martes, 10 de junio de 2008

MITOS,RITOS Y LEYENDAS CHINAS

MITOLOGIA CHINA

La religión china y los mitos
La religión China es politeísta y sincrética, y, a pesar de que dominan el Taoísmo y el Budismo, la sociedad de este ingente país nunca ha rechazado la incorporación de otras religiones indígenas o foráneas (el Cristianismo, por ejemplo). A pesar de que aparentemente cada religión defiende una doctrina diferente, algunas de ellas no pueden diferenciarse estrictamente. La sociedad y la religión chinas han sido capaces de cohesionar creencias que en principio pudieran ser opuestas, lo cual revela su carácter sincrético. En este Cuaderno Didáctico dedicamos un apartado a cada una de las principales religiones del mundo y por lo tanto, en este estudio dedicado a China, no vamos a profundizar más en las doctrinas de cada religión.
No disponemos de ningún mito de creación y ordenación del mundo en sentido estricto, pero sí podemos reconstruir algún mito referente a dioses y seres creadores: P'an-Ku (también conocido como Pan-gu), Niu-kua... Además, contamos en la tradición china con relatos y leyendas de reyes, emperadores o héroes mitológicos en los que aparece alguna referencia al proceso de formación y organización del mundo tal y como lo conocemos; por ejemplo la historia de Yu «el Grande» o la leyenda de Huang-ti. La ilimitada imaginación de los hombres distorsionaba los acontecimientos y así surgieron estos mitos que con el tiempo se transformaron en leyendas.
La mitología china es el conjunto de relatos fantásticos relativamente cohesionados de la cultura de la antigua china. Muchas de sus leyendas toman lugar durante el período de los tres augustos y cinco emperadores. A pesar de la influencia de la civilización japonesa antigua, mucho de la mitología china es única.
La mitología china se conoce gracias a textos que datan esencialmente de la dinastía Han. Al no tener más de 2.000 años de antigüedad, estos escritos apenas pueden clasificarse como recientes. Además, fueron redactados por doctos que a veces reinterpretaron la mitología de acuerdo con sus concepciones filosóficas. De este modo, transformaron a los más importantes dioses en soberanos virtuosos que reinaban en tiempos antiguos. También asociaron a sus dioses con las cinco direcciones (es decir, los cuatro puntos cardinales y el centro) según una cosmología elaborada durante la Antigüedad temprana.
Se puede tener una idea de lo que era la mitología china "original" comparándola con los relatos de otros pueblos en el Extremo Oriente. Al extender esta comparación a toda Eurasia, se puede apreciar que una gran parte de esta mitología es de origen indoeuropeo. Posee pues semejanzas totalmente sorprendentes con las mitologías germana, griega o eslava. Eso se debe a la invasión de China por un pueblo indoeuropeo, los tocarios, hace más de 3000 años.
Mitos y leyendas
Mitología china

➢ Los Hsien
(Sobre los ocho inmortales de las tradiciones chinas.)
➢ Arbol Fusang
➢ Dragones y serpientes


Los Ocho inmortales
➢ Ts'Ao Kuo-Chiu
➢ Chung Li Ch'uan
➢ Ho Hsiang-Ku
➢ Han Hsiang-Tzu
➢ Lan Ts' Ai-Ho
➢ Lu Tung-Pin
➢ Li T'eih-kuai
➢ Chang Kou-Lao
➢ Li Hai y el sapo
• Pan Gu y la creación del mundo
• El mito de la creación del mundo en la tradición china.

• Los diez soles del cielo





El mito del enorme huevo cósmico
Hemos hallado distintas versiones del mismo mito, pero todas ellas coinciden básicamente en la presentación de una misma idea: encontramos un mito, que como muchos otros, nos lleva a la forma de caos preexistente, a un Universo original sin definir (el huevo cósmico), donde reside un ser superior (P'an-Ku), de cuya acción y sacrificio procede nuestro Universo (ordenó el mundo y al romperse el huevo, P'an-Ku murió). La primera mención de esta legenda, la encontramos en el libro de Xu Zheng en el Periodo de los Tres Reinos (220-265 d. C.).

En la cultura china este mito está muy arraigado, incluso hay una frase hecha a partir del mismo: «Desde que P'an-Ku creó el cielo y la tierra», para significar desde hace mucho tiempo.
En una de las variantes del mito encontradas, se nos relata que al principio, los cielos y la tierra eran solamente uno y todo era caos. El Universo era como un enorme huevo negro, que llevaba ren su interior a P'an-Ku. Tras 18.000 años P'an-Ku se despertó de un largo sueño. Se sintió sofocado, por lo cual empuñó un hacha enorme y la empleó para abrir el huevo. La luz, la parte clara, ascendió y formó los cielos, la materia fría y turbia permaneció debajo para formar la tierra. P'an-Ku se quedó en el medio, con su cabeza tocando el cielo y sus pies sobre la tierra. La tierra y el cielo empezaron a crecer a razón de diez pies al día, y P'an-Ku creció con ellos. Después de otros 18.000 años el cielo era más grande y la tierra más gruesa; P'an-Ku permaneció entre ellos como un pilar gigantesco, impidiendo que volviesen a estar unidos. El relato sigue contando cómo Pan-Ku falleció y distintas partes de su organismo, se transformaron en elementos de nuestro mundo. Su aliento se transformó en el viento y las nubes, su voz se convirtió en el trueno. De su cuerpo, un ojo se transformó en el sol y el otro en la luna. Su cuerpo y sus miembros, se convirtieron en cinco grandes montañas y de su sangre se formó el agua. Sus venas se convirtieron en caminos de larga extensión y sus músculos en fértiles campos. Las interminables estrellas del cielo aparecieron de su pelo y su barba, y las flores y árboles se formaron a partir de su piel y del fino vello de su cuerpo. Su médula se transformó en jade y en perlas. Su sudor fluyó como la generosa lluvia y el dulce rocío que alimenta a todas las cosas vivas de la tierra.
En otras versiones del mito de P'an-Ku, sus lágrimas fluyeron para convertirse en ríos y el resplandor de sus ojos se transformó en el trueno y el relámpago. Según esta interpretación, cuando P'an-Ku estaba contento brillaba el sol, pero cuando estaba enfadado negras nubes cubrían el cielo.
También la aparición del ser humano, se explica en este mito de P'an-Ku, ya que según algunos relatos, las pulgas y los piojos que P'an-Ku tenía en su cuerpo, se convirtieron en los antecesores de la humanidad.
En otras interpretaciones P'an-Ku es descrito como el gigante chino que nació como un enanito dentro del primitivo huevo cósmico. La parte superior del huevo formó los cielos (Yang) y la parte inferior formó la Tierra. P'an Ku creció diez pies por día y empujó la cáscara del huevo un poco más y un poco más. Entonces, transcurridos 13.000 años (en vez de los 18.000 de las versiones anteriores) P'an-Ku estalló. Sus ojos se convirtieron en el sol y la luna (en esta parte sí coincide con otros relatos); su cabeza se transformó en las cuatro montañas sagradas (en otras versiones son cinco); su sangre dio lugar a los mares y los ríos; de su pelo se formaron los campos y los árboles; su aliento se transformó en el viento, su sudor en la lluvia y su voz en el trueno. Las pulgas que vivían en su cuerpo eran los antecesores de los seres humanos.

Encontramos una variante de este mito que nos relata que P'an-Ku se formó a partir de los cinco elementos, y que él creó la tierra y el cielo con el cincel y el martillo. La tradición taoísta suele representar a P'an-Ku como un ser primitivo velludo que lleva un gran martillo con el cual rompe la roca primigenia.
Algunos estudiosos consideran que su origen está en el sur de China o en el sureste asiático y hay zonas del sur de China donde el culto a P'an-Ku todavía pervive, levantándose multitud de templos y pabellones en su honor. Entre esos pueblos, donde la leyenda de P'an-Ku está muy extendida, P'an-Ku es representado como un ser con cuerpo de hombre y cabeza de perro y se le conoce con el nombre de rey Pan. En una de esas leyendas, se cuenta que P'an-Ku se casó con una princesa como recompensa por traer la cabeza de l rey Fang al rey Gao Xin, quien había prometido la mano de su hija a quien le trajese la cabeza de su enemigo, y fue P'an-Ku quien realizó tal empresa. Pero la princesa no quería ser vista con aquel ser, con cuerpo de hombre y cabeza de perro, y se mudaron a las lejanas montañas del sur de China. Allí pudieron vivir felices y tuvieron tres niños y una niña.
Como se señala anteriormente, los relatos coinciden en múltiples detalles, pero también contienen datos diferentes, sin embrago en todos ellos apreciamos que es P'an-Ku el creador del Universo y que nuestro mundo existe gracias a su sacrificio. El huevo cósmico donde se formó P'an-Ku es un claro ejemplo de la idea de caos primitivo (el «enorme huevo negro», mencionado en la primera versión expuesta de este mito). En el mito de creación de P'an-Ku también encontramos la idea de la formación de la tierra y el cielo a partir de la separación de la materia original y primitiva. Por otro lado, esta leyenda china recuerda al mito nórdico del gigante Ymir, ya que en ambos casos, la tierra, el cielo y otros elementos de la naturaleza (la lluvia, los árboles...) Surgen como restos corporales de esos seres primitivos.


La diosa Niu-kua arregla el cielo
En la mitología china Niu-kua (a veces Nv-Kua) es una de las divinidades femeninas más antiguas. Niu-kua es definida en el más antiguo diccionario chino por el filólogo Xu Shen como «la encargada de la reproducción de todos los seres vivos», por lo cual, muy posiblemente su origen está asociado con la fertilidad. Hay varios relatos que nos hablan de esta diosa y según cuenta una leyenda ella es quien creó al ser humano
Según relata una de estas legendas la tierra era muy bonita, en ella crecían las flores, los árboles y estaba llena de animales, pájaros, peces y muchas otras criaturas. Pero, a pesar de ello Niu-kua se sentía soledad. Ella descendió y cogió un pedazo de tierra, la mezcló con agua y la moldeó hasta formar una figura a su semejanza. A medida que la iba amasando, la figura cobraba vida, hasta que se convirtió en el primer ser humano. Niu-kua estaba tan complacida con su creación que continuó elaborando más figuras, tanto de hombres, como de mujeres. Ellos danzaron alrededor de Niu-kua llenos de gozo y agradecimiento y dejó de sentir soledad. Sin embargo, no es este el aspecto que más nos interesa de la diosa Niu-kua.
En algunas interpretaciones de la leyenda, Niu-kua aparece al mismo tiempo como la hermana y la esposa de Fu-hi, el legendario gobernante que enseñó al ser humano a domesticar a los animales y el que le mostró el matrimonio. Niu-kua y Fu-hi fueron pintados como con colas de serpiente entrelazadas y con un niño entre ellos, en un mural de la Dinastía Han del Este (25-220 d. C.) en el templo de Wu-liang en el pueblo de Jiaxiang (provincia de Shadong).
Otro relato, más relacionado con el tema de este Cuaderno Didáctico, nos cuenta cómo Niu-kua arregló el cielo. Según esta leyenda, dos deidades estaban en guerra: Gong-Gong, dios del agua, y Zhu-Rong, el dios del fuego. Estos dioses, ferozmente enfrentados, lucharon por todas partes del cielo y de la tierra, causando en todo lugar desorden y destrozos. El dios del fuego ganó, y, encolerizado, el dios del agua, golpeó la cabeza de Zhu-Rong contra la montaña Buzhou (una cumbre mítica). La montaña se derrumbó y así el gran pilar que sostenía al cielo y lo sujetaba, cayó. Como consecuencia de aquello, la mitad del cielo se desplomó, dejando un enorme agujero negro. De repente, llegó un gran caos, la tierra se agrietó, los bosques ardieron en llamas, las serpientes y otros criaturas feroces atacaban a los humanos. Muchas personas ardieron, otros se ahogaron, y muchos más fueron devorados por las bestias. Fue un desastre sin precedentes. La diosa Niu-Kua, afectada por lo que le estaba sucediendo a la humanidad y por su sufrimiento y dolor, decidió arreglar el desastre y enmendar el cielo, terminando así con aquella catástrofe. Para ello, mezcló varios tipos de piedras de colores y con la mezcla resultante reparó el cielo. Entonces, mató a una tortuga gigante y utilizó sus cuatro enormes patas para sostener el trozo de cielo caído. Además, cogió un dragón y lo mató, con la finalidad de espantar al resto de las malas bestias. Finalmente, recogió y quemó una gran cantidad de juncos; con sus cenizas paró la inundación desbordada para que la gente pudiera vivir de nuevo feliz.
En otras versiones, se hace referencia a Niu-kua como hermana de Fu-hi y se les describe como seres superiores con forma de dragón, generalmente unidos por sus colas. Según explica una de esas legendas, se produjo un diluvio y éste provocó un gran desastre (es necesario señalar que la idea del diluvio también está presente en otras culturas, recordemos el «Poema de Gilgamesh» o el «Antiguo Testamento»). Niu-kua reparó el cielo con piedras de cinco colores y cortó las patas de una gran tortuga para levantar cuatro columnas en los cuatro polos. Después mató al dragón negro (Kong-kong) para salvar al mundo y acumuló gran cantidad de cenizas para detener las aguas.
El único elemento dejado de aquel desastre, según cuenta la legenda, fue que el cielo quedó inclinado hacia el noroeste y la tierra hacia el sureste, y esto explica que, desde entonces, el sol, la luna y todas las estrellas vayan hacia el oeste y los ríos fluyan hacia el sureste. En este caso, el mito de la diosa Niu-kua, se utiliza para explicar un fenómeno natural, igual que el mito egipcio del dios escarabajo Khepri explica el surgimiento del sol cada mañana, su avance por el cielo durante el día y su puesta al anochecer. Recordemos que el hombre en la antigüedad no podía conocer bien algunos fenómenos de la naturaleza y recurría a los mitos para poder explicarlos.


El Emperador Huang-ti
Los chinos frecuentemente se describen a sí mismos como los descendientes de Huang-ti (también encontrado como Huang Di), el «Emperador Amarillo», un personaje mitad ficticio, mitad real, al cual se le atribuye la fundación de la nación china hacia el 4000 a. C., aproximadamente. Historias extravagantes han surgido en torno a su persona y una colección de legendas escrita en el Periodo de los Estados Combatientes (475-221 a. C.) nos da cuenta de ello. Huang-ti vivió en un maravilloso palacio en las Montañas Kunlun en el oeste, con un celeste guardián en la puerta que tenía la cara de un hombre, el cuerpo de un tigre y nueve colas. Las Montañas Kunlun estaban llenas de pájaros y animales raros y exóticas flores y plantas, y Huang-ti tenía una mascota, un pájaro que le ayudaba a cuidar su ropa y efectos personales.
A Huang-ti se le atribuye la invención del carreta, el bote y el carro que apuntaba al sur, un carro que tenía un mecanismo guía que hacía que siempre indicase al sur sin importar hacia donde fuese el carro. En otras fuentes también se le atribuye la creación de la humanidad o invención de la escritura o el compás. A Huang-ti también se le atribuye el descubrimiento de las leyes de la astronomía y el diseño del primer calendario utilizado por los chinos. Aparentemente, el estímulo de las iniciativas de personas con talento fue una cosa muy apreciada en aquella época y las menciones sobre Huang-ti, nos indican que éste era uno de los aspectos importantes de este emperador. El «Emperador Amarillo» se ha convertido en el símbolo de la cultura china y representante de sus talentos. También la mujer de Huang-ti, Lei Zu, realizó su propia contribución a la humanidad, ya que enseñó a la gente la recogida del gusano de seda y la instalación de talleres para la fabricación de telas de seda. Una teoría reciente señala que Huang-ti pudo ser el líder real de una confederación tribal de la cultura neolítica de Yangshao.

Uno de los relatos más conocidos sobre Huang-ti, nos narra cómo este personaje encargó a Tch'ong-li romper la comunicación entre la tierra y el cielo, a fin de que cesaran los descensos de los dioses. Según esta leyenda, en una época primordial, anterior al mundo tal y como lo conocemos, el cielo y la tierra estaban muy próximos entre sí. Así, los dioses podían descender a la tierra y los seres humanos llegar al cielo, escalando una montaña, o bien subiendo a un árbol o utilizando una liana larguísima. Los dioses descendían a la tierra para oprimir a los hombres; los espíritus también podían bajar a la tierra, con lo cual las posesiones eran frecuentes. En esta leyenda, Huang-ti es en parte responsable en esa separación entre el cielo y la tierra, con lo cual se convierte en héroe, ya que libera al hombre de esas opresiones y desórdenes. Además, al ordenar a Tch'ong-li la separación del cielo y la tierra, participa en la organización del mundo tal y como lo conocemos en la actualidad.
Pero, esta idea de un mundo anterior, primitivo era descrito en otras variantes de este mito como un paraíso deseable, que a lo largo de los tiempos se ha querido restaurar. Ese paraíso desaparece como consecuencia de algún desastre, que se desconoce y que provocó que el cielo se separase brutalmente de la tierra. Pudiera ser que a causa de ese desastre, se cortasen las cuerdas, o los árboles fuesen destrozados, o bien desapareciese la montaña que permitía el contacto del cielo y la tierra. Sin embargo, algunas personas privilegiadas (chamanes, sabios, reyes...) pudieron mantener el contacto con el cielo, mediante técnicas de concentración, el éxtasis o por cualidades especiales.
En otras versiones, Huang-ti se formó a partir de la fusión de las energías que marcaron el inicio del mundo.
La idea fundamental es que este mito forma parte de la cosmogonía china, porque nos explica la separación entre el cielo y la tierra, siendo una fase más en el proceso de formación y ordenación de nuestro mundo.


El Emperador Yu y el control de las aguas

Dentro de la mitología china la labor de expulsar de la tierra a los elementos del mal (serpientes y otros seres mitológicos), también se considera parte de una cosmogonía. Así, podemos seguir la huella de la creación y ordenación del mundo a partir de algunas de las historias conocidas sobre el Emperador Yu «el Grande».
Según cuenta la leyenda, el mundo, en tiempos del Emperador Yu, todavía no tenía el aspecto actual. Según nos relata Mencio (discípulo de Confucio que vivió entre el 371 y el 289 a. C.), Yu «cavó la tierra e hizo fluir (las aguas) hacia los mares, expulsó las serpientes y los dragones y los confinó en las marismas». Yu es el encargado de expulsar a las fuerzas del mal y él es el héroe que organiza la sociedad, tal y como la conocemos.
Benito Jerónimo Feijoo en su obra Teatro Crítico Universal, Tomo VIII, Discurso XII dedica al Emperador Yu un breve apunte que es el que sigue:
Volvemos aquí a encontrarnos con el conflicto presente en buena parte de los mitos. Hay una parte de la leyenda con base histórica y otra parte ficticia. Al Emperador Yu se le atribuye una labor que puede partir de algún hecho real, pero en ese acto están involucrados personajes y situaciones fantásticas. Así, según el relato chino, Yu estuvo trece años controlando las aguas y en su obra empleó al dragón alado, animal sagrado en la mitología china, para el dragado. Con el fin de abrir un camino en una montaña escabrosa, Yu se transformó en un oso y logró culminar el gran trabajo que un hombre común no hubiese podido realizar. Por su destacada labor, Yu obtuvo el respeto de los habitantes, que lo bautizaron como «Yu, el Grande» y lo veneraron como dios de la comunidad. Su historia rompió los límites de su tribu y fue conocido en otros lugares.
En otra fuentes, Yu aparece como una divinidad hermafrodita que hizo de la Tierra un lugar habitable para el ser humano. Según esta versión, esta deidad creó los caminos a través de las montañas, abriendo pasos con su fuerza tras adoptar la forma de oso. Yu, bajo la forma de serpiente, desvió las aguas del Río Amarillo hacia el abismo.
Podemos aseverar que en general, los mitos o leyendas de la antigüedad china reflejan en cierto grado la lucha del hombre en la naturaleza y, ocasionalmente, se les atribuye a los personajes una fuerza sobrenatural.


El mito de Yi y los diez soles
El mito de Yi es otro ejemplo de un ser humano que por sus hazañas y facultades, acaba convirtiéndose en un héroe admirado en la cultura china.
Según la tradición china, Yi era un hombre muy conocido en su tiempo por su destreza en el manejo del arco. En época de Yi aparecieron en el cielo diez soles cuyos rayos fueron letales para muchas plantas y a consecuencia de ello, se perdieron muchos campos. Además, temibles bestias pisoteaban ferozmente lo que encontraban a su paso. Estos monstruos causaban infinitos destrozos y daños al pueblo. Para solucionar aquel desastre, Yi cogió su arco y disparó nueve flechas con las que derribó nueve soles. Después se enfrentó a todos los monstruos y los derrotó. Por estas valientes obras, Yi fue respetado como un dios.
Otras versiones de este mito cuentan que existieron diez soles y cada uno de ellos se turnaban para aparecer en el cielo: uno en cada uno de los diez días de la semana. Al cabo de los años, los diez soles decidieron a parecer en el firmamento al mismo tiempo. Ello provocó un calor insoportable, tanto que la vida en la Tierra sería imposible. Di Jun, el padre de los diez soles, envió a un arquero con un arco y flechas mágicas para asustar a los soles y que volviesen a la normalidad. A pesar de la voluntad de Di Jun, Yi disparó nueve flechas, dejando en el cielo solamente a un sol, que es el que nosotros vemos actualmente. Al ver como sus hijos habían muerto, Di Jun se enfadó tanto con Yi que lo expulsó de los cielos y Yi desde entonces vivió en la tierra como un mortal más.

Una característica única de la cultura china es la relativamente tardía aparición en la literatura de los mitos sobre la Creación, que lo hacen tras la fundación del confucionismo, el taoísmo y las religiones populares. Las historias tienen varias versiones, a veces contradictorias entre sí. Por ejemplo, la creación de los primeros seres es atribuida a Shangdi, Tian (el cielo), Nüwa, Pangu o el Emperador de Jade.
En todo el Extremo Oriente y Oceanía, existía un dualismo cosmológico oponiéndose dos principios, por una parte la luz, el sol y el fuego, por otra parte la oscuridad, la luna y el agua. Generalmente, un pájaro representaba al primer principio. En China, se trataba de un cuervo. El pájaro solar es uno de los temas privilegiados de la dinastía Shang, la primera dinastía china cuya existencia se certifica por medio de la arqueología. Una serpiente, como un animal acuático, representaba al segundo principio. La madre de Shun, uno de los soberanos míticos de China, pertenecía al clan de la serpiente, y su padre pertenecía al clan del pájaro. Por lo tanto, Shun era resultante de la unión de los dos principios. Este mito ilustra también el totemismo de la antigua sociedad china, según el cual cada clan tenía un animal antepasado, así como la exogamia, que exigía que los esposos fueran provenientes de clanes diferentes.
Xie era el antepasado de Shang y su madre se llamaba Jiandi. Un día, fue a bañarse con sus sirvientes en el río de la colina oscura. Un pájaro negro (probablemente una golondrina o un cuervo) pasó llevando un huevo multicolor en su pico. Lo dejó caer. Jiandi lo tomó y lo puso en su boca, pero lo tragó por descuido. Tras esto, concibió a Xie. En este relato, se trata de una forma particular de la unión de los dos principios cósmicos, puesto que este mito hace intervenir por una parte al agua y a la oscuridad, y por otra parte un pájaro.
Shangdi (上帝), aparece en la literatura hacia el 700 adC o antes (la fecha depende de la datación del Shujing, el "Clásico de la Historia"). Shangdi parece tener los atributos de una persona, pero no se le identifica como creador hasta la dinastía Han.
La aparición de Tian (天), el Cielo, en la literatura presenta el mismo problema que Shangdi, dependiendo también de la fecha del Shujing. Las cualidades del Cielo y de Shangdi parecen unirse en la literatura posterior hasta ser adorados como una sola entidad (皇天上帝), por ejemplo en el Templo del Cielo de Pekín. La identificación de los límites entre uno y otro, todavía no ha sido resuelta.
Nüwa aparece en torno al año 350 adC. Su compañero es Fuxi y a veces se los adora como los ancestros últimos de la humanidad.
Pangu aparece en la literatura no antes del año 200 de nuestra era. Fue el primer creador. Al comienzo sólo había un caos sin forma del que surgió un huevo de 18.000 años. Cuando las fuerzas yin y yang estaban equilibradas, Pangu salió del huevo y tomó la tarea de crear el mundo. Dividió el yin y el yang con su hacha. El yin, pesado, se hundió para formar la tierra, mientras que el Yang se elevó para formar los cielos. Pangu permaneció entre ambos elevando el cielo durante 18.000 años, tras los cuales descansó. De su respiración surgió el viento, de su voz el trueno, del ojo izquierdo el sol y del derecho la luna. Su cuerpo se transformó en las montañas, su sangre en los ríos, sus músculos en las tierra fértiles, el vello de su cara en las estrellas y la Vía Láctea. Su pelo dió origen a los bosques, sus huesos a los minerales de valor, la médula a los diamantes sagrados. Su sudor cayó en forma de lluvia y las pequeñas criaturas que poblaban su cuerpo (pulgas en algunas versiones), llevadas por el viento, se convirtieron en los seres humanos.
El Emperador de Jade ((玉皇), aparece en la literatura después del establecimiento del taoísmo. También se le representa como Yuanshi Tianzun (元始天尊) o como Huangtian Shangdi (皇天上帝).
El Sol
El sol residía sobre un árbol, llamado Fusang o Kongsang. Por la mañana, Se levantaba de este árbol para posarse y dormir sobre otro árbol situado al oeste. En la antigüedad, había diez soles. Un día, estos se levantaron al mismo tiempo, infligiendo a los hombres un calor intolerable. Yi derribó a nueve de ellos con sus flechas, por lo que no permaneció más que uno. Según la mayoría de los textos, el mismo Yao pidió al arquero Yi cortar los soles en vez de derribarlos, pero éste es el resultado del cruce de las mitologías chinas e indoeuropeas, ya que Yi es un héroe indoeuropeo. Este mito de los soles múltiples existe en otro pueblo del Extremo Oriente, en Siberia, e incluso en algunos relatos Amerindios, prueba de su antigüedad.

