sábado, 14 de marzo de 2009

Manera negra. Un modo de atrapar la angustia en el arte actual

Manera negra. Un modo de atrapar la angustia en el arte actual

Freud nos describe la angustia del poeta ante la manifestación efímera de la naturaleza. Asombrado Freud le declara al poeta que allí reside el carácter valioso de la misma, en que sus criaturas no permanecen para siempre. Tomaremos esta tensión entre lo efímero y lo perdurable para situar una coordenada de la angustia y su aparición en el arte contemporáneo. Para los estudiosos del arte, todo empezó con Dadá, la puesta en cuestión de los objetos de arte como objetos perdurables.
Para algunos otros, este movimiento inicial finaliza y precede también a la clausura del arte histórico que sucede con el pop-art.
Su representante más destacado, Andy Warhol, desplaza el peso del arte a la vida misma, él será su obra, construyéndose como una identidad nómade y al mismo tiempo instalando allí una permanencia.

27-04-2005 - Por Irene Accarini


Freud nos describe la angustia del poeta ante la manifestación efímera de la naturaleza. Asombrado Freud le declara al poeta que allí reside el carácter valioso de la misma, en que sus criaturas no permanecen para siempre.
Tomaremos esta tensión entre lo efímero y lo perdurable para situar una coordenada de la angustia y su aparición en el arte contemporáneo.

Para los estudiosos del arte, todo empezó con Dadá, la puesta en cuestión de los objetos de arte como objetos perdurables.
Para algunos otros, este movimiento inicial finaliza y precede también a la clausura del arte histórico que sucede con el pop-art.
Su representante más destacado, Andy Warhol, desplaza el peso del arte a la vida misma, él será su obra, construyéndose como una identidad nómade y al mismo tiempo instalando allí una permanencia.

Del mismo modo pretende ser un objeto de culto en la muerte, abrazando a la muerte como una operación contra la pérdida en la celebridad lograda, antídoto también de la angustia.

En su obra plástica donde abundan los autorretratos bajo diversas figuras: camuflado, travestido, con pelucas, con calaveras, con anteojos, oculto por sombras o como "el hombre más buscado por la ley"; el artista hace obvio los cambios exagerándolos de modo que borran la percepción de su misma persona.

Warhol propone contemplar su obra en la superficie, "allí me encontrarán, no hay nada detrás".

Podemos pensar que en el recurso a la celebridad el propio artista se reduce a una imagen-objeto inmutable a pesar de su aparición transitoria. Una forma eterna y también fugaz.

El recurso a la TV experimental de otros artistas propone el movimiento constante y la percepción simultánea del mismo, y hace de la transformación una expresión estética.

Así Nam June Paik, creador del video-art, dice: "Detenerse en el punto cero, terminal y absoluto, es un método clásico de aferrar la eternidad, como muchos místicos; percibir en simultaneidad el fluido paralelo de muchos movimientos independientes es otra manera clásica para ello".

La sucesión incesante de imágenes artísticas a partir de estas tendencias ya no sustituyen a la realidad objetiva, como nos lo daba a ver R. Magritte en su "Esto no es una pipa", donde la representación hacía perder a la cosa. En la actualidad ya no hay diferencia alguna entre la naturaleza de las cosas y su versión figurada.

Se trata de una suerte de "la imagen es el destino".

Heidegger nos lo hacía saber al considerar que la época de la imagen del mundo había dejado de ser y dado paso a la época del mundo como imagen, donde ésta en tanto es lo ente en su totalidad, nos impone su medida.

El hombre moderno antes que percibir el ente, actitud primordial de los griegos, o representarlo, como tarea del arte desde la edad media, en la época moderna el hombre se pone en la escena del mundo como representante de lo ente.

A este mundo Heidegger le añade dos nuevos atributos logrados por la ciencia: "la velocidad insospechada" y "lo gigantesco", ambos aniquiladores de las grandes distancias y de lo lejano, por lo tanto dejan al mundo sin extensión al infinito, y fuera del alcance de la representación.

Si en la modernidad se trae el mundo a casa, en un relato de la posmodernidad, Paúl Virilio, nos señala que a partir de los años 70, los acontecimientos y su representación son simultáneos en el tiempo, lo que se conoce como "Tiempo real". Este no sería un tiempo de extensión física, sino un tiempo de reacción.

