viernes, 28 de junio de 2013

El budismo

El budismo


Una religión sin dioses ni castas

Reacción contra la sociedad brahmánica

Del imperio budista al ascenso del Mahayana



Las creencias del budismo

Los Ocho Pasos

Cosmología budista

Buda: libros y retratos



La meta del budismo es el nirvana, palabra que significa la "extinción" de los fuegos de todos los deseos y la absorción del yo en el infinito.
Los budistas no adoran a una persona o a un dios, sino que siguen un sistema de pensamientos, meditación y ejercicios del espíritu basados en las enseñanzas de Sidharta Gautama (Buda, el Iluminado). Su doctrina, transmitida oralmente en vida de Buda por sus seguidores, se recopiló por escrito bastante tiempo después de su muerte.

La doctrina de Buda se resume en las Cuatro Verdades Nobles, que son:

1. Toda la existencia es insatisfactoria.

2. Las insatisfacciones están causadas por el deseo de algo permanente, cuando en el mundo no existe la permanencia.
3. Es posible conseguir el cese de las insatisfacciones, el nirvana.

4. El nirvana puede alcanzarse siguiendo los Ocho Pasos.



Una religión sin dioses ni castas

El budismo es la única gran religión que no teoriza sobre un dios creador ni un culto dirigido a él. La meditación, la sabiduría y la moral son los tres pilares básicos en que se asientan las enseñanzas de Buda, que arrebataron al hinduismo brahmánico muchísimos fieles a partir del siglo VI a.C.
En el siglo VI a.C., cuando Buda empezó a difundir su doctrina, la civilización india estaba dominada por el brahmanismo hindú: los brahmanes eran la casta dominante. La pertenencia a la casta era estrictamente hereditaria y las monarquías se perpetuaban en una sociedad brahmánica cada vez más dominada por grandes y poderosos jerarcas. La decadencia a la que se veían sometidas las clases humildes creó un profundo malestar contra la tradición que cristalizó en nuevos puntos de vista sobre el mundo y en una revolución religiosa cuya cabeza visible fue Gautama Buda.



Reacción contra la sociedad brahmánica


Gautama Buda no pertenecía a la clase religiosa de los brahmanes, sino a la militar de los ksatriyas. Tal vez por ello Buda, que había nacido cerca de Nepal, casi en la frontera del imperio cultural brahmánico hindú, rechazó muchos dogmas de los brahmanes. Del origen militar de Buda pueden proceder también el valor que dio a la autodisciplina y, por contraste, sus tendencias pacifistas, rasgos ambos esenciales en el pensamiento budista.
Buda rechazó el dogma brahmánico que declara la necesidad de los cánticos y los sacrificios rituales, así como la visión teocéntrica del hinduismo. Según Buda, el hombre no puede conocer nada sobre la creación del mundo por Dios y mucho menos las características de esa deidad. En su lugar, propone analizar la naturaleza y la experiencia humana, y concluye que el único principio que rige el universo es el constante cambio (anicca); ante esta realidad, lo único que puede hacer el hombre es adaptarse: aprovechar el cambio para mejorar, dejar atrás todo el sufrimiento posible y alcanzar el equilibrio. Los caminos para conseguirlo son dos: la meditación y unos principios éticos individuales, familiares y sociales. Es evidente que una doctrina tan antidogmática e igualitarista constituía una seria amenaza para el brahmanismo, que sólo se basaba en la estricta división en castas, por lo que fue tachada de herejía.



Del imperio budista al ascenso del Mahayana

Entre los seguidores de Buda había desde siervos y humildes barberos hasta reyes, como Bisimbara de Magadha o su vecino el rey Kushala. Tras la muerte del Iluminado, la comunidad de discípulos fue creciendo, pese a la oposición del hinduismo brahmánico imperante.

