domingo, 26 de octubre de 2008

MANDALAS


Los MANDALAS se encuentran entre los más conocidos iconos budistas del mundo y constituyen tesoros artísticos de esa centenaria tradición. Son, simultáneamente, ejemplo de expresión artística y medio de espiritualidad de la comunidad budista. El estilo y significado específico de cada mandala se explica según la época y la comunidad que lo realiza. Pero todos tienen algo en común: muestran un orden circular con un centro definido. Como iconos sagrados del budismo, pretenden recordar al espectador de la santidad del Universo y del potencial espiritual del ser humano.

Mandala es una palabra proveniente del sánscrito que define cualquier círculo u objeto con forma discoide, como el Sol o la Luna. En el discurso religioso de la India, el término mandala se refiere a un área espiritual o sagrada, a un círculo, a un diagrama concéntrico o a un grupo de objetos —formas divinas y humanas, terrenales o cósmicas, ideas y símbolos— organizados en un patrón reunido alrededor de un punto central.
En el mundo tibetano, los mandalas se usan para decorar y santificar templos y hogares; en ritos de iniciación para monjes y gobernantes; y como el foco de visualización del clero y de adoración por los feligreses, así como para fines funerarios, acompañando al cuerpo del difunto durante la cremación.
Los mandalas pueden presentarse en una variedad de materiales a través de diversas técnicas artísticas. Pueden elaborarse con piedras semipreciosas trituradas, pétalos de flores, arroz, piedra pulverizada (mármol, etcétera), papel, textil, hilo, mantequilla y arena pintada. La tradición establece las formas, tamaños y colores de este arte. Los más conocidos por el mundo occidental son los mandalas coloridas del Tibet y los mandalas de arena, elaboradas por monjes tibetanos. La construcción de un mandala de este tipo lleva varios días y una vez terminada se destruye, para demostrar la impermanencia de la vida.
Como el budismo viajó de la India a otras partes de Asia, la tradición de mandalas también llegó a Asia central, China, Corea, Japón y el sudeste asiático, hasta Indonesia. Pero el arte de los mandalas floreció especialmente en la rica atmósfera espiritual del Tibet. De ahí que la mayor cantidad y variedad de mandalas los encontremos en la tradición religiosa tibetana.

El sofisticado arte de los Mandalas
La arquitectura divina que muestran los mandalas tiene relación directa con la arquitectura terrenal de la tradición budista. En la antigua India los edificios religiosos están estructurados como hogares terrenales para deidades y como bases desde las cuales pueden generar entendimiento espiritual para guiar y enseñar a otros. Versiones en miniatura de templos, stupas y otros edificios funcionan como recordatorio de los lugares sagrados y como símbolos de la presencia de lo divino y la luz espiritual en el mundo de los humanos.
Las imágenes de los mandalas muestran mansiones divinas que contienen deidades (budas), rodeadas por jardines, montañas, lagos, árboles, y seres divinos, legendarios o históricos. Las fronteras de este universo están selladas contra toda influencia negativa por anillos de fuego. Estos mandalas de arquitecturas palaciegas generalmente consisten de un círculo interno que contiene a la (o las) deidad(es) principal(es), contenida(s) en un palacio cuadrado de varios niveles, con aperturas a los cuatro puntos cardinales. El palacio se sitúa en un círculo y fuera de éste pueden encontrarse figuras adicionales. Todas las deidades budistas están reunidas en clanes encabezados por cinco budas. Cada clan ejemplifica un tipo de sabiduría y está asociado con un cierto tipo de personalidad, con un ritual específico, con un color y se le asocia a uno de los cuatro puntos cardinales o el cenit . Cada objeto del palacio tiene un significado, representa algún aspecto de la sabiduría o recuerda al que medita de un principio que lo guía. Cada tipo de mandala enseña una lección distinta.

Cada figura en un mandala tiene varios propósitos: funcionan como una deidad específica, como una manifestación del poder de una deidad central, como un foco de visualización y meditación o como la expresión plástica del camino de progreso espiritual. Cada una juega varios papeles distintos durante los ritos y visualizaciones que presume un diálogo entre la deidad que se encuentra en el corazón del mandala (y en sus componentes) y el practicante que se mueve, metafóricamente, desde fuera del mandala hacia su centro. En este viaje, encuentra que cada partícula del mandala forma parte de un todo, como sucede con el Universo.
La complicada imaginería de los mandalas se explica en textos antiguos (como el Sadhanamala o el Nispannayogavali ), que contienen capítulos enteros dedicados a detallar distintos tipos de mandalas y su simbolismo. También describen los beneficios mundanos y espirituales que se obtienen al crear, mirar, rezar o meditar con un mandala.
Mandala, espacio sagrado
Mandala es un sinónimo de espacio sagrado. La relación estrecha entre espacio y sacralidad que caracteriza a los mandalas existe en todas las culturas de la historia de la humanidad: puede referirse a una cueva, montaña, gruta o isla o bien a un templo. La peculiaridad de los mandalas es que pertenecen a la tradición cultural del budismo y que tanto sus diseños como la filosofía que las sustenta implican un patrón circular.