ARBOL FUSANG

Los diez soles vivían en el legendario Arbol Fusang, en Tang Gu, un lugar más allá del mar oriental. Tenía nueve ramas en el tronco y una rama especial en la parte superior. Todos los días, uno de los soles partía de su rama en un carro tirado por seis dragones, acompañado en un trecho, por su madre. En muchos mitos antiguos, el arbol aparece vinculado frecuentemente al amanecer.

La Gran Inundación

La mitología china comparte con las tradiciones sumerias, griegas, mayas, judaicas y de otros orígenes el mito del Diluvio Universal o gran inundación. En este caso, Yu, el Grande, con la ayuda de Nüwa, construyó los canales que consiguieron controlar la inundación y que permitieron a la gente cultivar sus cosechas.

DRAGONES Y SERPIENTES
Los dragones y las serpientes son sinónimos en la mitología china y representan la sabiduría, el benévolo poder del cielo y las corrientes fertilizantes de la tierra.

Hay cuatro reyes de los dragones, que viven en las nubes y mandan lluvia cuando es necesaria. En cada región hay pues, reyes-dragones que gobiernan los arroyos, los ríos y los pozo

Deidades
• Nüwa. Selló el cielo cuando este estuvo desgarrado utilizando piedras de siete colores. El parche aplicado a los cielos se convirtió en el arcoiris. Se dice que támbien es quien creó la humanidad.
• Fuxi. Hermano o esposo de Nüwa. Se le atribuye la invención de la escritura, la pesca y la caza.
• Shen Nong. Inventor de la agricultura.
• Yu el Grande. Primer emperador de la semilegendaria dinastía Xia. Regula el curso de los ríos para controlar las inundaciones. En algunas versiones es un dragón.
• Gong Gong. Un demonio maligno del agua que destruyó el Monte Buzhou (不周山).
• Zhu Rong. Dios del fuego. Derrotó a Gong Gong.
• Pangu. Separó el cielo de la tierra según una historia sobre la Creación.
• Cangjie. Creó el alfabeto.
• Chi You. Dios guerrero que peleó contra Huang Di. Inventor de las armas de metal.
• Huang Di. El emperador Amarillo, ancestro de toda la civilización china.
• Xuan Nu. Asistió a Huang Di para someter a Chi You.
• Los Tres Puros. La trinidad Daoista, las deidades más altas.
• Emperador de Jade. Gobernante del Cielo y de la Tierra. Taoísta.
• Los ocho inmortales. He Xiangu (何仙姑), Cao Guojiu (曹國舅), Li Tieguai (鐵拐李), Lan Caihe (藍采和), Lu Dongbin (呂洞賓), Han Xiang Zi (韓湘子), Zhang Guo Lao (張果老) y Zhongli Quan (漢鍾離). Taoístas.
• Cuatro Reyes Celestiales. Cuatro dioses guardianes budistas.
• A Xiang (阿香). El conductor de la carroza del Dios del Trueno.
• Bi Fang (必方 o 畢方). Dios del fuego.
• Bi Gan (比干), Cai Shen. Dios de la abundancia, quien monta sobre un tigre.
• Chang E (嫦娥). Diosa de la Luna, esposa de Yi.
• Che Kung.
• Dizang Wang (地藏王菩薩). Salvador de los muertos.
• Erlang Shen ((二郎神).
• Fei Lian o Feng Bo. Dios del Viento. Enemigo de Shen Yi.
• Dios del Norte (北帝, 真武大帝, Bei Di, Pak Tai).
• Guan Gong (關聖帝君). Dios de las Hermandades. Dios del poder marcial.
• Guan Yin (觀世音菩薩). Diosa de la compasión y la misericordia.
• Hai Re (海若). Dios de los mares.
• Hau Wong.
• Hung Shing (洪聖).
• Jingzha
• Kam Fa
• Kua Fu (夸父). El perseguidor del sol.
• Kuixing. Dios de las prudencia
• Hotei, el Buda sonriente. Dios de la felicidad y abundancia, popular deidad Budista.
• Lei Gong (雷公). Dios del trueno.
• Lung Mo (龍母).
• Man Cheong.
• Man Mo.
• Matsu (妈祖). Diosa del mar. También conocida Tianhou (天后, "diosa del cielo").
• Meng Po (孟婆).
• Muzha.
• Nezha (哪吒).
• Nu Ba. Antigua diosa de la sequía.
• Qi Xi. La muchacha pastora y tejedora.
• Qi Yu.
• Sam Po. Hermana de Matsu.
• Shangdi (上帝).
• Shen Yi. El Salvador de China. Un gran arquero.
• Shing Wong (城隍). Diosa responsable de los asuntos de la ciudad.
• Sun Wukong (孫悟空). El Rey Mono de Viaje al Oeste.
• Tam Kung. Dios del mar.
• Tian (天)
• Tu Di Gong (土地公). Dios de la tierra.
• Wong Tai Sin (黃大仙).
• Xi Wangmu (西王母). "La Reina Madre del oeste". Diosa que posee el secreto de la vida eterna.
• Yan Luo (閻羅). Gobernante del infierno (abreviación de 閻魔羅社, del sánscrito Yama Raja).
• Yuk Wong.
• Zao Jun (灶君). Dios popular de la cocina.
• Zhong Kui (鍾馗), o Jung Kwae. Personaje con reputación de subyugar a los demonios.
Criaturas míticas
Aves
• Fenghuang. El fénix chino.
• Ji Guang (吉光).
• Jian (鶼). Tiene un solo ojo y una sola ala. Son dos y dependen una de la otra, por lo tanto son inseparables, representando al marido y mujer (鶼鶼).
• Jingwei (精衛). Trata de llenar el océano con ramas y guijarros.
• Shang-Yang. Un ave de lluvia.
• El ave de nueve cabezas. Utilizada para asustar a los niños.
• Su Shuang (鷫鵊). Descrita como pájaro del agua, como la grulla.
• Peng (鵬). De tamaño gigante y un terrible poder de vuelo. También conocida como el Roc chino.
• Qing Niao (青鳥). El mensajero de Xi Wangmu.
• Zhu. Un mal presagio.
• Dragones
• Yinglong. Un poderoso sirviente de Huang Di.
• Rey Dragón (龙王, lóngwáng).
• Fucanglong. El dragón del tesoro.
• Shenlong. El dragón de la lluvia.
• Dilong. El dragón de la tierra.
• Tianlong. El dragón celestial.
• Li (Dragón sin cuernos). Un dragón menor de los mares. No tiene cuernos.
• Jiao. Otro dragón sin cuernos. Vive en los pantanos. Es el menor de los dragones.
• Otras criaturas
• Ba She (巴蛇). Una serpiente que puede comer elefantes.
• Qilin (Kirin en japonés). Animal quimérico con diversas variaciones. Originalmente era una jirafa.
• Long Ma. El dragón-caballo, similar al Qilin.
• Kui (夔). Un monstruo de una sola pierna.
• Kun (鯤). Un gigantesco y monstruoso pez.
• Iuduan. Puede detectar la verdad.
• Yaoguai. Demonios.
• Espíritu del zorro.
• Nian, la bestia.
• Cabezas de buey y caras de caballo (牛頭馬面). Joven mensajero en los infiernos.
• Pixiu (貔貅).
• Rui Shi (瑞獅).
• Tao Tie (饕餮). Una especie de gárgola, frecuentemente encontrada en antiguos recipientes de bronce, representando la avaricia. Se dice ser el quinto hijo del dragón y tiene tal apetito que incluso come su propia cabeza.
• Xiao (魈). Espíritu o demonio de la montaña.
• Chao, el cerdo.
Lugares míticos
• Xuan Pu (玄圃). Tierra encantada en la Montaña Kunlun (崑崙).
• Yao Chi (瑤池). Residencia de los inmortales donde vive Xi Wang Mu.
• Fu Sang (扶桑). Una isla mítica, frecuentemente identificada con Japón.
• Que Qiao (鵲橋). El puente formado por aves a través de la Vía Láctea.
• Peng lai (蓬萊). El paraíso, una fabulosa isla encantada en el Mar de China.
• Long Men (龍門). La puerta del dragón donde las carpas se pueden transformar en dragones.
• Di Yu (地獄). El infierno chino.
• Fuentes literarias de la mitología china
• Zhiguai, un género literario que trata de historias y sucesos extraños (la mayoría de origen sobrenatural).
• Viaje al Oeste, de Wu Cheng'en, con un bestiario de yougui, animales malévolos.
• Cuentos Extraños de un Estudio Chino, por Pu Songling, con muchas historias de los demonios zorro.
• Creación de los dioses o Fengshen Yanyi (封神演義).
• Heian Zhuan o Epopeya de la Oscuridad, la única colección de leyendas en su forma épica preservada por una población clasificada como parte de la etnia Han de China, a saber, habitantes del área de la Montaña de Shennongjia en Hubei. Su contenido abarca desde el nacimiento de Pangu hasta la era histórica.
• Documentos históricos imperiales y cánones confucianos tales como el Shiji, Lushi Chunqiu, Liji, Shangshu.
• Poesía del verso de los estados antiguos tales como Lisao de Qu Yuan del Estado de Shu.

Sea de esto lo que sea, parece cierto que, allá en el siglo III o IV después de Cristo, hubo en China una espantosa e inmensa revolución, motivada por el desarrollo del bienestar material de la población y de la riqueza. Lo que llamamos socialismo se manifestó de un modo horrible. Los más bravos, viciosos y audaces entre las clases menesterosas de aquella ingente población, se sublevaron contra los ricos y los dichosos del mundo. Siguióse una tremenda guerra civil y social. Dieronse batallas titánicas en que los hombres murieron a millares y la sangre corrió a torrentes. La sociedad, el orden establecido, la propiedad, triunfó al cabo, y los rebeldes más feroces, acosados por los ejércitos del Imperio y por los hombres de las clases acomodadas, que habían tomado las armas en vista del gran peligro, huyeron hacia el Norte y traspasaron la frontera del Imperio, penetrando en la Siberia o Tartaria. Esas gentes levantiscas, siendo de la ralea más baja, llevaron consigo al emigrar muy poco de la riqueza acumulada, del capital social que se llama ciencia. Por esto mismo les fue más fácil unirse con tribus tártaras errantes, y de la mezcla provino en breve un pueblo rudo y guerrero. Movido este pueblo en busca de terrenos más fértiles y de clima más suave, y no pudiendo o no atreviéndose a ir hacia el Sur por el valladar que entonces les oponía el Imperio de los Sasánidas, siguió hacia Occidente y fue impulsando por delante de sí a todas las tribus y naciones arianas de la Escitia, las cuales se hallaban escalonadas en la parte boreal del Asia y aun se extendían por mucha parte de Europa, sobre todo, en las regiones de Oriente.
El Fin del Caos

Como en muchos casos de otras culturas hay diferentes versiones para cada mito. A pesar de las múltiples versiones, todas coinciden en que el fin del caos daría comienzo a que se desarrolle el universo.
Hu, el emperador del mar del norte y Shu, el emperador del mar del sur, acostumbraban encontrarse a mitad de camino entre sus respectivos dominios. Esta región pertenecía a Hum-Tun (este nombre significa Caos), que era el emperador de la región del Centro. Hum- Tun era muy amable y hospitalario, pero tenía un defecto: carecía de los siete orificios primordiales, para ver, oír, comer y respirar.
Como agradecimiento a tanta hospitalidad, Hu y Shu decidieron crearle los orificios a razón de uno por día. Pero el séptimo día Hum-Tun murió.
Al desaparecer el Caos surgió el universo.
Otra leyenda
Hum-Tun era un pájaro como una bolsa amarilla. El pájaro tenía seis pies cuatro alas, pero no tenía cara., por lo tanto carecía de los siete orificios para ver, escuchar, comer y respirar. Podía cantar y bailar a pesar de no tener cara.
La Creación del Mundo

Caos era como un huevo de gallina.
En esos tiempos no existía ni la tierra ni el cielo.
De ese huevo nació Phan-Ku. Las partes del huevo se separaron. Las partes pesadas formaron la tierra y las livianas el cielo. Estas partes luego se llamarían Ying y Yang.
Por el término de 18.000 años la distancia entre el cielo y la tierra se incrementaron a razón de 3 metros por día y Phan- Ku creció de la misma forma llenando el espacio entre uno y otro.
A Phan- Ku se lo representa como a un duende vestido con piel de oso o con hojas de árboles.
Cuando Phan –Ku muere, entonces las partes de su cuerpo se transforman en los distintos elementos naturales. Algunas fuentes dicen que de su cabeza salieron las montañas. El sol y laguna de sus ojos, los ríos y océanos de su cara, las plantas de sus cabellos.
Otras fuentes dicen que de sus lágrimas brotaron ríos y mares, que de su aliento, el viento, de sus ojos la luz y de su voz el trueno.
La Creación del Hombre

Cuando se separaron el cielo de la tierra, todavía no existía el hombre.
La diosa Un-Kua, esposa de Fu- Hsi, modeló al hombre con tierra amarilla.
Modeló algunos hombres y como la tarea era muy pesada se cansó y decidió tomar un trozo de cuerda y embeberlo en barro. Luego, elevaba la cuerda y de ella caían gotas de barro.
Dice la leyenda que de los primeros hombres modelados por Un- Kua, nacieron los ricos y poderosos y de los que se formaron a partir de las gotas de barro que caían de la cuerda, salieron los pobres y humildes.
Otra Leyenda sobre la Creación del Hombre
Una vez que elcielo y la tierra fueron creados y las plantas y animales se desarrollaron, Phan-Ku estaba insatisfecho pues no existía ningún ser con capacidad de razonar.
Entonces, Phan-ku modeló al hombre y a la mujer en arcilla. Este trabajo le llevó todo un día. Al secarse se impregnaron del Ying y el Yang y de este modo se convirtieron en seres humanos.
Phan-Ku realizó una gran cantidad de modelos de arcilla, pero cuando se estaban secandal sol, aparecieron nubes de tormenta y temiendo que se estropeara su trabajo, decidió trasladar los modelos de arcilla bajo resguardo con una pala de hierro.
Phan-Ku se apuró, pero la tormenta se desató antes que terminara el traslado y algunas de las figuras de arcilla se dañaron. Así explican la aparición de personas defectuosas y minusválidas.
De acuerdo con un mito antiguo Chino, al principio del tiempo, el universo tenía la forma de un huevo. Cuando el huevo se rompió, un gigante, Pan-Ku, salió con dos elementos básicos: Yin y Yang. Yang formó el cielo y Yin se condensó hasta formar la Tierra .
Después de 18 000 años Pan-Ku se murió. De su cabeza se crearon el Sol y la Luna, de su sangre se crearon los ríos y los mares, de su respiración se formó el viento, y de su voz el trueno. Finalmente, los seres humanos se crearon de las pulgas que vivían en él.
Los cielos y la tierra eran solamente uno y todo era caos. El Universo era como un enorme huevo negro, que llevaba ren su interior a P'an-Ku. Tras 18.000 años P’an-Ku se despertó de un largo sueño. Se sintió sofocado, por lo cual empuñó un hacha enorme y la empleó para abrir el huevo. La luz, la parte clara, ascendió y formó los cielos, la materia fría y turbia permaneció debajo para formar la tierra. P’an-Ku se quedó en el medio, con su cabeza tocando el cielo y sus pies sobre la tierra. La tierra y el cielo empezaron a crecer a razón de diez pies al día, y P’an-Ku creció con ellos. Después de otros 18.000 años el cielo era más grande y la tierra más gruesa; P’an-Ku permaneció entre ellos como un pilar gigantesco, impidiendo que volviesen a estar unidos.
P’an-Ku falleció y distintas partes de su organismo, se transformaron en elementos de nuestro mundo. Su aliento se transformó en el viento y las nubes, su voz se convirtió en el trueno. De su cuerpo, un ojo se transformó en el sol y el otro en la luna. Su cuerpo y sus miembros, se convirtieron en cinco grandes montañas y de su sangre se formó el agua. Sus venas se convirtieron en caminos de larga extensión y sus músculos en fértiles campos. Las interminables estrellas del cielo aparecieron de su pelo y su barba, y las flores y árboles se formaron a partir de su piel y del fino vello de su cuerpo. Su médula se transformó en jade y en perlas. Su sudor fluyó como la generosa lluvia y el dulce rocío que alimenta a todas las cosas vivas de la tierra.
Pan Gu y la creación del mundo

En el principio, el universo estaba contenido en un huevo, dentro del cual, las fuerzas vitales del yin (obscura, femenina y fría) y del yang (clara, masculina y caliente) se relacionan una con otra.
Dentro del huevo, Pan Gu (o también Pan Ku), formado a partir de estas fuerzas, estuvo durmiendo durante 18.000 años. Al despertar, se estiró y lo rompió.
Los elementos más pesados del interior del huevo se fueron hacia abajo para formar la tierra y los más ligeros flotaron para formar el cielo.
Entre la tierra y el cielo, estaba Pan Gu.
Todos cada día, durante otros 18.000 años, la tierra y el cielo se separaban un poco más más. Pan Gu crecía la misma proporción por lo que siempre se llenaba el espacio intermedio.
Finalmente, la tierra y el cielo llegaron a sus pocisiones defininitvas. Agotado, Pan Gu, se echó a descansar. Y estaba tan agotado que murió. Su cuerpo y sus miembros se convirtieron en motañas. Sus ojos, se transformaron en el sol y la luna. Su carne, la tierra, sus cabellos, los árboles, las plantas, sus lágrimas, ríos y mares. Su aliento, fue el viento, su voz el trueno y el relámpago.
Y por último... las pulgas de Pan Gu... ¡se convirtieron en la humanidad!
Los Cuerpos Celestes

El Sol

Dice una antigua leyenda china que en lo alto del cielo hay un agujero por donde se cuela la luz.
A su vez, hay diez soles que se turnan para aparecer en el cielo. Ellos se trasladan en un carruaje tirado por dragones conducido por su madre.
Temprano por la mañana, el sol de turno emerge desde el valle de la luz y es bañado por su madre en el lago situado en el extremo Este de la tierra. Cerca del lago hay un árbol enorme de moras.
Recién bañados, los soles se trepan al árbol. Mientras nueve soles se quedan en las ramas, el décimo sol trepa hacia lo alto del árbol y allí asciende al carruaje y cruza el cielo hasta el monte Yen –Tzu en el oeste lejano, donde los dragones son liberados.
En el Oeste también hay un árbol llamado Jo por donde desciende el sol.
La Luna

En la mitología china Chang´e era la diosa de la Luna.Cuenta la leyenda que Chang´e bebió el elixir de la inmortalidad que le había sido concedido a su marido, Hou Yi, por abatir a nueve de los diez soles que en un principio iluminaban la Tierra y que habían amenazado con quemarla. Cuando Hou Yi encontró que su mujer se había bebido el elixir, la persiguió hasta la Luna, la cual ofreció protección a Chang´e. En otras versiones Chang´e se convierte en la Luna al tomar el elixir, traicionando a su esposo, que en esta versión había sido expulsado del cielo por abatir a los nueve soles, ya que si ambos tomaban el elixir vivirían eternamente mientras que si uno solo tomaba todo el elixir volvería al cielo y se convertiría en un dios.

Cuenta la leyenda que había doce lunas que refieren a los doce meses lunares. Ellas viajaban por el cielo en un carruaje después de bañarse en un lago situado en el oeste. La luna estaba hecha de agua y habitada por una liebre y un escuerzo.
Un hermoso espejo muestra la imagen de una liebre preparando el elixir de la inmortalidad que debía tomar Heng- O, la diosa de la luna para convertirse en un escuerzo inmortal a los pies de un árbol de Acacia que también estaba en la luna.
Las Estrellas
Esta leyenda está basada en dos grupos de estrellas de las constelaciones de Aguila y Lyra, ubicadas a ambos lados de la Vía Láctea, o río celestial. Uno de estos grupos representa al pastor de vacas y el otro a la joven tejedora.
El pastor de vacas y la tejedora estaban casados y vivían solamente dedicados a tributarse amor mutuo desatendiendo sus obligaciones.
Hasta que un día fueron obligados a hacerse cargo de su tareas habituales. A la joven tejedora solo se le permitía encontrarse con su marido el día siete del mes siete, donde podía cruzar la Vía Láctea a través de un puente de urracas.
Si llovía, los pájaros buscaban refugio en los árboles, el puente no se formaba y la joven tejedora debía esperar hasta el próximo año para encontrarse con su marido.
LOS DIEZ SOLES
Las personas en China creían que existían diez soles que aparecían alternándose en el cielo durante la semana China de diez días. Cada día los diez soles viajaban con su madre, la diosa Xi He, al Valle de la Luz en el Este. Allí, Xi He lavaba a sus hijos en el lago y los ponía en las ramas de un enorme árbol de Morera llamado fu-sang. Desde el árbol, solamente un solo sol se ponía en el cielo para el viaje de un día, hasta alcanzar el monte Yen-Tzu en el Oeste lejano.
Cansados de esta rutina, los diez soles decidieron aparecer todos juntos. El calor combinado hizo la vida en la Tierra insoportable. Para prevenir la destrucción de la Tierra, el emperador Yao le pidió a Di Jun, el padre de los diez soles, que convenciera a sus hijos a que aparecieran uno a la vez.
Ellos no lo escuchaban, entonces Di Jun mandó al arquero Yi, armado con un arco y diez flechas para que asustara a los soles desobedientes. Sin embargo, Yi le disparó a nueve soles, solamente el Sol que vemos hoy permaneció en el cielo. Di Jun estaba tan enojado por la muerte de sus nueves hijos que condenó a Yi a vivir como un mortal común en la tierra.
En el principio, había diez soles, hijos de Di Jun, Emperador Chino de los Cielos Orientales y de Xi He, su esposa, diosa del sol. Vivían en una gigantesca morera regada por las aguas del Valle del Cielo -aguas que siempre estaban en estado de ebullición porque allí era en donde los soles tomaban sus baños-


Todas las mañanas, se turnaban para iluminar el cielo, dejando a los demás descansando en un árbol. Un día, cansados de una vida tan ordenada, todos subieron al cielo y corrían de un lado para otro para divertirse. Al haberse muliplicado su intensidad, cp,émzarpm a abrasar la tierra pero cuando sus padres les dijeron que se protasen bien y que bajaran, no hicieron caso. Di Jun, envió a su arquero, Hou Yi, para que les diese una lección a sus hijos. Yi derribó con sus flechas anueve de los diez soles. Di Jun estaba desconsolado y despojó a Yi y asu esposa Chan E, de su inmortalidad, desterrándolos de los cielos.

