viernes, 26 de abril de 2013

Origen del Hatha Yoga

Origen del Hatha Yoga


por Nelly Baez – Pablo Quinquela – Christian Chambord



Introducción al Yoga


http://www.yogakai.com/yogaorigen.htm






Es muy difícil precisar el origen histórico del yoga, y existen diferentes opiniones al respecto. Algunos autores consideran que tiene una antigüedad de más de 5000 años, es decir que sería anterior a los Vedas, los libros más antiguos de la humanidad. Otros afirman que tiene su origen dentro del marco de los Vedas.



Digamos que el yoga, como actitud personal de búsqueda y desarrollo interno, es muy anterior a dichos textos.



Algunos autores sostienen que el yoga era conocido y practicado en la antigua civilización del Indo, que floreció en el tercer y segundo milenio a. C. Excavaciones arqueológicas realizadas entre el mar de Arabia y la cordillera del Himalaya así lo evidencian. Esta civilización del Indo pudo haberse agrupado en torno a dos ciudades: Mohenjo-Daro (en el sur) y Harappa (en el norte). En esta área se han descubierto numerosas figuras de personas practicando posturas yóguicas y de meditación, lo que demuestra que el yoga era conocido antes de la invasión de los Arios (pueblo guerrero que invadió la India hacia el 1500 a. c.).



La milenaria cultura del yoga debe su evolución a los sabios de la antigüedad. En esos tiempos, las enseñanzas eran reveladas secretamente de maestro a discípulo, en una cadena que ha llegado hasta nuestros tiempos. Con el paso del tiempo gran parte de las enseñanzas fueron transcriptas, pero otra parte permanece oculta y solamente se puede acceder a ellas través de un maestro.



En cuanto a los textos clásicos del yoga, encontramos primeramente a los Vedas. Mencionan el yoga por primera vez y aluden a conceptos básicos como la existencia del principio dinámico vayu (prana o energía) y su vinculación directa con la respiración. También hacen referencia a la existencia de los centros y canales psicoenergéticos (chakras y nadis respectivamente).



Los Upanishads -que son los comentarios sobre los Vedas- contienen la esencia de estos libros. Aquí el yoga comienza a adquirir una base sólida y una forma definida. El mensaje esencial de los Upanishads es el Ser (esencia de uno mismo sólo puede conocerse a través de la unión –yoga- y no por especulación). El Ser no puede realizarse fuera de uno mismo, sino en nuestro interior más profundo. Describen, sacando a la luz de forma amplia:



Energía o prana y sus implicancias

Los canales energéticos (nadis)

El concepto de kundalini (energía primordial que yace dormida en el área del perineo)

La meditación

El Karma Yoga (Yoga de la acción)

La concentración en el mantra AUM (OM)

La Yoga Cudamani Upanishad describe aspectos prácticos de la postura (asana), la regulación de la respiración (pranayama) y los centros psíquicos (chakras). Sin embargo, a pesar de que estos textos desarrollan una gran información, lo hacen de una forma desordenada y nunca sistemática. Su interés no es enseñar sino inspirar y sugerir.

Otros textos antiguos importantes que mencionan aspectos del yoga son, en orden histórico:



Mahabharata

Ramayana

Yoga Vashishtha

Posteriormente aparecieron los Yoga Sutras de Patanjali, quien sistematizó la práctica del Raja Yoga. Luego le siguieron los que describen en profundidad el Hatha Yoga:

Goraksha Samhita

Hatha Pradipika

Gheranda Samhita

Historia y desarrollo del yoga





Históricamente, se puede dividir la evolución del yoga en seis grandes categorías:



1. Proto Yoga: también denominado Yoga Védico y Yoga Arcaico, se refiere a elementos de yoga encontrados en los cuatro Vedas, especialmente en el Rig-Veda y en el Atharva-Veda, algunos de cuyos numerosos himnos pueden haber sido compuestos durante el tercer milenio a. C., o incluso antes.



Las evidencias arqueológicas encontradas en las antiguas civilizaciones de los Valles del Indo y Sarasvati, ayudan a situar esta era entre el 3.000 y el 1.800 a.C.



2. Yoga Pre-Clásico: se refiere a las numerosas enseñanzas yóguicas anteriores a Patañjali. Es una designación colectiva para diferentes escuelas representadas principalmente en el Mahâbhârata, especialmente en el Bhagavad-Gîtâ, pero también en otras escrituras como el Katha-, Maitrâyanîya- y Shvetâshvatara-Upanishad, el Moksha-Dharma y el Anu-Gîtâ.



La metafísica de esta época es esencialmente vedántica. La práctica del yoga se fundamenta en una forma de misticismo sacrificial basado en la internalización del ritual brahmánico. Estos esfuerzos conducen al desarrollo de una rica tecnología contemplativa que engloba los conceptos del yoga primitivo y las prácticas basadas en la metafísica vedántica del no-dualismo.



Esta época abarca desde las primeras Upanishads -en el 1.500 a. C.- hasta el 500 a. C.



3. Yoga Épico: corresponde al período situado entre el 500 a. C. y el 200 d. C. Las enseñanzas de esta época se hallan principalmente en la Upanishads medias y en el Mahâbhârata.



En esta época se produce una proliferación de escuelas y doctrinas que, en su mayor parte, continúan siendo no-dualistas. Las enseñanzas yóguicas se exponen asociadas con las ideas del sâmkhya.



En muchos casos, el Yoga Épico se considera una parte del Yoga Pre-Clásico.



4. Yoga Clásico (también denominado Yoga-Darshana y Yoga de Patanjali): se inicia alrededor del 200 d. C. con la doctrina establecida en los Yogasutras de Patañjali y se desarrolla a lo largo de varios siglos con una extensa literatura de comentarios.



Su base metafísica no es ya la del vedânta



, sino la de una estricta interpretación dualista de la realidad. Dada su gran importancia filosófica, forma parte de los seis puntos de vista –darshana- ortodoxos del hinduismo.



5. Yoga Post-Clásico: desde el 200 d. C. hasta el 1.900 d. C. Esta época hace referencia a numerosas enseñanzas yóguicas posteriores a Patanjali, pero vuelve a las enseñanzas no-dualistas del Yoga Pre-Clásico, ignorando la mayor parte de su filosofía no-dualista, utilizando ocasionalmente su delineación del camino de ocho pasos (ashtângayoga) y sus precisas definiciones. Este periodo corresponde a la Upanishads del Yoga y el Yoga Vasishtha, a las escrituras del Tantrismo y al Hatha Yoga.



6. Yoga Moderno: a partir del 1.900 d. C. Comprende el Yoga Integral de Sri Aurobindo y las numerosas escuelas occidentales de Hatha Yoga.



Origen del Hatha Yoga



Las antiguas escuelas tántricas de la India fueron el lugar donde se desarrolló y de donde surgió lo que hoy conocemos como Hatha Yoga. Se sabe y existen evidencias de que también era practicado por otras culturas, como las precolombinas de América.



El Hatha Yoga es un desarrollo medieval. Fueron los adeptos al Tantrismo los que iniciaron la visión dinámica del universo, creando una nueva actitud hacia el cuerpo humano y la existencia física en general. En el Kula Arnava Tantra se expresa esta actitud: "¿Cómo puede lograrse el objetivo humano sin el cuerpo? De esta forma, en posesión de un cuerpo, se deben efectuar acciones meritorias (punya) (1.18)." "Entre los 840.000 tipos de seres vivos, solo a través del cuerpo humano puede adquirirse el conocimiento de la Realidad (1.14)." Dentro del Tantra, el movimiento Siddha utilizó técnicas que constituyeron mas adelante la cuna del Hatha Yoga. Especialmente las escuelas de los Nâthas, en la zona de Bengala, y de los Mahesvaras, en el Sur de la India. Concretamente, la tradición hindú asocia la creación del Hatha Yoga con Goraksha Nâtha y su maestro, Matsyendra Nâtha, hacia el siglo X d.C. El término nâtha significa señor o maestro y se refiere al yogui que disfruta tanto de la liberación como de los poderes paranormales (siddhi).



Matsyendra recogió la tradición de los Kaula y fue el creador del Nâthismo, aunque legendariamente se considera que la fuente del linaje Nâtha pertenece al mismo Shiva y a veces se le invoca como Âdinâtha (Señor Primordial). Sin embargo, la invención del Hatha Yoga se atribuye expresamente a su discípulo Goraksha, aunque bastantes prácticas de esta escuela existían desde mucho antes. A su vez, Goraksha fundó la escuela Kâmphata, que hoy en día tiene adeptos repartidos por toda la India en forma de eremitas y grupos monásticos.



Aproximadamente en el siglo VI d. c., cuando la gran influencia de los textos de dichas escuelas prevalecía en toda la India, surgió la escuela Natha. Este movimiento espiritual fue instaurado por Goraksanatha, el primer natha yogui (de maestro, señor, protector). La tradición se remonta al gurú supremo: Adinatha Isvara, natha primordial de quien procede todo el conocimiento transmitido de maestro a discípulo. Adinatha está identificado al dios Shiva por lo que los natha yoghis son principalmente shivaístas. Las características que adoptan son la triple marca de ceniza en la frente, el tridente, el cordón sagrado negro en la cintura y los grandes aros en las orejas.



Debido a los grandes abusos que en nombre de la espiritualidad se realizaban en los círculos tántricos, Goraksanatha y sus discípulos diferenciaron las prácticas de Hatha Yoga de las del tantra, separándolas de todo ritual. Así se ordenaron y sistematizaron estas antiguas técnicas que hoy conocemos como Hatha Yoga.



El vocablo hatha proviene de las raíces ha y tha (sol y luna). Está referido a las dos cualidades -solar y lunar- del fluido o prâna vital del cuerpo. Es el yoga de la fortaleza y armonía del cuerpo. En este sentido, es el equilibrio entre la respiración solar o de la fosa nasal derecha y la respiración lunar o de la fosa nasal izquierda. Asimismo puede traducirse como la unión de las energías prâna y apana.



El principal objetivo del Hatha Yoga, es lograr el máximo equilibrio entre el cuerpo físico, la mente y la energía vital, o prâna. Pretende, no sólo fortalecer el cuerpo, sino también armonizar y equilibrar todo el sistema nervioso con una serie de ejercicios en los que interviene la respiración (prânâyâma). También se incluyen determinadas purificaciones corporales (kriyâ) y trabajos gestuales (mudra). Actúa fundamentalmente sobre el cuerpo físico y la respiración, procurando una salud perfecta.



El término Hatha tomado de forma global quiere decir Ciencia de la Voluntad.



Tomándolo desde su forma dual significa Ha (sol), Tha (luna).



Desde el punto de vista psicológico y filosófico Ha se refiere al sol como luminaria perpetua, representando el atman (alma) que es siempre vibrante, divina y dinámica. Tha se refiere a la luna; es la luz reflejada por el sol, la conciencia, el reflejo del alma. Comprenderlo y concebirlos es el objetivo del Hatha Yoga.



Los textos más significativos de este sistema aparecieron entre los siglos VI y XV de nuestra era.



Goraksha Sataka (GS): escrito por Goraksanatha. Desarrolló el Sadanga Yoga o Yoga de seis pasos.

Hatha Pradipika (HP): escrito por Svatmarama. Trata sobre el Caturanga Yoga o Yoga de cuatro pasos.

Gheranda Shamita (GSH): de acuerdo a la forma de presentación y evolución de las posturas se cree que es posterior al Hatha Pradipika. Desarrolló el Sptanga Yoga o Yoga de siete pasos.

Otros textos posteriores y de singular importancia son: el Shiva Samhita de Shankara y el Hatha Ratnavali de Mahayogindra.

Existen diversos textos sobre Hatha Yoga, pero los más renombrados de esta tradición son el Hatha Yoga Pradipika, el Gheranda Samhita y el Shiva Samhita, los cuales tratan del fortalecimiento y la purificación del cuerpo físico; los nâdis en el denominado cuerpo sutil; la práctica de âsanas o posturas que están concebidas para estimular las glándulas, vitalizar el sistema nervioso y lograr un desarrollo psicofisiológico pleno utilizando el cuerpo y la mente como instrumentos de evolución espiritual; el prânâyâma que regula por su parte la respiración para alcanzar el dominio de la energía vital o prâna, que opera en el cuerpo y ayuda a controlar la mente; los métodos de limpieza y purificación o kriyâ y la aplicación de cierres o llaves denominadas mudras, siendo una de sus finalidades la de despertar la energía en estado latente denominada kundalini.