Tres siglos más tarde, una de las dinastías hinduistas más rígidas, la de los Mauryas, tuvo un vástago, el rey Asoka, que imprimió un giro inesperado a la situación del budismo. Tras una cruenta guerra en Bengala que ocasionó miles de bajas y de víctimas inocentes, Asoka tuvo noticia de las enseñanzas de Gautama Buda y prohibió cualquier acto de violencia en todo su imperio. Sus medidas, inspiradas en el dharma budista, se reflejaron en muchos pequeños aspectos insólitos en otras civilizaciones: restringió los sacrificios de animales para los banquetes, facilitó la comunicación entre las personas y los pueblos; creó un sistema de ayudas logísticas para los viajeros (pozos, árboles en los senderos); dictó normas de cortesía social y familiar; creó santuarios populares en los que fuera posible venerar a los santos representados por sus reliquias, impulsó la convivencia entre todas las religiones y filosofías... En fin, aplicó en lo político y lo social las enseñanzas de Buda.

La popularización de los conceptos budistas acabó por desvirtuar en algunos aspectos el énfasis personal que el Iluminado había dado a su doctrina. Por tanto, junto con el budismo primigenio se extendieron nuevas interpretaciones, muchas de ellas erróneas o interesadas. A este respecto, es interesante conocer el Kathavathu, un texto de la época a modo de catecismo, con el que el budismo oficial trataba de corregir los errores en que incurrían algunos sectores del budismo.
Tras el reinado de Asoka, cuando la rivalidad entre los monjes budistas y los brahmanes ortodoxos iba en aumento, muchos de estos últimos se integraron en la comunidad budista para no perder sus privilegios, lo cual dio pie a un período de confusión doctrinal que acabó con la unanimidad en la interpretación de las enseñanzas de Buda.
acia el siglo I a.C. se inició una nueva etapa o movimiento del budismo, el llamado Mahayana, o gran "vehículo". Este movimiento ampliaba considerablemente el número de discípulos que podían alcanzar el nirvana. Los seguidores del Mahayana, en su afán por volver a las esencias del budismo primigenio, promovían el Bodhisattva, "ser poseído por la esencia de Buda". Los Bodhisattvas eran futuros budas que retrasaban su llegada al nirvana para ayudar a los discípulos que se rezagaban en el camino de la iluminación.
Las reformas Mahayana, que no obligaban a vestir unas tradicionales túnicas monacales, permitieron que sus creencias se extendieran a lo largo de los siglos por los países fríos, llegando, a través de Asia central, por el sur y este, hasta los actuales países Sri Lanka, Thailandia y Birmania, y por el norte hasta el Himalaya y desde allí, por la ruta de la seda, hasta China, Mongolia, Corea y Japón. En la actualidad, el budismo Mahayana ha penetrado en muchas zonas de Europa, Australia y América.



Las creencias del budismo



Según el budismo, todos los pensamientos tienen consecuencias, tanto para el sujeto pensante como para los demás: es el karma un proceso de causa y efecto que establece el resultado de las acciones en la reencarnación en una vida posterior.
La conducta moral que el budismo propone al hombre se basa en cinco prohibiciones básicas: no matar, no robar, no mentir y abstenerse de conductas sexuales inadecuadas y de sustancias tóxicas.

Como principios rectores de la vida de la persona se establecen dos: la compasión y la amabilidad.
Por su parte, el sendero hacia la liberación espiritual discurre a través de la moralidad (sila), la meditación (samadhi) y la sabiduría (panna), como se recoge en los Ocho Pasos.

Los Ocho Pasos


El camino hacia el nirvana, que es el estado de máximo conocimiento y paz interior, consta de ocho pasos o estadios. Cada paso incluye la palabra samma, que significa "correcto":



1. Conocimiento correcto.



2. Actitud correcta.



3. Discurso correcto.



4. Acción correcta.



5. Una vida correcta.



6. Esfuerzo correcto.



7. Estado mental correcto.



8. Concentración correcta.



Cosmología budista

El budismo comparte la cosmología de las religiones hindúes. El cosmos no es permanente ni creado. En su cima se encuentran los cuatro reinos sin forma de la pureza mental. Por debajo están los reinos de forma pura, donde moran los "dioses". Los dioses están presentes en la vida cotidiana budista, pero no son estáticos -no son propiamente dioses, sino seres sobrenaturales-; no crean, sino que permiten lo eterno; ellos mismos se encuentran sujetos al renacer y a la tarea de buscar la iluminación. En el tercer nivel está el reino del deseo.
El cosmos incluye también los niveles en los que viven los animales y los hombres. Por debajo están los reinos de los fantasmas hambrientos y los infiernos.

