lunes, 26 de octubre de 2009

LA MUERTE EN EL ARBOL GENEALOGICO

Cuando alguien nos pregunta sobre la edad a la que creemos que vamos a morir, casi inconscientemente respondemos con una cifra que en bastantes ocasiones corresponde a la edad que tenía uno de nuestros padres cuando falleció.

Desde ese punto de vista, la edad en la que murieron nuestros padres se convierte en una trampa peligrosa para nuestra vida. Por un absurdo sentido de fidelidad no nos permitimos vivir más tiempo del que ellos tuvieron. Debemos desprogramar esa bomba de relojería cuanto antes investigando la forma en la que murieron, tomando consciencia de ello para no repetirlo.

La literatura de algunas latitudes consigna el capítulo octavo de los libros a temas considerados tabú por la sociedad, como lo son el sexo y la muerte. La astrología asocia este sector de la carta con todo lo que está relacionado con la muerte: las herencias, los legados, las antigüedades.

Incluso el tipo de muerte y las causas que conducen a la misma. Sin embargo, destacados astrólogos nos informan que la muerte es algo que cae fuera de toda posible previsión. La carta natal es una carta de nacimiento, algo que no debemos olvidar.

Cuando preguntan a Alejandro Jodorowsky qué es lo que le preocupa, responde que nada, porque sabe que se va a morir. Añade que aunque su mente está dispuesta, su cuerpo nunca lo estará y se debatirá hasta el último momento. Dice que lo que nos mata es el ego. Partimos pues de la premisa de que somos inmortales en cuanto a espíritu y mortales en cuanto cuerpo.

Recordemos el cuento en el que las esperadas últimas palabras del sabio en su agonía, fueron: “¡No quiero morir!”.

Si el nacimiento imprime carácter, la muerte descubre su caricatura. El sabio Jung escribió que “la vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir”.

Analizar las causas de muerte de nuestros ancestros nos permite descifrar información sobre las circunstancias vitales de los mismos y sobre su psicología. Es descodificar la lengua secreta de lo no-dicho y por lo tanto que permanece latente, pero inaccesible a nuestras posibilidades de recuperación del recuerdo. Recordemos que conocer nuestro árbol genealógico es conocernos a nosotros mismos, llave para la transformación y la sanación.

¿Qué pone fin a una vida?

Dice Alejandro Jodorowsky que muchas personas se encuentran bien dentro de su sufrimiento. Si su calvario terminara su vida perdería el sentido. Desde su niñez se acostumbraron a perder y a fracasar, aprendieron que la vida es una dolorosa trampa de la que sólo se liberan muriendo

Observemos qué tipo de enfermedades acabaron con nuestros ancestros y que pistas podemos encontrar en ellas para saber que hay que sanar en nuestro árbol:

-Una enfermedad mortal: toda enfermedad tiene su raíz en un conflicto, en un trauma, en una prohibición. El cuerpo nos envía un mensaje para que lo resolvamos mediante la enfermedad o el síntoma. La muerte es un fracaso de una consciencia que no alcanzó a entender esa llamada de socorro.

Ejemplo: Morir de un infarto, es morir por falta de amor.

-Un accidente mortal o un suicidio…

Consideremos que un accidente es un suicidio encubierto, aunque sea duro de asimilar.

Tomar la decisión de despedirse de la vida es la mayor huida a una situación desesperada, cuando ya se han agotado todos los recursos o cuando se carece de ellos. Pueden existir graves problemas psicológicos detrás, pero también, cuando en el embarazo los padres transmiten al feto su deseo de abortarlo, si éste llega a nacer, estará toda la vida tentando la muerte, hasta que la encuentre.

-Un asesinato.

Morir asesinado, es el extremo máximo del extremo masoquista de la relación sádico-masoquista. Puede que el extremo sádico lo represente un enemigo de guerra, un terrorista, un mafioso, un loco o la propia pareja, todos ellos no serán otra cosa que la proyección de su propio yo violento que ha ganado la partida.

-También se puede morir con muchísimos años… “de viejo”

La longevidad podría ser síntoma de que se ha alcanzado un nivel de consciencia superior a los de los demás miembros del árbol. En la actualidad, podemos preguntarnos, ¿muchos de los que superan los cien años han crecido en el espíritu?.

