viernes, 28 de junio de 2013

El budismo

El budismo


Una religión sin dioses ni castas

Reacción contra la sociedad brahmánica

Del imperio budista al ascenso del Mahayana



Las creencias del budismo

Los Ocho Pasos

Cosmología budista

Buda: libros y retratos



La meta del budismo es el nirvana, palabra que significa la "extinción" de los fuegos de todos los deseos y la absorción del yo en el infinito.
Los budistas no adoran a una persona o a un dios, sino que siguen un sistema de pensamientos, meditación y ejercicios del espíritu basados en las enseñanzas de Sidharta Gautama (Buda, el Iluminado). Su doctrina, transmitida oralmente en vida de Buda por sus seguidores, se recopiló por escrito bastante tiempo después de su muerte.

La doctrina de Buda se resume en las Cuatro Verdades Nobles, que son:

1. Toda la existencia es insatisfactoria.

2. Las insatisfacciones están causadas por el deseo de algo permanente, cuando en el mundo no existe la permanencia.
3. Es posible conseguir el cese de las insatisfacciones, el nirvana.

4. El nirvana puede alcanzarse siguiendo los Ocho Pasos.



Una religión sin dioses ni castas

El budismo es la única gran religión que no teoriza sobre un dios creador ni un culto dirigido a él. La meditación, la sabiduría y la moral son los tres pilares básicos en que se asientan las enseñanzas de Buda, que arrebataron al hinduismo brahmánico muchísimos fieles a partir del siglo VI a.C.
En el siglo VI a.C., cuando Buda empezó a difundir su doctrina, la civilización india estaba dominada por el brahmanismo hindú: los brahmanes eran la casta dominante. La pertenencia a la casta era estrictamente hereditaria y las monarquías se perpetuaban en una sociedad brahmánica cada vez más dominada por grandes y poderosos jerarcas. La decadencia a la que se veían sometidas las clases humildes creó un profundo malestar contra la tradición que cristalizó en nuevos puntos de vista sobre el mundo y en una revolución religiosa cuya cabeza visible fue Gautama Buda.



Reacción contra la sociedad brahmánica


Gautama Buda no pertenecía a la clase religiosa de los brahmanes, sino a la militar de los ksatriyas. Tal vez por ello Buda, que había nacido cerca de Nepal, casi en la frontera del imperio cultural brahmánico hindú, rechazó muchos dogmas de los brahmanes. Del origen militar de Buda pueden proceder también el valor que dio a la autodisciplina y, por contraste, sus tendencias pacifistas, rasgos ambos esenciales en el pensamiento budista.
Buda rechazó el dogma brahmánico que declara la necesidad de los cánticos y los sacrificios rituales, así como la visión teocéntrica del hinduismo. Según Buda, el hombre no puede conocer nada sobre la creación del mundo por Dios y mucho menos las características de esa deidad. En su lugar, propone analizar la naturaleza y la experiencia humana, y concluye que el único principio que rige el universo es el constante cambio (anicca); ante esta realidad, lo único que puede hacer el hombre es adaptarse: aprovechar el cambio para mejorar, dejar atrás todo el sufrimiento posible y alcanzar el equilibrio. Los caminos para conseguirlo son dos: la meditación y unos principios éticos individuales, familiares y sociales. Es evidente que una doctrina tan antidogmática e igualitarista constituía una seria amenaza para el brahmanismo, que sólo se basaba en la estricta división en castas, por lo que fue tachada de herejía.



Del imperio budista al ascenso del Mahayana

Entre los seguidores de Buda había desde siervos y humildes barberos hasta reyes, como Bisimbara de Magadha o su vecino el rey Kushala. Tras la muerte del Iluminado, la comunidad de discípulos fue creciendo, pese a la oposición del hinduismo brahmánico imperante.

Tres siglos más tarde, una de las dinastías hinduistas más rígidas, la de los Mauryas, tuvo un vástago, el rey Asoka, que imprimió un giro inesperado a la situación del budismo. Tras una cruenta guerra en Bengala que ocasionó miles de bajas y de víctimas inocentes, Asoka tuvo noticia de las enseñanzas de Gautama Buda y prohibió cualquier acto de violencia en todo su imperio. Sus medidas, inspiradas en el dharma budista, se reflejaron en muchos pequeños aspectos insólitos en otras civilizaciones: restringió los sacrificios de animales para los banquetes, facilitó la comunicación entre las personas y los pueblos; creó un sistema de ayudas logísticas para los viajeros (pozos, árboles en los senderos); dictó normas de cortesía social y familiar; creó santuarios populares en los que fuera posible venerar a los santos representados por sus reliquias, impulsó la convivencia entre todas las religiones y filosofías... En fin, aplicó en lo político y lo social las enseñanzas de Buda.