A través de los mandalas, el budismo -al igual que el hinduismo- recrea la representación del mundo ideal según Buda. Son importantes las prácticas tántricas de meditación en las que el participante aprende a visualizar los diversos reinos celestiales de Buda donde existen centros de energía física que se distinguen del mundo profano.



Buda: libros y retratos


Buda no quiso tener un retrato e instó a sus seguidores para que desistieran de difundir su imagen. A pesar de todo, la imagen de Buda aparece de diferentes formas y se le representa con diversos símbolos, siendo los más comunes la rueda, sus huellas, la estupa o túmulo sagrado y el árbol de la iluminación.

La variedad de estilos de las imágenes de Buda refleja las diferentes culturas en las que floreció el budismo. Tradicionalmente, los artistas representan doce episodios de la vida de Buda: por una parte, sus antecedentes en el Ciclo Tusita, que comprenden su concepción, nacimiento, educación, matrimonio y entretenimiento; y, por otra parte, su renuncia, su ascetismo, el árbol de la iluminación (Bodhi), la derrota de Mara, la iluminación, el primer sermón y la muerte.
Buda se vio a sí mismo como un físico y un profesor que señala el camino hacia la iluminación. Como consecuencia, sus enseñanzas fueron muy apreciadas y son repetidas en los monasterios.
El budismo no posee una colección de textos que constituya una especie de "biblia", sino distintas colecciones que son utilizadas, sobre todo, en las comunidades monacales (Sangha). Las distintas facciones del budismo, sin embargo, produjeron sus propios cánones o colecciones.

http://www.historia-religiones.com.ar/el-budismo-48

Cultos budistas


El sagrado recuerdo de las enseñanzas

El monacato budista

Los budismos regionales



El sagrado recuerdo de las enseñanzas

Después de la muerte de Buda, sus reliquias se guardaron en bellos relicarios construidos a propósito y se distribuyeron entre sus seguidores. En ocasiones, los relicarios se convirtieron en lugares de peregrinación.

Con las peregrinaciones se multiplicaron a su vez los objetos y los lugares que estaban relacionados con la vida de Buda o con algún prodigio realizado por él. Se convirtió en un deber visitar estos lugares y honrar la memoria de Buda meditando sobre sus enseñanzas y presentando ofrendas de flores, perfumes, lámparas de aceite y pequeñas banderitas. De esta manera la figura de Buda fue elevada a la categoría divina.

El monacato budista


La Shanga, o comunidad de monjes budistas, se convirtió en la columna vertebral de la sociedad budista desde que el propio Buda decidió preservar y difundir sus enseñanzas.

En los monasterios, la vida de los monjes transcurre entre la realización de los ritos prescritos y la meditación para la autoeducación. Es una vida dura, regida por una severa disciplina conforme a las más de 250 reglas recogidas en el Vinaya, el libro-guía de los monjes. Deben renunciar a todo bien personal y vivir en la pobreza y la austeridad.
Los monjes pueden poseer ocho objetos personales: tres mantos, una campanilla, un cuenco para las limosnas, una navaja, un alfiler y un tamiz para el agua. En la actualidad también pueden tener un paraguas y algunos libros, pero no dinero.
Las disputas constituyen la falta más grave en el seno de la comunidad. Por otro lado, existen instrucciones precisas sobre la vida diaria de los monjes, de modo que la vida del monasterio gira alrededor de la meditación, el estudio de las escrituras y la participación en las ceremonias.