DOCE LUNAS

En tiempos antiguos, la gente en China creía que había doce Lunas ya que había doce meses en un año. Así mismo, Las personas en China creían que había diez Soles ya que había diez días en la semana China. La madre de las doce Lunas era también la madre de los diez soles.
Al principio de cada mes, la madre, Heng-O, lavaba a sus hijos en un lago en el lado extremo del oeste del mundo. Entonces cada Luna, una tras otra, viajaba en una carroza por un mes hasta alcanzar el lado este del mundo.
Allí, los Soles comenzaban su viaje. Se creía que las Lunas estaban hechas de agua, y que una liebre o un sapo vivían dentro de ellas.

DIOSA TIEN-MU Y LOS RAYOS
La mitología China representa el rayo con la colorida diosa Tien-Mu. Ella sostiene firmemente dos espejos para dirigir los destellos del rayo. Tien-Mu está rodeada por cinco dignatarios del "Ministerio de las tormentas", existiendo en la imaginación china el jefe de aquellos: Lei Tsu, dios de los truenos y su ayudante Lei Kung, el tamborilero contador de rayos.

• En la mitología china Niu-kua (a veces Nv-Kua) es una de las divinidades femeninas más antiguas. Niu-kua es definida en el más antiguo diccionario chino por el filólogo Xu Shen como «la encargada de la reproducción de todos los seres vivos», por lo cual, muy posiblemente su origen está asociado con la fertilidad. Hay varios relatos que nos hablan de esta diosa y según cuenta una leyenda ella es quien creó al ser humano

• Según relata una de estas legendas la tierra era muy bonita, en ella crecían las flores, los árboles y estaba llena de animales, pájaros, peces y muchas otras criaturas. Pero, a pesar de ello Niu-kua se sentía soledad. Ella descendió y cogió un pedazo de tierra, la mezcló con agua y la moldeó hasta formar una figura a su semejanza. A medida que la iba amasando, la figura cobraba vida, hasta que se convirtió en el primer ser humano. Niu-kua estaba tan complacida con su creación que continuó elaborando más figuras, tanto de hombres, como de mujeres. Ellos danzaron alrededor de Niu-kua llenos de gozo y agradecimiento y dejó de sentir soledad.
• En algunas interpretaciones de la leyenda, Niu-kua aparece al mismo tiempo como la hermana y la esposa de Fu-hi, el legendario gobernante que enseñó al ser humano a domesticar a los animales y el que le mostró el matrimonio. Niu-kua y Fu-hi fueron pintados como con colas de serpiente entrelazadas y con un niño entre ellos, en un mural de la Dinastía Han del Este (25-220 d. C.) en el templo de Wu-liang en el pueblo de Jiaxiang (provincia de Shadong).

• Otro relato, más relacionado con el tema de este Cuaderno Didáctico, nos cuenta cómo Niu-kua arregló el cielo. Según esta leyenda, dos deidades estaban en guerra: Gong-Gong, dios del agua, y Zhu-Rong, el dios del fuego. Estos dioses, ferozmente enfrentados, lucharon por todas partes del cielo y de la tierra, causando en todo lugar desorden y destrozos. El dios del fuego ganó, y, encolerizado, el dios del agua, golpeó la cabeza de Zhu-Rong contra la montaña Buzhou (una cumbre mítica). La montaña se derrumbó y así el gran pilar que sostenía al cielo y lo sujetaba, cayó. Como consecuencia de aquello, la mitad del cielo se desplomó, dejando un enorme agujero negro. De repente, llegó un gran caos, la tierra se agrietó, los bosques ardieron en llamas, las serpientes y otros criaturas feroces atacaban a los humanos. Muchas personas ardieron, otros se ahogaron, y muchos más fueron devorados por las bestias. Fue un desastre sin precedentes. La diosa Niu-Kua, afectada por lo que le estaba sucediendo a la humanidad y por su sufrimiento y dolor, decidió arreglar el desastre y enmendar el cielo, terminando así con aquella catástrofe. Para ello, mezcló varios tipos de piedras de colores y con la mezcla resultante reparó el cielo. Entonces, mató a una tortuga gigante y utilizó sus cuatro enormes patas para sostener el trozo de cielo caído. Además, cogió un dragón y lo mató, con la finalidad de espantar al resto de las malas bestias. Finalmente, recogió y quemó una gran cantidad de juncos; con sus cenizas paró la inundación desbordada para que la gente pudiera vivir de nuevo feliz.

• En otras versiones, se hace referencia a Niu-kua como hermana de Fu-hi y se les describe como seres superiores con forma de dragón, generalmente unidos por sus colas. Según explica una de esas legendas, se produjo un diluvio y éste provocó un gran desastre (es necesario señalar que la idea del diluvio también está presente en otras culturas, recordemos el «Poema de Gilgamesh» o el «Antiguo Testamento»). Niu-kua reparó el cielo con piedras de cinco colores y cortó las patas de una gran tortuga para levantar cuatro columnas en los cuatro polos. Después mató al dragón negro (Kong-kong) para salvar al mundo y acumuló gran cantidad de cenizas para detener las aguas.

• El único elemento dejado de aquel desastre, según cuenta la legenda, fue que el cielo quedó inclinado hacia el noroeste y la tierra hacia el sureste, y esto explica que, desde entonces, el sol, la luna y todas las estrellas vayan hacia el oeste y los ríos fluyan hacia el sureste. En este caso, el mito de la diosa Niu-kua, se utiliza para explicar un fenómeno natural, igual que el mito egipcio del dios escarabajo Khepri explica el surgimiento del sol cada mañana, su avance por el cielo durante el día y su puesta al anochecer. Recordemos que el hombre en la antigüedad no podía conocer bien algunos fenómenos de la naturaleza y recurría a los mitos para poder explicarlos.


LA LEYENDA DE LA MURALLA CHINA

Cuenta la leyenda que las tierras de dos familias amigas fueron separadas durante la construcción de la gran muralla. Una de las familias se llamaba Chiang y la otra Meng.
Ambas familias plantaron a cada lado de la muralla una planta trepadora de zapallo. Cuando la planta creciera, treparían hasta la cima y allí se reunirían. De esta unión nació un zapallo enorme y ambas familias se disputaron el preciado fruto. En la discusión acordaron partir el zapallo por la mitad y cada familia se quedaría con una de las partes.
Al partir el zapallo vieron que en su interior había una niña preciosa, entonces decidieron llamarla Meng Chiang y criarla conjuntamente.
Esto ocurrió cuando Shih Huang Ti, de la dinastía Chhin decidió construir una gran muralla en la frontera norte para evitar los ataques enemigos. Pero cuando completaron una sección de la pared, esta se desplomó.
Un sabio le aconsejó al emperador inmolar a un ser humano por cada milla de construcción de una muralla de diez mil millas. El emperador siguió su consejo pero los habitantes estaban aterrorizados ya que la demanda de víctimas crecía a la misma velocidad que avanzaba la construcción de la pared.
Otro sabio, viendo que el pueblo estaba atemorizado, sugirió al emperador conseguir un hombre llamado Wan para el sacrificio, ya que la palabra Wan significaba diez mil.
El emperador entusiasmado, mandó a sus soldados en busca de Wan, pero Wan, cuando se enteró que iba a convertirse en la próxima víctima, escapó y se escondió en el jardín de la familia de la hermosa Meng Chiang.
Esa noche, la joven Meng Chiang quiso bañarse desnuda en la piscina bajo la luz de la luna. Mientras estaba disfrutando de su baño dijo: “Si algún hombre me viera ahora, mientras estoy desnuda, yo sería feliz de pertenecerle para siempre”. Wan, que estaba escondido sobre un árbol, no pudo resistir el encanto de la joven Meng Chiang y respondió: “Yo te he visto”.
Así fue como Meng Chiang y Wan se casaron. Pero mientras transcurría la fiesta de bodas, se presentaron los soldados del emperador y apresaron a Wan, dejando a la novia bañada en lágrimas y el matrimonio sin consumarse.
Wang luego de ser apresado fue lapidado entre los bloques dela gran pared.
Meng Chiang, en honor a s esposo, decidió hacer un largo viaje a la muralla en busca de los restos de su marido. Había recorrido muchos kilómetros y no sabía por donde comenzar a buscar, entonces se recostó contra la pared y desanimada comenzó a llorar. La muralla se apiadó de ella y colapsó dejando ante sus ojos los huesos de Wan, su marido.
Cuando el emperador supo de la intensa búsqueda de Meng Chiang, quiso conocerla. Y, cuando la vio quedó tan prendado de su belleza que le ofreció ser su emperatriz.
Meng Chiang sabía que no podía rehusar semejante ofrecimiento y aceptó pero bajo tres condiciones: Un funeral de cuarenta y nueve días en honor a su marido. El emperador y sus funcionarios debían estar presentes en los funerales y la construcción de un altar de cuarenta nueve pies de alto a orillas del río para que ella hiciera ofrendas a su marido muerto.
Si se cumplían esas condiciones, entonces ella se casaría con el emperador.
Chhin Shih Huang Ti consintió el pedido sin tardanza.
Cuando todos los requisitos se cumplieron, entonces, Meng Chiang, trepó hasta lo alto del altar, y en presencia del emperador, lo denigró ante su corte con un duro discurso por su maldad y crueldad para con su pueblo y luego se arrojó al vacío desde lo alto del altar hacia las barrancas del río, muriendo al instante.
El emperador, en su furia, ordenó a los soldados recoger el cuerpo de Meng Chiang, cortarlo en pedazos y destruir sus huesos hasta pulverizarlos.

Al hacer esto, los pequeños pedazos de Meng Chiang se convirtieron en peces platinados de colores en los que el alma de la hermosa Meng Chiang continúa viviendo.

ZORRA INMORTAL
La gente cree que la zorra sobrenatural de mil años puede dar buena o mala suerte a las personas. Por lo tanto, la llama inmortal y considera su aparición como augurio de la felicidad o desgracia.
Esta zorra dispone nuestro destino, conjurándonos el mal y la enfermedad. Debido a su gracia, inteligencia y afabilidad, el pueblo la personifica y supone que le gusta metamorfosearse en muchacha hermosa, atractiva y seductora
XING TIAN
Es uno de los hombres más rebeldes según la mitología más remota de China.
Xing Tian era un cortesano íntimo del Emperador Yandi, y luego seguía al Emperador Huangdi a todas partes cuando éste venció a aquél. Xing Tian vivía en el sur del país. Pero no resignado a la derrota, se armó con un hacha y un escudo, combatiendo hasta la puerta del palacio de Huangdi.
Tras de ponerse las corazas, éste salió a su encuentro y la pelea era tan encarnizada que el polvo tapó el cielo. Cuando Xing Tian perdió fuerza, Huangdi le cortó la cabeza y la enterró en la montaña Changyang.
Aunque decapitado, Xing Tian se puso en pie de nuevo, convirtió los pezones del pecho en ojos y el ombligo en boca y, sujetando el escudo en la mano izquierda y el hacha en la derecha, volvió a batirse blandiendo su arma contra el cielo sin cesar.
Durante la dinastía Shang (1600-1046 antes de nuestra era), Xing Tian era el dios de la guerra y su imagen aparecía en las banderas de los ejércitos beligerantes, o servía de tótem a las tribus, para estimularlos a combatir sin torcer el brazo.
Longnü

La bodhisattva Guanyin siempre está acompañada de Shancai y Longnü, niño y niña respectivamente. Ésta, amable e inteligente, es la hija menor del Rey Dragón del mar Oriental.
Una vez, salió a hurtadillas del palacio del padre y provocó un gran desastre, de ahí su expulsión del palacio. Desesperada, acudió a Guanyin y ésta la aceptó como acompañante.
Pixie
Es un animal sagrado de cabeza humana y cuerpo cervuno, con dos cuernos. Dicen que ampara a la gente del mal y la desgracia.
DIOS ERLANG
Con apellido Yang, es el más portentoso de los dioses de la guerra en la mitología china. Cuando Pan Gu separó el cielo de la tierra, ardían diez soles en el firmamento.
Aunque Hou Yi abatió nueve a saetazos, el único restante era tan calcinante que quemaba todos los vegetales y secaba los cuatro mares. Indignado, Erlang se ofreció para combatir con el sol.
Cargó dos montañas en ambos lados de una pértiga puesta al hombro y echó a correr en persecución del sol, mas por un descuido las montañas se le cayeron sobre el suelo. Así que hoy China tiene las montañas Erlang.
CABEZA DE BUEY Y CARA DE CABALLO
Son dos esbirros del Rey del Infierno y fungen de mandaderos de la citación. El primero, originario del budismo, se llama también Apang, tiene la cabeza de buey y el cuerpo de humano, usa una horquilla de hierro grande y es capaz de desplazar cualquier montaña.
Fue condenado a tener esta forma física en el infierno porque no demostraba amor filial a sus padres cuando vivía en nuestro mundo. Luego de morir, se encarga de patrullar y buscar a los fugitivos.
Algunos datos dicen que el budismo tenía al comienzo solamente al Cabeza de Buey, pero que a su introducción en China se le añadió un compañero, el Cara de Caballo, ya que los chinos preferían tener las cosas en pares.
Sin embargo, otros datos afirman que éste, alias Raksasa de Rostro Caballuno, también procedió del budismo.
JUEZ INFERNAL
Es un ministro allegado al Rey de las Tinieblas. Su cargo equivale al de su homólogo en nuestro mundo, o sea, subalterno del magistrado de un territorio. En el infierno corre a cargo de la vida o muerte de las personas vivientes.
QILANG
Se llama Yang Yanci por apellido y nombre, pero el pueblo lo trata de Yang Qilang. Era el séptimo hijo del general Yang Jiye de la dinastía Song del Norte a principios del siglo XII.
Acusado falsamente por un ministro malvado, lo llevaron al campo de ejecución, pero no lograron cortarle la cabeza porque estaba protegido por una luz divina.
Así que se le despellejó la frente, y cuando se fue la luz lo mataron a flechazos. La gente dice que Qilang es la estrella Tigre Negro que bajó del cielo, y que por ello lleva el carácter “tigre” en la frente. Otros dicen que es la reencarnación del dios del trueno.
YAKSHAS
Éstos son espíritus malévolos según el budismo. Hablando en concreto, son diablos rápidos y voraces. O sea, corren a una velocidad increíble y siempre padecen hambre. Por la división de sus tareas hay yakshas de la tierra, yakshas del aire, yakshas voladores, yakshas patrulleros del mar, etc.
El dragón y el fénix

El dragón y el fénix son criaturas sobrenaturales y auspiciosas en China, y sus orígenes pueden remontarse a las antiguas leyendas de ese país. A lo largo del curso de la historia dinástica de China, ambos animales imaginario se han destacado en la literatura, el arte y las tradiciones folclóricas. En la antigüedad, el dragón y el fénix eran importantes imágenes totémicas. Estas antiguas representaciones de los clanes fueron gradualmente transformadas en símbolos auspiciosos y posteriormente fueron utilizados para representar a virtuosos monarcas.

Esto último se debe al hecho de que desde la dinastía Chin (221-206 a. de C.) cuando el Primer Emperador de China se proclamó a sí mismo descendiente del dragón, casi todos los gobernantes eran denominados como "el verdadero dragón, hijo del cielo". Por lo tanto, el dragón se convirtió en un símbolo del gobernante, mientras que el fénix encarnó a su pareja. Las formas de dragón y fénix gradualmente fueron transformadas en imágenes asociadas con la corte, representando la nobleza y la autoridad imperial. Casi todo lo relacionado a la corte, desde las decoraciones en la arquitectura palaciega hasta las insignias en los objetos y las vestimentas diarias, era adornado con imágenes y patrones de dragones y fénix imperiales.

Feng

Equivalente al ave fenix, el Feng es un pájaro mitológico correspondiente a las tradiciones chinas. Se lo representa con características similares al faisán cuyos machos tenían tres patas y habitaban al sol.


Además, en China el dragón y el fénix, junto con el chilin (unicornio) y la tortuga, fueron conocidos como los "cuatro espíritus sobrenaturales". Según registros antiguos, el dragón aparecía en una variedad mágica de formas. Podía ser largo o corto, pequeño o gigantesco. Podía ser reservado y a la vez activo, y también podía vivir en todas partes: desde las alturas hasta las profundidades. Viajando entre el cielo y la Tierra, los dragones eran considerados montañas de deidades celestiales. También tenían el poder de controlar la lluvia. En las épocas de sequía, los dragones podían traer agua, y en tiempos de inundaciones, podían detener las lluvias y aclarar los cielos.

El fénix fue comúnmente conocido como el "rey de las aves". Siendo un ave sobrenatural, encarnaba las cinco virtudes de benevolencia, rectitud, decoro, sabiduría y sinceridad. Como tal, no hacía daño a ningún insecto ni a una hoja de hierba. Se posaba sólo en el árbol de firmiana más exquisito, comiendo y tomando nada más que semillas de bambú y agua de manantial.

Por lo tanto, la aparición de un dragón y un fénix era considerada una señal extremadamente auspiciosa; significaba el inicio de un período de paz y prosperidad para el pueblo y el país. Así mismo, el fénix y el dragón frecuentemente eran representados juntos como un símbolo auspicioso de la unión de los elementos masculino (dragón) y femenino (fénix).

Esta unión todavía se refleja en la sociedad china actual, en la cual es común referirse a la pareja del dragón y el fénix en el contexto de las ceremonias matrimoniales, colgándose sus imágenes sobre la mesa en donde se sientan los novios para simbolizar su unión.

No obstante, a muchas personas les parece extraño que el dragón y el fénix sean frecuentemente asociados con la idea del matrimonio. Después de todo, las dos criaturas mitológicas son del sexo masculino, al menos al denominarse en español; y sus contrapartes en la naturaleza, la serpiente y el ave, son enemigos mortales.

La respuesta a esta paradoja está en el hecho de que estos dos seres mitológicos representan la alianza histórica, mediante el matrimonio, de dos grupos antiguos: la tribus que adoraban al dragón y las que adoraban al fénix. Esta alianza matrimonial dio lugar a la gran unión de culturas, y aunque la alianza como un acontecimiento histórico se perdió en el tiempo, los diseños pictóricos y las frases simbólicas asociadas con la ceremonia matrimonial original fueron conservadas en el arte y el folclor popular. Así es como un acontencimiento histórico muy remoto se ha conservado en las costumbres populares.

En general, los pueblos antiguos del oeste de China (Shansi, Shensi, Kansu, y Tsinghai) eran tribus que veneraban al dragón, mientras que los pueblos del este (Manchuria, la costa oriental y los antiguos estados de Chi, Lu y Yen) veneraban al fénix. Los dos grupos se unieron y se fundieron en la llanura central de China, en el área de lo que es actualmente la provincia de Honan.

Ciertos personajes históricos muy antiguos representan a las tribus de las planicies occidental y central que veneraban al dragón. Entre ellos: el emperador Amarillo Huang-ti; Shen Nung (fundador de la agricultura); emperador Yao (cuarto de los Cinco Emperadores); emperador Yu (fundador de la dinastía Hsia); el Rey Wen (figura ancestral de la dinastía Chou). El fundador de la dinastía Han también se consideraba a sí mismo descendiente de los pueblos que rendían culto al dragón.

Los personajes que representan a las tribus del este de China que veneraban al fénix son: Shao Hao (uno de los hijos del emperador Amarillo; el emperador Ku (tercero de los Cinco Emperadores); Emperador Shun (último de los Cinco Emperadores); Cheng Tang, fundador de la dinastía Shang; la casa real de Yin (gobernantes del estado de Chin).

Textos anteriores a la dinastía Chin tales como el Tso Chuan y Chu-shu chi-nien (Anales de bambú) registran los nombres de las tribus que veneraban a los diversos tipos de aves y dragones. Estas referencias implican la amplia división en la antigua sociedad totémica china. El dragón era el arquetipo del tótem de la serpiente, asociada con el agua, los peces y los anfibios. Y, por extensión, las nubes, el relámpago y el trueno así como el arcoiris. El fénix era la personificación del tótem-ave, asociado con el viento y con el Sol.

Por lo tanto, el dragón y el fénix eran especies con orígenes bien distintos que sin embargo fueron asociadas desde tiempos muy remotos.

Se usaba un símbolo especial para representarlos, el que indicaba no solamente que pertenecía a la misma esfera cultural, sino que también su naturaleza era sagrada. En los escritos de los huesos de oráculo y de las inscripciones en bronces, un símbolo similar al caracter hsin aparece en la parte de arriba de los pictogramas para "dragón" y "fénix". Ciertas maneras de escribir el caracter ti –que significa emperador o dios– en estos escritos utilizan un caracter similar en lo que respecta a la parte superior del ideograma. Este elemento evidentemente era una señal de lo sagrado, y si la mitad de arriba de estos antiguos ideogramas es eliminada, simplemente queda la palabra para una serpiente o un ave ordinarios.

La alianza del dragón y el fénix es evidencia de un desarrollo entre los antiguos pueblos chinos: un alejamiento de los matrimonios intratribales y una tendencia a los intertribales. Tomemos las dinastías Shang y Chou como ejemplo. Los Shang eran orientales que veneraban al tótem-ave. Los Chou, por otra parte, estaban relacionados por matrimonio a Shen Nung y al emperador Amarillo, que veneraban al dragón. Registros del período posterior Shang mencionan matrimonios entre Shang y Chou. Según el Shih Chin(Libro de la Poesía), la madre del rey Wen, de la dinastía Chou, era una mujer de la dinastía Shang. Su matrimonio a Wang Chi fue sin duda alguna la unión del dragón y el fénix.

Además de ser símbolos auspiciosos en China, el dragón y el fénix frecuentemente eran metáforas del caballero y el sabio en la China antigua. Por ejemplo, se dice que Confucio comparó a Lao-tse con un dragón. Pero ambos tenían espíritus elusivos capaces de trascender libremente las fronteras del cielo y la tierra. También se dice que Lao-tse comparó la sabiduría y la gracia de Confucio a las virtudes asociadas con el fénix. La benevolencia de ambos al tratar a otros fue su virtud máxima. Hay que notar que al menos una de estas observaciones, si no fueran ambas, fueron posteriores a la persona del caso, dado que estos dos pensadores no fueron contemporáneos.

Consecuentemente, sabemos por textos y objetos antiguos que el dragón y el fénix eran animales auspiciosos ya en el período Neolítico en China. Altamente apreciadas, las imágenes de dragones y fénix llegaron a ser plasmadas en adornos ceremoniales de jade y talladas, pintadas o bordadas en objetos de uso cotidiano. Esta costumbre fue pasada a través de los tiempos. Mediante las referencias a dragones y fénix en los ritos y festivales locales, hasta las alturas de la literatura y las bellas artes, todos revelan la gloria de estos animales legendarios.

