viernes, 15 de octubre de 2010

El Milagro del rescate de los mineros en Chile

El himno nacional y un fuerte «Ceacheí» eran entonados por los familiares y rescatistas que esperan ansiosos la llegada de Luis Urzúa, el último de los mineros que permanecía bajo tierra.

Al salir a la superficie, Urzúa se envolvió con una bandera chilena y fue recibido con gran júbilo por sus familiares y las autoridades presentes. En conversación con el presidente del país, Sebastián Piñera, calificó de «infierno» el día del accidente. «Sentimos que se venía la montaña bajando hacia nosotros y sin saber lo que pasaba», dijo al mandatario. También le pidió a su presidente «que esto no se vuelva a repetir».Al salir a la superficie se envolvió con una bandera chilena y fue recibido con gran júbilo por sus familiares y las autoridades presentes. El responsable de los operativos de rescate, Andrés Sougarret, y Piñera no pudieron contener las lágrimas mientras Urzúa se disponía a salir de la cápsula que lo llevo desde el interior del yacimiento al exterior. El responsable de los operativos de rescate, Andrés Sougarret, y Piñera no pudieron contener las lágrimas mientras Urzúa se disponía a salir de la cápsula que lo llevo desde el interior del yacimiento al exterior. Al cierre de esta edicion, ya sólo quedaban bajo tierra los seis miembros del equipo de rescate.

Se calculaba que la cápsula tardaría 55 minutos cada vez que transportara a un minero, pero en los últimos rescates se acortó el tiempo a unos 20. El ritmo permitió que culminara el rescate en apenas 24 horas, frente al plazo inicial de 48.

La jornada épica comenzó con la luna bien alta en el desierto de Atacama. Apenas pasadas las cinco de la mañana (hora española) de ayer, Florencio Ávalos se convirtió en el primero de los 33 mineros que subió a la superficie, tras 69 días de encierro en la profundidad de la mina de Copiapó. Lo recibió su hijo, de unos siete años, con quien se fundió en un emotivo abrazo.

En el Campamento Esperanza no cabía un alfiler. En la tarima habilitada en un cerro para los medios, varios periodistas lloraban tras la salida al exterior de Ávalos. Abajo, en la carpa de la familia, la locura estallaba. La fotografía del padre, Alfonso Ávalos, rodeado de cientos de camarógrafos, quedará para la posteridad.

Una hora después abandonaba la mina el segundo minero, Mario Sepúlveda, de 40 años, quien llegó a la superficie del yacimiento San José rebosante de una alegría que contagió a quienes le daban la bienvenida.

El trabajador rescatado saludó efusivamente a su esposa y luego repartió abrazos y piedras del fondo de la mina a los rescatadores y Piñera. Además, Sepúlveda se destapaba como líder sindical durante una aparición que hizo en pantalla. «Era el momento de hacer cambios, este país tiene que entender que hay que hacer cambios», manifestó en alusión a las condiciones de inseguridad en que se desarrolla la actividad minera en las pequeñas y medianas empresas. Sepúlveda, que pidió introducir cambios en materia laboral, señaló que «los empresarios tienen que dar las armas para que los mandos medios hagan cambios».

En la carpa de la familia Mamani, también había ambiente de fiesta, la bandera multicolor de los pueblos originarios celebraba la salida del Carlos, el único minero boliviano atrapado. «No sabemos si volverán a Bolivia o se quedan en Chile», comentó su padrino.

Mientras, en el campamento aparecían «personajes curiosos» que se entremezclaban con familiares y periodistas. Desde frailes evangélicos y monjas que repartían agua bendita, hasta vendedores de seguros, por si acaso. Ayer, el presidente Evo Morales llegaba a la Mina de San José para agradecer a los mineros chilenos «que cuidaron a mi hermano».


33: UN NÚMERO MÁGICO

- La fecha del rescate finalmente ocurrió el 13/10/10. Si se suman las cifras, el resultado es 33.
- A la perforadora Scramm T-130, del famoso «Plan B» la apodaron «La liebre» porque tardo sólo 33 días en excavar los 622 metros que llegaban hasta los mineros.
- Cuando el 8 de agosto, Sebastián Piñera pidió a Andrés Sougarret, el ingeniero de toda la operación, éste contrató a 33 hombres con los que ya había coincidido para trabajar en el operativo de salvamento.
- Cuando los mineros mandaron la prueba de vida, el mensaje de «Estamos bien en el refugio los 33», en Twitter contaron los treinta y tres carácteres de la nota.

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