Tradicionalmente, los monjes salen del monasterio para captar almas y, al regreso, ofrecer una guía espiritual. Los laicos pueden invitarlos a sus casas para compartir la comida. La budista es una sociedad en la que existe una fuerte interdependencia entre monjes y laicos, por lo que la convivencia es muy estrecha. En muchos casos, el monasterio es la escuela del pueblo.

Sin embargo, el pueblo controla o supervisa la vida y el comportamiento de los monjes; mientras un monje actúe como debe, es aceptado de buen grado, pero si infringe las normas, pierde sus prerrogativas y es expulsado de la población.

Los budismos regionales



El budismo chino floreció tras la dinastía Han (siglo III de nuestra era), una vez superados los numerosos obstáculos que dificultaron su penetración, ya que se trataba de una religión extranjera que proclamaba la reencarnación y además apenas se fijaba en la familia, centrando su atención en los monjes.

El budismo japonés penetró desde China a través de Corea hacia el año 500 de nuestra era. Su escuela más popular, Jodo Shu, se basa en los textos del Mahayana. Cuenta que Buda, llamado aquí Amida, vivía en un mundo distante, la Tierra Pura. Más tarde floreció en el oeste la escuela zen. El budismo zen hace hincapié en la experiencia personal de la iluminación, basada en una vida sencilla en estrecha relación con la naturaleza, y en unos métodos de meditación que evitan el pensamiento y los rituales complicados. Existen dos grupos principales de zen: el Rinzai, que busca la iluminación espontánea, y el Soto, que enseña una forma de meditación en la que la iluminación es un proceso gradual.

El budismo tibetano combina el culto al espíritu con un tipo de budismo denominado Vajrayana ("vehículo del rayo"). El Vajrayana se basa en textos antiguos, llamados tantras, y recoge prácticas rituales tales como la meditación y el canto de mantras. Su tradición monástica pone el énfasis en la importancia de los maestros (lamas) que viven para instruir a los novicios en los caminos del pensamiento budista. El líder de esta escuela es el Dalai Lama, reencarnación del Bodhisattva Avalokiteshavara. Cuando el Dalai Lama muere, otro lama busca a un niño que recuerde la reencarnación del "Compasivo", para que con el tiempo se convierta en el próximo Dalai Lama.

El budismo en el siglo XX


Algo más que una moda de consumo

La seducción del Tíbet

Derivaciones del budismo en el Japón contemporáneo

Para entender el budismo

Las tres variantes principales del budismo

Localización geográfica

Nombre tradicional

Ideal de vida

Ideal de santidad

Leyes internas



Algo más que una moda de consumo

El carácter poco dogmático y la visión abierta del budismo, así como la fácil adaptación de algunos de sus aspectos a las diversas mentalidades y modos de vida, han facilitado la aproximación en el siglo XX de muchos occidentales (y orientales) a sus diversas formas, incluyendo los nuevos movimientos religiosos.
Actores y actrices de Hollywood, cantantes famosos, altos ejecutivos... las personas más dispares afirman que practican el budismo y sus fans contemplan este hecho como un signo de humildad y lucidez espiritual por su parte. En muchos casos, sólo se practica una serie de detalles anecdóticos de esta religión que suelen interesar al occidental fascinado por lo oriental.
Digamos que lo que siente mucha gente es una cierta fascinación por el mito del Lama tibetano, pero sin renunciar a los modos de vida occidentales ni a las propias ambiciones, con lo cual estas supuestas prácticas budistas suelen quedarse en la superficie.