Mandala y Meditación
En términos religiosos, el mandala representa el área sagrada dentro de la que pueden surgir experiencias espirituales. La experiencia de realizar un viaje espiritual en un lugar sagrado forma parte de una de las principales concepciones religiosas del budismo. Así el mandala es un símbolo de crecimiento espiritual cuyo punto central es la mente. La relación que se establece a través de la contemplación de la geometría del mandala incita a un estado de meditación que ayuda a explorar los rincones de la psique. Las mandales se describen como diagramas del cosmos en un sentido externo y en un sentido interno como guías hacia prácticas de meditación.

En los escritos sagrados del Tibet se dice que durante la meditación uno debe contemplarse a sí mismo y a todas las cosas como un mandala sagrado. La persona que está meditando tiene que situarse en el centro del mandala pensando que es como el buda y que se relaciona integralmente con el intrincado diseño del Universo. Se puede ver a estas imágenes como un diagrama cósmico que nos recuerda nuestra relación con el infinito, que el mundo se extiende más allá de nuestros cuerpos y mentes. Las cuatro puertas que rodean el mandala significan la habilidad de la espiritualidad para desplegarse desde el sitio sagrado hacia otros tiempos y espacios. Los mandalas simbolizan realidades materiales e inmateriales en todos los aspectos de la vida: los círculos celestiales que llamamos Tierra, Sol y Luna, así como círculos de amigos, familia y comunidad.
LOS MANDALAS

Para relajarse y aumentar la concentración se pueden hacer muchas cosas. Una de ellas es, en silencio o con una música de fondo suave, pintar un mandala.

Mandala significa círculo o centro. Alrededor de un punto central definido y estático se suceden formas y muestras.
Los mandalas son un método de curación para el alma.
Los mandalas son la fusión del cuerpo, el espíritu y el alma.
Le ayudan a descubrir su propia creatividad.
Se descubrirá a sí mismo y la nueva realidad que le rodea.
Vencerá a la rutina y al stress más fácilmente.
Se tranquilizará y ganará en confianza y serenidad.
En los diccionarios se encuentra la definición de la palabra "Mandala" como una "representación geométrica y simbolica del universo en el Brahamanismo y el Budismo". En efecto, el mandala es originario de la India, pero tambien se encuentran representaciones geométricas simbólicas en otras culturas como los indigenas de América (Navajos, Aztecas, Incas...etc.) o los aborigenes de Autralia. El mandala es un arte milenario que permite por medio de un soporte gràfico llegar a la meditación y a la concentración, para exprimir nuestra propia naturaleza y creatividad.
El mandala es tambien llamado "psicocosmograma" y permite a aquel que lo utiliza de se reintegrar no solamente en el universo sino en la unidad de consciencia absoluta. El mandala es un instrumento de pensamiento. Es tambien una forma de arte-térapia.
Sus vitudes terapeuticas permiten de recobrar el equilibrio (recentrage), el conocimiento de sí mismo (intuición creativa e interpretación de sus propias creaciones), el sosiego y la calma interna. ( concentración y olvido de los problemas), necesarios para vivir en armonía.
El coloreado del mandala puede ser realizado por todo el mundo, niños o adultos que sepan o no dibujar. Su práctica es fácil, solamente hay que rellenar de color los diferentes elementos geométricos. Cada uno escoge los colores en función de su estado de ánimo, la intensidad del color, los diferentes materiales para colorear ( acuarela, tintas, crayolas, lápices de colores etc.)

Desde hace dos décadas, en algunos paises europeos se viene utilizando la milenaria técnica de los mandalas en ambientes educativos y de rehabilitación. En nuestro sistema educativo, a pesar de la creciente violencia escolar que no cesa, aún no se les ha reconocido la importancia curricular que merecen, dados sus grandes beneficios, puesto que el niño a través de ellos, además de estimular su creatividad e imaginación, aprende a desarrollar una mente pacífica y armoniosa.
Beneficios de dibujar o pintar mandalas

1) Comienzo de un trabajo de meditación activa.
2) Contacto con tu esencia.
3) Te expresarás mejor con el mundo exterior.
4) Ayuda a expandir tu conciencia.
5) Desarrollo de la paciencia.
6) Despertar de los sentidos. Es probable que comiences a ver lo que está a tu alrededor con otros ojos.
7) Empiezas a escuchar la voz de tu intuición.
8) Te aceptarás y te querrás más.
9) Te curarás física y psíquicamente.