Además de las Yoga Upanishads, otras obras importantes -atribuidas todas al yogui Goraksha- son el Goraksha Paddhati, el Goraksha Shataka, el Goraksha Samhitâ, el Hatha Dîpikâ, el Jñâna Amrita, el Amanaska Yoga, el Amaraugha Prabodha y el Yoga Mârtanda.



Los textos citados en los puntos 1, 2 y 3 pertenecen a la tradición de los natha yoguis. Si bien presentan diferencias estructurales, tienen en común que de alguna forma u otra consideran la relación entre el Hatha Yoga y el Raja Yoga como un camino ascendente.



En el Hatha Yoga se comienza disciplinando el cuerpo, lo que resulta más asequible que tratar directamente con la mente. El equilibrio físico producido, otorga un nivel relajado y ecuánime.



A la inversa del Raja Yoga de Patanjali, el Hatha Yoga desarrolla el control de la mente a través de la purificación profunda del cuerpo físico y el manejo adecuado de la energía (prana). Se define al yoga de Patanjali como Ashtanga Yoga, ya que su estructura está compuesta de ocho miembros o angas. Al tercer miembro lo define como ASANA (postura física). Las asanas -para Patanjali- no son las posturas físicas que conocemos en el Hatha Yoga de la actualidad, sino que son posturas de meditación: Padmasana (Loto), Sidhasana (Perfecta), Sukhasana (fácil), etc. Son posiciones que equilibran los impulsos nerviosos, las energías internas. Las posturas crean la esterilidad física y mental necesaria para tener éxito en las siguientes etapas del Raja Yoga.



En el Hatha Pradipika, asanas es considerado el primer grupo de prácticas del Caturanga Yoga. Se mencionan quince.



Asana deriva de la raíz sánscrita as: sentarse. Se debe distinguir asana como concepto y asana como técnica. Como concepto metafísico se interpreta como "establecerse en el estado original". Mientras que como técnica, su naturaleza estática denota postura o asiento cuyos efectos son estabilidad, salud y liviandad -tanto física como mental-. Svatmarama no enfatiza la división entre Hatha y Raja sino que destaca la relación de complementariedad entre ambos, siendo el aspecto físico y mental de una misma disciplina y considerando que uno no es posible sin el otro, hace del Hatha un medio para el Raja.



En el Gheranda Shamhita se describen treinta y dos posturas y menciona que su contribución es dar fortaleza. Un alto porcentaje de las posturas descriptas son posturas pasivas, de meditación, para el logro del crecimiento espiritual.



A pesar de las supuestas diferencias entre los dos textos, ambos describen al Hatha Yoga como un camino ascendente hacia el Raja Yoga, es decir que involucra primeramente lo físico para llegar a estados más sutiles de vivencia.



Las principales técnicas se encuadran en los siguientes grupos:



Técnicas de purificación



El control de la respiración (prânâyâma) es uno de los medios más directos para despertar la fuerza vital y los primeros yoguis se dieron cuenta que era preciso llevar a cabo una purificación más o menos intensa antes de emprender tal control respiratorio. En consecuencia, inventaron toda una serie de técnicas de limpieza que preparan el cuerpo para las exigencias de las etapas más avanzadas de la práctica.



El Gheranda Samhita y el Hatha Yoga Pradipika citan seis técnicas (shatkarma) purificatorias distintas.



Posturas



Según el Gheranda Samhita (2.1), hay tantas posturas como números de seres vivos. Shiva enseñó ocho mil cuatrocientas posturas, de las cuales ochenta y cuatro son importantes para los yoguis y treinta y dos de ellas son las que se describen en el texto.



De acuerdo con el Hatha Yoga Pradipika (1.33) sin embargo, Shiva solo enseñó ochenta y cuatro posturas siendo las más importantes cuatro posiciones de meditación.



En los manuales contemporáneos se pueden encontrar descritas alrededor de mil posturas. Algunas están diseñadas expresamente para sentarse largo tiempo en meditación, pero la mayoría persiguen regular la fuerza vital en el cuerpo para obtener equilibrio, salud y fuerza.



Sellos y cierres



Relacionadas con las posturas, se hallan los sellos (mudra) y los cierres (bandha).



Los sellos son técnicas más avanzadas que las âsana, en el sentido que mezclan aspectos físicos con prácticas meditativas. Los cierres son una especie de maniobras corporales que buscan concentrar y estimular la fuerza vital dentro del tronco. El Gheranda Samhita describe veinticinco mudras y bandhas en el capítulo tercero.



El Hatha Yoga Pradipika describe tres bandhas y diez mudras. En la práctica moderna, los mudras y bandhas se practican conjuntamente con los âsana.



Restricción sensorial



El pratyâhara se trata de forma superficial en el capítulo cuarto del Gheranda Samhita y consiste en la retirada de la atención sobre los objetos externos.



El hecho de que esta práctica se sitúe antes del control de la respiración indica que la respiración yóguica presupone una importante medida de disciplina mental.



Control de la respiración



El control de la respiración (prânâyâma) es una detallada regulación de la fuerza vital (prâna) en sus diferentes formas. Desde el punto de vista del Hatha Yoga, el trabajo del yoga es imposible de llevar a cabo sin el dominio de la fuerza vital por medio de la respiración.



De acuerdo con el Hatha Yoga Pradipika, mientras la respiración (prâna) sea irregular, la mente permanecerá inestable; cuando la respiración se calme, la mente permanecerá inmóvil y el yogui logrará estabilidad. Por consiguiente, se ha de controlar la respiración (con la práctica del prânâyâma) (2.2).



Hay vida mientras haya respiración (prâna). Si la respiración (prâna) cesa, el cuerpo muere. Por consiguiente, hay que practicar prânâyâma (2.3). Antes de describir las distintas técnicas de control, el sabio Gheranda acentúa la importancia de una dieta y un entorno adecuados. Entre otras recomendaciones, el yogui debe iniciar estas prácticas en primavera o en otoño, cuando no hace excesivo calor o frío. También se enfatiza la importancia de purificar previamente los conductos sutiles del prâna (nâdi), los canales a lo largo de los cuales fluye la fuerza vital.



En el capítulo quinto del Gheranda Samhita se describen ocho tipos de control respiratorio, denominados técnicamente retenciones (kumbhaka). El Hatha Yoga Pradipika también describe ocho técnicas de respiración en su capítulo segundo.



Meditación



En el Hatha Yoga y en el Tantrismo en general, se identifica meditación (dhyâna) con visualización.



El Gheranda Samhita (6.1) habla de tres tipos de dhyâna: o Visualización sobre un objeto tosco (sthûla), por ejemplo la visualización detallada de una deidad; o Visualización sobre un objeto sutil (sûkshma), por ejemplo la visualización de lo Absoluto en la forma de punto original del universo (bindu), tal como lo describe el Tantrismo; o Contemplación de lo Absoluto como luz (jyotish). En los dos últimos casos la atención es sencillamente introvertida sobre la esencia interior (âtman), alcanzando cierto grado de conciencia unitiva. Generalmente, se explica este proceso en términos del despertar de kundalini que, ascendiendo por el canal central (sushumna), se une finalmente con el si-mismo-esencial en la cima de la cabeza.



Enstasis

La ascensión de kundalini a la cima de la cabeza representa la unión enstática o transcendental (samâdhi) de la conciencia individual del yogui con la conciencia universal, que es el séptimo y último paso del Hatha Yoga.

En el Gheranda Samhita (7.3-4) se describe este paso. Igualmente, en el Hatha Yoga Pradipika (4.5-7) se encuentran varias explicaciones útiles.



Los estados de samâdhi descritos en estos textos se refieren a los estados superiores de énstasis, es decir, a la realización última o perfecta identidad con la Realidad trascendental. Se trata del nir—vikalpa—samâdhi (énstasis sin forma), sinónimo de la liberación o iluminación espiritual.



Por tanto, después del arduo y largo viaje, el Hatha Yoga disfruta de la misma condición de simplicidad máxima a la que aspira también el raja yogui.



Análisis del Hatha Pradipika y el Gheranda Samhita



Hatha Pradipika (HP)



UNA LUZ SOBRE EL HATHA YOGA



Hatha Pradipika significa "la pequeña lámpara del Hatha Yoga". Trata sobre el Yoga de cuatro miembros o Caturanga Yoga. Los cuatro pasos son: asana, pranayama, mudras, nadanusandhana o proceso para llegar al samadhi o raja yoga. Este texto -escrito por Svatmarama unos 1500 años después de los Aforismos de Patanjali y el Bhagavad Gita- se diferencia de las otras ramas del yoga en la descripción de las prácticas y sus consecuencias sobre la salud. Las técnicas aún no identificándose con el ayurveda, tienen muchos puntos de contacto.



El punto central hacia el cual llama continuamente la atención es la mente. La ignorancia y su dispersión hacen que sea la causa de todos los males, por esto la finalidad del yoga es rescatarla, darle serenidad, estabilidad y sobre todo luminosidad. A esto tienden el control de los sentidos, las posturas y la concentración perfecta en un punto fijo hasta llegar a la disolución entre las polaridades. El estado último al que se llega no se puede definir con palabras pero se puede describir con las mismas cualidades de Brahman donde se experimenta sat-chi-ananda: plenitud del ser, de conocimiento y felicidad.
Primera Lección – Tratado sobre Asanas

Lista de Asanas
Svastikasana: sentarse en el suelo con el cuerpo erguido y las piernas dobladas colocando la planta de cada pie entre la pantorrilla y el muslo (de la pierna contraria).

Gomukhasana: el pie derecho se coloca junto a la nalga izquierda y el pie izquierdo junto a la nalga derecha. Esta postura se parece a la boca de una vaca.

Virasana: un pie se coloca encima del muslo contrario y el otro pie debajo (del otro muslo).

Kurmasana: sentarse de forma equilibrada con los tobillos cruzados debajo del ano.

Kukkutasana: en padmâsana, se introducen las manos entre los muslos y las pantorrillas; se apoyan firmemente en el suelo y se levanta el cuerpo.

Uttanakurmasana: adoptando kukkutâsana (sin elevación del cuerpo), se agarra la nuca con los dedos de las manos entrelazados y se permanece así, como una tortuga boca arriba (con la espalda en el suelo).

Dhanurasana: sujetando los dedos gordos de los pies con ambas manos, mantener una pierna estirada mientras se acerca la otra a la oreja, como si el cuerpo fuera un arco.

Matsyendrasana: se coloca el pie derecho en la raíz del muslo izquierdo y el pie izquierdo junto a la parte exterior de la rodilla derecha; se agarra el pie izquierdo con la mano derecha y el derecho con la mano izquierda (pasando los brazos por detrás de la espalda); se permanece con el cuerpo girado todo lo que se pueda hacia la izquierda.

Paçcimatanasana: permanecer con las dos piernas extendidas en el suelo sujetando los dedos de los pies con las manos y apoyando la cabeza sobre las rodillas.

Mayurasana: se colocan las manos firmemente en el suelo y se eleva el cuerpo en el aire apoyando el vientre sobre los codos; el cuerpo se mantiene recto como un palo.

Savasana: permanecer tendido en el suelo boca arriba como un muerto; esta âsana elimina el cansancio ocasionado por otras âsana y proporciona descanso a la mente.

Siddhasana: se aprieta con firmeza el talón izquierdo contra el perineo y se coloca el derecho justo encima del órgano sexual (a la altura del pubis), sujetando el pene entre los dos pies (en la versión femenina, el talón más bajo debe colocarse contra los labios mayores de la vagina); se mantiene la barbilla contra el pecho y se permanece sentado en posición erguida, con los sentidos controlados y la mirada fija entre las cejas. Siddhâsana permite atravesar la puerta que conduce a la perfección.