Dragón

El dragón es una criatura fantástica que puede encontrarse en la mayoría de las antiguas tradiciones, sin embargo, su simbolismo suele ser diferente. Así, mientras para los dragones de la europa occidental se trata de animales muy peligrosos que representan las fuerzas del mal, para oriente, china en particular, el dragón es un ser benéfico de estirpe divina.
Las representaciones más frecuentes le atribuyen un cuerpo voluminoso de gran tamaño. Las escamas le dan la fisonomía de un reptil aunque sus garras, más cercanas a las de un felino contrastan con sus alas de murciélago. La capacidad de arrojar fuego de la boca y enormes dientes completan el aspecto de este ser fabuloso a mitad de camino entre una serpiente y un león.
El dragon chino, es símbolo del emperador y de la energía masculina (la fertilidad). Es un animal benigno y el quinto en el zodíaco. Protege a Oriente y representa la salida del sol, la primavera y las lluvias. En efecto, las lluvias torrenciales son conocidas por las "lluvias del dragón".

h'i-Lin

Fabulosa bestia correspondiente a la mitologia china que suele ser representada con cabeza de dragón, melena de leon, cuerpo de ciervo y cola de buey. Se decía que aparecía durante los reinados de los monarcas virtuosos y que annciaba el nacimiento de grandes personajes. Este ser acompaña a los hombres inmortales y a los grandes sabios chinos. Su delicadeza hace que sea asociada con la buena voluntad.
MITOLOGIA TIBETANA
Durante siglos, el Tíbet ha estado oculto detrás de un velo de misterio debido a su remota localidad en un amplio altiplano rodeado por las escarpadas cordilleras de los Montes Himalaya y Kunlun.
Aislado en su hogar de tierras altas a 3.000 metros sobre el nivel del mar, el pueblo tibetano ha desarrollado su propio lenguaje oral, escritura y coloridas costumbres desde tiempos remotos.
Pero en las décadas recientes, el Tíbet ha saltado a la atención internacional como resultado de los viajes del Dalai Lama para promover los derechos humanos y la hermandad entre todas las sociedades.
En vista de los trascendentales viajes del líder espiritual tibetano, la gente en los otros países del mundo ha desarrollado una fascinación por la profunda religión y la magnífica expresión artística de su tierra natal.
El budismo fue introducido en el Tíbet por primera vez en el siglo VI. En un gesto para mantener buenas relaciones, la corte imperial china durante la dinastía Tang (618-917) envió a la princesa Wen-cheng al Tíbet como esposa del rey tibetano. Como la princesa era una devota budista, ella llevó consigo sus escrituras religiosas. Las escrituras sagradas fueron posteriormente traducidas al tibetano, lo que ayudó a que los estudios budistas echasen raíces allí.
La escuela Vjarayana del budismo, conocida también como la secta del Vehículo del Diamante, se desarrolló en India en el siglo IX. Posteriormente, esta forma de budismo se expandió al Tíbet donde se convirtió en una mezcla del hinduismo y los elementos folklóricos tibetanos. Hoy, la secta religiosa generalizada es conocida como budismo tibetano.
El budismo tibetano hace énfasis en las prácticas tántricas y las enseñanzas de Buda. Antes de que un monje tibetano pueda convertirse en un maestro calificado, él debe pasar por un entrenamiento y rígidas pruebas. El debe estudiar las enseñanzas budistas durante 18 años y seguir los detallados preceptos que gobiernan las rutinas diarias de los monjes por otros seis años.
El budismo tibetano no solamente involucra la adoración de una variedad de deidades, sino que también requiere de una dedicación a la celebración de complejos rituales que encierran una amplia gama de disciplinas. En todo el mundo, posiblemente no existe otra religión que sea devota a tantas deidades y use un tal caleidoscopio de objetos rituales como el budismo tibetano.
Entre los objetos rituales que generalmente se usa en el culto del budismo tibetano podemos encontrar los vajras, conocidos también como bastones de diamante, y campanas vajras. Los lamas generalmente sostienen en sus manos estos dos tipos de objetos cuando cantan los mantras budistas.
En los templos lamaístas, también es frecuente encontrar una pequeña estructura en forma de torre que sirve como repositorio de las reliquias sagradas de lamas fallecidos. Este objeto ceremonial es generalmente llevado por un monje budista durante las procesiones para que sirva de amuleto con el fin de ahuyentar los malos espíritus.
En la cultura tibetana, los rosarios están confeccionados de piedras hermosas y finamente pulidas, y se usan tanto como ornamento de uso diario como para recitar las escrituras. Los tibetanos valoran esas piedras coloridas, ya que son naturales. Las piedras se usan típicamente como un talismán que protege a su dueño.
Los tibetanos honran los huesos de monjes venerables, y con frecuencia los usan para hacer objetos sagrados para propósitos ceremoniales. Los rosarios hechos con tales huesos son indispensables para ejecutar rituales tántricos. Los rosarios de hueso deben ser llevados en cinco diferentes partes del cuerpo del devoto: la cabeza, las orejas, el cuello, los brazos y la cintura.
Esas cinco áreas son importantes debido a que cada una simboliza el ciclo de la reencarnación y la iluminación budista. También existen reglas que regulan el número de cuentas en cada rosario. En el arte tibetano, el thangka es el objeto más conocido. El término se refiere a los rollos tibetanos donde se pintan los iconos budistas.
El origen de las pinturas thangka se remonta al siglo XII. Según los entendidos en la materia, las mismas se popularizaron entre los monjes tibetanos debido a que eran convenientes para llevarlas durante las misiones para promover el budismo en tierras lejanas. Por lo general, un thangka se dibuja sobre papel de seda. Sin embargo, aquellos tejidos en la forma de brocados, bordados, tapetes o encajes son considerados los más valiosos.
El budismo que se practica hoy día en el Tíbet mantiene estrictas reglas para la creación de las pinturas thangka. Cada icono en esas pinturas tiene un tamaño, situación y color adecuados. Muchas veces, al artista varios meses para completar una meticulosa obra de gran tamaño.
Pero las pinturas thangka enfocan más que simples iconos budistas. Esas obras de arte muestran con frecuencia imágenes asociadas con la historia, medicina, astronomía y las costumbres diarias tibetanas. Las pinturas thangka han tenido una profunda influencia sobre toda la sociedad tibetana. Desde los lamas de alta jerarquía hasta las personas famosas y la gente común, cada tibetano posee una para propósitos religiosos, conmemorativos o de otra índole.
En cuanto a la comida tibetana, en la sociedad del altiplano se usa con frecuencia un tipo especial de mantequilla hecha con la leche del yak o buey almizclero. Una bebida popular en la meseta del Tíbet es un té que usa este tipo de mantequilla.
Para eso, los se dispone de una mantequera tibetana usada para hacer este tipo de té especial. Primero, los tibetanos cuecen un ladrillo de hojas de té hasta lograr cierta consistencia y luego vierten la sustancia en la mantequera de madera. Como paso final, se añaden los otros ingredientes y se bate firmemente la mezcla con una larga barra de madera.
La cebada es el cultivo más importante en el Tíbet. Después de secarla al sol, se fríe, se muele en polvo y se le agrega mantequilla para hacer tsampa, la comida principal de los tibetanos. Los tibetanos también usan la cebada para hacer un vino agridulce. La bebida, con un 15% de contenido alcohólico, juega un papel importante en los festivales y ceremonias religiosas tibetanas.
Matsu: la Diosa del Mar y su culto en Taiwan

No importa dónde se encuentre uno en Taiwan, sea en las grandes urbes, o en pequeños poblados en la costa, en las montañas o en el campo, una de las deidades más veneradas por el pueblo es sin lugar a dudas Matsu, la Diosa del Mar.
Los pescadores acuden a un templo de Matsu para orar e implorar por su protección antes de salir al mar. Los viajeros también van a rezar frente a ella antes de abordar sus respectivos vuelos. Incluso muchos políticos, en medio del fragor de las campañas electorales, se presentan al templo y juran ante su imagen que no defraudarán al pueblo y serán buenos funcionarios.
Matsu tiene una variedad de títulos que fue adquiriendo a través de los siglos: Santa Madre en los Cielos, Concubina Celestial, y Emperatriz Celestial son apenas algunos ejemplos. Su popularidad se debe principalmente a que ella es la protectora de la gente común. Incluso en la última dinastía en China fue proclamada como deidad digna de los sacrificios estatales.
Pero, ¿quién fue Matsu en la vida real? Ella era una sencilla muchacha que nació en el pueblo de Meizhou, una pequeña isla en la provincia de Fukien, China continental. Su nombre real era Lin Mo-niang y ella era muy piadosa con sus familiares y vecinos. Según los registros que se conservan en muchos templos, ella salvó muchas personas, incluyendo a su padre y hermanos, de perecer en medio de terribles tormentas. Su antepasado más remoto es Lin Lu, un funcionario de la dinastía Tsin (265-420) que fue enviado por el Emperador para ocupar el cargo de prefecto de la ciudad de Foochow en el año 325.
De acuerdo con la tradición popular, Lin Mo-niang fue llevada a las nubes en el noveno día del noveno mes lunas del año 987, cuando tenía apenas 27 años de edad. El fenómeno ocurrió en la cima del Monte Meifeng, cerca de su pueblo natal y ella se transformó en una diosa.
El más antiguo de los templos dedicados a Matsu en el área de Taiwan no se encuentra en la isla principal, sino que está en el cercano archipiélago de las Pescadores (Penghu). En este grupo de diminutas islas se encuentran más de 140 templos, pero el más importante de ellos es el Templo Tienhou, dedicado a la deidad guardiana de los mares.
El Templo Tienhou fue construido a inicios de la dinastía Ming (1368-1644), y se le considera como el edificio religioso más antiguo que se haya construido en Taiwan. En 1563, tras el triunfo en una batalla naval contra los japoneses, el entonces Templo de Matsu fue expandido por primera vez. Posteriormente, fue renovado y agrandado en 1592, cuando el ejército de la dinastía Ming obtuvo otra victoria sobre los japoneses. Finalmente, cuando los holandeses fueron expulsados de Penghu en 1624, fue renovado otra vez.
En 1683, las fuerzas manchúes bajo el mando del almirante Shih Lang atacaron Penghu y destruyeron el último reducto de la resistencia de los grupos leales a la derrocada dinastía Ming. Al desembarcar, Shih acudió al templo para agradecer la ayuda de los dioses. En su informe al Emperador, Shih reclama que cuando entró a la nave principal del templo, la cara y el vestido de la diosa estaban empapadas con sudor, siendo señal que ella le había ayudado en su campaña contra los rebeldes que rehusaban aceptar el mandato de la nueva dinastía.
Al año siguiente de la victoria, se emitió una proclamación imperial elevando a Matsu a la posición oficial de Tienhou o "Reina del Cielo". Con tal proclamación se confirió el nombre que actualmente lleva el templo y el reconocimiento oficial de la deidad aumentó la devoción en el pueblo y la importancia de los templos dedicados a ella.
En Taiwan, Peikang fue uno de los poblados originales que construyeron los primeros inmigrantes venidos del Sur de China. Casi al mismo momento que construían sus casas, esos nuevos pobladores de la isla comenzaron a construir un templo a Matsu en ese pueblo ubicado en el actual distrito de Yunlin.
Los orígenes de ese templo se remontan a la llegada de una monja budista en 1694, quien trajo una estatua de la diosa desde Meichow (Meizhou), su aldea natal en China continental.
Al inicio, lo que se construyó fue un pequeño albergue para resguardar la imagen. Con el tiempo, el templo creció en tamaño y esplendor al ritmo de la expansión y prosperidad del pueblo. Conocido oficialmente como el Templo Chaotien, la edificación se ha convertido en uno de los templos con decoración más extravagante en Taiwan después de tres siglos de reconstrucción y remodelación.
Existen más de 200 templos de Matsu en Taiwan, y el Templo Chaotien es considerado como uno de los más importantes sitios dedicados a la deidad en la isla. Todos los años, cientos de miles de fieles acuden al sitio en primavera para participar en las celebraciones del cumpleaños de la protectora de los mares.
Las celebraciones, que suelen durar una semana, tienen como punto de partida el Templo Chenlan, ubicado en Tachia, distrito de Taichung. La impresionante procesión tiene un recorrido total de 372 kilómetros y pasa a través de los distritos de Taichung, Changhua, Chiayi y Yunlin, antes de retornar al templo en Tachia. En el trayecto, la imagen de la diosa visita alrededor de otros veinte templos dedicados a ella.


El palanquín con la imagen de Matsu
es escoltado por decenas de miles
de fieles durante la procesión anual.

El cumpleaños de Matsu se celebra el día 23 del tercer mes del calendario lunar. Todas las actividades de veneración y sacrificio se realizan unos días antes y después de esa fecha. En el día de su cumpleaños, se lleva a cabo una enorme procesión, donde ella "inspecciona" toda el área bajo su jurisdicción para bendecir y proteger a sus fieles.
En algunas sitios, la Matsu local no es lo suficientemente poderosa y se requiere invitar otra Matsu más antigua para que visite el lugar. Esto da lugar a las ceremonias de bienvenida a Matsu. Algunas localidades que no tienen templos de Matsu, se unen para festejar la ocasión. Tal es el caso de las 18 villas de Tung Pao, en el distrito de Taichung. Ninguna de las villas tienen un templo dedicado a la deidad, pero comparten una Matsu entre ellas. Denominada "Matsu de las Dieciocho Villas", es la encargada de invitar una Matsu residente en un templo cercano para que realice una procesión con un orden establecido por cada una de las aldeas. Cada día, Matsu es llevada en un palanquín para dar la "bienvenida" en una aldea, y la gente allí festeja en grande.
Los participantes en el peregrinaje anual de ocho días de Matsu parten del Templo Chenlan, en el distrito de Taichung, a las once de la noche. El Templo Chenlan tiene una historia de más de 200 años, siendo hogar de una estatua que se cree posee una fuerza espiritual particularmente poderosa debido a que fue traida del templo de Matsu en la isla Meichow.
Durante la peregrinación, la imagen de Matsu y su comitiva se mueven constantemente, día y noche, excepto por las breves visitas a unos 60 templos de Matsu a lo largo de su recorrido, donde los residentes locales la reciben con petardos, incienso, ofrendas y una variedad de actividades de celebración. En los pueblos más grandes a lo largo de la vía, las festividades pueden ser muy animadas, con el replicar de tambores, sonido de clarines, danzas del león, auto flagelación por parte de mediums espirituales, actos de batuteras, teatro de títeres y actuaciones de ópera taiwanesa.
Para implorar por las bendiciones de la diosa, expresar agradecimiento y hacer penitencia, más de un millón de personas participan en la procesión durante parte del trayecto, procurando tocar la caja protectora de vidrio o el palanquín donde se encuentra la imagen, o pavimentan su ruta con sus cuerpos postrados. Las comunidades a lo largo de la ruta muestran sus respetos hacia ella ofreciendo comida, bebidas y alojamiento para los peregrinos.
Los peregrinos típicamente llevan o se amarran banderas donde se pegan pingan fu –insignias de paz–, que son amuletos en la forma de tiras de papel con inscripciones caligráficas místicas y emblemas que poseen poder para disipar el mal. Muchos peregrinos también llevan cascabeles en sus banderas, una práctica que según la tradición se originó como una forma para que los peregrinos se mantuvieran en la ruta y no se perdieran en medio de la oscuridad a medida que la procesión serpenteaba durante la noche por sitios extraños sin el beneficio de caminos bien pavimentados iluminados con faroles eléctricos.
En la vanguardia de la columna de peregrinos de Matsu se encuentran algunas personas vestidas con trajes rituales que realizan exagerados movimientos corporales, jugando el papel de varios personajes del campo espiritual, donde Matsu es la Suprema Emperatriz. Entre ellos se encuentran Bobe-a, el dúo de Chi Yeh y Pa Yeh, y los Ocho Generales, entremezclados por un número de comparsas folklóricas provenientes de todo Taiwan, cada una con una historia particular, su propia vestimenta tradicional y simbología.
Bobe-a es el mensajero de avanzada de Matsu, quien golpea su gong y llama a la gente a prepararse para su inminente llegada. Es interesante notar que lleva sandalia en un pie, mientras que el otro anda descalzo, dramatizando el éxtasis y la dejadez que uno naturalmente siente con la cercanía de la Madre Celestial. Prácticamente pisando los talones de Bobe-a se encuentran grupos con nombres como Elenco del Buda Borracho, los 36 Expectantes y el Grupo de los Santos Infantes, estos últimos vestidos como bebés gigantes.
Chi Yeh y Pa Yeh son los mensajeros del Más Allá y atrapafantasmas. El primero es alto y de tez clara, mientras que el último es bajo y de piel oscura. Actuando como policías y guardaespaldas se encuentran los Ocho Generales, cuyas obligaciones incluyen arrestar los demonios errantes y malos espíritus para arrastrarlos al otro mundo.
La apasionada participación en una antigua y vital tradición hace que la peregrinación de Matsu sea un espectáculo que vale la pena ver para ser testigo de una conmovedora expresión del espíritu del pueblo en Taiwan.
Vale destacar que al igual que muchas otras deidades, el culto a Matsu en la isla ha pasado por un proceso de "taiwanización". Una de las características más sobresaliente de Matsu en Taiwan es su cara negra, que contrasta enormemente con la textura suave y blanca del rostro de la misma deidad en China continental.
Originalmente, Matsu era la Diosa del Mar, pero en Taiwan, ella se ha convertido paulatinamente en la Diosa de la Lluvia. Un dicho taiwanés muy popular en el campo dice: "El Señor Tatao controla los vientos y la Señora Matsu trae la lluvia". Así que Matsu ha venido a ocupar el sitio de San Isidro Labrador en las áreas rurales de Taiwan y la creencia popular es que el ritual de "bienvenida a Matsu" generalmente trae lluvias que nutren los campos de cultivo.
Este proceso de redefinición del papel de la deidad surge del permanente asentamiento en Taiwan de los primeros inmigrantes que llegaron de China continental. Al dedicarse exclusivamente a la agricultura, ya no era tan importante su protección en los mares, sino su bendición en tierra. Sin embargo, en los pueblos pescadores a lo largo de las costas en la isla, la gente sigue invocando el nombre de Matsu, Diosa del Mar.
Con el transcurrir del tiempo, también surgieron leyendas y tradiciones relacionadas con la diosa que son propias de Taiwan. Se atribuye que Matsu controla los tifones y las inundaciones, salvando a los fieles que imploran por su ayuda.
Uno de los relatos más sensacionales ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. En esos momentos, Taiwan era una colonia japonesa y a fines de la gran guerra, Estados Unidos bombardeo sistemáticamente la isla con aviones de su fuerza aérea. La leyenda narra que en cierta ocasión, apareció Matsu en forma gigantesca y con su falda recogió las bombas que arrojaban los aviones estadounidenses y las arrojó lejos en el mar, salvando a sus fieles de un gran desastre. Los que dan fe de esta maravillosa aparición incluso citan que varios pilotos norteamericanos volvieron a la isla al terminar la guerra y confirmaron que fueron testigos de ese impresionante milagro.
Es posible que la psicología colectiva de temor y búsqueda de una deidad "salvadora" haya producido esa ilusión masiva. Pero, también puede que sea algo que corresponda al campo de la Metafísica.
En términos sociológicos, el culto a Matsu cumple un papel muy importante en Taiwan. Los primeros pobladores vinieron de diferentes sitios en China y hubo necesidad de unirse y ayudarse mutuamente. El culto a una deidad popular como Matsu vino a llenar ese vacío. Incluso en el día de hoy, las celebraciones en honor a Matsu en cada pueblo o comunidad cumple la función de reunir a los descendientes de inmigrantes que llegaron del Sur de China.
El apellido familiar de Matsu es Lin y en Taiwan, Lin y Chen son los dos apellidos más comunes. Las personas con apellido Lin consideran que Matsu es una antepasada y gran parte de quienes llevan el apellido Chen están emparentados con los Lin. Por esa razón, uno siempre ve personas quemando incienso a Matsu en los templos de la isla, aunque no sean sitios exclusivamente dedicados a la popular deidad. En la actualidad, pocos creyentes llaman a la diosa con su nombre humano, Lin Mo-niang, sino que todos la conocen como Matsu. Se calcula que alrededor de 100 millones de fieles la veneran en más de 1.500 templos alrededor del mundo.

El Festival de Medio Otoño

tDesde tiempos remotos, los chinos celebran tres importantes fiestas en base al calendario lunar: el Año Nuevo chino, el Festival de los Botes Dragón y el Festival de Medio Otoño. Este último se diferencia de los otros dos por su estilo más apacible y suave de celebración. Las festividades del Año Nuevo lunar y las regatas de botes dragón son eventos acompañados por grandes despliegues de triquitraques, gongs, platillos y mucha algarabía. También son celebraciones esencialmente diurnas.

En contraste, el Festival de Medio Otoño es una celebración más tranquila, elegante y esencialmente nocturna. Por lo general, no se hacen grandes alardes ni tampoco muchos despliegues sonoros. Más bien, es una especie de celebración familiar, íntima y de naturaleza delicada.

El festival, que cae en el décimoquinto día del octavo mes del calendario lunar, es una especie de acción de gracias, admiración de los hermosos dones de la naturaleza y reflexión al acercarse el final de la ardua jornada anual en el campo. Las noches de otoño son más placenteras y para los chinos, la luna luce más grande y redonda en esta época del año. Por esa razón, el Festival de Medio Otoño es una celebración primordialmente relacionada con la luna.

Como en todas las culturas antiguas, los chinos daban una connotación masculina al Sol, y una femenina a la Luna. En Occidente, el Sol es el astro rey, y obviamente, la Luna es la reina del firmamento. En China, la luna ha sido uno de los temas predilectos de los poetas, literatos y pintores a través de los años. En torno a ella, se han tejido muchos romances y leyendas que resaltan el embrujo que siempre ha ejercido sobre la humanidad.

Una de las leyendas más comunes sobre la luna en China es la de Chang O, la curiosa esposa de Hou Yi, quien por error tomó el elixir de la inmortalidad y desde entonces se encuentra desterrada en su Palacio de Cristal en el único satélite que tiene la Tierra.

A inicios del mundo, existían diez soles que no hacían más que chamuscar toda la Tierra. Hou Yi, un robusto arquitecto y arquero, salvó a la humanidad de una inevitable catástrofe al derribar con sus flechas los nueve soles extras que habían. La Reina del Cielo Occidental, complacida por la heroíca acción de Hou Yi, le entregó una píldora de la inmortalidad y le indicó que debía tomarla después de un año de ayuno, meditación y preparación espiritual.

Desafortunadamente, su esposa era demasiado curiosa y al descubrir la píldora cierto día, y pensando que su marido tramaba algo al no informarle acerca de la misma, se tragó la divina medicina. Tras de tomarse la píldora, Chang O comenzó a sentirse liviana como el aire. Desafiando la gravedad, ella se elevó por los cielos y llegó a su nuevo hogar en la luna. Al descubrir su error, ella quiso revertir el conjuro y se metió los dedos en la boca para tratar de vomitar la píldora.

Tras mucho esfuerzo, Chang O tosió y vomitó la píldora. Al tocar el suelo, la píldora se transformó en un conejo con un pilón y mortero. Sin embargo, ella no pudo revertir a su estado mortal y tuvo que aceptar el destino de vivir eternamente en su palacio lunar acompañado del fiel conejo de jade.

Esta romántica leyenda ha sido también fuente de inspiración para muchas obras de arte en China. Muchos grabados antiguos sobre la luna tenían siempre la hermosa figura de Chang O y su conejo moliendo el elixir de la inmortalidad en su mortero para aquellos seres humanos que llenen los requisitos para convertirse en inmortales. En las noches de otoño, los padres chinos suelen contarles la leyenda de Chang O a sus hijos cuando observan los misteriosos contornos de la luna. Y cuando alguna nube pasajera perturba un poco la claridad de la luna, los mayores dicen que es el travieso conejo dando brincos en la superficie del cuerpo astral.

Pero los mortales en China se contentan con sus ritos y celebraciones en esta época del año, tal vez tratando de consolar a Chang O. Las amas de casa suelen hacer ofrendas en pequeños altares improvisados en el balcón, la azotea o el jardín en honor de la luna y su hermosa inquilina. Tradicionalmente, se hacían ofrendas de espejos, peines, perfumes y otros artículos de tocador. Al fin y al cabo, las mujeres comprenden mejor sus necesidades.

El festival tiene una fuerte influencia femenina debido al rígido orden social que existía en China. En el pasado, se prohibía a las mujeres estar en sitios públicos. Sin embargo, la noche del festival era un momento de libertad temporal. Las mujeres pasaban el tiempo fuera de casa, admirando la luna y conversando sin mayor preocupación.

Por lo general, la cena de esa noche debe ser al aire libre. Se suele hacer una parrillada, acompañada por abundantes pasteles de luna y pomelos. El pomelo se produce para esta época del año y por su forma redonda, tiene una asociación romántica con la luna.


Pasteles de luna y pomelos.

Los pasteles de luna, cuyo nombre se debe a la forma generalmente redonda que tienen, simbolizan la unidad familiar y la perfección. Es costumbre regalar tales pasteles para esta época del año. Su origen se pierde entre las nieblas del tiempo. Es obvio que el festival tiene relación con las celebraciones de otoño en la sociedad rural de antaño, cuando ya se terminaba de recolectar la cosecha y comenzaban los preparativos para el invierno.