La sanación del árbol pasaría por darnos lo que a ellos le faltaron. Lo que me doy, amor, aceptación, alegría, etc., se lo doy al árbol.

También podemos preguntarnos qué seremos después de muertos… Según Alejandro Jodorowsky, podemos vernos como un viejo de mil, diez mil o treinta mil años… Como si tuviéramos los rasgos de un ser eterno. Sobrepasando la muerte, como un ser colectivo que seremos, integrados a la vida universal.

Gurdjieff decía que “El que no se crea un alma, vive como un puerco y muere como un perro”.

La palabra pan no quita el hambre, de igual modo hay palabras que se usan en el lenguaje de la psicogenealogía y del psicochamanismo para describir distintas situaciones: espíritus, fantasmas, demonios y entidades.

Se trata de cuerpos inmateriales que se hallan en relación con las cuatro energías corporales. Son sólo nombres que tienen una connotación un tanto esotérica en nuestra cultura. Vamos a explicarlos relacionándolos con los distintos egos:

vocabulario-psicochamanico



ESPÍRITUS

Según Cristóbal Jodorowsky en el ego intelectual tenemos los espíritus. En realidad sólo son frases que nos repiten desde la familia. Pongamos como ejemplo estas de carácter negativo:

El dinero es sucio.

La vida es sufrimiento.

El matrimonio es para toda la vida.

Masturbarse es malo.

El mundo es un valle de lágrimas.

Lógicamente cada familia tiene sus espíritus propios, como si se tratara de una especie de policía interna que está siempre presente en nosotros. Una policía en forma de pensamientos negativos que nos condicionan la vida. Ideas que nos llegan desde la altura de los bisabuelos, y que parecen tener el peso de leyes inmutables. Pensamos que romper con alguna de ellas nos puede conducir a ser expulsados fulminantemente del clan…y eso es lo último que queremos que nos suceda.

Los espíritus nos repiten:

-No puedes
-No debes
-No mereces

Cada espíritu que nos habita, provoca una limitación en nuestras vidas. Si el espíritu es “los hombres son malos”, la mujer no se permitirá tener como pareja a un hombre bueno, sino a un maltratador. La psicomagia o/ el psicochamanismo pueden “sacar” a fuera estos espíritus dañinos. Por ejemplo:

Cargar con el espíritu: “El embarazo es algo malo” que tiene como consecuencia las dificultades para engendrar un hijo, lo podemos sanar con el acto siguiente: Llenar un vientre falso con trigo y presentarse frente a la madre diciendo “Mira mamá, me siento bien así. ¡Bendíceme el vientre!”.

Pero no todo es negativo en este ego, no podemos olvidar los pensamientos positivos que nos unen al universo y nos expanden la consciencia. Frases liberadoras cargadas de positividad, como por ejemplo esta cita de Alejandro Jodorowsky:

Las ideas no tienen dueño, están en el mundo: son semillas de acciones

Cuando hablamos de que en toda familia hay unas ideas negativas, no significa que estemos en contra de la familia. Como dice Alejandro Jodorowsky, en la familia hay una trampa y también un tesoro, sólo está contra la parte de la familia que no quiere cambiar, la que nos amarra a viejas concepciones muertas.

FANTASMAS

Citando a Cristóbal Jodorowsky diremos que en el ego emocional tenemos los fantasmas. En otro artículo ya lo definimos como duelo no realizado. Como algo que no está bien enterrado y queda flotando entre dos mundos. Por ejemplo llevar el nombre de un abuelo muerto antes de nuestro nacimiento…

Cargar con un fantasma provoca que no podamos vivir nuestra vida, estos nos repiten:

-No ames, ni recibas amor

-No seas tú
-No desees

Cuando se entierra metafóricamente el fantasma, la persona comienza a llevar el timón de su vida.