Padmasana: se coloca el pie derecho sobre el muslo izquierdo y el pie izquierdo sobre el muslo derecho, se cruzan los brazos por la espalda y se cogen los dedos gordos de ambos pies -el del derecho con la mano derecha y el del izquierdo con la mano izquierda- , se aprieta la barbilla contra el pecho y se fija la mirada en la punta de la nariz. Padmâsana cura las enfermedades del yogui.

Simhasana: colocar los talones (con los pies cruzados) bajo el sexo, con el derecho tocando el lado izquierdo del perineo y el izquierdo tocando el lado derecho. Colocar las palmas de las manos con los dedos extendidos sobre las rodillas; con la boca abierta, concentrar la mirada en la punta de la nariz.

Bhadrasana: colocar los tobillos bajo el sexo a ambos lados del perineo, el derecho a la derecha y el izquierdo a la izquierda (con las plantas de los pies unidas). Mantener los pies firmemente unidos con las manos y permanecer inmóvil.

Segunda Lección – Tratado sobre Pranayamas

Necesidad de purificar los nâdi.



Mientras los nâdi (ida y pingala) permanezcan con impurezas, prâna no podrá entrar en sushumna. De esta forma el yogui no conseguirá el estado de unmani-âvasthâ y no tendrá éxito. Sólo cuando se hayan purificado todos los nâdi que están todavía impuros, el yogui podrá practicar prânâyâma con éxito. Por tanto, se ha de practicar prânâyâma diariamente, con un estado mental en que predomine sattva, hasta que sushumna quede libre de impurezas.


Listado de Satkriyas:


Shatkarma debe constituir la primera práctica para las personas flemáticas y de constitución débil. En otro caso (con vata, pitta y kapha equilibrados), no resulta necesario.
Dhauti (purificación del tracto digestivo): se traga lentamente una tira de tela humedecida, de cuatro pulgadas de ancho y quince palmos de largo -siguiendo las instrucciones del gurú- y se saca a continuación.

Vasti (purificación del recto): en utkatâsana (sentado en cuclillas, con los pies juntos y las nalgas sobre los talones) y sumergido en agua hasta el ombligo, se introduce en el recto un tubo delgado de bambú y se contrae el esfínter anal (para aspirar el agua, agitarla dentro y, finalmente, echarla fuera).

Neti (purificación de los senos nasales): se introduce un fino cordón, de un palmo de largo, por una de las ventanas nasales y se saca por la boca.

Trataka (purificación de los ojos): se mira fijamente y sin parpadear un objeto pequeño, hasta que surgen lágrimas. Los maestros llaman trataka a esta práctica.

Nauli (purificación del abdomen): inclinar la zona de los hombros hacia delante apoyando con firmeza las palmas de las manos en el suelo; hacer girar el vientre hacia la izquierda y hacia la derecha, como un remolino en un río.

Khapalabhati (purificación de los pulmones y senos craneales): efectuar rechaka y puraka rápidamente, como el fuelle de un herrero. Se denomina kapalabhati y elimina todos los males atribuibles a kapha.

Lista de Pranayamas (Kumbhakas)

Suryabhedana: el yogui ha de sentarse en una âsana adecuada, en un asiento confortable, e inspirar lentamente por pingala (la fosa nasal derecha). A continuación debe practicar kumbhaka hasta que sienta el prâna penetrar en todo su cuerpo, desde la punta de los cabellos hasta las uñas de los dedos de los pies; entonces ha de espirar lentamente a través de ida (la fosa nasal izquierda).

Ujjayi: con la boca cerrada, inspirar lentamente por ambas fosas nasales de tal forma que el aire produzca un ruido (sordo) al pasar por la garganta hacia los pulmones.

Sitkari: inspirar por la boca produciendo un sonido sibilante -al mantener la lengua entre los dientes- y espirar a continuación por la nariz.

Çitali: inspirar a través de la lengua en forma de tubo -como el pico de un pájaro, proyectada un poco por fuera de los labios-. A continuación, espirar lentamente a través de la nariz.

Bhastrika: adoptar padmâsana. Tras adoptar correctamente dicha postura, con la espalda y la nuca alineadas, cerrar la boca y espirar con energía por la nariz de tal forma que se sienta la presión en el corazón, la garganta y la cabeza. A continuación, inspirar con rapidez hasta que la respiración alcance el loto del corazón.

Bhramari: inspirar rápidamente -produciendo el sonido del vuelo de un zángano- y expirar a continuación con lentitud (después de efectuar kumbhaka), produciendo el sonido del vuelo de una abeja.

Morccha: al final de puraka se ejecuta un firme jalandharabandha y después se espira lentamente.

Plavini: cuando se llenan los pulmones completamente de aire, el yogui puede flotar fácilmente en el agua como una hoja de loto.

Tercera Lección – Tratado sobre Mudras

Listado de Mudras

Mahamudra: presionar en el perineo con el talón izquierdo y manteniendo estirada la pierna derecha, agarrar los dedos del pie (derecho) con las manos. Contraer la garganta (en jalandharabandha) y llevar prâna hacia arriba (por el sushumna). De esta forma, kundalini se estira igual que una serpiente (enroscada) cuando se golpea con un palo. Entonces, los otros dos nâdi se quedan sin vida (porque prâna ya no los recorre). Espirar a continuación muy lentamente, nunca deprisa; los sabios denominan a esta práctica mahamudra. Después de practicar con el talón izquierdo (en el perineo) se debe repetir con el derecho, finalizando la práctica cuando se haya ejecutado igual número de veces por cada lado.

Mahabandha: colocar el talón izquierdo contra el perineo y el pie derecho sobre el muslo Después de la inspiración, apretando firmemente la barbilla contra el pecho (en jalandharabandha), contraer el esfínter anal y concentrar la atención en sushumna. Tras contener la respiración el mayor tiempo posible hay que espirar lentamente. Después de haber practicado por el lado izquierdo, hay que repetir por el derecho.

Mahavedha: el yogui, sentado en mahabandha, debe inspirar con la mente concentrada y detener a continuación el flujo de prâna -tanto hacia arriba como hacia abajo- por medio de jalandharabandha. Con las palmas de las manos apoyadas en el suelo, el yogui debe elevar su cuerpo en el aire para dejarse caer suavemente sobre sus nalgas varias veces. Así, el prâna abandona los nâdi (ida y pingala) y se introduce en sushumna.

Kechari: con la lengua doblada hacia atrás se tapona el orificio de conexión del paladar con las fosas nasales y se fija la mirada entre las cejas. La lengua debe alargarse gradualmente, cortando (el frenillo), agitándola y estirándola, hasta que pueda tocar el entrecejo.

Udiyanabandha: retracción del abdomen por encima del ombligo.

Mulabandha: presionar el perineo con el talón y contraer el esfínter anal para hacer subir apana.

Jalandharabandha: contraer la garganta y mantener la barbilla apretada contra el pecho (hueco del esternón).

Viparitakarani: existe una excelente práctica por medio de la cual se consigue burlar al sol, pero sólo la podemos aprender del gurú y no por el estudio teórico de los shastras. Sitúa el sol en el plexo solar por encima de la luna, sobre el paladar; esto ha de aprenderse siguiendo las instrucciones del gurú.

Vajroli: aspirando el bindu que se eyacula durante la relación sexual -sea el sujeto hombre o mujer- se obtiene éxito en la práctica de vajroli. Tras la práctica de vajroli durante la relación sexual, una vez finalizada toda actividad, el hombre y la mujer sentados cómodamente deben frotar las partes más notables de su cuerpo (cabeza, frente, ojos, corazón, hombros y brazos) con esta mezcla.

Vajroli para la yoguini: Hay que mezclar cenizas con bindu tras la práctica de vajroli y frotar con esta mezcla las partes nobles del cuerpo, obteniendo así visión divina.

Amaroli: consiste en beber la propia orina (amari) una vez enfriada, desechando la primera orina de la mañana por poseer un exceso de bilis y la última del día por ser muy ligera.

Shakticalana: sentado en la postura vajrâsana, tomar los pies cerca de los tobillos y presionar (con los talones) sobre el kanda. En la postura de vajrâsana, después de mover kundalini, el yogui ha de practicar bhastrika kumbhaka a fin de despertarla rápidamente. Luego, ha de contraer el sol para obligar a kundalini a ascender; aunque se sienta llegar a las puertas de la muerte, el yogui no tiene nada que temer. Cuando se mueve kundalini sin temor alrededor de hora y media, esta entra y sube un poco por sushumna. De esta forma, kundalini deja libre la entrada de sushumna, que es arrastrada sin esfuerzo hacia arriba por la corriente de prâna.



Cuarta Lección – Tratado del camino del Samadhi

A continuación se expone la técnica del samâdhi que vence a la muerte, conduce a la felicidad (eterna) y a la gloriosa disolución en brahman.
Samâdhi: así como un grano de sal se disuelve en el agua y se convierte en uno con ella, durante el estado de samâdhi se produce una unión similar entre mente y âtman. Cuando no hay movimiento de prâna (guante kumbhaka) y la mente se disuelve en el si mismo, tal estado de armonía se denomina samâdhi.
El estado de equilibrio -unión de jivâtman y paramatman- que se produce cuando cesan todos los procesos mentales, es samâdhi.
El yogui que ha despertado a shakti y se ha liberado de todo karma, alcanzará de forma natural el auténtico estado de su ser (samâdhi).

Las dos causas de actividad mental son prâna y vâsanâ; la inactividad de una de ellas provoca la inactividad de la otra. Cuando la mente está absorta, prâna se detiene; cuando prâna está suspendido, la mente permanece quieta. Mente y prâna están relacionados entre sí.

Cuando la mente queda quieta, prâna se detiene y en consecuencia, bindu permanece inmóvil; cuando bindu permanece estable, el cuerpo adquiere fuerza y estabilidad a la vez. La mente domina los indriya (sentidos) y depende de prâna; laya -el estado de olvido de los objetos de los sentidos debido a que los samskâra dejan de actualizarse- produce prâna y a su vez, depende de nada (sonido).
Cuando mente y prâna se disuelven, sobreviene una indefinible alegría. La disolución tiene lugar en brahmarandhra.



Gheranda Samhita (GH S)



EL YOGA DE LA PURIFICACION



Introducción:


Como en muchos de los textos tradicionales indios, no se conoce el autor del Gheranda Samhita.
Briggs G. W. Goraknath indica que el autor era un adepto llamado Gheranda, visnuita de Bengala.
Los tres textos clásicos del Hatha Yoga son el Hatha Pradipika de Svatmarama perteneciente al periodo entre los siglos XIV y XVI, Siva Samhita el más largo de los tres y con un contenido más filosófico, y el Gheranda Samhita que es posterior al H. P.



Filosofía:
Utiliza el término Ghata como la unidad psicofísica del hombre. En sentido filosófico puede denominarse como "Cuerpo Sutil que transmigra".
Así, Ghata es responsable de las acciones que determinan el futuro renacimiento, pero esa cadena puede modificarse a través de la práctica de yoga. La libertad del hombre que puede modificarse a través de sus acciones. En el Yoga Kosa se considera que puede ser Ghatastha Yoga otro nombre para el Hatha Yoga, tal vez una mejor terminología.
En el concepto Ghata incluye la mente. El yoga del GH S es un sistema completo de yoga. No es simplemente Hatha Yoga como se entiende a veces, sino es cuando se logra que la mente se vaya clarificando en forma progresiva y así comenzar a ver la unidad e interrelación de las prácticas.
Método:


Propone el Ghata Suddhi que incluye siete procesos que son: Sodhana, Drdhata, Sthairya, Dhairya, Laghava, Pratyaksa y Nirliptam que se realizan a través de las siete formas de prácticas: satkarma, asana, mudra, pratyahara, pranayama, dhyana y samadhi.

Las siete disciplinas son: de purificación (sodhana), de fortalecimiento (drdhata), de firmeza (sthairyam), de calma (dhairyam), de liviandad (laghavam), de realización o percepción directa (pratyaksam) y de aislamiento (nirliptam).
Las satkarmas purifican el cuerpo, las asanas lo fortifican, las mudras le dan firmeza, pratyahara produce calma. El pranayama lleva a la liviandad, dhyana lleva a la realización del ser y el samadhi lleva al aislamiento que es verdaderamente la liberación o mukti.