Formas y sus significados

Los mandalas no son simples dibujos de colores. Todos los elementos que en ellos se integran tienen un significado. Conoce algunos de los más utilizados:

Círculo: movimiento. Lo absoluto. El verdadero yo.
Corazón: sol. Amor. Felicidad. Alegría. Sentimiento de unión.

Cruz: unión del cielo y la tierra. Vida y muerte. Lo consciente y lo inconsciente.
Cuadrado: procesos de la naturaleza. Estabilidad. Equilibrio.
Estrella: símbolo de lo espiritual. Libertad. Elevación.
Espiral: vitalidad. Energías curativas. Búsqueda constante de la totalidad.
Hexágono: unión de los contrarios.
Laberinto: implica la búsqueda del propio centro.
Mariposa: autorenovación del alma. Transformación y muerte.
Pentágono: silueta del cuerpo humano. Tierra, agua, fuego.
Rectángulo: estabilidad. Rendimiento del intelecto. La vida terrenal.
Triángulo: agua, inconsciente (hacia abajo); vitalidad, transformación (hacia arriba); agresión hacia uno mismo (hacia el centro)

¿Qué quieren decir los colores?

El uso de los colores en los mandalas también tiene un significado especial. Su uso está relacionado con el estado de ánimo de quien los pinta o dibuja. Descubre lo que esconde cada tonalidad:

Blanco: nada, pureza, iluminación, perfección.
Negro: muerte, limitación personal, misterio, renacimiento, ignorancia.
Gris: neutralidad, sabiduría, renovación.
Rojo: masculino, sensualidad, amor, arraigamiento, pasión.
Azul: tranquilidad, paz, felicidad, satisfacción, alegría.
Amarillo: sol, luz, jovialidad, simpatía, receptividad.
Naranja: energía, dinamismo, ambición, ternura, valor.
Rosa: aspectos femeninos e infantiles, dulzura, altruismo.
Morado: amor al prójimo, idealismo y sabiduría.
Verde: naturaleza, equilibrio, crecimiento, esperanza.
Violeta: música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.
Oro: sabiduría, claridad, lucidez, vitalidad.
Plata: capacidades extrasensoriales, emociones fluctuantes, bienestar.


Los Mandalas




Para desarrollar la capacidad de concentración y relajación, mediante la expresión libre y creativa del color y las formas.


1) Los mandalas son dibujos de autoconocimiento, que ayudan a relajarse y conectarse consigo mismo.

2) Su nombre quiere decir "círculo" y sus dibujos contienen infinidad de formas geométricas: diversos colores y contenidos que representan aspectos del mundo común, espiritual o mágico de quien lo realiza

3) Los mandalas son originarios de la India, pero también tenemos simbolismos geométricos en otras culturas como los indígenas de América (Aztecas, Incas, etc.) o los aborígenes de Australia.

4) Se pueden colorear: Para pintar sólo debes elegir un diseño que te guste y seleccionar la técnica que quieras (lápices, témpera, etc.).Deja que tu corazón guíe tu mano y elige los colores que sientas que necesitas. Además, es importante que estés en un lugar tranquilo.

5) Se pueden dibujar: Para eso hay que tener en cuenta su esquema básico: Cuatro puntos cardinales en torno a un centro, y luegoa partir de ahí podemos diseñar nuestro mandala y esto ¡es cuestión de creatividad! , busca los diseños que te proyecten paz y tranquilidad.

6) Se pueden observar: Se deben mirar los dibujos y dejar correr la imaginación, poco a poco se irá adentrando en un mundo nuevo. Los mandalas te servirán de ayuda para conectarte con tu interior y llegar a descubrir tu propia esencia. ; déjate llevar y sentirás paz.


Las formas y sus significados:

Los mandalas no son simples dibujos de colores. Todos los elementos que en ellos se integran tienen un significado. Conoce algunos de los más utilizados:

• Círculo: El verdadero yo.
• Corazón: Amor, felicidad, alegría, sentimiento de unión.
• Cruz: unión del cielo y la tierra. Vida y muerte.
• Cuadrado: procesos de la naturaleza. Estabilidad. Equilibrio.
• Estrella: símbolo de lo espiritual. Libertad. Espiral: vitalidad. Energías curativas. Búsqueda constante de la totalidad.
• Hexágono: unión de los contrarios.
• Laberinto: implica la búsqueda del propio centro.
• Mariposa: autorenovación del alma. Transformación y muerte.
• Pentágono: silueta del cuerpo humano. Tierra, agua, fuego.
• Rectángulo: estabilidad. Rendimiento del intelecto. La vida terrenal.
• Triángulo: agua, inconsciente (hacia abajo); vitalidad, transformación (hacia arriba); agresión hacia uno mismo (hacia el centro)

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