lechuza cuent... que volaba de noche, se cuenta



Los componentes post-introductorios están formados por oraciones enunciativas aclaratorias, a veces va una canción alusiva al texto y oraciones secuenciales que forman la sección media del relato. Se agregan además oraciones de cita, directas o indirectas. Las primeras tienen como función dar viveza al relato al asumir el narrador la posición del o los personajes. Estas apariciones de cita directa eran mucho más frecuentes en el pasado, especialmente por parte de los narradores expertos, quienes agregaban un colorido especial al relato con cambios de voz o entonación. Tanto la cita directa como la indirecta generalmente se dan hacia el final del relato o en una parte intermedia que señala clímax:
(20) "Ak'iápær kuos as kep aká?"
Kuosá kuos kius aihiól-sélas :
"Kuos kskená kekiájeks-qei-sekóna-ar akcélo teselónar".
"¿Adónde se fue que no está?"
Y su hija [dijo]:
"Creo que huyó corriendo a pesar de que se le pidió que no huyera".



Las citas indirectas son mucho más frecuentes, en especial porque ya no existen narradores expertos que "actúen" el papel de los personajes, de allí que se haga frecuentemente mención a "como contaban/decían los difuntos":
(21) Atqásap akc'éwe-s wa táwon eik'óse táwon sos. Kius akc'éwe akcólai-s atqásap akc'éwe-s táu æs-c'éwe aksér táwon æskuosk'ák ka eik'osekcéjer asós. Sæltal-asé-tqal kas ka talaktáf kástap kekiól-k'enák-qei-so-hójok eikuahák-er sos; cecél ac ál eik'uahák tawaisélok-er-hójok.
El ratón tenía un pozo, contaba el cuento. El ratón bebía de su pozo solamente, así, como se contaba por aquí. Allá en la bahía del seno Sæltal arrojaba su chamiza, ponía un palito tras otro, según contaban; los dejaba, como contaban los difuntos.

(22) Kiúka kuos jekcál aselájer-s kok awók'iot tæsqar awók'iot táwon kuos lói.
Después dijo que el ciervo que iba a entrar traía un tizón en la cabeza.

En el desenlace casi la totalidad de las narraciones terminan con un evento de carácter decisivo en la resolución final del relato; el conflicto termina positiva o negativamente y es cerrado por una oración (o dos o más oraciones que forman un período asindético) generalmente introducida por kuos u otra partícula derivada de la anterior, más una oración pseudo-pasiva canónica. Rara vez el desenlace se da mediante una cita directa (v. ejemplos 25 y 26), seguida de una conclusión o bien la repetición de una canción ya introducida en el cuerpo del relato:
(23) kuósos sa aswákiar, eit'áksta aswálai-k'enák-hójok, eikúksta.
después amaneció, amaneció con tiempo bueno, se cuenta.

(24) kuos k'oának jétqa-k'ejéqas, asesekcéjer-hójok jat.
y todos subieron [i.e. la luna y las estrellas], se dice, en ese entonces.

(25) "Tæs c'erraqás, [h]annó ce tæs c'erraqás weejáu aaa, kar-s tæs kstái kc érksta-ker".
"Mi ojo está roto, mira, yo tengo mi ojo roto, ¡weeejáu aaa!, el palo penetró en mi ojo".

(26) kuos hánno : "Páu askét kujæktar kújes pap-ker-pas jetékta-kóna-ar, aswálak ko-aswálak ka kuos cekék-sekué".
y he aquí que [decía]: "Afuera (= en los canales) este que... estará disfrutando de una fogata allá, mañana o pasado mañana volverá".


* Publicado en Anales de la Universidad de Chile. Sexta Serie N° 6, diciembre de 1997, pp. 13-40

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