Primera Lección – Entrenamiento del cuerpo físico.


Son procesos de purificación interna. Incluye el reacondicionamiento y el fortalecimiento comparando al cuerpo humano con una vasija de barro que debe purificarse y fortificarse en el fuego del yoga.
Describe veintiún procesos:


Estos trece tipos no se encuentran en otros textos de Hatha Yoga

Dhauti: significa lavaje interno. Son de cuatro tipos: antar dhauti, danta dhauti, hrddhauti y mulasodana.

Antar dhauti es de cuatro tipos: Vatasara (inhalar aire por la boca y evacuarla por el ano), Varisara (absorber agua por la boca llenando el estómago hasta la garganta, empujarla moviendo el abdomen y evacuarla por el ano), Vahnisara (contraer y sacar el abdomen cien veces) y Bahiskrta (llenar el estómago de aire por una hora y media) mientras una persona no pueda retener el aire por ese tiempo no es posible el éxito de este.

Danta dhauti o mula: cinco clases de limpieza de la raíz de dientes o encías, lengua, apertura de oídos y seno frontal. Se debe frotar la raíz o encías con extracto de acacia catechu o con tierra limpia hasta quitar las impurezas. Jihva mula: limpieza de la lengua. Karnarandhra: frotar el canal auditivo con la punta del dedo índice. Kapalarandhra: al despertar, luego de comer y al final del día se debe frotar la parte más alta de la boca con el pulgar de la mano derecha.

Hrddhauti: se practica por tres medios: Danda Dhauti con un tallo de una planta; Vamana dhauti por el vómito luego de comer se debe beber agua algo salada hasta llenar el estómago. Insertar los tres dedos en la garganta para eliminar toda el agua; y Vastra dhauti: se debe tragar una cinta de género fino de cuatro dedos de ancho y diecinueve cubitos de largo hervida previamente. Luego se extrae suavemente y se lava.

Mula sodhana: limpiar el recto con el tallo de la planta de cúrcuma o con el dedo medio y agua, varias veces. Cura la constipación e indigestión, da una apariencia radiante, nutre el cuerpo y estimula los órganos digestivos.

Basti: son dos tipos de lavaje de colon:

Jala basti se practica en agua

Suska basti se practica siempre sin agua

Neti: se debe insertar en una narina un hilo fino de nueve pulgadas y sacarlo a través de la boca.

Nauli-Lauliki: rápidamente mover el estómago de un lado a otro.

Trataka: sin pestañear de debe mirar un minuto un objeto hasta que lagrimeen. Se curan las enfermedades de los ojos y se adquiere una visión divina.

Kaphalabhati: Bhalabhati debe ser practicada de tres diferentes maneras:

Vatakrama: se debe inhalar por narina izquierda y exhalar por narina derecha. Luego, inhalar por narina derecha y exhalar por la izquierda

Vyutkrama: después de introducida agua en las dos narinas expeler por la boca.

Sitkrama: -variante de blalabhati- absorber por la boca con sonido y sacar por las narinas.

El propósito de los satkarmas es el proceso purificatorio. Se limpian diferentes órganos internos y partes del cuerpo con aire, fricción o con movimientos manipulatorios. Ejercitando y aplicándolos, dan estímulo a los músculos y nervios. Se pueden curar desórdenes y enfermedades, se aumenta el fuego gástrico, se retarda la vejez y el yogui o practicante tiene mejor salud y belleza.

Segunda Lección - Asana


Hay tantos asanas como especies de animales. Ochenta y cuatro son considerados importantes y treinta y dos son muy buenos. Comienza por Siddhasana que indica que abre las puertas de la liberación. Es un proceso que comienza a nivel físico y finaliza en la completa estabilidad del cuerpo y de la mente.



Siddhasana: El practicante que ha dominado sus pasiones debe: Colocar el talón (izquierdo) en contacto con el ano y el otro sobre los genitales. Mantener la barbilla contra el pecho. Permanecer inmóvil y erguido. Dirigir la mirada al entrecejo. Esta postura conduce a la liberación.

Padmasana: Colocar el pie derecho sobre el muslo izquierdo. Y, de forma análoga, el pie izquierdo sobre el muslo derecho. Cruzar los brazos por la espalda. Sujetar con las manos los dedos gordos de los pies. Poner la barbilla contra el pecho. Fijar la mirada en la punta de la nariz. Esta postura cura todas las enfermedades.

Bhadrasana: Colocar los talones cruzados debajo de los órganos sexuales. Cruzar los brazos por la espalda. Sujetar con las manos los dedos gordos de los pies. Adoptar jalandarabhanda. Fijar la mirada en la punta de la nariz. Esta postura cura todas las enfermedades.

Muktasana: Colocar el talón izquierdo en la base de los genitales. Colocar el derecho encima de los genitales. Mantener espalda, cuello y cabeza alineados. Esta postura proporciona siddhi.

Vajrasana: Juntar los muslos, apretados como un diamante. Colocar las piernas debajo del ano (sentarse encima de los pies, con los talones separados). Esta postura proporciona siddhi.

Svastikasana: Colocar cada pie entre la pantorrilla y el muslo (de la pierna contraria). Mantener el cuerpo erguido en esta cómoda posición.

Simhasana: Colocar los talones cruzados y vueltos hacia arriba bajo los órganos sexuales. Poner las rodillas sobre el suelo y las manos apoyadas en las rodillas. Abrir la boca y efectuar jalandarabhanda. Fijar la mirada en la punta de la nariz. Esta postura proporciona destruye todas las enfermedades.

Gomukhasana: Colocar los pies en el suelo con los talones cruzados bajo las nalgas. El cuerpo debe mantenerse firme, con la cara levantada y la boca saliente. Permanecer sentado tranquilamente. Esta postura recuerda el hocico de una vaca.

Virasana: Colocar un pie sobre el muslo (opuesto) .Girar hacia atrás el (otro) pie.

Dhanurasana: Extender las piernas en el suelo, rectas como un palo. Sujetar los dos pies con las manos, de tal forma que se doble el cuerpo como un arco.

Savasana o Mrtasana: Permanecer echado de espaldas en el suelo, completamente extendido, se denomina postura del cadáver. Esta postura elimina la fatiga física y calma la agitación mental.

Guptasana: Ocultar los pies bajo los muslos y las rodillas. Colocar las nalgas sobre los pies.

Matsyasana: Adoptar la postura del loto (sin cruzar los brazos por la espalda). Permanecer tendido sobre la espalda. Sujetar la cabeza entre los codos.

Matsyendrasana: Retirar el abdomen fácilmente hacia la espalda y luego flexionando la pierna izquierda y ubicando el pie a la derecha de la rodilla, ubicar en esta rodilla el codo derecho también. Ubicar el mentón en el brazo derecho y fijar la mirada en el entrecejo.

Goraksasana: Colocar los pies vueltos hacia arriba, entre las rodillas y los muslos. Colocar las manos abiertas ocultando cuidadosamente los talones. Contraer la garganta y fijar la mirada en la punta de la nariz. Esta postura proporciona el triunfo a los yoguis.

Pasccimottanasana: Extender las piernas sobre el suelo, rectas como un palo, sin que se toquen los talones. Colocar la frente sobre las rodillas. Sujetar los dedos de los pies con las manos.

Utkatasana: Permanecer de puntillas, con los talones levantados del suelo. Colocar las nalgas sobre los talones.

Samkatasana: Apoyar pie y pierna izquierdos sobre el suelo. Rodear la pierna izquierda con la derecha. Colocar las manos sobre las rodillas.

Mayurapitha: Colocar las palmas de las manos en el suelo. Apoyar el abdomen sobre los codos. Levantarse sobre las manos con las piernas en el aire, cruzadas en loto. Esta postura estimula la digestión y elimina las enfermedades abdominales.

Kukkutasana: Sentarse en el suelo con las piernas cruzadas en loto. Apoyar las manos en el suelo introduciendo los brazos entre los muslos y las pantorrillas. Levantarse en equilibrio sobre las manos, soportando el peso del cuerpo con los codos.

Kurmasana: : Cruzar los talones debajo de los órganos sexuales. Mantener alineadas la espalda, cabeza y cuello.

Uttanakurmasana: Adoptar kukkutâsana (postura del gallo) .Sujetar el cuello con las manos. Erguirse, estirándose como una tortuga.

Mandukasana: Poner los pies hacia atrás. Dedos de los pies tocándose. Rodillas hacia delante (bien separadas).

Uttanamandukasana: Colocarse en mandukâsana (postura de la rana). Sostener la cabeza con los codos. Estirar el cuerpo como una rana.

Vrksasana: Mantenerse de pie sobre la pierna izquierda. Colocar el pie derecho sobre el muslo. izquierdo. Permanecer derecho como un árbol plantado en el suelo.

Garudasana: Presionar los muslos contra el suelo. Mantener el cuerpo firme con las manos sobre las rodillas.

Vrsasana: Colocar el ano sobre el talón derecho. Cruzar la pierna izquierda sobre la derecha. Colocar el pie izquierdo al lado de la pierna derecha.

Salabhasana: Ponerse boca abajo en el suelo. Colocar las palmas de las manos en el suelo, a la altura del pecho. Levantar las piernas la altura de un codo (23 cm).

Makarasana: Ponerse boca abajo con el pecho en contacto con el suelo. Extender y separar (ampliamente) las piernas. Sujetar la cabeza con los brazos. Esta postura aumenta el calor corporal.

Ustrasana: Ponerse boca abajo en el suelo. Doblar las piernas hacia atrás. Agarrar los pies con las manos. Contraer fuertemente los músculos abdominales y la boca.

Bhujangasana: Colocar la mitad del cuerpo, desde el ombligo hasta los pies, sobre el suelo. Apoyar las palmas de las manos en el suelo. Levantar la cabeza y la parte superior del cuerpo, como una serpiente. Esta postura aumenta el calor corporal y elimina todas las enfermedades. Con su práctica se despierta kundalini.

Yogasana: Girar los pies hacia arriba y colocarlos (cruzados) sobre las rodillas. Poner las manos sobre el suelo, con palmas hacia arriba. Fijar la mirada en la punta de la nariz.

Tercera Lección - Mudra

Mud significa disfrutar o ser feliz y ra es dar. También significa sello. El propósito es establecer equilibrio. El control interno lleva a la liberación del cuerpo-mente.

Se describen veinticinco mudras que dan éxito a los yoguis:


Maha mudra: presionar firmemente el ano con el talón izquierdo, extender la pierna derecha, tomarse el pie con las manos. Contrayendo la garganta, fijar la mirada en el entrecejo.

Nabho mudra: mantener la lengua girada hacia el paladar y retener la respiración.

Uddiyana bandha: exhalar, contraer el abdomen arriba y abajo del ombligo.

Jalandhara bandha: contraer la garganta y ubicar el mentón en el pecho.

Mula bandha: presionar la región perineal con el talón del pie izquierdo y contraer el ano. Luego, presionando el ombligo contra la columna, ubicar el tobillo derecho en el órgano. Consiste en la contracción del esfínter anal. Previene la vejez.

Maha bandha: se debe presionar firmemente la raíz del ano con el tobillo del pie izquierdo. Luego, presionar ese tobillo con el pie derecho, contraer el perineo y retener la respiración por jalandhara bandha. Previene la decadencia y la muerte.

Maha vedha: asumiendo maha bandha, realizar uddiyana durante el kumbhaka.

Khecari: cortar el frenillo por debajo, mover la lengua, frotarla con manteca y manipularla con pinzas de acero. Lentamente, insertar la lengua en el pasaje del paladar superior y la mirada se fija en el entrecejo.

Viparita Karani mudra: acomodarse con la cabeza y los brazos en el suelo y levantar las piernas manteniéndose estable.

Yoni mudra: en Siddhasana tapar los oídos con los pulgares, los ojos con los índices, narinas con dedos medios y la boca con anular y meñiques.