En el Período de Primavera y Otoño (722-484 a.C.) ya encontramos referencias acerca de las celebraciones en honor a la luna. Sin embargo, la primera declaración de un Festival de la Luna surge de un edicto imperial durante la dinastía Tang (618-907). Pero, no hay una relación histórica precisa acerca de cuándo se inició la tradición de comer los pasteles de luna.

Históricamente hablando, existe un incidente relacionado con los pasteles de luna. Los mongoles invadieron China en 1279 y fundaron la dinastía Yuan. Durante casi un siglo, los invasores impusieron un fiero reinado acompañado por un rígido control en todo el territorio chino. Los chinos estaban ya hartos de la dominación externa y deseaban alzarse en armas, pero no había forma de comunicar la intención a todos los compatriotas.

Chu Yuan-chang, líder del movimiento rebelde, tuvo una excelente idea para transmitir el mensaje a todos los chinos. Se le ocurrió esconder una nota en papel en cada pastel de luna. Los mongoles rehusaban comer dichos pasteles por temor a que estuviesen envenenados y por contener una masa negruzca que para ellos les parecía sospechosa.

Así, en la noche del Festival de Medio Otoño de 1368, todas las familias chinas que comieron los pasteles de luna se sorprendieron al descubrir una nota que revelaba que a medianoche era la asonada. Tal como se había previsto, a la media noche y mientras los mongoles dormían tranquilamente acostumbrados al jolgorio de los chinos en ese festival, estos últimos se alzaron en armas contra el invasor foráneo, expulsándolo a su territorio natal más allá de los confines de la Gran Muralla. Posteriormente, Chu Yuan-chang fundó la dinastía Ming.

Cada provincia en China tiene su forma peculiar de preparar los pasteles de luna. En algunos sitios, como en Taiwan, la cubierta es más crujiente y quebradiza. En otros lugares, como en Kwangtung, la cubierta es suave y más fina. Cada tipo de pastel de luna tiene su propia textura y sabor. Resulta imposible decir qué tipo es el más sabroso.

Sin lugar a dudas, los pasteles de luna al estilo cantonés son los más famosos. Esto se debe a la promoción que se les ha dado durante mucho tiempo desde Cantón, Hong Kong y Macao. Existen muchas diferentes variedades de relleno en este estilo de repostería.

Uno de los rellenos más comunes consiste en una mezcla de semillas de loto, pasta de dátiles y yemas de huevo. Algunas personas dicen que tales ingredientes tienen relación con la rebelión en contra de los mongoles. Las semillas de loto representan las semillas de la rebelión; los dátiles la fecha del alzamiento; y las yemas el yugo opresor que debía ser extirpado. No importa si esa versión sea verdadera o no, lo cierto es que este tipo de relleno es el más común en los pasteles de luna de muchas provincias en China.

En Taiwan, donde la alta tecnología y la informática parecen desplazar a todo lo tradicional, el pastel de luna sigue prevaleciendo como bocadillo indispensable para este importante festival. Claro está, las modalidades modernas no han dejado de incursionar incluso en este tradicional dulce. Ahora, algunas tiendas más ingeniosas han comenzado a ofrecer pasteles de luna rellenos con helado, frutas frescas y hasta goma de mascar.

Las variantes modernas podrán estar de moda un par de años, pero la inconfundible apariencia y el típico sabor de los pasteles de luna tradicionales nunca desaparecerán. Para muchos de nosotros, el esfuerzo de todo un año estaría plenamente compensado si podemos sentarnos tranquilamente a disfrutar de la suave brisa y el brillo de la luna llena en esta noche de otoño, acompañados por deliciosos pasteles de luna y una taza de excelente té.


Leyendas sobre los Dioses de la Puerta

Los visitantes que llegan a los templos chinos son recibidos en la entrada por gigantescas figuras del folklore chino pintadas en las puertas.
A primera vista, los llamados dioses chinos de la puerta se parecen a los ángeles de la guarda pintados en las paredes de las catedrales que muestran historias del cristianismo. Sin embargo, mirando de cerca se observa que las deidades de los templos no tienen los ojos serenos ni la mirada de compasión de los santos occidentales.
Los dioses de la puerta de los templos miran con ojos temibles y blanden espadas o hachas en actitud de ataque. Y existe una buena razón por esta pose amenazadora. Según el folklore chino, las figuras intimidantes protegen los predios del templo al ahuyentar a los malos espíritus.
Los dioses de la puerta han sido un adorno popular en los templos chinos desde tiempos remotos. Incluso así, si se le pregunta a un ciudadano taiwanés acerca de ellos, la respuesta reflejará lo sorprendentemente poco que conoce sobre las historias de estas imágenes tradicionales, por más familiares que parezcan.
Muchas personas no tienen idea acerca del origen de los dioses de la puerta. El tema de los dioses chinos de la puerta es complejo e interesante. La veneración hacia los dioses de la puerta en la sociedad china tiene sus raíces en el concepto prehistórico del panteísmo. El hombre primitivo creía que cada lugar y entidad -cada camino, cerro, ventana y entrada- tenía una deidad gobernante. Hay que hacer sacrificios a estos dioses durante ciertos momentos específicos del año para implorar por sus favores.
La popularización de los dioses de la puerta también tiene que ver con el temor del pueblo chino de antes hacia los fantasmas. Se creía que las enfermedades y otras desdichas eran obra de los fantasmas. Pero se pensaba que una mera puerta no era suficiente para mantener fuera a los espíritus, y se colocaron imágenes de deidades protectoras en las entradas para asegurar la paz espiritual.
Los dioses de la puerta en los primeros días eran dibujados en planchas hechas de madera del melocotonero. La razón de ésto se remonta a la historia de Shen Su y Yu Lu, dos "cazadores de fantasmas" chinos de los tiempos prehistóricos.
Según la leyenda, Shen Su y Yu Lu capturaron una banda de fantasmas malignos bajo un melocotonero en el Monte Tushuo. Los dos hermanos enjuiciaron a los fantasmas y descubrieron que eran culpables de hacer daños a los humanos. Como castigo, los espíritus del mal fueron arrojados a un tigre hambriento.
Al enterarse de este heroíco gesto, el legendario emperador Huang Ti decretó que el semblante de Shen Su y Yu Lu debería ser dibujado en planchas de madera de melocotonero y colocado en las entradas para alejar a los espíritus malévolos. Desde entonces, los chinos adoptaron la costumbre de colocar imágenes frescas de los dioses de la puerta durante el Año Nuevo Lunar.
La leyenda de los dos heroícos hermanos ha sido registrada en el libro de la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) Feng Su Tung Yi ("Sobre las costumbres folclóricas"), escrito por Ying Shao. Esto demuestra que para ese período Shen Su y Yu Lu ya habían sido deificados.
Pero, tal vez los dioses de la puerta más conocidos en la sociedad china son Chin Chiung y Yu-Chih Kung, dos guerreros que ayudaron al emperador Tai-tsung de la dinastía Tang (618-907) a construir su imperio.
Según Viaje a Occidente, una novela de la dinastía Ming (1368- 1644) escrita por Wu Cheng-en, el Emperador había asesinado a muchas personas para llegar al trono. Entre sus víctimas estaban sus propios hermanos. Atormentado por un sentimiento de culpa, el Emperador comenzó a escuchar aullidos y gemidos horripilantes de fantasmas fuera de la recámara de su palacio por la noche. No pudo dormir.
Pero cuando los dos generales, Chin y Yu-Chih, se presentaron como voluntarios para hacer guardia afuera de la entrada del palacio, cesaron los ruidos extraños y el Emperador ya no se sintió embrujado. Preocupado de que los diligentes oficiales pudieran quedarse dormidos durante su larga guardia, el Emperador ordenó que se colgaran retratos de ellos en la entrada. Las pinturas actuaron de la misma forma que los centinelas reales.
Hasta el día de hoy, los retratos de Chin y Yu-Chih pueden ser vistos en las puertas de los templos dedicados a deidades taoístas. Chin es representando generalmente como un guerrero más joven y de buen semblante; Yu-Chih tiene típicamente una cara oscura y larga barba.
En los tiempos de antes, solamente las familias chinas ricas y poderosas podían darse el lujo de contratar artistas para pintar las deidades en sus puertas. Sin embargo, la gente común no podía quedar sin protección. Los campesinos improvisaron colocando una escoba de color claro y un pedazo de carbón negro fuera de sus puertas para representar a Chin y Yu-Chih, respectivamente.
No fue sino hasta el advenimiento de la imprenta en bloques de madera en la dinastía Sung (960-1297) que la gente común pudo adquirir representaciones artísticas de las deidades para sus puertas. La tecnología de la imprenta en bloques de madera hizo que fuera posible reproducir impresos del dios de la puerta en grandes cantidades y a precios accesibles.


Wei Tuo y Chia Lan, Dioses de la Puerta del Budismo

Con el tiempo, esos impresos se convirtieron en populares decoraciones del Año Nuevo chino. Conforme crecía la demanda por los impresos, surgieron nuevos motivos creativos y apareció una vasta familia de dioses de la puerta. Algunos campesinos incluso se dedicaron a trabajar en esta artesanía.
El sentimiento de la libertad es uno de los atractivos del arte folklórico. Muchos artistas de los bloques de madera eran campesinos que hacían los impresos para ganar dinero extra después de terminar con las faenas de la cosecha. Ellos jugaron con los motivos y colores que les parecían más interesantes.
El resultado de esta creatividad fue la aparición de un amplio surtido de motivos en los impresos en bloque de madera de los dioses de la puerta. Entre las imágenes populares se encuentran dos funcionarios públicos que generalmente son considerados como una pareja apta para las puertas dobles. Se les representa sosteniendo objetos de buena suerte en sus manos, tales como un sombrero oficial chino, una copa de vino, o inclusive un venado.
Muchos objetos han sido escogidos como motivos de los impresos en bloques de madera debido principalmente a que sus nombres son homófonos de conceptos que simbolizan buen augurio.
Las diversas bendiciones impartidas por los diferentes caracteres muestran que las funciones de los dioses de la puerta se han expandido gradualmente de la expulsión de los demonios a promesas de riqueza, longevidad y felicidad.
Hoy, la selección de un dios de la puerta no puede usarse en forma indiscriminada ya que se cree que cada personaje tiene poderes diferentes. Por ejemplo, las imágenes de los dioses infantes de la puerta son aptas para las recámaras de los recién casados, mientras que la del dios buey de la puerta es apropiada para los establos.
Generalmente hablando, los dioses de la puerta usados en templos budistas son diferentes a aquéllos de los templos taoístas. En los templos budistas, los dioses de la puerta más comúnmente vistos son Wei Tuo y Chia Lan, dos guardianes del Estado bendito del Iluminado. Los cuatro Grandes Señores o Dioses Celestiales del Budismo se encuentran a sus costados, cada uno de ellos sosteniendo ya sea un instrumento musical, una espada, una sombrilla o una serpiente.
En los templos taoístas, tales como aquéllos dedicados a Matsu, diosa del mar, los personajes más populares que se pintan en las entradas son el Dios del Ojo de Mil Millas y el Dios del Oído de Viento.
Pero, no todos los templos chinos están adornados con dioses de la puerta. Por ejemplo, aquéllos dedicados a Confucio no tienen imágenes de personas en sus entradas. Esto tal vez tiene que ver con el hecho de que el Gran Sabio no habló acerca de la superstición, las deidades o los demonios.

l Soberano Imperial Wen-chang: patrono estelar de los intelectuales


El Soberano Imperial Wen-chang, patrono de los intelectuales.

En los meses en que se realizan los exámenes de admisión universitaria , la nave trasera del Templo de Lungshan en Taipei se vió repentinamente invadida por una multitud de fieles con ofrendas poco usuales para esta época del año. En la nave trasera se veneran una gama de deidades menores que son patronos de diversos oficios. Desde el extremo derecho al izquierdo, se encuentran en fila diversos dioses que cubren de lo civil a lo castrense. Inicia el orden una deidad muy particular: el Soberano Imperial Wen-chang, patrono de las letras.

En el pasado, los letrados, eruditos y académicos en China veneraban a dos deidades: Confucio, considerado "maestro de los maestros"; y el Soberano Imperial Wen-chang. Ya desde épocas tempranas, Confucio fue consagrado por edictos imperiales y consecuentemente ha tenido templos dedicados a su memoria en todas las principales ciudades de China.

Sin embargo, Wen-chang no era reconocido oficialmente como deidad y por lo tanto, nunca tuvo un culto oficial. Siendo deidad del panteón taoísta, era venerado en el pasado dentro en los estratos más pobres de la sociedad. Por esa razón, sus orígenes están mezclados con leyendas y fantasías.

En la tradición taoísta, existe una serie de dioses y espíritus que son patrones de los literatos y académicos. El origen práctico de esta complicada relación mitológica fue el sistema de exámenes imperiales que existió en el pasado. El sistema era una forma segura de entrar en el servicio civil durante la época de las dinastías en China, y a la vez fue un mecanismo que permitió un permanente cambio social.

Entre estos dioses de la literatura sobresalen Wen-chang. En realidad, es una deidad cósmica y se considera que es la tercera estrella de la Constelación de la Osa Mayor. Existen varias versiones populares acerca de la posición estelar de la deidad. Una de ellas considera que Wen-chang es el nombre colectivo de las siete estrellas que conforman dicha constelación. La otra considera que Wen-chang es en realidad una designación general que agrupa a cinco deidades, que aparte del propio Wen-chang, incluye a Kuan-ti, Lu Tung-pin, Kuei-sheng y Chu-i, o Soberano de la Capa Roja. Según esta tradición, los cuatro últimos son ayudantes de Wen-chang y en conjunto forman el cuerpo de Wu Wen-chang o los cinco Wen-chang.

Resulta interesante observar que las otras seis estrellas de la Constelación de la Osa Mayor tienen nombres propios que reflejan su función como deidad: el General Supremo, General Asistente, Noble Primer Ministro, Controlador de los Destinos, Controlador del Medio y Controlador de la Riqueza.

Durante el reinado del emperador Jen de la dinastía Yuan (1279-1368), se otorgó a Wen-chang el título de "Soberano Imperial de Tze-tung". En el edicto imperial se especifica que la deidad es "Soberano Imperial Wenchang, promotor de la benevolencia y controlador de la riqueza que sirve como el origen e inicia la salvación". De esta forma, los espíritus de Wen-chang y Tze-tung fueron combinados en uno solo.

La referencia humana de la deidad la encontramos en el capítulo de Registro de Ritos de la obra Historia de la dinastía Ming, donde se menciona que el nombre real de Wen-chang era Chang Ya-tzu, quien vivió en la dinastía Tsin Occidental (265-316), donde fue Ministro de la Corte. Chang era oriundo de Tze-tung, provincia de Szechwan y murió en combate.

Posteriormente, la gente construyó un templo en el Monte Chichu, cerca de su distrito natal, en su honor. El templo originalmente veneraba al Dios del Trueno, pero finalmente terminó adorando al "Dios de Tze-tung". Como se indicó arriba, éste y Wen-chang fueron combinados en una sola deidad por edicto imperial varios siglos después.

Según escasos registros históricos que se guardan acerca de Chang Ya-tzu, se sabe que era una persona muy fiel a su madre y que incluso cortó un pedazo de carne de su pierna para preparar una pócima que necesitaba su madre para curarse de una grave enfermedad. Se le atribuye también una existosa lucha contra una epidemia de peste que azotó al pueblo donde vivía. La tradición popular señala que Chang recibió una revelación mientras dormía cierta noche y obtuvo una fórmula medicinal para curar efectivamente a quienes padecían del mal.

Por esos méritos, se le atribuyen a Wen-chang las virtudes de la piedad filial y la benevolencia. La relación de esta deidad con los intelectuales y con los exámenes imperiales se remonta a la dinastía Sung (960-1279). En esa época surgió la leyenda de que Wen-chang había reencarnado 73 veces y siempre fue funcionario de alta jerarquía en la corte. Durante todas sus reencarnaciones, él fue un funcionario honesto y benévolo. En consecuencia, el Supremo Emperador del Jade, máxima deidad del panteón taoísta, lo nombró encargado de la lista de los futuros funcionarios de la corte.

Por esa razón, surgió la tradición que dura hasta nuestros días, donde las personas que van a presentar un examen suelen acudir a un templo donde se venera a Wen-chang para pedir su bendición y solicitar que sus nombres sean incluidos en la lista que tiene la deidad en sus manos.

En Taiwan, los templos de Wen-chang comenzaron a aparecer junto con el establecimiento de academias en la isla. Estas academias eran los centros escolares por excelencia durante la época imperial. Al entrar en la era republicana, el Gobierno reglamentó la educación y ordenó la creación de escuelas públicas y las academias comenzaron a desaparecer.

Actualmente, quedan alrededor de unos veinte templos dedicados a la deidad académica. Por lo general, son pocos los fieles que acuden a ellos. Sin embargo, se tornan muy animados en la época previa a los exámenes.

En Taipei, el único sitio dedicado a la devoción de Wen-chang es un pequeño templo semioculto dentro de un callejón de la Avenida Minsheng Oeste. A fines de junio e inicios de julio, muchos jóvenes de la ciudad capital acuden al templo acompañados de sus padres para hacer ofrendas y pedir por buenas calificaciones en los exámenes. El resto del año, muy pocas personas visitan el sitio.

En realidad, hay otros dos sitios donde uno puede ir a venerar a la deidad estelar. Al inicio mencionamos al Templo de Lungshan, dedicado a Kuanyin, Diosa de la Misericordia. Allí, en la nave trasera hay un nicho dedicado a Wen-chang.

El otro sitio, el Templo de Kuantu, está ubicado en las afueras de la ciudad. Es fácil llegar al mismo a través de la ruta Tamsui del Sistema de Transporte Rápido en Masa. El templo en sí es una imponente estructura situada en el pueblo de Kuantu, y es un sitio muy visitado por fieles y turistas. Entre las muchas deidades budistas y taoístas que se veneran allí, se encuentra un altar dedicado a Wen-chang.

Todos los sitios donde se venera a Wen-chang se tornan bulliciosos el tercer día del segundo mes del calendario lunar, cuando se celebra el cumpleaños de la deidad protectora de los intelectuales.

Aparte del incienso, los fieles suelen llevar ofrendas de cebollinas, apios y nabos. Las primeras dos verduras son homófonas de inteligencia y dedicación, mientras que el nabo simboliza un buen inicio. En la época de exámenes, los interesados presentan también una fotocopia de sus respectivas tarjetas de identificación de examinados para asegurarse que el dios no se equivoque de persona al momento de confeccionar la nueva lista de los que aprobarán las pruebas.

No sólo llegan al templo los estudiantes, sino también personas que aspiran a la carrera pública o funcionarios de menor jerarquía que desean ascender de posiciones. El sistema del servicio civil en Taiwan funciona con una eficiente serie de exámenes que califican para los diferentes cargos en la administración pública. De nuevo, Wen-chang juega un papel clave al ser el encargado de regir los destinos de los funcionarios públicos.

En tiempos pasados, la religión desempeñó un papel fundamental en la diferenciación social en China. Esto se comprueba con el culto al Soberano Imperial Wen-chang. Los intelectuales, que en el pasado ocupaban una alta posición económica y social, tenían una cosmovisión más racional y por ende, eran menos supersticiosos. En consecuencia, éstos solían venerar a Confucio.

Sin embargo, el ciudadano común que aspiraba a una mejor posición social, procuraba asegurar cualquier ayuda positiva que pudiera cambiar su suerte. Así, se popularizó el culto a Wen-chang y aparecieron templos dedicados al patrono de las letras.

En algunas familias, especialmente las que tenían muchos hijos, se solía venerar a Wen-chang junto con otros dioses más populares en el altar de la casa. También suelen rendirle culto familiar aquéllos que se dedican a los negocios relacionados con la educación, como serían librerías, escuelas suplementarias, papelerías, etc.

En Taiwan, la devoción a una determinada deidad suele dar indicios de cuál es la profesión de una persona. Y ésto se comprueba también en el culto al protector de los literatos y académicos.

KUAN-YIN,LA DIOSA DE LA MISERICORDIA

n muchos templos de Taiwan se encuentra, ya sea en el altar principal o en altares secundarios, la imagen de una diosa de semblante benevolente. A su lado, se suele colocar un ramo de siempreviva en un florero, junto a ofrendas de flores y frutas. La deidad es Kuan-yin, conocida en sánscrito como Avalokitesvara, y es uno de los bodhisatva (iluminado) más populares y más importantes. Su culto se extiende por toda China, Tíbet, y casi todos los países del Noreste y Sudeste Asiático. En un tiempo, era venerada en todo Asia Menor hasta lo que es actualmente Irán. Su nombre en japonés es Kannon y en tibetano, Chenrezig. La razón de su extendida veneración se debe a que ella es la guardiana del mundo presente, siendo la transición entre el histórico buda Sakyamuni y Maitreya, el buda del futuro. Kuan-yin es la diosa de la misericordia en el budismo chino. Para los budistas tibetanos es el buda de la compasión. La veneración a Avalokitesvara o Kuan-yin en China se inició con la introducción del budismo al país a inicios del siglo III. En los siguientes 1.700 años después de la llegada del budismo a China, los monjes tradujeron más de ochenta volúmenes de escrituras sagradas y escribieron una extensa colección de obras religiosas apócrifas sobre la diosa Kuan-yin. A través de este largo y persistente esfuerzo religioso, el Bodhisatva proveniente de India pasó por un proceso de sinificación convirtiéndose en tema principal de la literatura popular y muchas leyendas. Originalmente, Avalokitesvara era una deidad masculina en su tierra natal, India. De carácter luminoso y redentor, a la vez poseedor de prerrogativas de un soberano universal, personifica la compasión y la caridad. Por esa razón, al ser introducido en China, adquiere una naturaleza femenina por las últimas cualidades mencionadas. En realidad, al alcanzar el nirvana o estado de perfección absoluta, el ser humano pierde las características del sexo asociadas con su condición mortal y se transforma en un buda o iluminado. La perfección absoluta permite al ser humano librarse permanentemente del proceso de la reencarnación y de las limitaciones materiales. En este sentido, el budismo es una religión de salvación endógena, a diferencia de la mayoría de las otras religiones de salvación exógena, como el cristianismo o islamismo. En vez de ser religión, el budismo es más bien un sistema de ejercicios y disciplina con el fin de alcanzar la salvación por medios propios. Como tal, no conlleva actos de fe. Según los budistas, buda es uno mismo. Las imágenes de los templos budistas sólo sirven para recordarnos del ejemplo de quienes ya alcanzaron el estado de nirvana. En términos teológicos, la veneración de Avalokitesvara o Kuan-yin en China puede ser clasificada en tres categorías: exotérica, esotérica y sinificada. La tradición exotérica es la más arraigada y la representación de la figura serena de la diosa es la más común en los templos y altares familiares en Taiwan. Kuan-yin es presentada como una diosa normal con una corona que tiene como diadema un buda. Sus brazos sostienen objetos auspiciosos, tales como una flor de loto, una rama de sauce o un rosario. La versión esotérica presenta a Kuan-yin con once cabezas y múltiples brazos que sostienen una amplia variedad de instrumentos usados para ayudar a los fieles a liberarse de todas las formas de males y dificultades. Esta versión suele ser conocida como el “Kuan-yin de mil brazos y mil ojos”. En las imágenes chinas generalmente se muestran sólo dieciséis brazos que sostienen objetos esotéricos tales como espadas, rosarios, flores, etc. Esta forma iconográfica tiene sus orígenes en India. Sin embargo, la versión india representa generalmente a la deidad de pie, mientras que en China se la presenta sentada sobre una gigantesca flor de loto. El origen de esta iconografía se basa en una leyenda donde se dice que Avalokitesvara prometió no descansar sino hasta liberar a todos los seres humanos del sufrimiento. Después de trabajar diligentemente en esta tarea por un largo tiempo, la deidad descubrió que el número de seres miserables que debía salvar era inmenso y muchos de ellos no apreciaban su esfuerzo y volvían a recaer en las mismas debilidades que causaban su sufrimiento. Su desesperación fue tal que su cabeza reventó en miles de pedazos. El buda Amitabha, al ver la situación, recogió las partes y las volvió a unir, convirtiéndose en un cuerpo con muchos brazos y muchas cabezas. Así, Avalokitesvara puede trabajar con miles de almas al mismo tiempo, liberándolas de sus diferentes sufrimientos. En la iconografía esotérica también se representa la deidad con un ojo en la palma de cada mano, representando su actitud siempre vigilante para librar de los males al ser humano. La versión sinificada de la veneración a Kuan-yin se basa en las tradiciones populares de China que surgen de los textos apócrifos y leyendas que se han acumulado a través de los siglos. Las imágenes más populares de este género en Taiwan incluyen las de la “Dama del Vestido Blanco”; “Kuan-yin otorgando niños”, “Kuan-yin del cesto de peces” y “Kuan-yin del Mar del Sur”. En su versión sinificada, Kuan-yin virtualmente pierde su origen extranjero y adquiere una personalidad típicamente china. Las iconografías de este género son usadas con frecuencia en los templos taoístas de Taiwan. Aunque también se utilizan imágenes exotéricas en tales templos, las representaciones sinificadas suelen adaptarse mejor al estilo utilitarista del taoísmo. A través de los años, el budismo y el taoísmo han pasado por un proceso de sincretización en Taiwan, donde las dos religiones se han fusionado en una nueva versión folclórica donde los dioses de ambas adquieren propiedades comunes que ameritan el culto de los fieles. En este sentido, muchos dioses taoístas han adquirido el título de buda otorgado en virtud a su popularidad. Un ejemplo notable es el Templo de Lungshan, ubicado en el casco viejo de la ciudad de Taipei. El templo, uno de los más antiguos de la ciudad, es un sitio de devoción budista cuya deidad principal es precisamente Avalokitesvara o Kuan-yin. Sin embargo, en su última reconstrucción se le agregó una nave secundaria en la parte posterior dedicada a varios dioses taoístas. A través del proceso de sinificación, Kuan-yin también se ha convertido en una de las principales deidades que muchos mortales en China pretenden personificar. Tzu-hsi o la Emperatriz Viuda, última regente de la dinastía Ching y tía del último emperador de China, solía vestirse con un atuendo budista para aparentar ser Kuan-yin. Para ese propósito, tenía un estanque de lotos con una isleta en medio donde Tzu-hsi meditaba a veces y que vista desde los jardines cercanos creaba la sensación de que ella flotaba entre los lotos. Recientemente, el Museo Nacional del Palacio realizó una exhibición sobre las imágenes de Kuan-yin en el arte chino, donde se incluyeron pinturas que representan las tres tradiciones antes mencionadas. La muestra tuvo como finalidad ayudar a los visitantes a entender mejor el complejo y multifacético proceso del desarrollo del budismo en China. A inicios de enero, la artista del cristal de Taiwan, Loretta Yang, hizo una exhibición de figuras budistas hechas de cristal. La obra maestra de la exposición fue una gigantesca estatua de Kuan-yin de mil brazos y mil ojos. La estatua, que mide 347 centímetros, está hecha de arcilla coloreada y un par de brazos sostiene en alto una figura de Buda hecha de cristal. La escultura es tan inmensa que no pudo ser introducida en los elevadores del almacén de departamentos en Taipei donde fue exhibida. Un grupo de trabajadores tuvo que subirla a cuesta por las escaleras hasta el noveno piso, donde se llevó a cabo la exhibición. Esta es la estatua más grande de Kuan-yin de mil brazos y mil ojos en China y se ha depositado una copia en las Cuevas de Tunhuang, situadas en el noroeste de China continental. Estas cuevas son famosas por su vasta colección de frescos con motivos budistas y una rica colección de textos sagrados que fue descubierta hace exactamente cien años. El budismo llegó a China desde India como algo ya hecho, sin necesidad de contribuir en nada a su formación. Su desarrollo estuvo ligado al arbitrio de peregrinaciones y traducciones sin un orden determinado. En consecuencia, los textos sagrados fueron introducidos a lo largo de varios siglos, tomando un valor diferente al que tuvieron en su tierra de origen. Esto vino como resultado de las interpretaciones fragmentadas y hechas en diferentes lugares. Avalokitesvara o Kuan-yin es un excelente ejemplo de cómo el budismo chino no corresponde exactamente a las confraternidades o escuelas originales de India. Sin embargo, la deidad tiene su origen allá y persigue el mismo fin redentor. Posiblemente el proceso de sinificación fue la causa de su gran popularidad en el pueblo de China.