La popularización de los conceptos budistas acabó por desvirtuar en algunos aspectos el énfasis personal que el Iluminado había dado a su doctrina. Por tanto, junto con el budismo primigenio se extendieron nuevas interpretaciones, muchas de ellas erróneas o interesadas. A este respecto, es interesante conocer el Kathavathu, un texto de la época a modo de catecismo, con el que el budismo oficial trataba de corregir los errores en que incurrían algunos sectores del budismo.
Tras el reinado de Asoka, cuando la rivalidad entre los monjes budistas y los brahmanes ortodoxos iba en aumento, muchos de estos últimos se integraron en la comunidad budista para no perder sus privilegios, lo cual dio pie a un período de confusión doctrinal que acabó con la unanimidad en la interpretación de las enseñanzas de Buda.
acia el siglo I a.C. se inició una nueva etapa o movimiento del budismo, el llamado Mahayana, o gran "vehículo". Este movimiento ampliaba considerablemente el número de discípulos que podían alcanzar el nirvana. Los seguidores del Mahayana, en su afán por volver a las esencias del budismo primigenio, promovían el Bodhisattva, "ser poseído por la esencia de Buda". Los Bodhisattvas eran futuros budas que retrasaban su llegada al nirvana para ayudar a los discípulos que se rezagaban en el camino de la iluminación.
Las reformas Mahayana, que no obligaban a vestir unas tradicionales túnicas monacales, permitieron que sus creencias se extendieran a lo largo de los siglos por los países fríos, llegando, a través de Asia central, por el sur y este, hasta los actuales países Sri Lanka, Thailandia y Birmania, y por el norte hasta el Himalaya y desde allí, por la ruta de la seda, hasta China, Mongolia, Corea y Japón. En la actualidad, el budismo Mahayana ha penetrado en muchas zonas de Europa, Australia y América.



Las creencias del budismo



Según el budismo, todos los pensamientos tienen consecuencias, tanto para el sujeto pensante como para los demás: es el karma un proceso de causa y efecto que establece el resultado de las acciones en la reencarnación en una vida posterior.
La conducta moral que el budismo propone al hombre se basa en cinco prohibiciones básicas: no matar, no robar, no mentir y abstenerse de conductas sexuales inadecuadas y de sustancias tóxicas.

Como principios rectores de la vida de la persona se establecen dos: la compasión y la amabilidad.
Por su parte, el sendero hacia la liberación espiritual discurre a través de la moralidad (sila), la meditación (samadhi) y la sabiduría (panna), como se recoge en los Ocho Pasos.

Los Ocho Pasos


El camino hacia el nirvana, que es el estado de máximo conocimiento y paz interior, consta de ocho pasos o estadios. Cada paso incluye la palabra samma, que significa "correcto":



1. Conocimiento correcto.



2. Actitud correcta.



3. Discurso correcto.



4. Acción correcta.



5. Una vida correcta.



6. Esfuerzo correcto.



7. Estado mental correcto.



8. Concentración correcta.



Cosmología budista

El budismo comparte la cosmología de las religiones hindúes. El cosmos no es permanente ni creado. En su cima se encuentran los cuatro reinos sin forma de la pureza mental. Por debajo están los reinos de forma pura, donde moran los "dioses". Los dioses están presentes en la vida cotidiana budista, pero no son estáticos -no son propiamente dioses, sino seres sobrenaturales-; no crean, sino que permiten lo eterno; ellos mismos se encuentran sujetos al renacer y a la tarea de buscar la iluminación. En el tercer nivel está el reino del deseo.
El cosmos incluye también los niveles en los que viven los animales y los hombres. Por debajo están los reinos de los fantasmas hambrientos y los infiernos.

A través de los mandalas, el budismo -al igual que el hinduismo- recrea la representación del mundo ideal según Buda. Son importantes las prácticas tántricas de meditación en las que el participante aprende a visualizar los diversos reinos celestiales de Buda donde existen centros de energía física que se distinguen del mundo profano.



Buda: libros y retratos


Buda no quiso tener un retrato e instó a sus seguidores para que desistieran de difundir su imagen. A pesar de todo, la imagen de Buda aparece de diferentes formas y se le representa con diversos símbolos, siendo los más comunes la rueda, sus huellas, la estupa o túmulo sagrado y el árbol de la iluminación.

La variedad de estilos de las imágenes de Buda refleja las diferentes culturas en las que floreció el budismo. Tradicionalmente, los artistas representan doce episodios de la vida de Buda: por una parte, sus antecedentes en el Ciclo Tusita, que comprenden su concepción, nacimiento, educación, matrimonio y entretenimiento; y, por otra parte, su renuncia, su ascetismo, el árbol de la iluminación (Bodhi), la derrota de Mara, la iluminación, el primer sermón y la muerte.
Buda se vio a sí mismo como un físico y un profesor que señala el camino hacia la iluminación. Como consecuencia, sus enseñanzas fueron muy apreciadas y son repetidas en los monasterios.
El budismo no posee una colección de textos que constituya una especie de "biblia", sino distintas colecciones que son utilizadas, sobre todo, en las comunidades monacales (Sangha). Las distintas facciones del budismo, sin embargo, produjeron sus propios cánones o colecciones.

http://www.historia-religiones.com.ar/el-budismo-48

Cultos budistas


El sagrado recuerdo de las enseñanzas

El monacato budista

Los budismos regionales



El sagrado recuerdo de las enseñanzas

Después de la muerte de Buda, sus reliquias se guardaron en bellos relicarios construidos a propósito y se distribuyeron entre sus seguidores. En ocasiones, los relicarios se convirtieron en lugares de peregrinación.