Vajroli mudra: las manos apoyadas al piso, elevar las piernas y la cabeza en el aire. Despierta la kundalini y alarga la vida.

Sakti calani: en una habitación cerrada, se cubre sobre el ombligo con un género de nueve pulgadas y tres de ancho, suave, blanco y de textura fina. Sostenerlo con una banda alrededor de la cintura.

Tadagi mudra: llevar el abdomen hacia atrás para que parezca un pozo. Previa a uddiyana.

Manduki mudra: cerrar la boca y mover la raíz de la lengua. Luego tragar lento el néctar. Eterna juventud.

Sambhavi: fijando la mirada en el interior del entrecejo, meditar en el atman.

Dharana: habiendo dominado a los cinco sentidos, no hay nada que no puedas lograr.

Adho Drarana: ubicar en el corazón el elemento tierra con la sílaba lam y retener prana dos horas. Da estabilidad.

Ambhasi Drarana: funde dos horas prana en el elemento agua como la luna blanca y concentrarse en la garganta y la sílaba vam. Destruye sufrimientos y pecados.

Vaisvanari Dharana: funde prana dos horas en el elemento fuego ubicado en el ombligo, rojo y concentrarse en el mantra ram, refulgente como el sol. Destruye el temor a la muerte.

Vayavi Drarana: funde dos horas prana concentrado en elemento aire situado en el entrecejo, color del humo y la sílaba yam. Da experiencia de volar en el aire.

Nahho Drarana: fundir prana dos horas concentrado en el espacio y la silaba ha. Es sereno. Abre las puertas; liberación.

Asvini mudra: contraer y abrir la apertura anal repetidamente. Despierta la kundalini.

Pasini mudra: ubicar las piernas en la parte posterior del cuello y mantenerlas apretadas. Da fuerza y éxito.

Kaki mudra: se debe inhalar lento por la boca en forma de pico de cuervo. Destruye las enfermedades.

Matangini mudra: mantenerse en el agua hasta el cuello de pie, introducir agua por la boca y arrojarla por la nariz. Repetir varias veces. Destruye la vejez y la muerte. Se practica solo, da fuerza del elefante.

Bhujangi mudra: estirar el cuello, cerrar la glotis e inhalar por la boca. Destruye la decadencia y la muerte.

Cuarta Lección - Pratyahara:

Abstracción de los sentidos. El yogui trata de controlar el proceso de dispersión que se realiza a través de los órganos de los sentidos para liberar la mente de las demandas externas. Describe cinco pasos. Se utiliza la figura de una tortuga que puede guardar los miembros dentro del caparazón. "Donde vaya la vista va la mente, por lo tanto debe estar mantenida bajo el control del Ser". "La mente debe retirarse de lo que es escuchado, sea respetuoso o insultante, agradable de oír o terrible, y debe ser puesta bajo el control del Ser".
"La mente debe retirarse de sensaciones producidas por calor y frío y debe ser puesta bajo el control del Ser".
"Se debe retraer la mente de los olores, ya sean dulces o hediondos y debe ponerse bajo el control del Ser". La mente debe abstraerse de sabores dulces, ácidos, amargos y puesta bajo el control de Si mismo.
Quinta Lección – Pranayama:

Palabra compuesta por prana y yama: control o regulación del prana.
Por su práctica sola, el hombre puede semejar un Dios. El objetivo es lograr el equilibrio y control mental. Por él se destruyen las enfermedades, la kundalini se despierta, la mente experimenta felicidad y se es feliz. Se debe practicar en un lugar y tiempo adecuado, la comida adecuada debe ingerirse moderadamente y la previa purificación de los nadis. El lugar tiene que ser seguro, estar solo o fuera del alcance de ojos inoportunos, con adecuada provisión de alimentos y agua. No se debe practicar en invierno (Hemanta), con frío (Sisira), verano (Grisma), lluvias (Varsa). Pueden provocar enfermedades. Hay que evitar los extremos.
La duración de cada estación es de dos meses y efecto dura cuatro meses.

Vasanta (primavera) marzo-abril enero-abril
Grisma (verano) mayo-junio marzo-junio
Varsa (lluvia) julio-agosto junio-septiembre
Sarad (otoño) septiembre-octubre agosto-noviembre
Hemanta (invierno) noviembre-diciembre octubre-enero
Sisira (frío) enero-febrero noviembre-febrero

Si se comienza la práctica en Vasanta o Sarada, se dice que el yogui tendrá éxito y estará sano. Se debe sentar en un asiento grueso de pasto kusa, piel de antílope, tigre, manta; la mirada al Este o Norte. La purificación de los nadis es de dos tipos: Samanu (con el acompañamiento de bijamantras) y nirmanu (los dhauti karma que son los procesos físicos). Nadis son conductos por los que fluye la energía vital o prana. Las tres nadis más importantes son ida, susumma y pingala (izquierda, centro y derecha del cuerpo sutil) Cuando las nadis están purificadas, prana entra en susumma fácilmente.
Los dhauti karmas son los procesos visto en satkarmas.
El proceso de Samanu Nadi suddhi (acompañado por mantras), en padmasana contemplar en Vayu (aire) que tiene color humo y es brillante, inhalar por izquierda repitiendo yam dieciséis veces. Retener el aire durante la repetición sesenta y cuatro veces, exhalar por derecha repitiendo el mantra treinta y dos veces.

Contemplar la luz desde la raíz del ombligo asociada con el elemento tierra, repetir ram dieciséis veces, inhalar derecha y retener el aire repitiendo el mantra sesenta y cuatro veces y exhalar por izquierda repitiendo el mantra treinta y dos veces. Contemplar la luna en la punta de la nariz, inhalar por izquierda repitiendo tham dieciséis veces. Retener aire y repetir sesenta y cuatro veces vam imaginando el néctar fluyendo por las nadis. Exhalar repitiendo treinta y dos veces lam.
Hay ocho variedades de Kumbhakas o pranayamas y son:

Sahita Kumbhaka: es de dos tipos, Sagarbja y Nigarbha. Con mantra y sin repetición de mantra.

Sagarbha: en sukhasana, contemplar en brahma en color rojo y caracterizado por la A de Aum (om). Inhalar por izquierda repitiendo A dieciséis veces. Luego de la inhalación y antes de kumbhaka practicar Uddiyanaka. Luego, realizar kumbhaka repitiendo U de aum sesenta y cuatro veces y exhalar por derecha repitiendo M treinta y dos veces. Ahora, inhalar por derecha, retener y exhalar por izquierda repitiendo el mantra del modo descripto. Alternando las narinas practicar varias veces. Luego de puraka, tapar las dos narinas con el pulgar, meñique y anular sin usar ni el dedo medio ni el índice.

Nigarbha: se practica sin la repetición del bija mantra. Rotar la palma de la mano izquierda ubicada en rodilla izquierda. Los tiempos de puraka, kumbhaka y recaka deben llevar desde uno a cien veces el tiempo de rotación.

El pranayama tiene tres grados:

1) El más elevado (lleva la meditación) es cuando puraka dura veinte mantras, el kumbhaka ochenta y recaka cuarenta.
2) El moderado (produce temblores) es cuando puraka dura dieciséis mantras, el kumbhaka sesenta y cuatro y recaka treinta y dos.

3) El inferior (produce calor) tiene doce mantras en puraka, cuarenta y ocho en kumbhaka y veinte cuatro en recaka.
Suryabhedana: tomar aire por el lado derecho (el sol) y retenerlo en jalandharabandha hasta que el calor se sienta hasta la punta de las uñas y la raíz de los cabellos. Luego, exhalar por la izquierda cuidadosamente. Nuevamente, inhalar por derecha, retener aire y exhalar por izquierda. Repetir. Previene la vejez y la muerte.

Ujjayi: inhalar por las dos narinas, retener el aire contrayendo el pecho y la garganta. Luego, moviendo el aire en la boca y flexionando el cuello, hacer jalandharabandha mientras se retiene. Este otorga la victoria. Cumple con las cosas deseadas. Previene la vejez y la muerte.

Shitali: inhalar por la lengua doblada y llenar lentamente el pecho, haciendo kumbhaka por un corto tiempo exhalar a través de las dos narinas. Produce frescura. Es el único que se inhala por la boca.

Bhastrika: usando ambas narinas inhalar y como fuelles inflar el pecho mientras se mueve el aire dentro. Hacerlo veinte veces, realizar kumbhaka y exhalar por ambas narinas. Practicarlo tres veces por día y tendrá salud.

Bhramari: a media noche, en un lugar silencioso, practicar puraka y kumbhaka cerrando los oídos con las manos. Los sonidos se producen internamente, son sin percusión. De este modo, varios sonidos son percibidos por la práctica diaria a través de la meditación sobre el sonido.

Murccha: significa pérdida de la conciencia. Hacer kumbhaka con la mente fija en el entrecejo liberada de todos los objetos.

Kevali: la respiración sale produciendo el sonido Ham y entra veintiún mil seiscientas veces haciendo el sonido sah durante el día y la noche. Es denominado Ajapa Gayatri que todo ser repite incesantemente. Se considera el más poderoso y simple de todos los pranayamas. Los sonidos se pronuncian mentalmente. La técnica se describe así: inhalar repitiendo mentalmente So, exhalar repitiendo mentalmente Ham manteniendo la conciencia en la respiración que pasa por los tres centros: narinas, corazón y perineo. También se puede practicar fijando la conciencia en cualquiera de estos tres chakras y repetir el mantra con cada respiración. La palabra So ham: soy eso o soy el es producida con la respiración. Si el aire exhalado disminuye, prolonga la vida y si se aumenta, la vida se acorta. El que maneja este pranayama maneja la ciencia del yoga.

Sexta Lección - Dhyana: (meditación)

Es una práctica para desarrollar las facultades de la mente.
Es de tres clases: Sthula (tosca), jyoti (luminosa) y suksma (sutil). Tosca se hace sobre una imagen concreta o forma; luminosa sobre la luz en la zona luminosa y sutil como un punto.
Sthula: se medita sobre Dios personal. Con los ojos cerrados, tratar de visualizar al Dios o fijar la mente en ese objeto.

Jyoti: se medita sobre la llama de una vela que mora en muladhara donde yace kundalini o se puede meditar en la luz en el entrecejo (tejodhyana). La luz representa el poder del alma y de Dios.

Suksma: se utiliza sambhavi mudra, se concentra en un punto en la parte interna del entrecejo.

El yoga es exitoso a través de Dhyana Yoga. A través de Sambhavi mudra separar la mente de la conciencia corporal. Shambhavi suspende la mente (manas) y el intelecto (buddhi). Por virtud de Dhyana Yoga se unifica con el atman, objetivo del samadhi.

Séptima Lección – Samadhi:
Es el proceso de fundir la mente en la conciencia absoluta. Es el estado de identificación entre el ser individual y el ser Supremo (jivatman y paramatman). Este estado trasciende todos los estados de conciencia conocidos como vigilia (jagrat), sueño (svapna) y sueño profundo (susupti), representando el cuarto estado (turiya).
Dos elementos místicos guían al éxtasis: la luz y el sonido.
Los estados de Dhyana Samadhi, Nada Samadhi, Rasananda Samadhi y Layasiddhi Samadhi se logran a través de Sambhavi mudra, Bhramri pranayama, Khecari mudra y Yonimudra respectivamente. El quinto estado se logra por Bhaktiyoga y el sexto es Manomurccha Samadhi. Estos son los seis aspectos del Raja Yoga.
Diana Yoga Samadhi: practicando sambhavi mudra, percibir el atman. Una vez visto el bhahman en un punto, fijar la mente en ese punto.

Nada Yoga Samadhi: inhalar lentamente, haciendo bhramari kumbhaka y exhalar. Se escuchará el sonido de una abeja

Rasananda Yoga Samadhi: cuando se practica khecari mudra y se lleva la lengua hacia arriba y atrás del paladar se logra el samadhi.

Laya Siddhi Samadhi: asumir yoni mudra, imaginarse a uno mismo unido a Sakti.

Bhakti Yoga Samadhi: se debe meditar dentro del corazón y contemplar la deidad con devoción y alegría.