En muchos templos de Taiwan se encuentra, ya sea en el altar principal o en altares secundarios, la imagen de una diosa de semblante benevolente. A su lado, se suele colocar un ramo de siempreviva en un florero, junto a ofrendas de flores y frutas. La deidad es Kuan-yin, conocida en sánscrito como Avalokitesvara, y es uno de los bodhisatva (iluminado) más populares y más importantes.
Su culto se extiende por toda China, Tíbet, y casi todos los países del Noreste y Sudeste Asiático. En un tiempo, era venerada en todo Asia Menor hasta lo que es actualmente Irán. Su nombre en japonés es Kannon y en tibetano, Chenrezig. La razón de su extendida veneración se debe a que ella es la guardiana del mundo presente, siendo la transición entre el histórico buda Sakyamuni y Maitreya, el buda del futuro.
Kuan-yin es la Diosa de la Misericordia en el budismo chino. Para los budistas tibetanos es el Buda de la Compasión. La veneración a Avalokitesvara o Kuan-yin en China se inició con la introducción del budismo al país a inicios del siglo III.
En los siguientes 1.700 años después de la llegada del budismo a China, los monjes tradujeron más de ochenta volúmenes de escrituras sagradas y escribieron una extensa colección de obras religiosas apócrifas sobre la diosa Kuan-yin. A través de este largo y persistente esfuerzo religioso, el Bodhisatva proveniente de India pasó por un proceso de sinificación convirtiéndose en tema principal de la literatura popular y muchas leyendas.
Originalmente, Avalokitesvara fue una deidad masculina en su tierra natal, India. De carácter luminoso y redentor, a la vez poseedor de prerrogativas de un soberano universal, personifica la compasión y la caridad. Por esa razón, al ser introducido en China, adquiere una naturaleza femenina por las últimas cualidades mencionadas.
En realidad, al alcanzar el nirvana o estado de perfección absoluta, el ser humano pierde las características del sexo asociadas con su condición mortal y se transforma en un buda o iluminado. La perfección absoluta permite al ser humano librarse permanentemente del proceso de la reencarnación y de las limitaciones materiales.
En este sentido, el budismo es una religión de salvación endógena, a diferencia de la mayoría de las otras religiones de salvación exógena, como el cristianismo o islamismo. En vez de ser religión, el budismo es un sistema de ejercicios y disciplina con el fin de alcanzar la salvación por medios propios. Como tal, no conlleva actos de fe. Según los budistas, Buda es uno mismo. Las imágenes de los templos budistas sólo sirven para recordarnos del ejemplo de quienes ya alcanzaron el estado de nirvana.
En términos teológicos, la veneración de Avalokitesvara o Kuan-yin en China puede ser clasificada en tres categorías: exotérica, esotérica y sinificada.
La tradición exotérica es la más arraigada y la representación de la figura serena de la diosa es la más común en los templos y altares familiares en Taiwan. Kuan-yin es presentada como una diosa normal con una corona que tiene como diadema un Buda. Sus brazos sostienen objetos auspiciosos, tales como una flor de loto, una rama de sauce o un rosario.
La versión esotérica presenta a Kuan-yin con once cabezas y múltiples brazos que sostienen una amplia variedad de instrumentos usados para ayudar a los fieles a liberarse de todas las formas de males y dificultades. Esta forma suele ser conocida como el “Kuan-yin de mil brazos y mil ojos”. En las imágenes chinas generalmente se muestran sólo dieciséis brazos que sostienen objetos esotéricos tales como espadas, rosarios, flores, etc. Esta forma iconográfica tiene sus orígenes en India. Sin embargo, la versión india representa generalmente a la deidad de pie, mientras que en China se la presenta sentada sobre una gigantesca flor de loto.


El origen de esta iconografía se basa en una leyenda donde se dice que Avalokitesvara prometió no descansar sino hasta liberar a todos los seres humanos del sufrimiento. Después de trabajar diligentemente en esta tarea por un largo tiempo, la deidad descubrió que el número de seres miserables que debía salvar era inmenso y muchos de ellos no apreciaban su esfuerzo y volvían a recaer en las mismas debilidades que causaban su sufrimiento.
Su desesperación fue tal que su cabeza reventó en miles de pedazos. El buda Amitabha, al ver la situación, recogió las partes y las volvió a unir, convirtiéndose en un cuerpo con muchos brazos y muchas cabezas. Así, Avalokitesvara puede trabajar con miles de almas al mismo tiempo, liberándolas de sus diferentes sufrimientos.
En la iconografía esotérica también se representa la deidad con un ojo en la palma de cada mano, representando su actitud siempre vigilante para librar de los males al ser humano.
La versión sinificada de la veneración a Kuan-yin se basa en las tradiciones populares de China que surgen de los textos apócrifos y leyendas que se han acumulado a través de los siglos. Las imágenes más populares de este género en Taiwan incluyen las de la “Dama del Vestido Blanco”; “Kuan-yin otorgando niños”, “Kuan-yin del cesto de peces” y “Kuan-yin del Mar del Sur”.
En su versión sinificada, Kuan-yin virtualmente pierde su origen extranjero y adquiere una personalidad típicamente china. Las iconografías de este género son usadas con frecuencia en los templos taoístas de Taiwan. Aunque también se utilizan imágenes exotéricas en tales templos, las representaciones sinificadas suelen adaptarse mejor al estilo utilitarista del taoísmo.
A través de los años, el budismo y el taoísmo han pasado por un proceso de sincretización en Taiwan, donde las dos religiones se han fusionado en una nueva versión folclórica donde los dioses de ambas adquieren propiedades comunes que ameritan el culto de los fieles. En este sentido, muchos dioses taoístas han adquirido el título de buda otorgado en virtud a su popularidad.
Un ejemplo notable es el Templo de Lungshan, ubicado en el casco viejo de la ciudad de Taipei. El templo, uno de los más antiguos de la ciudad, es un sitio de devoción budista cuya deidad principal es precisamente Avalokitesvara o Kuan-yin. Sin embargo, en su última reconstrucción se le agregó una nave secundaria en la parte posterior dedicada a varios dioses taoístas.
A través del proceso de sinificación, Kuan-yin también se ha convertido en uno de las principales deidas que muchos mortales en China pretenden personificar. Tzu-hsi o la Emperatriz Viuda, última regente de la dinastía Ching y tía del último emperador de China, solía vestirse con un atuendo budista para aparentar ser Kuan-yin. Para ese propósito, tenía un estanque de lotos con una isleta en medio donde Tzu-hsi meditaba a veces y que vista desde los jardines cercanos creaba la sensación de que ella flotaba entre los lotos.
Recientemente, el Museo Nacional del Palacio realizó una exhibición sobre las imágenes de Kuan-yin en el arte chino, donde se incluyeron pinturas que representan las tres tradiciones antes mencionadas. La muestra tuvo como finalidad ayudar a los visitantes a entender mejor el complejo y multifacético proceso del desarrollo del budismo en China.
A inicios de enero de 2001, la artista del cristal de Taiwan, Loretta Yang, realizó una exhibición de figuras budistas hechas de cristal. La obra maestra de la exposición fue una gigantesca estatua de Kuan-yin de mil brazos y mil ojos. La estatua, que mide 347 centímetros, está hecha de arcilla coloreada y un par de brazos sostiene en alto una figura de Buda hecha de cristal.
La escultura es tan inmensa que no pudo ser introducida en los elevadores del almacén de departamentos en Taipei donde fue exhibida. Un grupo de trabajadores tuvo que subirla a cuesta por las escaleras hasta el noveno piso, donde se llevó a cabo la exhibición.
Esta es la estatua más grande de Kuan-yin de mil brazos y mil ojos en China y se ha depositado una copia en las Cuevas de Tunhuang, situadas en el noroeste de China continental. Estas cuevas son famosas por su vasta colección de frescos con motivos budistas y una rica colección de textos sagrados que fue descubierta hace exactamente cien años.
El budismo llegó a China desde India como algo ya hecho, sin necesidad de contribuir en nada a su formación. Su desarrollo estuvo ligado al arbitrio de peregrinaciones y traducciones sin un orden determinado. En consecuencia, los textos sagrados fueron introducidos a lo largo de varios siglos, tomando un valor diferente al que tuvieron en su tierra de origen. Esto vino como resultado de las interpretaciones fragmentadas y hechas en diferentes lugares.
Avalokitesvara o Kuan-yin es un excelente ejemplo de cómo el budismo chino no corresponde exactamente a las confraternidades o escuelas originales de India. Sin embargo, la deidad tiene su origen allá y persigue el mismo fin redentor. Posiblemente el proceso de sinificación fue la causa de su gran popularidad en el pueblo de China.



Leizu: La Diosa De Los Gusanos De Seda

Cuenta una leyenda que la Emperatriz Xi Ling Shi (Leizu), esposa del emperador Huangdi (el Emperador Amarillo), se encontraba tomando plácidamente un té debajo de una morera cuando accidentalmente un capullo cayó dentro de su taza. La joven, que contaba en aquel entonces con la edad de catorce años, descubrió que por efecto del calor un fino hilo se desprendía del capullo, tiró de él y pudo devanarlo por completo, descubriendo que se trataba de un solo hilo muy fino y resistente. Pronto en palacio se generó una industria dedicada en exclusiva a tejer el hilo de seda y se prohibió bajo pena de muerte revelar el secreto de elaboración de los tejidos de seda, así como sacar los gusanos o las semillas de la morera fuera de las fronteras de China.
A su muerte se conoció a Leizu como "la Diosa de los gusanos de seda".




Los Reyes de las Tres Montañas


Los Reyes de las Tres Montañas son deidades representativas
de la población hakka en China continental y en Taiwan.


Una de las tradiciones muy íntimamente relacionadas con las fiestas navideñas en Occidente es la leyenda de los Tres Reyes Magos, que según relatan los evangelistas en sus respectivas obras, vinieron de Oriente para presentar ofrendas de oro, incienso y mirra al Niño Jesús.
En el sur de China, la etnia hakka venera a tres deidades, que también fueron reyes, aunque no se sabe si en vida fueron magos como aquéllos de la tradición cristiana. Formalmente, se les denominan los Reyes de las Tres Montañas. Sin embargo, existieron mucho antes que la llegada de Cristo al mundo. Según la tradición histórica, eran tres hermanos que vivieron en el siglo XV a. C., durante el período de los Estados del Norte y el Sur.
Según la leyenda, el nombre de las Tres Montañas se refiere a tres montañas famosas en la provincia de Kwangtung (Guangdong), China continental. Se trata de las Montañas Tu, Ming y Ching; ubicadas en el distrito de Chieyang (Jieyang), región de Chaochow (Chaozhou).
Si bien se supone que estas deidades fueron personajes que vivieron muchos siglos antes de Cristo, su canonización formal ocurrió muchos siglos después, durante la dinastía Sung (960 - 1279).
Existen muchas leyendas acerca de cómo fueron reconocidos oficialmente como deidades, a pesar que tuvieron siempre una vigencia dentro en la religión folklórica del sur de China.
Según una de las versiones más difundidas, hubo una gran rebelión hacia fines de dicha dinastía, durante el reinado del emperador Ti Ping (Di Bing). La rebelión fue tan grave que el emperador mismo, siendo aún un niño, tuvo que ir personalmente al frente de sus tropas para combatir a los revoltosos.
Desafortunadamente, el ejército imperial fue casi diezmado y sus sobrevivientes quedaron atrapados en las orillas de un río. Cuando el Emperador y sus ayudantes estaban a punto de ser apresados por las fuerzas rebeldes, aparecieron tres generales al frente de una columna militar que derrotó rápidamente a los alzados y rescató al emperador.
Finalmente, cuando la rebelión quedó totalmente erradicada, el emperador Ti Ping quiso condecorar a los tres generales, pero no pudo encontrarlos por ninguna parte. Sencillamente, se habían esfumado. Posteriormente, algunos de los aldeanos del lugar le informaron que en realidad quienes había acudido a su rescate eran los espíritus de las tres montañas cercanas. En gratitud, el Emperador ordenó la construcción de un templo y otorgó el título oficial de "Reyes de las Tres Montañas" a esos tres misteriosos personajes que le ayudaron a salvar su honor.
Otra versión señala que después de la victoria, el emperador les ofreció altos cargos en la corte a los tres personajes, pero, ellos rehusaron aceptar tales posiciones y siguieron fieles al Emperador, continuando su papel de proteger al pueblo en contra de los asaltantes y bandidos en el área bajo su dominio. Para expresar su profunda gratitud, el Emperador los declaró Reyes de las Tres Montañas, y los hakkas de Chaochow comenzaron a construir templos en su honor poco después de la muerte de ellos. El culto hacia los Reyes de las Tres Montañas se ha convertido en un aspecto distintivo de la cultura hakka.
Según registros históricos, el templo de los Reyes de las Tres Montañas más antiguo que sigue en pie en Taiwan es el Templo Linchao, en el distrito de Changhua, que tiene más de 400 años de existencia. Según los anales del templo, dos hombres provenientes de la provincia de Kwangtung llegaron a Taiwan en 1586 con el propósito de recolectar hierbas medicinales. Para asegurar un buen viaje a través de las turbulentas aguas del Estrecho de Taiwan, los dos trajeron consigo incienso del Templo Lintian, en Kwantung, que es dedicado al culto de los Reyes de las Tres Montañas. Ellos desembarcaron en un sitio que posteriormente fue conocido como Lukang, y al año siguiente construyeron el Templo de Linchao en las proximidades de Hsihu.
Sin embargo, los pobladores de Jiuru, en el sureño distrito de Pingtung, reclaman que el Templo de los Reyes de las Tres Montañas en su villa es el más antiguo en toda la isla. Pero, no existe un registro histórico verosímil que pueda comprobar la fecha exacta en que fue construido. Es probable que sea contemporáneo al que se encuentra en el actual distrito de Changhua.
Cuando llegaron los primeros inmigrantes hakka a Taiwan, los terrenos fértiles de las llanuras ya habían sido ocupados por los aborígenes o por los hoklos o fukieneses del sur, por lo que se vieron obligados a replegarse hacias las áreas montañosas. De esta manera, los Reyes de las Tres Montañas, aparte de ser dioses protectores de las tres montañas de su nativa provincia de Kwangtung, también adquirieron una importancia espiritual en vista del nuevo entorno donde tuvieron que asentarse forzadamente.
Según los especialistas en asuntos folklóricos y religiosos, existen alrededor de unos 145 templos dedicados a los Reyes de las Tres Montañas en Taiwan. La mayoría de ellos se concentran en los distritos predominantemente hakkas de Hsinchu, Miaoli y Pingtung. Sin embargo, también podemos encontrar tales templos en sitios con poca presencia hakka, como serían los casos de los distritos norteños de Ilan y Taipei; así como los distritos de Changhua, Yunlin y Chiayi, en el centro y sur de la isla.
Muchas veces, la presencia de uno de estos templos puede servir como evidencia histórica acerca del pasado de un determinado poblado. Por ejemplo, en la ciudad de Fengyuan, en el distrito de Taichung, encontramos tres templos dedicados a los Reyes de las Tres Montañas. Su presencia en una ciudad donde en la actualidad los hakkas no constituyen una parte significativa de su población nos revela que en el pasado hubo una importante población hakka viviendo en ese sitio.
La presencia de un templo dedicado a los Reyes de las Tres Montañas también puede darnos una idea de quienes fueron los fundadores de un poblado. Este es el caso del área de Yencheng, en la sureña ciudad de Kaohsiung, donde la población actual es predominantemente hoklo.
El templo fue construido en 1760, habiendo sido reconstruido tres veces, siendo la más reciente en 1946. En el mismo se venera a las tres deidades específicamente hakka, y podemos inferir que los primeros inmigrantes que se asentaron en Yencheng eran hakka.
Posteriormente, inmigrantes hoklo provenientes del sur de la provincia de Fujian se asentaron en la comunidad y siguieron venerando a las tres deidades. Sin embargo, ellos trajeron sus propios dioses y cambiaron un poco el orden de las imágenes en los altares del templo.
Con los hoklos llegaron dos deidades, el Honorable Príncipe Lee (Li-fu Chien-suei) y el Rey del Lirio (Shui-hsien Tsun-wang), quienes ahora comparten el altar principal junto con el Rey de la Montaña Ming. Imágenes más pequeñas del Rey de Ching y el Rey de Tu se encuentran directamente al frente del Príncipe Lee.
Si bien históricamente, el Rey de la Montaña Ching es el más importante dentro de la Trinidad; sin embargo, en el Templo Yencheng se ha colocado al Rey de la Montaña Ming en el centro del altar principal debido a que fue el primero que trajeron los pioneros pobladores hakka.
En dicho templo, se celebra el natalicio del Rey de la Montaña Ming, que cae en el vigésimoquinto día del segundo mes en el calendario lunar, como el cumpleaños general de las tres deidades.
Esta situación constituye un ejemplo claro de cómo el culto hacia los Reyes de las Tres Montañas ha sido adoptado por los hoklos en Taiwan, sincretizándolos con sus propias deidades. En otros templos similares en la isla, uno o dos de los dioses originales también han sido reemplazados por otras deidades taoístas que revisten un significado más práctico para los pobladores del sitio donde se encuentran ubicados.
Otro caso interesante es la presencia de estas tres deidades en el templo dedicado a la diosa Matsu en Fengyuan. Existen pocas personas que hablan hakka actualmente en esta ciudad ubicada en el distrito de Taichung, en el centro de la isla. El fenómeno comprueba la influencia cultural de los hakkas en muchas regiones de Taiwan.
Los historiadores consideran que los primeros inmigrantes de la etnia han comenzaron a llegar a Taiwan durante la segunda mitad del siglo XVI. Estudios recientes han comprobado que los nativos de Kwangtung se encontraban definitivamente entre los primeros inmigrantes a la isla. Documentos que han sido analizados recientemente, así como otras evidencias históricas parecen indicar que los hakkas inclusive llegaron a Taiwan antes que los hoklos.

LOS OCHO INMORTALES
El vocablo 'Hsien' signfica "inmortal" en chino.
Pero no se trata de una 'inmortalidad' como sinónimo de vida eterna o infinita. En rigor, el caracter chino utilizado para para 'Hsien' se yuxtapone a los caracteres de "hombre" y "montaña", lo que literalmente significaría "hombre que vive en la montaña". Así, la inmortalidad, referiría a la vida en una dimensión ultraterrena, y quienes la hubieren alcanzado, serían seres dignos de veneración.
Los Ocho inmortales
El taoismo venera a ocho inmortales que, a través de la piedad y de la virtud han conseguido la vida eterna. Además de la inmortalidad, estos ocho personajes, nada tienen en común, pero se los suele representar en grupo, no obstante.
Los ocho inmortales viven con los dioses en las montañas de Kun Lun, en el centro de la tierra. Allí se divierten en los jardines del Emperador de Jade, el señor supremo de los cielos, donde crece el melocotonero mágico de la inmortalidad. Cada milenio se los invita junto a los dioses, a comer melocotones en una gran celebración que realiza la Emperatriz Wang, esposa del Emperador de Jade.
Hsien signfica "inmortal" en chino. El caracter chino para Hsien se yuxtapone a los caracteres de "hombre" y "montaña", lo que literalmente significaría "hombre que vive en la montaña".
Los ocho inmortales son los más famosos de los Hsien. Cabe destacarse que la inmortalidad no significa larga vida en la tierra sino vida eterna en los cielos.