DEMONIOS

Continuemos con más definiciones, Cristóbal Jodorowsky señala que en el ego libidinal tenemos los demonios. Son inhibiciones sexuales y creativas que se expresan a través de pulsiones o retenciones. No somos conscientes, pero vamos cargando con todo nuestro árbol genealógico y cuando nos acostamos con nuestra pareja allí están también todos los ancestros lo que puede resultar asfixiante:

Hay mujeres que en el orgasmo lloran… (por un sentido de culpa)

El problema de los demonios, conectados con el poderoso ego libidinal, es que pueden producir una enfermedad o un asesinato a balazos. Detrás de ellos hay mensajes de este tipo:

-No vas a crear
-No goces
-No des placer

La energía libidinal debe de fluir, estancada se pudre y produce violencia y enfermedades.

ENTIDADES

Por último Cristóbal Jodorowsky indica que en el ego material tenemos las entidades

Las entidades son restricciones espaciales que acaban metaforizándose en el cuerpo (delgadez, obesidad, huecos en el cuerpo, jorobas, mascaras).

Aparecen cuando no hay suficiente espacio en familias con muchos hijos, cuando uno nace no deseado, o del sexo opuesto al esperado. Es posible que el cerebro animal encuentre estrategias de supervivencia que utilicen una entidad para integrarse en el clan, cuerpos que no se podrán desarrollar como campeones sin remover las causas de su bloqueo.

Son estas frases tan características:

-No te muevas
-No tengas
-No sanes

El nudo homosexual provocará que una niña tenga que ocultar sus senos (un hombre no los tiene) que empiece a vivir en su cabeza…en el intelecto. Se construye una mente de hombre, lo único que puede imitar para ser un hombre.

Las entidades son como un cuerpo inhibidor, o un “corsé imaginario” Cada vez que nuestra vida se encuentra inmovilizada, que nuestras energías se retiran, cuando pasamos la vida luchando en contra de algo, cuando repetimos la vida de otro, es muy probable que estemos actuando dirigidos por el miedo a desobedecer a alguna ley del árbol, al ser colectivo al que pertenecemos. Estamos entonces operando desde el punto de vista de algún cuerpo inhibidor es decir no somos libres de ser nosotros mismos.

Como dice Cristóbal Jodorowsky: “Uno puede ser un paraíso descuidado. Nuestra labor es hacerlo florecer de nuevo. Y también es el primer paso para hacer florecer el mundo.”

LOS FANTASMAS

NTRODUCCIÓN

Definimos el concepto de “fantasma” como duelo no realizado. Es como algo que queda flotando entre dos mundos, algo que no queda bien enterrado. Se da cuando en determinadas familias un hijo sustituye al “muerto” y se hace para que los padres no sufran.

Unos ejemplos:

a) Llevamos el nombre de nuestro abuelo que murió antes de nuestro nacimiento

b) Somos portadores del nombre de un hermano que murió antes de que naciéramos

c) Nacemos en una casa “atestada de hermanos” y como no tenemos sitio nos criamos en la casa de una abuela. Cuando más tarde muere nuestro padre ya podemos volver con la misión de reemplazar al padre.

d) En nuestra niñez, muere un abuelo y no dejan que vayamos al entierro. A partir de ese momento “cargaremos con el abuelo”, es decir el abuelo seguirá vivo en nosotros a consecuencia de un duelo mal llevado.

Los fantasmas pertenecen al ego emocional

Los fantasmas representan inhibiciones emocionales que invaden el Ser esencial y crean una pauta de comportamiento repetitivo que puede ser literal (tener el mismo nombre de un abuelo) o subliminal (nacer en la misma fecha de un difunto) o simplemente puede ser la repetición de estructuras de comportamiento del árbol.

Cargar con un fantasma, parece acto “bondadoso” que en realidad esconde un “regalito sorpresa”. Rabia, enfermedades, agresividad, no permiso para realizarse ya que se vive la vida de otro…

Dos psicoanalistas clasicos, Nicolas Abraham y María Török, introdujeron la noción de “Cripta” y de “fantasma”: La familia guarda un secreto sobre algún evento trágico o difícil, frecuentemente un duelo no realizado, diciendo “Es para tu bien”. El secreto que se instala en la primera generación es ignorado por la segunda, pero de alguna forma sale, se escapa y se esconde en una “cripta” y aparece como un “fantasma”: obsesiones, búsquedas, sufrimientos, pesadillas, enfermedades graves, accidentes… El secreto se manifiesta indirectamente en la tercera generación y a veces durante más de un siglo, en lo que Anne Ancelin Schützenberger llama lazos transgeneracionales.