Raja Yoga Samadhi: haciendo el kumbhaka denominado manomurccha unir manas con Atman. Detener la mente, murccha es la pérdida de la conciencia y meditar sobre el Señor.

Cuadro comparativo del HP y el GH S

GHERANDA SAMHITA HATHA PRADIPIKA

1. Describe siete pasos o angas (saptanga) 1. Describe cuatro pasos (caturanga)

2. La palabra hatha no es usada en su sentido técnico. Utiliza el término ghata que es específico de este texto. 2. Se discute la palabra hatha en sentido técnico.

3. Influencia de las estaciones en relación a la iniciativa de las prácticas. Recomienda otoño y primavera. 3. No se dan indicaciones respecto a las estaciones.

4. Sodhana Kriyas (satkarmas).

Describe veintiunas entre las cuales trece tipos de dhautis que no se encuentran en otros textos de Hatha Yoga.
La longitud de vastra es de diecinueve cúbitos o veinticinco que es la más larga. La técnica de neti consiste en insertar un cordón en la nariz. Describe tres tipos de kapalabathi, dos de los cuales son con agua.
Satkarmas son el primer paso dado en el Saptanga Yoga.

4. Describe seis tipos de kriyas solamente. Describe gajakarani que puede considerarse como un tipo de dhauti.

La longitud de vasta es de quince cúbitos.

Neti consiste de insertar un cordón suave de nueve pulgadas.
Describe un solo tipo de kapalabhati.

5. Asanas, describe treinta y dos asanas, su contribución es dar fortaleza. Describe distintas técnicas de siddhasana, muktasana, guptasana y vajrasana. La técnica de bhadrasana y goraksasana se describe separadamente. La técnica de bhadrasana difiere de la de HP, también virasana y dhanurasana 5. Asanas, son considerados primeros en la secuencia del Caturanga Yoga. Describe quince en el texto publicado. Su contribución es dar estabilidad. Muktasana, Guptasana, Vajrasana son usados como sinónimo de siddhasana, pero no difieren en las técnicas. Goraksasana se menciona como sinónimo de bhadrasana. Las técnicas de bhafrasana, virasana y dhanurasana son distintas de las del GH S.

6. Mudras. Se describen veinticinco entre los que se incluyen cinco dharanas en los cinco mahabhutas. El efecto de los mudras es la estabilidad. 6. Describe diez mudras.

La utilidad de los mudras es el despertar de la kundalini

7. Pratuahara. Se describe antes de pranayama y es de cinco tipos. 7. No es mencionado.

8. Pranayama. Los términos kevala kumbhaka y kevali kumbhaka son considerados como sinónimos.

Las técnicas de bhramari y murccha son distintas del HP.
En la secuencia, pranayama sigue a mudras y pratyahara.

Los beneficios de pranayama se describen sobre el cuerpo y mente.
En nadi suddhi se acompaña la práctica con canto de mantras. Hay dos tipos de nadi suddhi: con bija mantra (samanu) y con satkarmas (nirmanu).

Se describen ocho variedades de pranayama pero no se mencionan sitkary y plavini.
En cambio se mencionan sahita y kevali.

8. El término kevala kumbhaka es distinto del de sahita kumbhaka.

Las técnicas de bhramari y murccha son distintas de las del GH S.
En la secuencia, pranayama sigue a asanas.


Se describen beneficios terapéuticos.
Se describe para purificar las nadis una forma de anuloma viloma y kriyas en algunos casos. No se prescribe recitación de mantras durante el pranayama.
Se describen ocho variedades de kumbhaka pero no están sahita y kevali de GH S.
En cambio, se mencionan sitkari y plavini.
9. Diana. Hay tres tipos de dhyana: sthula (tosco), jyoti (en la luz) y suksma (sutil). 9. Aunque no se trata por separado el proceso de dhyana se incluye bajo el tópico de nadanusandhana. Describe como técnicas sanmukhi mudra, sambhavi mudra y concentración en el sonido interno o nada.

10. Samadhi. Se establece como sinónimo de Raja Yoga como en el HP y consta de seis pasos. 10. Es uno de los sinónimos de Raja Yoga. Se describe como el más elevado estado en el yoga. No se da, sin embargo, una descripción elaborada.

Los Símbolos – Origen de las posturas del Hatha Yoga


Según el Gheranda Shamhita en la mitología y filosofía de la India se menciona que la totalidad de las variedades y criaturas en el universo es de ochenta y cuatro millones. Ochenta y cuatro tipos de criaturas son consideradas importantes. Son conocidas como yoni, utilizado como sinónimo de vida. Por ejemplo sarpa yoni significa la vida pasada como serpiente, kag yoni vida de cuervo, etc. En el HP se habla de que Shiva declaró que eran ochenta y cuatro.
Las asanas que llevan nombre de pájaros, reptiles, etc., no se relacionan con los reinos inferiores al del hombre. Solo nos recuerdan que el mundo es un lugar en el que muchas criaturas tienen su existencia. Toda vida es sagrada. Jamás deberíamos ser tan orgullosos y desdeñar el estudio de sus características. El sabio comprende que, teniendo una actitud justa hecha de maestría, sinceridad y humildad, se puede aprender de todo contacto y así encontrar verdadero equilibrio. Los textos tradicionales del Hatha Yoga insisten en eso. Los maestros de todas las épocas han señalado la importancia del equilibrio para el verdadero desarrollo humano.
Los Símbolos: dado que cada asana representa un símbolo de esta manifestación universal, podríamos decir que desde la naturaleza misma, el hombre desde tiempos remotos fue tomando elementos que tenía a su alrededor para darse cuenta cuál era el camino que debía seguir. Así, observando a través de los tiempos lo que había a su alrededor, fueron clasificando las posturas.



Podemos dividirlas en seis partes, más una que merecería un tratamiento especial:



Las Estructuras

Las Herramientas

Las Plantas

Peces, Reptiles e Insectos

Las Aves

Los Animales

Equilibrio sobre la cabeza (Salamba Shirshasana) *

El Cadáver (Shavasana) *

Las Estructuras

Tadasana (columna o montaña)



En Tadasana se pude dirigir la atención hacia el sentido de la palabra: la montaña, mantenerse de pie, mantenerse inmóvil. La montaña simboliza el impulso a trascender el pequeño yo. Representa también la pureza y el desinterés. Las montañas tienen grandeza y dignidad. Nadie puede llegar al cielo sin cimientos sólidos.

Para los hindúes el monte Meru representa el eje en torno del cual gira el mundo. El Kai-Lash, la montaña más sagrada para los hindúes y los bvoistas, es la morada de Shiva, señor del Yoga. Los devotos hindúes aspiran hacer la peregrinación al Kai-Lash por lo menos una vez en la vida.
Los pueblos de los desiertos y de las llanuras donde no hay montañas, como Egipto, Yucatán y partes de América del Sur, intentaron elevarse construyendo pirámides (montañas con una estructura).
Desde la cima de una montaña cada cosa disminuye hasta su tamaño verdadero, pierde su importancia exagerada. Los pensamientos que elevan el espíritu, surgen en el horizonte como si no salieran de ninguna parte y conducen al individuo a la cima de su montaña interior.

Utthita Trikonasana (triángulo)
Utthita significa estirado, Tri significa tres y Kon significa ángulo. Esta es la postura del triángulo estirado. Es interesante destacar como desde un asana se encuentra estrechamente ligado el cuerpo y el mundo que lo rodea.
En sus orígenes, la expresión del triángulo se manifestó en el trípode. Este era un caldero provisto de tres pies que se usaba para cocinar los alimentos sobre un fuego. El que comienza necesita alimentarse en tres campos: cuerpo, mente, espíritu.
Se puede encontrar el alimento espiritual en la meditación, la plegaria, y una reflexión sobre Dios en la forma que fuera. La trinidad cristiana Padre, Hijo y Espíritu Santo o la trinidad hindú Brama, Vishnu, Shiva. En las relaciones humanas cotidianas del ser humano está la trinidad Padre, Madre e Hijo.

En otras épocas, cuando la mortalidad infantil era elevada a causa de condiciones primitivas de vida, el nacimiento de trillizos se consideraba una bendición particular de la divinidad.

En lo referente a esta asana, los factores de equilibrio son: la altura, el ancho y el largo del cuerpo, de las piernas y de los brazos. La ejecución armoniosa de utthita trikonasana significa que el individuo está bien equilibrado y bien centrado.


Para los que lo veneran, Shiva -el señor del yoga, con un cetro de tres puntas en la mano- representa el estado de sat-chi-ananada (plenitud del ser, de conocimiento y de felicidad).
Pero ¿qué es la veneración? Es consagrar el cuerpo a ser un instrumento espiritual y la mente a ser un puente que lleva a otro mundo: el de la liberación – satchianand
Paschimottanasana (Pinza Sentado o inclinación hacia delante en posición de sentado)

El HP la menciona como Paçcimatanasana. Paçcima significa oeste. Esta postura estira la faz occidental del cuerpo, es decir, toda la zona posterior de la nuca hasta los talones. En esta postura, la gran lección que se enseña es ceder. Antes de poder plegarse, con la columna vertebral bien recta, sabemos que no podremos mirar hacia atrás por encima de uno. Expresa particularmente bien la idea de abandono. En la aceptación de esta sutil acción reside la humildad. A la vez, elevando nuestra cabeza hacia la tierra, nuestra visión está limitada, lo cual también nos lleva hacia el abandono y las manos, por donde pasa mejor el contacto afectuoso, agarran los pies, esos cimientos del ser.

El hecho de inclinarse hacia la tierra orienta no hacia el fin de la vida sino hacia su principio. El abandono equilibrado señala el comienzo de un movimiento exterior e interior gracias al cual se progresa en "la vía". Proyectarse hacia delante hasta el suelo hace tomar conciencia de que tenemos confianza en nuestra naturaleza divina básica.

Las Herramientas


Halazana (el Arado)


En la época en que el arado estaba destinado a ser usado manualmente se necesitaba puño firme, músculos fuertes para abrir la tierra y prepararla a fin de hacer brotar lo que alimentara a los hombres.
El Bhagavad Gita nos dice que deberíamos renunciar a los frutos de nuestra labor y dedicarlos a lo divino.
Podemos hablar de la labor del suelo, de la vida a fin de volverla fértil para que reciba los granos de la inspiración divina.
Muchas encantadoras historias orientales ayudan al buscador a recordar deberes tabúes. "El campo es el drama. Las malas hierbas son el aferrarse a la existencia terrestre, el arado es la vía que conduce a la sabiduría, a la siembra y a la cosecha de frutos imperecederos. En el Ramayana hay un rey; Janaka; consagrado a los principios del Karma Yoga que descubrió una hermosa beba mientras labraba un campo de sacrificios. Adoptó a la niña y la llamo Sita quien luego fue esposa del rey Rama.



Dhanurasana (EL Arco)

Dhanu significa arco.

En Japón, el arte del tiro al blanco es tan respetado que resulta casi una religión. En el arte del tiro al blanco, hay una sutil armonía entre tensar el arco y retener el aliento por una parte, y aflojar y exhalar por la otra. La idea es que a todo precio hay que actuar, porque sin eso no ocurriría nada. Es un obstáculo a superar, tanto en el tiro al blanco como en la vida.
El arco más admirado, contemplado con mayor admiración, es el arco iris, bien conocido por todos ya que la Biblia lo menciona en el Génesis: "Y Dios dijo: coloco mi arco en las nubes y él servirá como signo de alianza entre Yo y la tierra, y advendrá cuando yo cubra la tierra de nubes, para que este arco se vea".
Al principio, el arco y la flecha eran instrumentos de tierra.
Pero según la filosofía hindú, el combate de Kama -dios del amor- es de otra naturaleza; quiere tirar directo al corazón para impregnar y asegurar que la especia se perpetúe. Lleva un arco muy particular al que han atado flores y cintas de colores, y ese arco, sin embargo, es el mismo Dios.
En occidente, el compañero miniaturizado de Kama es Cupido.
Para el hinduismo, la sílaba mística OM es el arco, la flecha es el espíritu y el si último (Brahma), el blanco. La concentración sin falla es la acción. El blanco por la flecha es la realización.
Las Plantas


Vrikshasana (El Árbol)

Vriksha significa árbol.