Ocho son pues los inmortales venerados por la tradición china:

Ts'Ao Kuo-Chiu, el corazón virtuoso
Ts'Ao Kuo-Chiu salió de su casa avergonzado después de que su hermano fuese ejecutado por asesinato. Se dedico a seguir el Tao. Cuando se encontró con los inmortales, Chung Li Chu'an y Lun Tung-pin, éstos le preguntaron dónde estaba el camino y el señaló el cielo. Luego le preguntaron dónde estaba el cielo y el señaló su corazón. Entonces le enseñaron los secretos de la perfección y se convirtió en inmortal.
Chung Li Ch'uan, el frívolo.
De los ocho inmortales, Chung Li Ch'uan es el único que se correponde con un personaje frívolo. En el arte chino se lo representa con un aspecto corpulento.
Ho Hsiang-Ku, la vírgen.
Ho Hsiang-Ku es la única mujer entre los ocho inmortales. Era una asceta taoista que vivió durante el reinado de la Emperatriz Wu. Virgen por decisión propia vivía en la montaña, donde en un sueño le fueron revelados los misterios de la inmortalidad. Se la representa con una flor de loto y es la protectora de las mujeres solteras.
Han Hsiang-Tzu, el músico.
Han Hsiang-Tzu era alumno de Lu Tung-ín. Consumado flautista, mediante sus órdenes puede hacer que florezcan las flores. Trepó al árbol de los melocotones de la inmortalidad, pero se cayó, aunque se hizo inmortal justo antes de llegar al suelo. Es patrón de la cultura.
Lan Ts' Ai-Ho, el juglar.
Lan Ts' Ai-Ho era un juglar errante, y a menudo se le representa con un laúd. Era un travestido afeminado (una especie de loco sagrado, que llevaba ropas calientes en verano y dormía sobre la nieve en invierno). Un día, se desmayó borracho fuera de una posada y subió al cielo en una nube. Es el protector de los pobres.
Lu Tung-Pin, el filósofo.
Lu Tung-Pin era un filósofo moral. Un día se encontró con Chung Li Ch'uan, el primero de los iInmortales. Mientras que Chung Li estaba calentado vino de arroz, Lu se durmió y soñó con su vida futura, en la que tenía éxito y era feliz, pero finalmente perdía todo. Se despertó convencido de la vanidad de las ambiciones mundanas y se convirtió en discípulo de Chung Li.
Viajaba por todo el mundo luchando contra el mal y ayudando a la gente. Se le reprsenta con una espada mágica que le dió un Dragón de Fuego.
Li T'eih-kuai, el que proteje a los enfermos.
Li T'eih-kuai, significa "li con la muleta de hierro" y es el protector de los enfermos. Se lo representa como un mendigo viejo y rengo. Su alma fue llamada a los cielos para recibir las enseñanzas del espíritu de Lao Tzu, fundadador del Taoísmo. Entonces Li le dijo a no de sus alumnos que quemaran su cuerpo sino regresaba en siete días. Sin embargo, el alumno, llamado al lecho de muerte de su madre, lo quemó al sexto día. Cuando Li regreso, tuvo que entrar en el cuerpo de un mendigo que acababa de morir de hambre.



El alma de Li T'eih-kuai se representa en forma de vapor que se eleva de la cabeza que contiene la medicina de la vida, sobre el cuerpo de mendigo en el que se aloja.
Chang Kou-Lao, el ermitaño.

Chang Kuo-lao era un famoso ermita que se resistió a todos los intentos para que fuera a la capital. Por fin, realizó un viaje, a petición de la emperatriz Wy, pero al llegar al templo, cayó muerto. Su cuerpo se corrompió y fue devorado por los gusanos, pero pese a todo ello, resucitó. A partir de entonces, viajaba en un burro mágico que se podía doblar como si fuese un papel.
Los ocho inmortales (chino simplificado: 八仙, pinyin: Bāxiān, Wade-Giles: Pa Hsien) son un grupo de deidades de la mitología china, según la cual existieron terrenalmente y nacieron durante las dinastías Tang o Song, viviendo en la montaña Penglai (蓬莱山, 蓬萊山, Pénglái shān). Fueron descritos por primera vez durante la dinastía Yuan y en la literatura occidental anterior a los años setenta del siglo XX se les conoce a veces como "Los Ocho Genios". Son adorados dentro del taoísmo pero también en la cultura china popular.
Los miembros del grupo rara vez aparecen por separado y los poderes de cada uno de ellos pueden ser transferidos a sendos utensilios que pueden dar la vida o destruir el mal y que son conocidos como An Baxian (暗八仙, Àn Bāxiān, "Los Ocho Inmortales Escondidos"). En chino dan nombre a la hortensia (八仙花,Bāxiān huā, "Flor de los Ocho Inmortales").

Los Ocho Inmortales
Los Ocho Inmortales son:
• Lü Dongbin
• Lan Caihe
• Zhang Guo Lao
• He Xiangu
• Li Tieguai
• Han Xiangzi
• Zhongli Quan
• Cao Guojiu

Literatura
Los Ocho Inmortales han servido de base a muchas obras de arte, tanto en el campo de la escultura como en la pintura o en la literatura. Dentro de éste último destaca El viaje hacia el este de los Ocho Inmortales (八仙出处东游记, 八仙出處東游記, Bāxiān chū chù dōng yóu jì) de tiempos de la dinastía Ming.
También en esa época se escribió, por un autor anónimo, Los Ocho Inmortales cruzan el mar (八仙过海, 八仙過海, Bāxiān guò hǎi), donde se narra su viaje para asistir a la fiesta de aniversario de la diosa Xi Wangmu, llamada Encuentro del melocotonero de la Inmortalidad (蟠桃会, 蟠桃會, pán táo huì). Al llegar al mar, en vez de utilizar sus nubes para cruzar, Lü Dongbin sugiere que unan sus poderes para atravesar las aguas. De aquí proviene el proverbio chino "los Ocho Inmortales cruzan el mar, cada uno revela su poder divino" (八仙過海 各顯神通, 八仙过海 各显神通, Bāxiān guò hǎi gè xiǎn shén tōng), utilizado en las situaciones en que todo el mundo ofrece sus habilidades para conseguir una meta común.
Cada uno de los inmortales representa una faceta de la sociedad china y por ende la historia de "los ocho inmortales cruzan el mar" representa las tareas que puede cumplir la nación cuando hay armonía entre cada una de sus partes. Los grupos que representan se ven claramente en la biografía de cada uno. Zhongli Quan representa a los militares; Lü Dongbin a los burócratas; Li Tieguai a los enfermos y heridos; Han Xiangzi a los sabios;Cao Guojiu representa a la nobleza; Zhang Guo Lao a los ancianos; Lan Caihe a los pobres y He Xiangu a las doncellas.


Culto a los Ocho Inmortales
En Xi'an existe un templo de la dinastía Song llamado el Palacio de los Ocho Inmortales (八仙宫, 八仙宮, bāxiān gōng ), llamado antes el Templo de los Ocho Inmortales (八仙庵, Bāxiān ān ), donde se pueden ver sus estatuas en la Sala de los Ocho Inmortales (八仙殿, Bāxiān diàn). En Muzha (木栅, 木柵, Mùzhà), en Taipei (Taiwán) está el Palacio del Sur (南宫, 南宮, Nángōng), conocido como el Templo de los Ocho Inmortales (八仙廟, Bāxiān miào ).

Lü Dongbin

Lü Dongbin con su espantamoscas
Lü es una deidad china reverenciada por los taoístas. Es el más conocido de los ocho inmortales y es considerado por algunos el líder de facto, aunque el líder oficial es Zhongli Quan. En las representaciones artísticas aparece vestido como un erudito, llevando una espada para alejar el mal y un espanta-moscas. Es adorado por los enfermos y honrado como erudito.
Lü Dongbin es su nombre de cortesía, pero el real era Lü Yan (吕岩, 呂巖, Lǚ Yán), aunque él se llamaba a sí mismo Chunyang Zi (纯阳子, 純陽子, Chúnyáng Zǐ, "el maestro completamente yang") y los taoístas le conocen como Lu zu (吕祖, 呂祖, Lǚ zŭ, "el Lü Originario").
Vida de Lü Dongbin
Lü Dongbin habría nacido en la prefectura de Jingzhao (京兆府, Jīngzhào fŭ) en el siglo VIII (755 ó 796, según las fuentes) durante la dinastía Tang y muerto a comienzos del siglo IX, quizá en 805.
De acuerdo con Richard Wilhelm, Lü Dongbin fue el fundador de la "Religión del elixir dorado" (金丹教, Jīndān jiào) y el autor del material presente en "El secreto de la flor dorada".

El sueño del mijo amarillo
En una recopilación hecha por Ma Zhiyuan en el siglo XIII se cuenta la historia conocida como "El sueño del mijo amarillo" (黄粱梦, 黃粱夢, huáng liáng mèng).
Según cuenta la tradición, cuando nació Lü Dongbin una fragancia inundó la habitación. A los veinte años todavía no había contraído matrimonio y decidió presentarse al examen imperial, aunque ninguna de las dos veces que lo hizo tuvo éxito. Una noche, estando en la ciudad de Chang'an, o Handan (邯鄲, Hándān), se quedó dormido mientras cocinaba mijo amarillo. Soñó que aprobaba el examen imperial de manera sobresaliente y era recompensado con un prestigioso cargo y pronto promovido hasta el rango de vice-ministro (侍郎, shì láng). Entonces se casaba con la hija de un próspero propietario y tenían un hijo y una hija. De nuevo era ascendido, esta vez hasta primer ministro. Sin embargo, su éxito y su suerte atraen la envidia de otros y es acusado de delitos que le hacen perder su puesto. Su mujer le engaña, sus hijos son asesinados por los bandidos y él pierde la salud. Mientras se encuentra agonizante en la calle, se despierta y comprueba que el sueño ha ocurrido realmente mientras el mijo se cocinaba, durando dieciocho años. Los personajes han sido interpretados por Zhongli Quan para hacerle ver lo vacuo del mundo humano.
Como consecuencia del sueño, Lü partió con Zhongli para descubrir el Tao. Fue sometido a diez tentaciones que superó, tras lo cual le fue otorgada una espada que poseía energías sobrenaturales y con la que expulsó a los dragones y otros monstruos que vivían en China.
En el volumen 82 de la Gran Compilación Taiping (太平广记, 太平廣記, Tàipíng guǎngjì) de Li Fang (李昉, Lĭ Făng) aparece una versión más antigua de la historia y el personaje de Lü Dongbin es reemplazado por el estudiante Lu (卢生, 盧生, Lú shéng) y el de Zhongli Quan por el del Viejo Lü (呂翁, Lü Wēng).

Proverbios sobre Lü Dongbin
La frase "El sueño del mijo amarillo" se ha transformado en un proverbio utilizado para hacer referencia al deseo de alguien por alcanzar puestos importantes.
Existe otro proverbio, "el perro muerde a Lü Dongbin" (狗咬吕洞宾, 狗咬呂洞賓, gǒu yǎo Lǚ Dòngbīn), en el que se hace referencia a las personas que son incapaces de ser bondadosas y muestran un comportamiento desagradecido.
Lan Caihe


Lan Caihe (chino simplificado: 蓝采和, chino tradicional: 藍采和, pinyin: Lán Cǎihé, Wade-Giles: Lan Ts'ai-ho, Lam Choy Wah) es una deidad china reverenciada por los taoístas. Es el menos conocido de los ocho inmortales. Su edad y sexo son desconocidos, por lo que se piensa que podría ser hermafrodita. Supuestamente vivió en tiempos de la dinastía Tang. Es el santo patrón de la horticultura y los floristas.
En la forma más popular se le representa como un joven o niño afeminado aunque también puede ser un hombre anciano o, en las pinturas modernas, una mujer joven. Su símbolo es una cesta de bambú que a veces lleva en el hombro colgando de un azadón. Dentro hay flores asociadas con la longevidad, como brotes de bambú y pino, ramas de ciruelo sin hojas y crisantemos.
Es conocido por su comportamiento estrafalario y fuera de las normas, vestido con andrajos. En invierno lleva pantalones cortos y camisas finas y duerme sobre la nieve, desprendiéndose de su cuerpo nubes de vapor. En verano viste una gruesa chaqueta de lana y pantalones largos. Usa un solo zapato. También se le representa como una artista y bailarín callejero que regala a la gente pobre el dinero que gana. En este sentido se dice que una vez tuvo que disfrazarse de bruja para interpretar un papel, lo que sería el origen de la confusión sobre su sexo. Cuando está borracho improvisa canciones sobre la inmortalidad que nadie puede entender.

Zhang Guo Lao


Zhang Guo Lao montado en su burro blanco
, "el Viejo Zhang Guo") es una deidad china reverenciada por los taoístas. Es uno de los ocho inmortales y también se le conoce con el nombre de Maestro del Profundo Conocimiento (通玄先生 Tōngzhào Xiānshēng).

Sus símbolos
Su símbolo es un tambor de bambú con forma de tubo que simboliza la longevidad y dentro del cual lleva unos palillos de hierro usados como castañuelas. Posee una mula que puede doblar y plegar como si fuese de papel y guardarla en su carpeta cuando no la utiliza. Cuando desea volver a montar sobre ella, le echa un chorro de agua con la boca y el animal vuelve a su aspecto normal. La asociación con el animal es tan estrecha que cuando éste no aparece en la iconografía suele haber dibujada una pequeña miniatura de él que aparece envuelta en una nube que sale de la boca del tambor o de la calabaza. A menudo monta mirando hacia atrás. Tenía como afición hacer un licor de hierbas que gustaba mucho al resto de los ocho inmortales, que creían que tenía propiedades medicinales y curativas. Representa a los ancianos.

Vida de Zhang Guo Lao
Zhang Guo vivió practicando la alquimia ocultista (方士, fāng shì) en el monte Tiao (条山, 條山, Tiáo shān), en la prefectura de Heng (恒州, Héngzhōu), durante la dinastía Tang. En tiempos de la Emperatriz Wu (684–705) afirmaba tener varios cientos de años de edad y haber sido Primer Ministro del Emperador Yao, uno de los tres augustos y cinco emperadores.
La Emperatriz Wu le pidió que abandonara la montaña y fuera al palacio, pero él fingió estar muerto. Su cuerpo comenzó a pudrirse y a llenarse de gusanos, lo que convenció a la emperatriz de que realmente estaba muerto. Poco después se le volvió a ver por la montaña. El emperador Tang Xuanzong (唐玄宗) intentó darle un cargo de ministro (银青光禄大夫, 銀青光祿大夫, yín qīng guāng lù dàifu) pero también rehusó.

Historias de Zhuang Guo Lao
En el año vigésimotercero del reinado del emperador Xuanzong (735), fue llamado a Luoyang, en Henan, y elegido jefe de la Academia Imperial (国子监, guózǐjiàn) con el título de "Muy perspicaz maestro". El emperador le hacía frecuentes preguntas sobre los inmortales, pero él nunca contestaba. Existen varias historias acaecidas durante su estancia en la corte. Según una de ellas, el emperador preguntó al famoso taoísta Ye Fashan (葉法善, 631-720) que, gracias a su nivel en la necromancia, gozaba de gran favor en la corte, quién era Zhang Guo Lao. "Se quién es", contestó el mago, "pero si se lo dijera a Vuestra Majestad caería muerto a sus pies, así que no osaré hablar a menos que Su Majestad prometa que irá descalzo y con la cabeza descubierta frente a Zhang Guo para que le perdone, en cuyo caso reviviré inmediatamente". Habiéndo hecho la promesa el emperador, Ye Fashan contestó: "Zhang Guo es un murciélago blanco espiritual que salió del caos primigenio", y tan pronto como hubo hablado, cayó muerto a los pies del emperador.
Xuanzong, con los pies descalzos y la cabeza descubierta, fue a ver a Zhang Guo como había prometido e imploró perdón por haber sido tan indiscreto. Zhang Guo le respondío que si dejaba a Ye Fashan sin castigo pronto revelaría los misterios del universo. No obstante, ante los ruegos del emperador, Zhang Guo roció agua sobre la cara de Ye Fashan y éste revivió. Poco después, Zhang Guo cayó enfermo y regresó a las montañas de Hengzhou para morir. Cuando sus discípulos abrieron la tumba, la encontraron vacía.
He Xiangu


"He, la joven inmortal") es el nombre por el que se conoce a una deidad taoísta de la mitología china cuyo verdadero nombre era He Qiong (何琼, 何瓊, Hé Qióng). Vivió durante la dinastía Tang y es la única mujer del grupo de los ocho inmortales, aunque Lan Caihe también es representado a veces como mujer.
He Xiangu provenía de la prefectura de Yong (永, Yǒng), hoy en día distrito de Lingling (零陵, Línglíng), en Hunan o de una familia rica del distrito de Zengcheng (增城, Zēngchéng), en Guangdong. Su padre era He Tai. Nació con seis largos pelos en la coronilla. Cuando tenía catorce o quince años, un personaje divino se le apareció en un sueño y le ordenó que comiera polvo de mica para que su cuerpo se volviera etéreo e inmune a la muerte. Cumplió con el mandato y también hizo votos para permanecer virgen.
Subía y bajaba por los valles mientras revoloteaba como si fuera una criatura con alas. Todos los días salía al amanecer y regresaba con la puesta de sol, trayendo frutas de la montaña que recogía para su madre. Poco a poco dejó de comer comida normal.
La emperatriz Wu envió un mensajero para que fuera al palacio pero en el camino desapareció. Ascendió a lo alto en plena luz del día y se transformó en inmortal.
Su símbolo es la flor de loto, que mejora la salud física y mental. A veces también se la representa con un sheng (笙, shēng), un instrumento musical parecido a una zampoña, con un fenghuang o con una cuchara de madera.
Li Tieguai


"Li, el del bastón de hierro") es el más anciano de los ocho inmortales, un grupo de deidades chinas reverenciadas por los taoístas. Su nombre real era Li Yuan y también se le conoce por Li Kongmu (李孔目, Lǐ Kǒngmù, "Li, el de los ojos hundidos") o Li Ningyang (李凝阳, 李凝陽, Lǐ Níngyáng).
Es irascible y malhumorado, pero también benévolo con los pobres, enfermos y necesitados, cuyos sufrimientos alivia con la medicina que lleva en su calabaza. Es el patrón de los enfermos. Por la noche es capaz de hacerse tan pequeño que puede dormir dentro de su calabaza.

Vida de Li Tieguai
Li Tieguai nació durante la dinastía Zhou occidental. Ya desde niño decidió estudiar el Tao y se retiró a vivir a una cueva. Laozi, el fundador del taoísmo, y Xi Wangmu, la Reina Madre del oeste, que poseía el secreto de la vida eterna, bajaban del cielo para instruirle. Se dice que consagró cuarenta años de su vida a la práctica de la meditación, olvidándose con frecuencia de comer y dormir.
Antes de convertirse en inmortal Li Tieguai había sido dotado por la naturaleza de una imponente presencia. Pero Laozi le convocó al monte Hua, una de las cinco montañas sagradas de China, en la provincia de Shaanxi, y Li tuvo que dejar su cuerpo terrenal al cuidado de una de sus pupilas, diciéndole que esperara siete días hasta que regresara su espíritu, y que si no ocurría así podía quemar el cuerpo. Al sexto día, la madre de la pupila enfermó de muerte y ésta tuvo que ir a visitarla. Como el cuerpo de su maestro suponía una carga para ella decidió incinerarlo. Según otra versión, la pupila simplemente, al ver el cuerpo sin vida de Li, lo consideró muerto y decidió quemarlo.
Al querer regresar Li a su cuerpo sólo encontró cenizas y se vio obligado a buscar otro, siendo el único que halló el cuerpo muerto y pestilente de un mendigo que había muerto de hambre y que tenía una cabeza larga y puntiaguda, la cara ennegrecida, la barba y el pelo enmarañados, los ojos hundidos y que era cojo de una pierna. Laozi le dio una cinta dorada para que mantuviera su pelo arreglado y transformó el bastón de bambú del mendigo en una muleta de hierro. Después Li hizo volver a la vida a la madre de su aprendiz usando una poción mágica.

Iconografía
En la iconografía, Li Tieguai aparece como un anciano feo con cara sucia, barba rala y el pelo sucio sujeto con la cinta dorada. Lleva la calabaza que le identifica como uno de los ocho inmortales, ya que todos llevan una, y su muleta de hierro. Una nube de vapor sale de la calabaza y dentro aparece su alma de hombre sabio (魂, hún) que puede ser representada como un dibujo sin forma o como una miniatura del propio Li.

Han Xiangzi

Han Xiangzi (el filósofo Han Xiang) es una deidad taoísta perteneciente al grupo de los ocho inmortales según la mitología china. También se le conoce como El Sabio Puro (清夫, Qīngfū). Es el santo patrón de la música y tiene el poder de lograr que las plantas crezcan y florezcan inmediatamente al son de la música de su flauta.

Vida de Han Xiang
Han Xiang nació durante la dinastía Tang y era sobrino del escritor y estadista Han Yu. En principio se comportaba de manera irresponsable, vagabundeando con Lü Dongbin, otro de los ocho inmortales. Una vez, éste le pidió que subiera a un melocotonero para bajarle uno de sus frutos. Al ir a descender del árbol junto con el melocotón, cayó al suelo y murió, siendo así liberado de su cuerpo físico y transformándose en inmortal.

Su relación con Han Yu
Han Xiang comenzó a estudiar el Tao junto con Lü Dongbin y acudió a visitar a su tío, a quien trató de persuadir para que abandonara sus cargos públicos. Han Yu replicó que era Han Xiang el que debía abandonar el taoísmo y dedicarse a estudiar, pero éste le replicó que ambos tenían diferentes ideas sobre el estudio y compuso un poema en el que hablaba sobre su vida entre las montañas y sobre cómo era capaz de hacer todo tipo de hechos maravillosos. Han Yu no le creyó pero Han Xiang le demostró el poder del Tao sirviendo copas y copas de vino de su calabaza sin que el contenido de ésta se acabara, al tiempo que sobre un montón de tierra cercano aparecía un racimo de flores azules. En medio de ellas había escritos unos versos que decían "perdido en las lejanas montañas, no puedo encontrar el camino; la nieve cubre el Paso de Lan y mi caballo no puede hacer nada más". Han Yu no entendió su significado y su sobrino le dijo que algún día esas palabras se harían realidad.
No mucho tiempo después, Han Yu fue desterrado como castigo por su violenta protesta contra el emperador por los honores dispensados por éste a un hueso de Buda. Mientras estaba en camino, se vio envuelto en una violenta tormenta y se le apareció Han Xiang, quien le preguntó si recordaba los versos que habían aparecido entre las flores. Entonces le contó que aquel lugar se llamaba Paso de Lan. Han Yu quedó asombrado y, basándose en los dos versos, compuso uno de sus poemas. A la mañana siguiente, Han Yu partió y su sobrino le dio una calabaza llena de medicina para su viaje, asegurándole que pronto estaría de vuelta y recuperaría su antiguo cargo.
Los escritores y pintores taoístas ponen de manifiesto la relación entre los dos personajes para acercarse al confucianismo, por lo que no es raro que Han Yu aparezca junto a los ocho inmortales portando un rollo en el que está escrita su protesta contra el emperador.

Iconografía de Han Xiang
Han Xiangzi es representado con su flauta, que simboliza la armonía, y a veces con unas castañuelas y un pequeño horno o crisol como símbolo de su nivel como alquimista. También puede aparecer con un tupido gorro y una falda de piel de ciervo. Junto a él suele aparecer el melocotonero desde el que al caer logró la inmortalidad.

Zhongli Quan

Zhongli Quan
Es una deidad taoísta de la mitología china, el segundo más anciano de los ocho inmortales y líder del grupo tras Li Tieguai, aunque algunos consideran a Lü Dongbin como el jefe no oficial. También es conocido como Zhongli de Han (汉锺离, 漢锺離, Hàn Zhōnglí) por haber nacido en tiempos de la dinastía Han.
Los taoístas le llaman el primer maestro del Yang verdadero (正阳祖师, 正陽祖師, Zhèn Yáng Zú Shī) y en los relatos que describen su encuentro con Lü Dongbin antes de alacanzar la inmortalidad se le llama maestro Yunfang (云房先生, 雲房先生, Yún Fáng Xiānshēng). Posee un abanico con el cual pude revivir a los muertos y transformar las piedras en oro y plata y con el que salvó a China de una hambruna que la azotaba. Representa a los militares y a la abundancia.

Nacimiento e infancia
Zhongli Quan era oriundo de Yantai (燕台, Yàntái) e hijo de un príncipe de segundo rango. Según la leyenda, cuando nació la habitación se llenó de brillantes rayos de luz y después permaneció llorando sin parar durante siete días. Tenía una gran frente, largas cejas, grandes orejas, nariz prominente, la boca con forma cuadrada, una gran mandíbula y los labios y las mejillas del color del cinabrio. Sus pezones estaban muy separados y sus brazos eran tan largos como los de un niño de tres años.
No habló hasta los siete años, cuando de repente dijo: Mis pies han deambulado por el palacio púrpura de los inmortales, mi nombre está grabado en la capital del emperador de Jade. El palacio púrpura es la residencia celestial de los dioses taoístas y el Emperador de Jade es la deidad mayor del panteón taoísta.