La seducción del Tíbet
Ya a finales del siglo XIX, una Sociedad Teosófica fundada por Madame Blavatsky pretendió combinar la sabiduría de los tiempos y religiones pasados, y buscó en el hinduismo y el budismo sus principales referentes. Precisamente la versión tibetana de este segundo movimiento fue la que más le interesó, hasta el punto de afirmar que los Mahatmas Ocultos, hermandad secreta que había de dar una revelación al mundo entero, residía en el Tíbet.
Años más tarde, el budismo tibetano se hizo famoso por el testimonio de viajeros, por la concesión del premio Nobel de la Paz al Dalai Lama y, sobre todo, por la visión idealizada que ofrecieron la literatura y el cine (Pequeño Buda, Siete días en el Tíbet...).
Uno de los nuevos movimientos religiosos que gozan de mayor aceptación en Occidente (y con numerosos seguidores también en la India) es el FWBO (siglas en inglés de Amigos de la Orden Budista Occidental). Su fundador fue Denis P.E. Lingwood, quien fue ordenado monje theravada y más tarde budista en la década de 1950, y cambió su nombre británico por el de Maha Sthavira Sangharakshita. Su organización no propone ninguna forma de budismo dogmático en lo que respecta al modo de vida, la jerarquía o la ceremonia. Este eclecticismo ha atraído a numerosos simpatizantes, ya que los miembros de FWBO, por su falta de proselitismo, son relativamente pocos. Los simpatizantes llamados "amigos" han ido creciendo a ritmo constante y acuden a los cursos que imparte el FWBO, tanto sobre meditación y budismo como sobre temas más pragmáticos, como la ética empresarial, desde presupuestos budistas.



Derivaciones del budismo en el Japón contemporáneo
Tres son los nuevos movimientos religiosos de origen budista que han proliferado en el país nipón durante el siglo XX.
El primero, surgido en 1925, fue el Reiyukai o Asociación de Amigos del Espíritu. Sus impulsores, Kakutaro Kubo y Kimi Kotani, se basaron en las enseñanzas del clásico Sutra del Loto. El concepto que mejor sintetiza su doctrina es el culto a los antepasados, similar al de algunos pueblos africanos y amerindios. El mal y el sufrimiento son un castigo para los hombres que han olvidado el respeto a sus antepasados y sólo recuperándolo se adquieren la curación espiritual y el equilibrio. Otro concepto curioso es que los pergaminos escritos por los dos fundadores de Reiyukai tienen un valor espiritual y quienes los leen pueden iluminarse y entrar en contacto con Buda y con los Bodhisattvas, seres benéficos que retrasan su entrada en el nirvana con el fin de ayudar a la humanidad. El principal lugar de culto de Reiyukai es el templo de Shaka, en Tokio, y cuenta con más de dos millones de fieles.

Trece años después de la fundación de Reiyukai, un matrimonio integrante del movimiento, formado por un lechero, Nikkyo Niwano, y su esposa, Myoko Naganuma, decidió escindirse de la congregación para fundar Rissho Kosei Kai, también llamado Sociedad para Establecer la Rectitud y las Relaciones Amistosas. Este movimiento también basa parte de sus enseñanzas en el Sutra del Loto, pero hace hincapié en el concepto de la religión como base para el crecimiento, la paz y la prosperidad. Su estructura responde al arquetipo sectario y cuenta con unos cinco millones de adeptos.
El tercero de estos movimientos es también el más multitudinario. Se llama Sokka Gakai (Sociedad de Creación del Valor) y fue creado en 1930 por Tsunesaburo Makiguchi, un maestro de Hokkaido (norte del Japón), a partir de las enseñanzas de un monje del siglo XVII experto en el Sutra del Loto. Su mensaje es multidisciplinar y mezcla religión con otros conceptos como las artes, la educación, la búsqueda de la paz a través del crecimiento interior y el respeto al medio ambiente. Tal vez por eso ha derivado en una organización laica que, además de extenderse por más de cien países, ha fundado un partido político propio, Komeito ("Gobierno Limpio"), que se ha convertido en la tercera fuerza política de Japón. Su culto se basa en dos principios fundamentales: la veneración de un mandala que el monje Nichiren inscribió en un pergamino secreto cerca del monte Fuji, y el cántico de invocación, dos veces al día, frente a un altar.