El aumento de la velocidad gracias a la técnica y el desarrollo de los medios de comunicación, dirigen la vida a mayor velocidad, habiéndose pasado de la sociedad de la información a la sociedad interactiva con la simultaneidad de los acontecimientos y su imagen.

Los "accidentes" en la partida y desarrollo de un viaje son pensados por Virilio como sacrificios a la velocidad.

Entendemos con ello que como tal constituyen nuevos síntomas, formaciones de una nueva angustia, en la ligazón inédita del cuerpo humano a la tecnología interactiva y en el control del medio ambiente por el tiempo real. El hombre diseñado por esta nueva angustia, es el que Virilio llama "hombre sobreexcitado" como paradigma de esta época.

En la actualidad la velocidad deja de ser lo que era en el enunciado de la Teoría de la relatividad, "una relación entre fenómenos", para ser un fenómeno en sí misma, o más aún, es la información misma.

Frente a ella el estado de pasividad del hombre posmoderno (donde la técnica no lo desplaza a ningún lugar real) invita a un aumento de excitación bajo excitantes químicos o técnicos.

Se configuran nuevos cuerpos donde lo viviente es asaltado por el integrismo técnico, o la motorización de la vida en una ilusión contra lo efímero de la existencia humana.

Francis Bacon entendía a la pintura como una acción autónoma surgida de las fuerzas de la expresión donde el proceso pictórico subvierte cualquier sistema intelectual previo y también a la naturaleza orgánica.

La simultaneidad en Bacon es la de la existencia con el horror. Sus retratos muestran cuerpos como acontecimientos en su deformación, productos del trabajo del pintor con dispositivos ópticos y fotográficos.

Un recurso de la creación (utilizado por Rembrandt en la técnica del grabado) para el tratamiento del oscuro, la llamada "manera negra", consiste en varias pasadas del color gris, hasta lograr el negro más cerrado a la luz, el negro absoluto, obteniendo una trama tupida de efecto aterciopelado.

Vemos que en un procedimiento de acentuación de un rasgo se crea uno nuevo.

Podemos trasladarlo a la invención del arte contemporáneo donde diríamos que la acentuación de lo efímero aumenta lo perdurable de la obra, contrariamente a la técnica que pretende sustituir lo efímero con sus productos.

Entendemos así esta invención de las artes plásticas como un hecho capaz de transformar la extrañeza de lo real.

El artista no llevaría a cabo la experiencia de lo efímero de la existencia en sí, pero hace un simulacro de lo fugaz en los soportes materiales que utiliza, instalando ese tiempo de la creación como experiencia.

Imaginemos que los tres registros pensados por Lacan - real, simbólico, imaginario, son su paleta de Pintor para percibir los fenómenos de la realidad objetiva y producir sus efectos de sentido, de goce y de no-relación, como pinceladas sobre el sujeto.

Así la angustia es compañera del síntoma, e índice del objeto en el cuál también se localiza la función del deseo.

Ensanchar el momento donde la angustia puede ser esperada la eleva al lugar de otra cosa.

Laurent nos dice que se desangustia mucho mejor al analizante cuando se hace consistir su síntoma. De este modo también se transforma la extrañeza de lo real.




Bibliografía:

De Diego, E. Tristísimo Warhol. Ed. Siruela, España, 1999.

Drühl, S. y Richard, B. "Dauer-Simultaneität- Echzeit". en Kunstforum international. Juli-September 2000.

Enaudeau, C. La paradoja de la representación, Paidós, 1999.

Freud, S. Lo perecedero, OC BNueva, Madrid, 1972.

Consideraciones acerca de la guerra y la muerte, OC BNueva, Madrid,

1972.

Frieling,R y Daniels D. "Nam June Paik" en Medien, Kunst, Aktion. Springer,1997.

Heidegger, M. "La época de la imagen del mundo" en Caminos del bosque,

España, 1998.

Lacan, J. Seminario 7. La ética en psicoanálisis, Paidós, Bs. As

Seminario 1. Los escritos técnicos de Freud, Paidós, Bs. As.

R.S.I. Seminario inédito

Seminario 10. La angustia. Seminario inédito.

Laurent, E. "Desangustiar" en Ciudades analíticas, Tres Haches, Bs.As., 2004.

"La identificación. Topología y ciencia" en Las paradojas de la

identificación, Paidós, 1999.

Miller, J-A. La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica, Paidós, Bs.As. 2003.

Virilio, P. El arte del motor-aceleración y realidad virtual. Manantial, Bs.As. 2003.

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