Zhongli Quan alcanza la inmortalidad
Fue enviado por el emperador a luchar contra los tibetanos pero, tras ser derrotado, se convirtió en fugitivo y vagó por un país salvaje y montañoso. En medio de un denso bosque se encontró con un sacerdote extranjero que llevaba el pelo desordenado y vestía ropa hecha con paja y que le guió hasta que vieron un pueblo. El sacerdote le dijo que allí vivía el maestro Donghua, que había alcanzado el Tao, y que allí podía alojarse. Dicho esto, le hizo una reverencia y se marchó. Zhongli Quan no se atrevió a llamar a la puerta pero al rato apareció un anciano vestido con pieles de ciervo blanco y llevando un bastón de ciruelo. El hombre le preguntó si no era él el general Zhongli Quan y por qué no había encontrado alojamiento con el sacerdote. Zhongli Quan comprendió que aquel no era un hombre corriente y que, después de haber escapado del peligro, debía centrarse ahora en los misterios de la inmortalidad.
Estudió como conseguirla con el anciano, quien además le dijo cómo obtener la piedra filosofal y cómo manejar la espada de doble filo, común a todos los inmortales. Cuando dejo el pueblo, se dio la vuelta para echarle un último vistazo pero vio que había desaparecido. A partir de entonces vagabundeó sin rumbo fijo hasta que llegó al estado de Lu (en la actual Shandong), cuna de Confucio, donde permaneció durante un tiempo en la ciudad de Zou. Posteriormente se retiró a las montañas y descubrió el elixir de la vida mientras meditaba. Fue premiado con la inmortalidad por los alquimistas, que le obsequiaron con una píldora mágica dentro de una caja de jade, tras lo cual abandonó el mundo.

Iconografía
Se le representa como un hombre corpulento, con el pecho y la tripa desnudos y llevando barba. Sus emblemas son su abanico, que representa la delicadeza, y un melocotón, símbolo de la longevidad. El abanico es a veces de plumas y a veces cuadrangular con un espantamoscas en el extremo. Ocasionalmente también puede llevar una espada de doble filo, el emblema de su alumno Lü Dongbin.


Cao Guojiu


Cao Guojiu (hermano menor de la madre- Cao") es una deidad taoísta de la mitología china que forma parte del grupo de los ocho inmortales. Se dice que era tío de un emperador de la dinastía Song y hermano menor de la madre de éste, la emperatriz viuda Cao

Sobre la existencia histórica de Cao Guojiu
Según los registros históricos, hubo varias emperatrices consortes llamadas Cao durante la dinastía Song, pero sólo una llegó a ser emperatriz, Ci Sheng Guang Xian (慈聖光獻皇后, Cí Shèng Guāng Xiàn huánghoù, 1015 - 1079), mujer del quinto emperador Song, Renzong (仁宗), pero ninguno de sus hijos llegó a ser emperador.
Sin embargo, esto no niega la existencia histórica de Cao Guojiu, ya que en la China antigua, el término jiu también podía significar "cuñado". La emperatriz Ci Sheng Guang Xian tuvo un hermano menor llamado Cao Yi, pero no se sabe si pudo ser Cao Guojiu.

Vida de Cao Guojiu
Cao Guojiu tenía un hermano menor llamado Cao Jingzhi (曹景植, Cáo Jǐngzhí) que asesinó a un hombre. Nadie se atrevió a acusarle debido a su relación con la reina y Cao Guojiu acabó sintiéndose tan abrumado por la tristeza que renunció a su trabajo y dejó su hogar, ocultándose en una cueva donde se dedicó a la meditación y al estudio del Tao. Allí vestía ropas rústicas y una gorra hecha de paja, llegando a permanecer en ocasiones hasta diez días seguidos sin comer.
En una ocasión se encontró con dos inmortales que le dijeron que habían oído que se dedicaba al cultivo y que le preguntaron qué es lo que cultivaba. El respondió que cultivaba el Tao. Le preguntaron de nuevo que dónde estaba el Tao y él señaló hacia el cielo. Volvieron a preguntarle que dónde estaba el cielo y él señaló a su propio corazón. Los inmortales, riendo, comentaron "tu corazón es uno con el cielo y el cielo es uno con el Tao. Desde luego has llegado a un profundo conocimiento". Entonces compartieon con él el secreto para volver a la perfecta armonía con la naturaleza y le persuadieron para que se uniera a los inmortales.
También se dice que descubrió el secreto de la inmortalidad en un pergamino que halló en una caja de jade dentro de una cueva. Mientras lo recitaba, la cueva se llenó de luz y apareció una cigüeña que lo llevó a la tierra de los inmortales.

Iconografía
Cao Guojiu es representado como un anciano con barba y la vestimenta oficial de la corte. Sus emblemas son una tablilla de jade y un sonajero. Es el santo patrón del teatro

Ocho inmortales del vino

Los Ocho Inmortales del Vino o los Ocho Inmortales Complacidos en el Vino (en chino: 酒中八仙) fueron un grupo de eruditos de la Dinastía Tang a quienes les gustaba beber. No han sido deificados y el término Xian (Inmortal, Transcendente) es solo metafórico. El término es usado en un poema de Du Fu, y en la Biografía de Li Po en el Nuevo Libro Tang (新唐書).
Ellos son:

• Li Po
• He Zhizhang
• Zhang Xu
• Cui Zongzhi
• Jiao Sui
• Li Shizhi
• Su Jin
• Wang Jin
Li Bai



Li Bai fue un poeta chino considerado el mayor poeta romántico de la dinastía Tang. El carácter 白, pronunciado bái en mandarín moderno, tenía en el pasado una pronunciación alternativa bó, motivo por el cual su nombre se transcribía antiguamente como Li Po, representación según el sistema Wade-Giles de esta pronunciación obsoleta.
Conocido como el poeta inmortal, se encuentra entre los más respetados poetas de la historia de la literatura china. Aproximadamente mil poemas suyos subsisten en la actualidad. El mundo occidental introdujo los trabajos de Li Bai a través de muy liberales traducciones de versiones en japonés de sus poemas, realizadas por Ezra Pound. Li Bai es mejor conocido por su imaginación extravagante y las imágenes taoístas vertidas en su poesía, a la vez que por su gran amor a la bebida. Al igual que Du Fu, Li Bai pasó gran parte de su vida viajando, situación que se pudo permitir gracias a su relajada situación económica. Se dice que se murió ahogado en el río Yangzi, habiendo caído de su bote al intentar abrazar el reflejo de la luna, estando bajo los efectos del alcohol.

Biografía
Li Bai, contemporáneo de Wang Wei, fue el hijo de un mercader rico. Su lugar de nacimiento es incierto, pero un candidato es Suiye en Asia Central (en las cercanías del actual Tokmak en Kirguizistán). Cuando tenía solo cinco años de edad su familia se mudó a Jiangyou, cerca de la moderna Chengdu en la provincia de Sichuan. Fue influenciado por el pensamiento confuciano y taoísta, pero finalmente su herencia de familia no le permitió grandes oportunidades dentro de la aristocrática dinastía Tang. A pesar de haber expresado su deseo de convertirse en oficial, no se presentó al examen de servicio civil chino. En cambio, a la edad de 25 años, se dedicó a viajar por China, desarrollando una personalidad salvaje y libre, muy al contrario de las ideas prevalecientes de un caballero confuciano correcto. Se lo cree fundador también de un estilo de Kung-Fu llamado Los ocho inmortales borrachos, estilo taoísta muy difícil de ejecutar y que requiere muchas facultades físicas en su apredizaje y se basa en engañar al oponente con movimientos estrafalarios, titubeando, acciones descorcentantes y sin continuidad lógica (este estilo fue famoso por las películas de artes marciales de Jackie Chan en los años 1970s). Esta imagen fascinó tanto a los aristócratas como a la gente común y Li Bai fue finalmente presentado al emperador Xuan Zong en 742.
Le fue otorgado un cargo en la Academia Hanlin, que formaba a intelectuales expertos para la corte imperial. Li Bai permaneció durante menos de dos años como poeta al servicio del emperador, pero fue finalmente despedido por una indiscreción desconocida. En consecuencia, vagó por China durante el resto su vida. Conoció a Du Fu en el otoño de 744 y lo volvió a encontrar el año siguiente. Éstas fueron las únicas ocasiones en que se encontraron, pero su amistad siguió siendo muy importante para Du Fu (una docena de sus poemas hacia o acerca de Li Bai existen aún, comparados con solo uno de Li Bai a Du Fu). En el momento de la rebelión de An Lushan se involucró en una revuelta subsidiaria en contra del emperador, aunque no se conoce con seguridad en qué medida se trató de una acción voluntaria -Li Bai supo mantener una posición ambigua mediante la elaboración de poemas que no determinaban claramente su postura hacia los sublevados-. El fracaso de la rebelión tuvo como consecuencia su segundo exilio hacia Yelang. Fue absuelto antes de que el tiempo de su destierro terminara.
Li Bai murió en Dangtu, actual Anhui. Algunos eruditos creen que su muerte fue el resultado de un envenenamiento por mercurio luego de un largo historial de consumo de elixires taoístas para la longevidad, mientras que otros creen que murió por envenenamiento con alcohol. La leyenda romántica sobre la muerte de Li Bai habla del fallecimiento de un poeta, cuando una noche paseaba en barca, ebrio, y se lanzó al agua para abrazar el reflejo de la luna, ahogándose.

He Zhizhang


He Zhizhang (659年—744年) (Chino: 賀知章) (Pinyin: Hè Zhīzhāng) Nació en Yongxing, antigua ciudad que se encuentra ahora en la provincia de Zhejiang. Consiguió su fama como hombre de letras en una etapa temprana de su vida. En el año 743, dimitió de su cargo ante el emperador y regresó a su tierra natal. Ya tenía 85 años
Se encuentra entre los poetas importantes en la segunda etapa de la Dinastía Tang y uno de los Ocho inmortales del vino. He Zhizhang

Wang Wei
Nombrado a veces como el poeta de Budha, oriundo de la provincia Shanxi, fue famoso poeta, músico, pintor y estadista, de la Dinastía Tang. Aprobó los exámenes imperiales en el año 721 y luego llegó a ser Censor Imperial en el año 758. Durante la revuelta de An Lushan contra la dinastía Tang perdió su cargo. Durante esta rebelión evitó servir de forma activa a los insurrectos durante la ocupación de la capital, pretendiendo ser sordo. Posteriormente retomó su condición de funcionario y alcanzó el rango de ministro. En sus postreros años abrazó la fe budista y llevó una vida pasiva de ermitaño. Estuvo diez años estudiando con el Maestro Ch'an Daoguang. A la muerte de su esposa en el año 730, no volvió a casarse y estableció un monasterio. El logro artístico de sus pinturas de paisajes es muy alto.
El es bien conocido por sus cuartetos que pintan escenas tranquilas de agua y llovizna, con pocos detales y presencia de pequeños humanos. Expertos comentan de su arte que él afirma la belleza del mundo, mientras cuestiona su ultima realidad. También dibuja una comparación entre la simplicidad engañosa de sus trabajos y el camino Ch'an hacia la Iluminación, que es construido con una preparación cuidadosa llevada a cabo sin un esfuerzo consciente.
No ha sobrevivido ninguna de sus pinturas originales, pero si copias de trabajos atribuidos a él, así como paisajes con cualidades similares. El influyó en lo acabó conociendose como la escuela sureña del arte paisajístico chino, que se caracterizaba por pinceladas fuertes contrastando con suaves trazos.
La poesía más famosa de Wang Wei, tal como el poema titulado "El parque de los Ciervos", forman una colección conocida como La colección del rio Wang. Recogen el viaje de un poeta, presumiblemente el que hicieron Wang Wei y su amigo íntimo, Pei Di. Representa mucho más que un simple viaje, y ha inspirado a generaciones de poetas, incluyendo recientes adaptaciones en la actualidad.
Du Fu

Visión artística, posterior a su muerte, del poeta Du Fu
Du Fu (chino: 杜甫, pinyin: Dù Fǔ), también conocido como Dù Shàolíng (杜少陵) o Dù Gōngbù (杜工部), (712-770) fue un destacado poeta chino durante la época de la dinastía Tang. Su nombre de cortesía era Zǐ Měi (子美).
Contemporáneo y amigo de Li Bai, su poesía tuvo, sin embargo, un carácter más político y social que la de aquél. Aunque suspendió los exámenes imperiales en una ocasión, llegó a convertirse en funcionario del Estado, trabajando en la corte del emperador Tang Suzong.
Su vida pasó por muchas vicisitudes, la principal de las cuales sería la rebelión de An Lushan de 755, que desestabilizó todo el país y obligó a Du Fu a abandonar, junto a la corte Tang, la capital Chang'an. Pasaría el resto de su vida en condiciones muy precarias.
Debido a la originalidad de su obra, no logró un gran reconocimiento en vida. Sin embargo, su prestigio y fama no cesarían de crecer tras su muerte, llegando a convertirse en unos de los más grandes escritores de la historia china, cuya influencia se ha dejado sentir en generaciones posteriores de poetas tanto en China como en Japón. En occidente, uno de sus traductores más importantes (al inglés en este caso) fue Kenneth Rexroth.

Liu Zongyuan


Liu Zongyuan
柳宗元 Liu Zongyuan (773 - 819) escritor chino de la dinastía Tang. Fue junto a Han Yu el promotor de la vuelta a una prosa depurada; sus ensayos y poesías están cargados de pesimismo.



AUGUSTO DE JADE

Divinidad suprema, patrón benéfico de los destinos de los hombres, siempre preparado para ayudar a los oprimidos, para premiar a los merecedores y para castigar a los malvados. Habita en el cielo, en el sector más elevado y es señor y legislador universal.

Se le llama también Yu-ti, pero su apelativo más utilizado es Lao-tien-ye (padre cielo). Como dios del presente lleva por nombre Yu-huang-chang-ti y su esposa es Wang.

Al final de los siglos le sucederá el Venerable Celeste de la Aurora de Jade.

CANG

Antiguo príncipe chino situado entre los dioses con el nombre de "rey sabio". Su ídolo, de una altura de treinta pies, era completamente dorado y revestido con las ropas del rey.

Sobre su cabeza resplandecía una magnífica corona de piedras preciosas.

CANG-O CHENG-O

Diosa lunar. Cuenta la leyenda que la diosa, después de haber robado el elixir de la inmortalidad a su marido How-Yi, se refugió sobre la luna para no descender nunca más. Según una tradición, la diosa quiso detenerse sobre la luna porque no había conseguido robar una cantidad de bebida suficiente para alcanzar las más altas esferas celestes, pues en realidad quería llegar hasta ellas.

Aparece representada como una mujer bella y joven con vestidos suntuosos y un disco lunar en su mano derecha. En otras representaciones está al lado de un sapo cuyo perfil se proyecta sobre la cara de la luna.

CU-JUNG
Dios de la llama, llamado también el "Emperador Rojo"; enseñó a los hombres el uso del fuego.

CHANG-HUO-LAO

Venerable y bondadoso sabio.

Asociado al grupo de los ocho Pa-Hsien (inmortales).

Posee un asno velocísimo dotado de virtudes mágicas: tiene la facultad de desplegarse y replegarse como una hoja de papel, cuando su patrono ya no tiene necesidad de sus servicios.

CHE-NIU

Diosa hija del Augusto de Jade. Es la patrona de los tejedores y habita en soledad en la estrella "alfa" de la constelación de "La Lira", tejiendo bellísimas telas para su augusto padre. Para hacerle llevadera la soledad, el padre la dio como esposa al pastor celeste de la constelación del "Águila".

Pero como Che-Niu, presa en las habitaciones de las mujeres, descuidaba los trabajos del telar, Augusto de Jade puso entre ella y su esposo el "Río Celeste" (Vía Láctea), permitiendo a los dos cónyuges encontrarse una sola vez al año y precisamente en el séptimo dia de séptimo mes. Como ese mes en China cae en el período de las lluvias, los chinos dicen que las gotas que caen del cielo son la lágrimas de felicidad que la diosa Che-Niu derrama por la alegría de encontrar a su amado esposo después de un año de separación.

LUI-SIN
Dios del rayo y del trueno. Se le representa con figura de águila entre nubes. Llevaba el rayo y una varilla de timbales, símbolo del trueno.

PU-TZA
Diosa que representa el poder y la fecundidad de la naturaleza. Se la representa sentada en una flor de loto, con dieciséis brazos, en cada mano lleva un cuchillo, además de flores y frutas.

KUAN-TI
Dios de la guerra.

No es, sin embargo, una figura como Marte, guerrero implacable, sino más bien el dios que evita la guerra. se le representa como un hombre de estatura de más de dos metros y medio, con una larga barba, una tez rubicunda con ojos de fénix (rojo escarlata), que lleva una capa verde.

Al lado de su caballo están su hijo Kuan-Hing y un escudero.

LUNG
El dragón del folklore chino A diferencia de la feroz y perversa criatura de la mitología del próximo oriente y de la Europa medieval, el Lung es en esencia una divinidad benevolente y tenida en alta consideración. Trae la lluvia y es el señor de las aguas: nubes, ríos, pantanos, lagos y mares.

Estos dioses del agua pueden volverse tan pequeños como un gusano de seda, o son capaces de alcanzar un tamaño como para sumir en la sombra el mundo entero. Pueden encumbrarse a través de las nubes o penetrar en los manantiales más profundos.

Su aspecto es compuesto. cuernos de venado, cabeza de camello, ojos de demonio, cuello de serpiente, escamas de pez, garras de águila, patas de tigre, orejas de toro y largas vibrisas de gato. El dragón estaba estrechamente asociado con el emperador chino: el Lung de cinco garras sirvió en otro tiempo como símbolo imperial. Existía alguna forma de antagonismo entre los dragones y el sol, pues siempre trataban de morderlo.

Era creencia generalizada que "una perla de sabiduría" reposaba en la boca de cada Lung. Alos sabios se les llamaba "hombres dragones".

PAN-KU

Es el creador del universo y el regulador del caos. para formar el universo empleó 18.000 años. Apenas hubo realizado su obra, Pan-Ku se disolvió convirtiéndose en múltiples moléculas del universo real (planetas o constelaciones o seres humanos).

Iconográficamente aparece como un enano vestido con una piel de oso y adornado con varias hondas, con dos cuernos en la cabeza, un martillo en la mano derecha y un cincel en la izquierda. En otras imágenes está en compañía del unicornio, del fénix, de una tortuga gigante y de un dragón. Otras veces tiene en la mano el sol y la luna, para indicar que ha sido su creador.

LU-TUNG-PIN

Genio que trae buena suerte. Es uno de los ocho Pa-Hsien. Según una leyenda popular, Lu-Tung-Pin fue durante su vida un joven estudiante que, como habría predicho para sí mismo un futuro desastroso, imploró a los dioses que lo acogiesen en el cielo, cosa que hicieron.

Se le representa con vestidos de letrado y con una espada mágica voladora en la mano.

SIN-KUANG
Monarca del primer infierno chino.
Es jefe de otros nueve monarcas infernales.

TIEN'MU
Deidad que provoca los relámpagos. su nombre significa "madre de los relámpagos".

TAN-KUAN
Dios titular del rayo y de la lluvia.

HO-PO
Nombre con el que los chinos veneraban al genio de las aguas.

HU-TU
Con este nombre, los antiguos chinos veneraban a la tierra, cielo y de tierra eran las mayores divinidades de la China.

LAN-TSAI-HO
Es uno de los ocho Pa-Hsien. Legendario juglar transportado el cielo por una cigüeña.

PUT-TAI
Sonriente dios de la alegría y de la felicidad. Se le representa como un alegre anciano, calvo, mal vestido y con la panza al aire.

TIEN-KUAI-LI


Es otro de los ocho Pa-Hsien, discípulo del gran filósofo Lao-Tse.

Según la leyenda tenía la capacidad de hacer trasmigrar su propia alma por el espacio, a pesar de permanecer vivo en su cuerpo.

Puesto que el cuerpo quedaba inerte, un día se quemó y el espíritu se reencarnó entonces en un mendigo.

Por esto se representa a Tien-Kuai-Li como un pobre mendicante apoyado en un bastón.



FENG-PO FUNG-PEH

Divinidad de la atmósfera. Gobierna los vientos y está representada por un anciano barbudo que monta un odre, con un abanico en la mano. Se le honra con procesiones y antorchas.

Se le reemplazó por Feng-Po-Po (vieja señora del viento), que como al dios anterior, se la representa sobre un odre o bien con un saco a sus espaldas, montando un tigre que viaja entre las nubes.

SHOW-SING

Dios de la longevidad. Tiene la misión de cortar el hilo fatal que liga el hombre a la vida. En las imágenes aparece como un anciano calvo en compañía de una cigüeña y de una tortuga, animales longevos, y con un melocotón en la mano, símbolo de inmortalidad.

Gozó de mucha popularidad entre los chinos, porque ellos consideraban una gran fortuna vivir largo tiempo y con una sana vejez.

HO-HSIEN-KU
La muchacha inmortal. Una joven que alcanzó la inmortalidad después de comer polvo de una madreperla.

PA-HSIEN

Nombre de los ocho inmortales, genios benéficos portadores de fortuna o protectores de la humanidad, tal vez personajes que vivieron realmente y que por haberse distinguido con obras meritorias, se vieron elevados al rango divino.

Sus nombres son: Lu-Tung-Pin, Siang-Tze, Han-Cung-Li, Chang-HuoLao, Lan-Tsai-Ho, Ho-Hsien-Kú, Tien-Kuai-Li y Tsao-Kuo-Kieu.

HOW-YI
Arquero habilísimo, esposo de la diosa lunar Cang-O. Es el protagonista de una antiquísima leyenda china que versa sobre la existencia de diez astros solares que aparecían en el cielo chino alternativamente. Puesto que un día aparecieron todos juntos causando incendios devastadores y daños a los hombres y a los animales, How-Yi hizo caer a nueve con sus flechas. Desde entonces el orden cósmico se restableció y el joven arquero se vió premiado por los dioses con el elixir de la inmortalidad. La bebida divina le fue sustraída posteriormente por su mujer que huyó diluyéndose en el cielo.

LEI-KONG

Dios de las manifestaciones atmosféricas. Es el dios de los Truenos y tiene la misión de apuñalar a los culpables de los crímenes que escapan al castigo de las leyes humanas. Los perseguidos lo imploran, así como todos aquellos que no son capaces de defenderse solos.

Se le representa con la imagen de un viejo decrépito de color azul, cuya contemplación resulta horrible, y con alas, con zarpas de búho y el rostro satánico con mentón caprino y orejas puntiagudas y pilosas. Lleva colgando de la cintura algunos tambores que golpea para producir el ruido del trueno. Para esta misión recibe ayuda de su mujer Tien-Mu, diosa de los Rayos, y de otras divinidades de la atmósfera.

KI-LIN


Animales míticos dotados de alma y de razón. aparecen tanto en la mitología china como en la japonesa.

A menudo se les representa como perros o bien como ciervos unicornios o bien como dragones.

No molestan a los hombres y tienen el don de la adivinación.

Li Hai y el sapo

Li Hai era un ministro de estado que un día recibió la visita del inmortal Chung Li Ch'uan. El inmortal realizó un juego haciendo equilibrio sobre diez huevos puestos unos encima de otros y con una moneda de oro entre todos ellos. ´
- ¿No es un poco inestable? - preguntó Li Hai.
- No tan inestable como tus posición - respondió el inmortal.
Li Hai captó la indirecta y renunció a su puesto, y emrendió marcha en busca de la perfección. En su viaje, se encontró con el inmortal Lu tung-pin, que le enseñ+o a convertir el oro en píldoras de inmortalidad; de esta forma, también Li Hai se convirtió en inmortal. Viajaba por todo el mundo acompañado por un sapo de tres patas. El sapo a menudo se escapaba y saltaba a un pozo cercano, por lo que Li Hai tuvo que engañarle para que saliera utilizando una serie de monedas de oro como cebo.
A Li Hai se le venera como dios de la prosperidad y es también patrón de los fabricantes de agujas.