Para entender el budismo
Amida: Nombre de Buda en Japón.
Angulimala: Legendario asesino convertido por Buda. Ha dado su nombre a una organización budista que visita cárceles.

Anicca: Según Gautama Buda, concepto referido al cambio constante que rige y caracteriza el universo.

Arhat: "El santo". Según el budismo Theravada, persona (una minoría) que puede alcanzar la iluminación. Este elitismo fue criticado por los seguidores del Mahayana.

Arthur Schopenhauer: Filósofo alemán del siglo XIX, precursor del existencialismo y defensor del budismo entre los diversos credos. Lo consideraba la mejor de las religiones.
Asoka o Ashoka: Emperador indio de la dinastía Maurya que gobernó bajo principios budistas en el siglo III a.C. Durante siglos, el hinduismo no recogió su reinado en los libros de historia.
Avalokiteshvara: Legendaria reencarnación de un bodhisattva que fundó la secta Gelupka y que, a su vez, se ha reencarnado catorce veces en otros tantos Dalai Lama.
Bhikkus: Nombre que se da generalmente a los monjes budistas, que forman cada Sangha o comunidad. Su versión femenina (monjas) es Bhikksuni.

Bhodi: Árbol sagrado bajo el cual Buda meditó, fue tentado por Mara y alcanzó la iluminación. Estaba situado en territorio del rey Bisimbara, que sería uno de sus discípulos.
Bisimbara: Monarca indio del reino Maghara, con capital en Rajagriha. Fue uno de los primeros seguidores de Buda, a quien proporcionó un lugar donde enseñar, llamado Bodh-gaya.
Buda: Con minúscula (buda) no se refiere al personaje histórico, sino a todo aquel que por su estado de iluminación sea capaz de llegar al nirvana. Cualquier persona puede llegar a buda si sigue el camino correcto.
Buddharuppa: Imagen escultórica de Buda. No se utilizaban en el budismo arcaico, pero se fueron introduciendo poco a poco. Cada cultura budista (china, tibetana, srilanquesa, japonesa) tiene su propia estética.
Cuatro signos: Un viejo, un enfermo, un cadáver y un santo vagabundo. La visión de estos cuatro signos impulsó a Buda a buscar un significado a la vida.
Chan: Versión (anterior) china del budismo zen japonés.
Daietsu Suzuki: Escritor japonés que practicaba el budismo zen y cuyas enseñanzas fueron muy populares entre los grupos contraculturales norteamericanos, liderados por Gary Snyder y Jack Kerouac, a partir de la década de 1950.
Dharma: Concepto budista similar al del hinduismo. Es difícil de traducir y, aunque corresponde al vocablo "forma", se refiere esencialmente a un código de conducta ético-social.
Dharma chakra: Rueda de la ley. Símbolo corriente en el arte budista.
Dhukka: Literalmente, "sufrimiento". Forma parte del Triratna o "tres joyas" del pensamiento budista. La primera de las Cuatro Verdades Nobles es que la vida es dhukka.
Diez preceptos: Los diez votos que deben pronunciar los monjes budistas de la tradición Theravada. Se trata de diez pecados que se deben evitar: dañar a un ser humano, tomar lo que no es dado, usar mal los sentidos, hablar mal, consumir drogas, comer después del almuerzo, practicar bailes indecorosos, usar guirbakdas, perfumes y adornos personales, usar asientos lujosos y aceptar oro y plata.
Estupa: Túmulo sagrado de la religión budista. Se alzaban en honor de los grandes reyes o maestros religiosos y se convertían en centros de peregrinación y veneración.
Gelupkas: Literalmente, "partidarios de la virtud". Congregación principal del budismo tibetano a la que pertenece el Dalai Lama.
Gran renuncia: Momento en que Buda, a los 29 años e impulsado por los Cuatro Signos, deja su familia para vivir una vida sin hogar.
Haiku: Forma poética del budismo zen. Junto al Ikebana (construcción de jardines), la caligrafía y la ceremonia del té, constituye la base de los sencillos ritos que caracterizan el zen.