Según Didier Dumas, el fantasma, como no-dicho o impensado transgeneracional, provoca estragos considerables al transmitirse a los descendientes y oculta esencialmente las preguntas relativas al sexo y a la muerte.

¿Puede poner un ejemplo?

Una chica lleva el nombre de una tía muerta antes de su nacimiento, que murió cuando estaba de parto…

Podemos imaginar el horror. Es como un “código” que se ha deslizado sobre ella, que le advierte que si tiene hijos morirá en el parto. También origina inquietud a la hora de crear…

La chica en cuestión sólo se empareja con chicos que tienen problemas de fertilidad, de esa manera considera que está a salvo

¿Dónde está en este caso el “fantasma”?

La tía muerta es como un fantasma ya que en cierto modo sigue viva. Es un reflejo arquetípico, “un código”. Parir no da muerte. Habría que enterrar a esa tía… (aunque sea en forma metafórica, hay que cerrar el problema).

Cuando algo no se soluciona en el transcurso de una generación, reaparece en la próxima; se repite y repite el conflicto hasta que damos con la solución. Mientras tanto, el árbol genealógico emitirá toda clase de señales de socorro hasta que se haga la consciencia y sus raíces se reorienten.

¿Un hijo es siempre una proyección? Parece que el árbol nos usa para resolver sus conflictos

Sucede que los padres proyectan sus deseos sobre sus hijos, en lo que se llama proyecto parental con el que nos imponen sutilmente un papel, una personalidad y, en última instancia, un destino al que debemos adaptarnos para no ser rechazados por el clan.

¿Cómo construyen ese proyecto?

Usan el lenguaje no verbal propio de cada familia, hecho de miradas, silencios y gestos. A veces también se hace en objetos heredados, joyas, ropas, o incluso casas o tierras. En lugar de nosotros poseer las cosas, las cosas nos poseen a nosotros si están cargadas de fantasmas. Y en ocasiones las órdenes literales como: “serás un fracasado”.

¿Qué herramientas tenemos disponibles para resolver estos conflictos parentales? ¿Es suficiente con entenderlo?

Desde la psicogenealogía, preocuparse de aquellos de nuestros antepasados que han “muerto mal” y que no pueden “seguir su camino” tranquilamente, es un trabajo de higiene mental necesario. Hay que hacerlo por el bien tanto de nuestros ancestros como de los nuevos frutos del árbol.

No basta con comprender el porqué de un conflicto. Hay que actuarlo, darle una salida a la pulsión, al comportamiento repetitivo que nos dificulta la existencia.

La herramienta que podemos usar es la psicomagia. Un arte sanador que trabaja con el símbolo, la metáfora, la poesía y con la belleza. Para modificar los códigos de conducta más arraigados hay que tener acceso al ADN psicológico, es decir a nuestro destino prefijado…

LA TRANSMISION


En un día de playa, una niña de cinco años y su padre pasean por la arena. En un momento dado el padre le dice a su hija que averigüe la temperatura del agua. La niña, deseosa de ser útil corrió hacia la orilla a mojarse los pies y le dijo: “está fría”.

Entonces su padre la tomó en brazos y jugando la sumergió dentro del agua. En ese momento volvió a preguntar ¿Cómo está el agua?

La niña respondió, un poco sorprendida: “está buena”

El padre le dijo: “de aquí en adelante, cuando quieras saber alguna cosa, zambúllete en ella.

Estamos decididos a analizar nuestro árbol genealógico, a zambullirnos en él. Conocerlo es conocer el inconsciente, con sus problemas y bendiciones (La familia es el inconsciente)

Hemos recopilado información de diferentes fuentes: nuestra memoria, los familiares vivos, el registro civil, los archivos parroquiales, fotografías, documentos… Nos asaltan algunas preguntas:

¿Qué significa que de la familia materna (o paterna) se sepa mucho más que de la paterna (o materna)?

El linaje del que tenemos más información es el que tiene más peso en nuestra formación, es la rama que tomó posesión de nosotros. Sin embargo debemos llevar mucho cuidado con todo lo “desconocido”, ya que podemos estar repitiendo dinámicas inconscientes.