Los árboles, como los hombres, tienen su destino y gran parte de la sobrevivencia del árbol depende de la robustez del tronco y de sus ramas. No obstante, cierta elasticidad debe equilibrar la robustez. La importancia que ha tomado el árbol -desde la noche de los tiempos, para la humanidad- es muy rico en las leyendas de las civilizaciones antiguas. El significado original del símbolo del árbol que aparece en numerosas culturas es el del centro del mundo, eje viviente tan alto como la cúspide de la montaña del mundo que se eleva hacia el cielo.


El príncipe Gautama halla la liberación mientras meditaba debajo de un árbol, BODHI, el árbol de la iluminación, el árbol de la sabiduría.
Ese árbol-mundo también esta escrito en el Baghavad Gita (XV: 1-2).
"Las raíces suben, las ramas bajan; se dice que es la higuera eterna. Por hojas tiene los himnos; quien la conoce, conoce el Veda".

"Tanto abajo como arriba, sus ramas se propagan fortificadas por las gunas, y crecen como tramas los objetos de los sentidos, y también abajo, sus raíces se alargan unidas con la acción en el mundo de los hombres".

Los Druidas, mayas y hebreos practicaban todos sus ritos en bosques sagrados. Es interesante notar las similitudes de las prácticas religiosas entre culturas extremadamente diversas.

Padmasana (El Loto)

Padma significa Loto.

El Loto crece en las aguas cenagosas, pero su flor no acusa estos rastros. Por consiguiente, nosotros debemos vivir en el mundo sabiendo que nuestro crecimiento espiritual será mayor por nuestra

>capacidad de adaptación al mismo. No sólo la flor de loto sino la postura misma resulta tan fascinante que lograrla parecer una realización digna de interés a pesar de todas las dificultades que entraña. Es como si al hacer la postura, la persona revistiera de la belleza, la gracia y la divinidad de la flor.
El loto simboliza los contrarios: nacimiento y muerte, masculino y femenino y la interacción de las fuerzas creadoras. Por lo general, se ha considerado la flor de luz y se la representa al costado de los dioses solares de Egipto y de la India. Para los chinos, el loto simboliza el pasado, el presente y el futuro, puesto que lleva al mismo tiempo los capullos, las flores y los frutos.
El loto es la única flor de importancia capital que aparece sobre los monumentos y las pinturas egipcias porque se los utilizaba en ritos religiosos de épocas remotas. Para los budistas tibetanos, el loto azul es la flor reservada a Tara, madre de la compasión.
Tanto para los hindúes como para los budistas, el loto simboliza la realización espiritual, la floración del potencial humano.
Una de las historias más encantadoras entre todas las que hablan de la creación del universo, describe a la flor de loto como la cuna del mundo, y según ella, el tallo del loto está enraizado en el ombligo de Vishnu. La esencia de la vida (Brahma) proviene de allí. Cada uno de los pétalos simboliza un mundo particular así como una etapa en el desarrollo espiritual del que esta en la vía.
El cuerpo debe estar entrenado para llegar a hacer esta postura. Pese a la sutileza psicológica de la posición, no deja de afectar mucho el cuerpo y la mente.
En esta postura tradicional de meditación, la tranquilidad se instala en cada adepto, primero exterior y luego interior. Dejen que estas reflexiones sobre el loto floten en su espíritu.

Peces y Reptiles
Bhujangasana (La cobra)


Bhujanga significa serpiente.
Psicológicamente, la imagen de la serpiente implica el miedo a ser vencido inesperadamente por el veneno que la vida nos inocula a cada rato, el derrumbe de la economía, de la salud, de la vida misma. La batalla es permanente.
El veneno de la cobra es mortal -sinónimo de muerte inmediata- y sin embargo, el hecho de que conozca el cambio de piel es símbolo de renovación y resurrección. En la mitología griega, la serpiente representa el principio de vida ligado con el cielo de la renovación desembarazándose de la muerte.
La energía que sostiene el universo y le da sustancia -y en consecuencia al individuo mismo- está representada en la India con los rasgos de la serpiente, y el yogui es el maestro de ese poder.
La serpiente representa la fertilidad, el nacimiento, la muerte, la sabiduría, el bien y el mal. Es "la paradoja de la lucha de la vida".
La Kundalini Shakti simboliza el poder de la serpiente, que por lo común, permanece en estado latente en la base de la columna vertebral de los humanos. El ser humano debe encontrar la sabiduría como una necesidad absoluta a fin de prolongar la vida, pues la progresión hacia la iluminación es muy lenta. Las serpientes se desplazan prácticamente sin ruido, la sabiduría se acerca del mismo modo. Pero también, la tentación avanza en silencio y con lentitud y de repente nos enfrenta y exige decisiones rápidas.

La cobra debe constantemente mudar de piel para crecer. ¿Cuántas veces el discípulo debe dejar de lado la vieja piel para que su nuevo ser vea la luz?

Matsyasana (El Pez)

Matsya significa pez.

Desde la postura, cuando el pecho se abre, también se abre la mente, entonces nos sentimos emocionalmente luminosos y la estabilidad se instala.
En matsyasana, el pecho y el corazón están al descubierto. Son los puntos culminantes del cuerpo, semejante a la cima de una montaña pequeña. El que puede distenderse en esta postura, pese a la vulnerabilidad que presupone, manifiesta una fuerza: "La fe y la confianza subyacente son inmediatamente accesibles a su experiencia".
Ser elástico -a la manera del pez- no es sinónimo de blandura. La columna vertebral del pez, liviana y delicada, sostenida por sus músculos, le asegura una forma de la que puede aprender mucho el practicante de asanas. Recordemos que columna vertebral rígida implica vejez, mientras que una columna flexible, liviana y fuerte genera y provee juventud.
Entre otras leyendas hindúes, está la del gran sabio Vyasa, quien ayudó en la interpretación de los Vedas y fue autor de algunos Puranas, que nació de una virgen pez.
Las Aves


Mayurasana (el Pavo Real)


Mayura significa pavo real
En esta posición, las dos manos se colocan planas sobre el piso dirigidas hacia atrás y los meñiques se tocan entre si. El cuerpo sube hasta estar paralelo al suelo, con los antebrazos que sostienen el pecho. Este asana requiere mucha fuerza en brazos y puños, así los centenares de ojos de plumas del pavo real indican mas bien vigilancia que belleza.

Hay muy poco espacio para la vanidad cuando el peso de todo el cuerpo reposa sobre esa superficie reducida. Las dos manos dirigidas hacia abajo, los ojos no pueden mirar más que una zona limitada del suelo. La paradoja del simbolismo del pavo real es evidente en la postura.
Para muchos es difícil de practicar. Para hacerlo es preciso superar el orgullo, el miedo físico, el miedo de no llegar a lograr la postura, el miedo de no hacer el gesto justo, el miedo de mostrarse débil.
El pavo real y el Fénix están muy emparentados porque los dos son símbolo de resurrección e inmortalidad. El pavo real pierde cada año y renueva sus múltiples colores y su esplendor. Ha servido de símbolo de inmortalidad y ha personificado el hecho de que el cielo se oscurezca y vuelva a estar sereno y de que el sol muera y renazca.
Puesto que el pavo real sigue en el suelo en vez de volar, representa la tierra y todas sus tentaciones, Pero el pavo real, como el Fénix que renace de sus cenizas, es símbolo de la resurrección de la que todos somos capaces.
El pavo real magníficamente coronado es el emblema de Saraswati -diosa india de la sabiduría, la música y la poesía-. Hasta Laksmi -diosa de la riqueza y la sabiduría- tiene un pavo real como cabalgadura. Brahma utiliza el pavo real majestuoso para desplazarse y el señor Krishna lleva en forma de diadema (media corona) una pluma de esta ave de aspecto exótico.

Esta ave de los reyes y los dioses es un símbolo que bien vale como ejemplo de la lucha del discípulo para alcanzar lo sublime.

Garudasana (El Águila, símil a Iguana)

Garuad significa águila.

Rey de las aves y vehículo de Vishnu. Esta postura exige mucha concentración y equilibrio, ya que el peso del cuerpo reposa sobre una pierna mientras la otra se enrolla alrededor de la primera a la altura del muslo. Los brazos se anudan, se extienden hacia delante y luego se elevan.
Las águilas simbolizan la vista aguda y la visión penetrante.

Gracias a la claridad de su visión, el águila puede reconocer lo que ve desde tan lejos teniendo tiempo de preparar su acción. Planea y observa; sabe perfectamente a que se dirige cuando cae sobre la presa. El águila es un emblema de victoria en las batallas y de triunfo del espíritu sobre el intelecto

Aristóteles cuenta una historia sobre la vista fabulosa del águila, que le permitía mirar de frente al sol. Según cuenta esta historia, el águila obliga a sus aguiluchos a mirar el sol, y rechaza a los que son incapaces de hacerlo.
Numerosas culturas han asociado al águila con sus dioses más importantes. En Egipto, el halcón y el águila eran símbolos solares. Ra -el dios del sol naciente- a menudo esta representado con una cabeza de halcón. Horus -el que ve todo- está representado directamente en forma de halcón o con cabeza de halcón.
Un antiguo mito hindú dice que el pájaro Garuad es el vehículo de Vishnu. Se lo describe como mitad hombre y mitad pájaro, con la cabeza, las alas, el pico y las garras de un águila y el cuerpo y los miembros de un hombre.
Garuad ataca y destruye el mal simbolizado por la serpiente. Una vez más, esto pinta el eterno conflicto que opone el poder de la mente o del intelecto supremo (impulso del águila) en contra de la materia y la tentación de las fuerzas de la tierra (la serpiente).



Los Animales
Simhasana (El León)
Simha significa león.
Esta postura recuerda al león que ruge. El pie derecho se coloca bajo la nalga izquierda y el derecho debajo de la izquierda. El peso del cuerpo va hacia delante poniendo las palmas de las manos sobre el suelo. Las mandíbulas están muy abiertas y la lengua se dirige hacia el mentón. Se exhala vigorosamente abriendo la garganta.
En la India, el león es el símbolo supremo de fuerza real y de majestad. La expresión León de los hombres equivale a Rey; se supone que el rey es el mejor de los hombres.
Este símbolo del león rey de los animales se desarrolla también en Grecia, donde al rey lo llamaban León, y otras familias reales de Europa ubicaron al león en sus escudos como símbolo de fuerza.
Una de las imágenes más fascinantes en las que aparece un león es la esfinge de Gizeh en Egipto. Nadie sabe exactamente en que año se erigió esta estatua, pero su función era la de servir de residencia colosal al espíritu del Dios sol: Ra – Remu – Khepera – Herukhuti, del que se decía que protegía a los muertos y a sus tumbas.
Esta postura puede ayudar a medir la fuerza que hay en uno, ver como se esconde o se enmascara o cuan peligroso es simular que se es un cordero, cuando en el interior ruge un león feroz. Raros son los que pueden ser realmente suaves y amables. El poder también puede expresarse de forma sutil.
En Oriente, los tronos suelen tener por espaldar un león esculpido, cuyas patas sirven de apoyo. Al trono de buda lo llamaban El trono del León. En tanto Sidharta, vino al mundo en una familia real cuyo emblema era el león. Cuando se convirtió en buda lo llamaron el león omnisciente de los Sakyas.
Simha quiere decir León, y esta asana esta dedicada a Narasimha, la encarnación de Vishnu en hombre-león.
En la iconografía cristiana, el evangelista Marcos está representado con un león a su lado, sentado sobre un libro y rodeado por una aureola.
Simhasana es la única postura durante la cual se emite un sonido. En el rugido de león, la fuerza y la ferocidad se expresan y los pulmones y garganta se limpian de todas las palabras envilecidas y también de todas las lágrimas que tantas personas guardan dentro de si.
Gomukhasana (Cabeza de Vaca)

Go significa vaca. Mucha significa rostro.