Jataka: Historias de Nacimiento, género literario budista que describe las vidas previas del Iluminado.
Kakutaro Kubo: Fundador, junto a Kimi Kotani, del movimiento budista Reiyukai.
Kargyupa: Tradición del budismo tibetano, iniciada en el siglo XI por Marpa, que se basa en la transmisión oral de la doctrina secreta y la meditación.
Karma: Ley moral de causa y efecto que revierte en la vida de cada hombre en las diversas reencarnaciones. El sufrimiento de una vida puede ser efecto del mal karma de una vida anterior y las buenas acciones pueden revertir en una vida más feliz en la reencarnación posterior.
Kathavathu: Compilación de textos hecha en tiempos del emperador Asoka. Su objetivo era corregir los errores doctrinales en que habían incurrido algunos sectores del budismo.
Ksatriyas: En la India brahmánica, casta de los guerreros. A ella pertenecía Sidharta Gautama antes de convertirse en Buda. También incluye a dirigentes y administradores.
Kumarajiva: Misionero de Asia Central que en el siglo IV d.C. ayudó con sus traducciones a difundir el budismo en China.
Kushinagara: Lugar del norte de la India donde murió, tendido de lado y en paz, Gautama Buda, a los ochenta años de edad. Su muerte es llamada paranirvana (entrada en el nirvana final).
Lama: En el budismo tibetano, "maestro".
Lhasa: Ciudad sagrada del budismo tibetano, donde está enclavado el palacio de Potala, gran centro espiritual de los gelupkas y lugar de peregrinación.
Mantras y mandalas: Ayudas espirituales que utilizan los budistas tibetanos para alcanzar la iluminación. Los mantras son frases sagradas y los mandalas, diagramas. Muchos han llamado al budismo tibetano Mantrayama o camino del Mantra.
Mara: Personaje maligno, personificación del cambio, la muerte y el mal, que tentó a Buda, pero no consiguió evitar su iluminación.
Marga: Según la Cuarta Verdad Noble, camino para llegar al nirvana. Lo configura la Noble Senda Óctuple, que a su vez está basada en tres consideraciones: conducta ética (sila), disciplina mental (samadhi) y sabiduría (prajna).
Metta: Literalmente, "amistad", es para los budistas uno de los cuatro estados elevados de la conciencia, junto con la compasión, la alegría y la ecuanimidad. A la metta se puede llegar bajo un estado de meditación profundo y buscando la armonía con las personas que nos rodean.
Nichiren: Congregación que practica una mezcla de budismo Mahayana y nacionalismo nipón.
Nikkyo Niwano: Fundador y líder del movimiento Rissho Kosei Kai. Antes de seguir su vocación religiosa era un humilde lechero.
Nirodha: Según la Tercera Verdad Noble, "final", es decir, momento en que puede llegarse a superar el sufrimiento y alcanzar, a través del Marga, el nirvana.
Padmasambhava: Pionero del budismo en el Tíbet. Después de viajar por todo el Himalaya, fundó el monasterio de Samye en el año 775 d.C.
Patimokkha: Conjunto de reglas de convivencia que se leen diariamente en voz alta en los monasterios theravada.
Prajnaparamita: Texto fundamental del budismo Mahayana, que contiene el famoso Sutra del Corazón.
Sakyapas: Secta del budismo tibetano fundada en el siglo X, que pervive en nuestros días.
Samatha: Técnica budista para meditar y alcanzar la serenidad mental. También se le llama "espera pacífica".
Samsara: Según los budistas, estado de constante cambio y muerte que caracteriza la existencia. El samsara consiste en tres cualidades: el sufrimiento (dhukka), la no permanencia (anitya) y la ausencia de ser y alma eternos que sobreviven a la muerte (anatman).

Sanchi: Junto a Bharhut, lugares de la India central donde se hallan las estupas más famosas.

Shakyamuni: Uno de los nombres de Gautama Buda. Significa literalmente "el sabio del clan Shakya".