¿Qué significado tiene que nuestros padres no sepan el nombre de sus abuelos o de uno de ellos, o quizás sepan su nombre, pero ignoran por completo donde nacieron o a que se dedicaban?

Debemos tener muy claro que toda la información se va transmitiendo de generación en generación. Cuando entre dos generaciones hay un problema grave, se corta esa transmisión. Por tanto es posible intuir que si no se nada de mi abuelo paterno, es a consecuencia de que mi padre tuvo un problema con él.

¿Ese abuelo cortado puede tener consecuencias?

Ese abuelo se convierte en una trampa, alguien de la siguiente generación podría quedar excluido en un ejercicio de fidelidad muy poco consciente. Al árbol le gusta repetirse…

¿Por qué hay ancestros que se borran del mapa del árbol para siempre?

Podríamos responder a esta pregunta a modo de hipótesis:

*Hay un corte afectivo: esa persona cortó el vínculo afectivo con la generación siguiente. Sucede en alcohólicos, por ejemplo.

*Hay un gran secreto: hablar de ese abuelo por ejemplo, supone que se desvele el secreto. Los mayores secretos, que nuestra sociedad considera tabú, son los referidos a la muerte y al sexo:

-Un escándalo sexual

-Un suicidio pasará a ser un accidente del que se saben pocas cosas

Podemos añadir las adicciones al alcohol o al juego, las grandes ruinas económicas, la violencia familiar, los exilios y la cárcel.

¿Por qué no se trasmiten de generación en generación datos como la profesión, las causas de muerte o episodios significativos de la vida de un antepasado?

Por neurosis social, cuando las profesiones fueron muy poco significativas. Hay una escala por la que se va ascendiendo a nivel laboral: agricultores sin tierras, agricultores con tierras, comerciantes, etc.

Ante esas lagunas de conocimiento, ¿podemos quedarnos indiferentes?

La no información es en sí misma una información y además de mucha relevancia.

La negación es un mecanismo de defensa que consiste en cegarse a una realidad. El pensamiento y el lenguaje van unidos. “De lo que no se habla, no existe”. Si seguimos negando un fragmento de nuestro árbol, es como si negáramos una parte de nosotros mismos.

¿Qué hacer pues con esos vacíos?

Procederemos a activar nuestra intuición y todo nuestro poder creativo. No olvidemos que existe el inconsciente familiar, a través del cual y en ese plano no consciente, todos los miembros del árbol genealógico están en continua comunicación. Es sanador crear una historia para cada ancestro del que nos falte información. El contenido de la misma deberá ser totalmente positivo, les daremos lo que intuimos que les faltó, sabiendo que lo que les damos a ellos nos lo damos a nosotros mismos.

En este ejercicio debemos ser generosos a manos llenas. Por ejemplo, si intuyo que mi abuelo fue un sufrido trabajador de minas, no vale que le regale un triste sofá. Le daré una confortable mansión, en una maravillosa montaña rodeada de bosques, en los que respirar aire puro. Mansión que consiguió gracias a catorce diamantes que encontró un día de su cumpleaños.

Marianne Costa, en uno de sus talleres, proponía un ejercicio que consistía en dibujar al miembro del árbol más desconocido y mediante meditación, ponernos en contacto con él para que nos pidiera algo, un aliado que procedíamos a entregarle. A continuación, en esa misma meditación, él nos daría un objeto a nosotros que también consideraríamos nuestro aliado.

Sanar es ser feliz, es encontrar la alegría de vivir.

¿Qué significa sanar el árbol?

Sanar consiste en llegar a ser uno mismo, llegar a la belleza…

No comprendo el significado de “ser uno mismo” ¿A caso no lo somos ya?

En general somos lo que nuestra familia, nuestra sociedad y cultura ha querido que seamos. Estamos desconectados de nuestra esencia, de lo que podríamos definir como nuestro “ser esencial”

¿Qué conseguiremos si nos conectamos con nuestro “ser esencial” y sanamos?