Esta postura recuerda la cabeza de una vaca. Desde la posición de rodillas, la pierna izquierda se cruza sobre la derecha y el peso del cuerpo se reparte sobre las dos piernas cruzadas, mientras que el brazo derecho se extiende hacia arriba, con el codo doblado y la mano en el dedo de la espalda. El brazo izquierdo también se pone doblado detrás de la espalda con el codo apuntando hacia el cielo y la mano izquierda toma la derecha.
En la India, la vaca es un animal sagrado, es fuente de vida, de leche y manteca y con su estiércol se alimenta el fuego necesario para la cocción de alimentos.
Los egipcios que tenían un estrecho contacto con el espíritu de diversos animales de su país, dedicaban un culto a la diosa vaca, el principio femenino primordial y creador que a veces se mostraba con aspecto de un cuerpo de mujer con cabeza de vaca.
En ciertas regiones de la India existe una ceremonia en la que un individuo de baja casta se eleva a un rango de casta superior naciendo de una vaca con manto de oro. Esta ceremonia también fue llamada el don de la matriz lotus. En la India como en Egipto, a la vaca se la asocia con el loto.
En la mitología egipcia, a la diosa vaca a veces se la dibuja como si sostuviera el loto que según se supone, simboliza la gran flor de loto del mundo donde nació el sol por primera vez en el momento de la creación.
La vaca es sagrada porque es un auténtico símbolo de maternidad, que ahora vive el proceso de creación. La creación de la raza humana ha intrigado a los hombres de todos los países. Según los upanishads, Atman se separó de un hombre y una mujer. Él se volvió toro y ella vaca. Tuvieron una progenie que a su vez dio todos los animales de la tierra. Según un mito germánico, la primera criatura que apareció sobre la tierra fue Yamir; su primer compañero fue una vaca, animal que le aseguraba el alimento.
La vaca tiene el sitio de honor en el mundo animal. Se transforma en el ancestro de todas las criaturas vivas, símbolo de fecundidad.
Ciertos poemas de la India, comparan las nubes con vacas y sus lluvias con leche alimenticia destinada sobre todo a los que buscan la leche de la divina sabiduría para la realización de su naturaleza interior, a fin de transformar las emociones inferiores en sentimientos puros.

Salamba Shirshasana (Equilibrio sobre la cabeza)

Salamba significa con apoyo y Shiraz significa cabeza. Los pies son la base sobre la que uno se mantiene de pie. En tanto habitante de la tierra, parado sobre ella, allí están sus raíces, en un país, una ciudad o en un lugar determinado. ¿Qué significa estar ligado a la tierra? Es estar sometido a las necesidades del cuerpo, a las influencias de la gravedad y a las numerosas interferencias que ejercen la tierra, el clima, el sol, la lluvia, el viento, el día, la noche, etc.

B. K. S. Iyengar nos dice de esta postura: "cuando usted coloca su alfombra en el suelo no hay ninguna dualidad. Tampoco hay dualidad cuando baja la cabeza para ponerla en posición sobre la alfombra. Pero en el momento que levanta los pies del piso, usted experimenta la identidad del YO. Elimine eso y permanezca con la unidad, esa conciencia absoluta que debe mantenerse a lo largo de la postura"
El hecho de mantenerse sobre la cabeza esclarece la mente, no solo en relación con las emociones sino también en relación con la palabra. Así como el flujo de sangre aporta con él una gran cantidad de oxígeno, es posible que esta realización limpie por completo los esquemas rutinarios dentro de los que se enmaraña el pensamiento.
Cuando los pies, que simbólicamente están arraigados sobre la tierra, se arraigan en el cielo, el alimento que uno recibe no es más intelectual ni filosófico, sino espiritual. Estar enraizado en el cielo significa recibir una alimentación de procedencia divina.
A medida que la práctica de la postura enseña valor y equilibrio, se debe tener conciencia de que la presión que se siente en esta asana es la del propio cuerpo y de que los fardos a llevar en la vida son los propios. Antes de entrar en la postura se debe evocar mentalmente la imagen de un árbol al revés con las raíces al aire y la punta sobre la tierra. Esta imagen -la de un árbol al revés- aparece escrito en el Bhagavad Gita (XV: 1-2) y en el Katha Upanishad (6:1), no es privativa del pensamiento hindú. También encuentra paralelos en medio oriente y en occidente en la cábala, así como en los escritos de Dante. Una vez que uno aprende a hacer esta postura de manera distendida, se comprende lo que es el equilibrio en la vida, realizándose la unión de dos mundos, el cuerpo y la mente. Los conocimientos que se adquieren con el Hatha Yoga, conducen poco a poco más allá del dominio puramente físico.
Shavasana (El Cadáver)
Shava significa cadáver.
En esta postura el cuerpo está extendido de espaldas sobre el piso, completamente distendido y con el espíritu vigilante. Los ojos están cerrados, los brazos reposan a cada lado del cuerpo con las palmas hacia arriba. El cuerpo se mantiene inmóvil como un cadáver.
B. K. S. Iyengar nos dice de esta postura: "el mejor signo de un buen Shavasana es un sentimiento de paz profunda y de pura beatitud. Se abandona el ego observándolo. Al olvidarse la persona se descubre"
Llegado a este estadio, el buscador habrá reconocido gracias a su práctica de asanas, el papel importante que desempeñan la dependencia, la interdependencia y la interacción. La dependencia y el apego son dos de los grandes obstáculos en la ruta de la libertad; y sin embargo, la independencia total no existe en ningún momento. Siempre hay interdependencia entre yo y los otros, y también entre el mundo exterior y el interior.

El Dios hindú Vishnu duerme sobre la serpiente Amanta que flota sobre las aguas primordiales. El despertar de Vishnu provoca la creación. Shavasana nos hace vivir una muerte simbólica y pone en evidencia nuestra necesidad de nacer de nuevo y crear. La influencia que puede tener esta asana sobre el cuerpo y la mente (desarrollo de relajación, abandono, muerte) es increíble.



Conclusión


En relación con los demás yogas, el Hatha Yoga ocupa un lugar muy peculiar. Unos lo miran como algo inferior, debido al énfasis que pone en el perfeccionamiento del cuerpo físico. Otros lo consideran como una ayuda buena -aunque no indispensable- para llegar a las etapas profundas de interiorización. En fin: algunos lo ven como un paso absolutamente necesario para que el trabajo posterior sobre la mente sea total y permanente. Nosotros pensamos que la utilidad y rendimiento del Hatha Yoga depende principalmente del modo como se haga, en especial de la mayor o menor aplicación total del sujeto a su ejecución. Cuando se hacen intervenir todas las funciones psicológicas en un ejercicio físico, es evidente que además del mejor resultado físico obtenido, se produce una transformación y desarrollo de dichas funciones psicológicas. Por eso es tan importante y fundamental aprender el porqué de cada ejercicio, ya que algunas posturas que parecen muy sencillas e inocuas pueden producir unos resultados asombrosos, si se hacen en la forma correcta. También se explica que muchas personas hayan dedicado bastante tiempo a practicar el Hatha Yoga y no hayan obtenido sino algunos efectos puramente físicos, como en cualquier otra clase de gimnasia occidental.
Este yoga es el que -mirando exclusivamente al cuerpo físico- busca sólo su perfección y el desarrollo de las potencialidades que en si tiene hasta conseguir unos resultados extraordinarios de resistencia y «malabarismo fisiológico». Sus adeptos se convierten en idólatras del cuerpo, y la perfección lograda los encadena en vez de liberarlos. Las hazañas del «faquirismo» auténtico y las obtenidas por determinados atletas y contorsionistas -incluso occidentales- son pruebas de todos conocidas. Pero esta clase de yoga no nos interesa. Puede ser importante para la investigación científica determinar la resistencia que puede alcanzar el cuerpo humano sometido a cierto entrenamiento, así como la posibilidad de regular y hasta invertir a voluntad los procesos fisiológicos de la digestión, por ejemplo, pero nosotros nos dirigimos solamente a aquellas personas que buscan en el yoga un medio preciso y seguro para superarse y enaltecerse como seres humanos. Con este yoga buscamos los siguientes objetivos:

a) Lograr -dentro de lo posible- una perfección física y fisiológica que sirva de base para edificar sobre ella una perfección psicomental, según reza el adagio mens sana in corpore sano.
b) Conseguir una conciencia más profunda mediante el despertar y la activación de corrientes nerviosas habitualmente inactivas.
c) Adiestrar el cuerpo para que sea instrumento eficiente, tanto en sentido pasivo como activo, en el rendimiento físico, afectivo, mental y espiritual.
d) Internamente, tomar conciencia del cuerpo para poder desprenderla de él a voluntad. 0 sea, conocerlo para olvidarlo, permitiendo así que nuestras facultades superiores puedan desenvolverse en completa libertad en las funciones espirituales que les son propias.
Como puede verse, esto es algo muy distinto de lo que habitualmente se piensa sobre el Hatha Yoga.
Las ventajas más destacadas que presenta este yoga son las siguientes:
a) Salud. El estado físico que produce es algo que está más allá del concepto corriente que se tiene sobre la salud (ausencia de enfermedad). Esto es de por sí un bien excelente y nunca bastante bien ponderado. Y si al iniciar los ejercicios, el estado de salud del discípulo es deficiente, la práctica adecuada ante vigilancia competente, restablecerá la salud por completo, incluso en la mayoría de aquellos casos en que la terapéutica médica parecía inoperante.
b) Establece de inmediato la integración cuerpo-mente, disminuyendo así la intensidad de los problemas emocionales, origen de la mayor parte de las dificultades del carácter y de la conducta.

c) Debido al mayor dominio que el hombre tiene -en general- sobre el cuerpo físico, constituye el modo más fácil para pasar gradualmente de los estados de conciencia más elementales a los más superiores y difíciles.
Hace ya miles de años, los Vedas, Upanishads, la esencia de las ideas de Patanjali, etc., pusieron al alcance de la multitud la revelación de la Verdad. Este hecho no nos debe parecer sino un fenómeno natural, si consideramos que más de cinco mil años atrás cuando los antecesores de los Galos, Griegos y Latinos vagaban en las vastas selvas europeas en busca de alimento en plena barbarie, los hindúes ya se dedicaban a meditar en el misterio de la vida y la muerte.

El punto esencial que debe destacarse es que mientras otras filosofías se iban desarrollando, la filosofía yogui no fue una enseñanza especulativa sino práctica, aún cuando toma en sí las más elevadas esferas de la metafísica. Este conocimiento no puede mantenerse como filosofía a través de una dialéctica verbal. De hecho, lo finito difícilmente pueda abrazar lo infinito como la Verdad. Y la Verdad es simplemente la Verdad y no un tema de discusión constante. De allí que ella puede ser conocida más allá de toda duda, solamente a través de una auténtica realización personal por medio de la práctica de yoga.



La importancia del contacto directo con un maestro y de poder transmitirlo de generación en generación ha sido siempre destacada en las doctrinas y prácticas hindúes. La oportunidad de tener un maestro estaba fuera del alcance de la mayoría, a excepción de aquellos afortunados que vivían en la India. Hoy en día, realmente disponemos de esta posibilidad aquí en occidente. Sería en verdad poco sabio rechazar o dejar de poner a prueba una práctica tan íntegra y completa como nos ofrece el Yoga.



Bibliografía



Textos:



Souto Alicia, Una Luz para el Hatha Yoga, Traducción y comentario del Hatha Pradipika, Ed. Lonavla Yoga Institute, Bs. As., 2000.

Souto Alicia, El Yoga de la Purificación, Traducción y comentario del Gheranda Samhita, Ed. Lonavla Yoga Institute, Bs. As., 2003.

Libro de Pablo

Hatha Yoga Pradipika, documento de la sección de textos de http://www.yogadarshana.tk/

Gheranda Samhita, documento de la sección de textos de http://www.yogadarshana.tk/

Artículos:

Artículo que apareció en el Nº 11 de la Revista ALCIONE. Extractado por Carmen Bustos de: Hatha Yoga.- Editorial Iberia.

Historia y Desarrollo del Yoga. Extractado de la sección de artículos de http://www.yogadarshana.tk/

Nelly Baez

Email: nelly_baez@hotmail.com



Pablo Quinquella
Email: yoga-quin@hotmail.com



Christian Chambord
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