Shingon: Escuela esotérica y budista fundada por el monje japonés Kukai, ex miembro de la escuela Tandai, con presupuestos de budismo Mahayana y chino.
Shunyata: Literalmente, "vacío". Es un concepto Mahayana, que es el mejor modo de describir la realidad última.
Soka Gakkai: Nuevo movimiento religioso de inspiración budista. Es el mayor del Japón y sigue las enseñanzas de Nichiren, un monje del siglo XVII, aunque la congregación fue fundada en 1930.

Sutra del Diamante: Texto fundamental del budismo Mahayana. Muy seguido en Japón, aporta el concepto de que la realidad de cada día es una ilusión.

Sutra del Loto: Texto fundamental del budismo Mahayana. Afirma que todos los senderos hacia la iluminación son buenos, lo cual sienta las bases de las teorías más abiertas del Mahayana.

Sutra Pitaka: Literalmente, "cesta de discursos". Se aplica al conjunto de enseñanzas orales del budismo.
Tanha: Literalmente, "sed", que es lo que según la Segunda Verdad Noble lleva al sufrimiento o dhukka.
Tanka: Pintura tibetana sobre tela. Suelen representar símbolos de Buda o fragmentos de sus enseñanzas.
Tendai: Escuela del budismo Mahayana que se basa en las enseñanzas del Sutra del Loto. Nació en China y pasó rápidamente a Japón en el siglo IX.

Thich Nhat Hahn: Monje vietnamita, representante del budismo zen; habló al mundo del sufrimiento de su pueblo y fundó la Compañía Budista por la Paz.

Tierra Pura: Modalidad del budismo Mahayana que se inició en China y se ha desarrollado especialmente en Japón. Su fe se basa en el mantra Namu Amida Butsu, veneración de "Amida Buda", y en la idea de que es posible renacer en un paraíso ("Tierra Pura") presidido por el Iluminado.

Tissa Mogaliputta: Monje mayor que, enviado por el emperador budista Asoka, organizó nueve misiones, la más famosa de las cuales fue la de Sri Lanka.

Triratna: Las Tres Joyas que forman la base de las creencias budistas. La primera de ellas es Buda, la segunda es el dharma y la tercera el sangha. Buda es el médico, el dharma el remedio y el sangha la enfermera que administra el remedio.

Tsunesaburo Makiguchi: Maestro de escuela nipón, fundador de Soka Gakkai. Consideraba que el Sutra del Loto era la personificación suprema y final de la verdad budista.
Ushnisha: Protuberancia en forma de turbante que las esculturas de Buda suelen tener en la frente y que es símbolo de sabiduría.
Vinaya Pitaka: Literalmente, "Cesta de reglas disciplinarias". Es el complemento a los Sutra Pitaka y se estableció en Vesali, cien años después de la muerte de Buda.
Vipassana: Técnica budista para mejorar la percepción de la realidad.
Las tres variantes principales del budismo


Localización geográfica

Budismo Theravada: Sri Lanka, Birmania, Thailandia
Budismo Mahayana: Tíbet, China, Japón, Corea
Budismo zen: Japón, Vietnam


Nombre tradicional


Budismo Theravada: Doctrina de los mayores
Budismo Mahayana: Gran Camino
Budismo zen: Meditación (zen, en japonés)
Ideal de vida
Budismo Theravada: Monástica, estricta y austera
Budismo Mahayana: Monástica o laica, pero de acuerdo con el dharma
Budismo zen: Monástica, creativa (artes) y meditativa

Ideal de santidad

Budismo Theravada: Arhat ("uno que merece la pena")

Budismo Mahayana: Bodhisattva ("el ser iluminado")

Budismo zen: Similar al Mahayana
Leyes internas

Budismo Theravada: Los Diez Preceptos que llevan a la comunión con el sangha y a la iluminación
Budismo Mahayana: Seguir los muchos senderos válidos para la iluminación propia y de los demás
Budismo zen: Meditación, trabajo cotidiano e introspección.























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