Si tengo un nudo sadomasoquista, estaré sanado cuando mi violencia es puesta al servicio de los otros y se transforma en algo útil. Por ejemplo, me convierto en un gran cirujano

Un ladrón llegará a la sanación siendo un gran negociante (el comercio en el fondo es un robo: comprar barato y vender caro).

Necesito otro ejemplo, ¿Cómo se cura un narcisista?

Cuando un narcisista obtiene mucho placer al ayudar a la gente, ha transformado su problema en algo positivo que sana a los demás. Es lo que debemos hacer con todos los nudos, transformarlos en semillas de las que florezcan obras buenas para la humanidad.

¿Cuándo puede uno considerarse completamente sanado?

Más que sanado, uno entra en un estado de sanación permanente. Dejo de repetir los mismos síntomas una y otra vez, me salgo de la locura…

¿Qué síntomas se dan cuando empezamos un proceso de sanación?

Inmediatamente el árbol reacciona ante el desequilibrio y nos culpa, nos hace sentir que le pertenecemos y protesta de infinitas maneras

¿A qué llamamos un árbol sano?

Un árbol sano es el que produce un fruto excelente, aunque sus ramas estén torcidas y su aspecto sea feo. Para sanar hay que dejar atrás la vieja piel, dejar nuestra vieja identidad, la que nos daba nuestro árbol al asignarnos misiones enfermizas

Sientes que estás sanado si estás libre de: miedos, rabia, culpa, vergüenza, odio, crítica, desprecio a uno mismo, frustración, envidia, celos…

Parece ser que para sanar usan la psicomagia ¿En qué consiste?

La psicomagia es un acelerador de la sanación y un acto psicomágico es una cirugía para la psique. Un contrato simbólico entre el psicomago y el consultante. Para que funcione, debe aplicarse siempre de manera exacta, sin saltarse ningún paso

Preguntamos a Alejandro Jodorowsky, el creador de la psicomagia: ¿Qué ingredientes usa esta terapia?

Empleo la danza, la poesía, la pintura, la música, la escultura, la gastronomía, la aromaterapia, el Tarot, etc. No he tratado de aplicar un arte terapéutico sino una terapia artística.

Los curanderos usan lo que he llamado “trampa sagrada”. Para que se le realice un milagro es necesario que el consultante crea que puede haber milagros. Como la mente racional vive dentro de un búnker sin fe, el brujo, por prestidigitación, le muestra un falso milagro. El consultante se maravilla y cree. Entonces, se le puede abrir la puerta al mundo mágico, es decir al verdadero, al vital, donde se es lo que uno es y no lo que la familia, la sociedad y la cultura quieren que uno sea.

¿Cómo definiríamos lo que es un acto psicomágico?

Un acto psicomágico es una escenificación simbólica que contiene las claves de la solución del trauma a sanar. Es el único “idioma” que se habla en el reino del inconsciente, en donde anidan los conflictos. La palabra y la razón tienen un poder limitado, ya que no sintonizan con el receptor del inconsciente, en el que la onda que más clara y rápida llega es la de la metáfora.

¿Cuál es la manera en la que se diseñan estos actos?

Las claves simbólicas del acto les son llegadas al psicomago tras analizar al consultante por vía de inconsciente a inconsciente. Puede escuchar su relato, leerle el Tarot, montar su árbol genealógico y darle su acto. Un psicomago es un artista sanador que trabaja con la intuición, por eso no hay “actos tipo”, ni un “supermercado de la psicomagia”. Es cierto que a veces, podemos oír o leer actos que han realizado otras personas y que algo resuene en nuestro interior, decidamos repetirlo y finalmente logramos el objetivo esperado. También uno puede experimentar la autopsicomagia, con actos bellos que nos dicte nuestro sabio interior. No debemos prohibirnos algo que nos hace bien.

¿Cuál es el alcance de esta curiosa medicina?

La solución psicomágica abarca un área infinita de posibles conflictos a sanar, desde curar una adicción, hasta hacer desaparecer las verrugas, pasando por conseguir llegar al orgasmo, prosperar económicamente o filmar una primera película. En los siguientes artículos nos vamos a centrar en ilustrar con ejemplos, como la psicomagia actúa en los conflictos más frecuentes que se detectan a partir del análisis del árbol genealógico.

Sanar con la psicomágia II

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