Con las peregrinaciones se multiplicaron a su vez los objetos y los lugares que estaban relacionados con la vida de Buda o con algún prodigio realizado por él. Se convirtió en un deber visitar estos lugares y honrar la memoria de Buda meditando sobre sus enseñanzas y presentando ofrendas de flores, perfumes, lámparas de aceite y pequeñas banderitas. De esta manera la figura de Buda fue elevada a la categoría divina.

El monacato budista


La Shanga, o comunidad de monjes budistas, se convirtió en la columna vertebral de la sociedad budista desde que el propio Buda decidió preservar y difundir sus enseñanzas.

En los monasterios, la vida de los monjes transcurre entre la realización de los ritos prescritos y la meditación para la autoeducación. Es una vida dura, regida por una severa disciplina conforme a las más de 250 reglas recogidas en el Vinaya, el libro-guía de los monjes. Deben renunciar a todo bien personal y vivir en la pobreza y la austeridad.
Los monjes pueden poseer ocho objetos personales: tres mantos, una campanilla, un cuenco para las limosnas, una navaja, un alfiler y un tamiz para el agua. En la actualidad también pueden tener un paraguas y algunos libros, pero no dinero.
Las disputas constituyen la falta más grave en el seno de la comunidad. Por otro lado, existen instrucciones precisas sobre la vida diaria de los monjes, de modo que la vida del monasterio gira alrededor de la meditación, el estudio de las escrituras y la participación en las ceremonias.

Tradicionalmente, los monjes salen del monasterio para captar almas y, al regreso, ofrecer una guía espiritual. Los laicos pueden invitarlos a sus casas para compartir la comida. La budista es una sociedad en la que existe una fuerte interdependencia entre monjes y laicos, por lo que la convivencia es muy estrecha. En muchos casos, el monasterio es la escuela del pueblo.

Sin embargo, el pueblo controla o supervisa la vida y el comportamiento de los monjes; mientras un monje actúe como debe, es aceptado de buen grado, pero si infringe las normas, pierde sus prerrogativas y es expulsado de la población.

Los budismos regionales



El budismo chino floreció tras la dinastía Han (siglo III de nuestra era), una vez superados los numerosos obstáculos que dificultaron su penetración, ya que se trataba de una religión extranjera que proclamaba la reencarnación y además apenas se fijaba en la familia, centrando su atención en los monjes.

El budismo japonés penetró desde China a través de Corea hacia el año 500 de nuestra era. Su escuela más popular, Jodo Shu, se basa en los textos del Mahayana. Cuenta que Buda, llamado aquí Amida, vivía en un mundo distante, la Tierra Pura. Más tarde floreció en el oeste la escuela zen. El budismo zen hace hincapié en la experiencia personal de la iluminación, basada en una vida sencilla en estrecha relación con la naturaleza, y en unos métodos de meditación que evitan el pensamiento y los rituales complicados. Existen dos grupos principales de zen: el Rinzai, que busca la iluminación espontánea, y el Soto, que enseña una forma de meditación en la que la iluminación es un proceso gradual.

El budismo tibetano combina el culto al espíritu con un tipo de budismo denominado Vajrayana ("vehículo del rayo"). El Vajrayana se basa en textos antiguos, llamados tantras, y recoge prácticas rituales tales como la meditación y el canto de mantras. Su tradición monástica pone el énfasis en la importancia de los maestros (lamas) que viven para instruir a los novicios en los caminos del pensamiento budista. El líder de esta escuela es el Dalai Lama, reencarnación del Bodhisattva Avalokiteshavara. Cuando el Dalai Lama muere, otro lama busca a un niño que recuerde la reencarnación del "Compasivo", para que con el tiempo se convierta en el próximo Dalai Lama.

El budismo en el siglo XX


Algo más que una moda de consumo

La seducción del Tíbet

Derivaciones del budismo en el Japón contemporáneo

Para entender el budismo

Las tres variantes principales del budismo

Localización geográfica

Nombre tradicional

Ideal de vida

Ideal de santidad

Leyes internas



Algo más que una moda de consumo

El carácter poco dogmático y la visión abierta del budismo, así como la fácil adaptación de algunos de sus aspectos a las diversas mentalidades y modos de vida, han facilitado la aproximación en el siglo XX de muchos occidentales (y orientales) a sus diversas formas, incluyendo los nuevos movimientos religiosos.
Actores y actrices de Hollywood, cantantes famosos, altos ejecutivos... las personas más dispares afirman que practican el budismo y sus fans contemplan este hecho como un signo de humildad y lucidez espiritual por su parte. En muchos casos, sólo se practica una serie de detalles anecdóticos de esta religión que suelen interesar al occidental fascinado por lo oriental.
Digamos que lo que siente mucha gente es una cierta fascinación por el mito del Lama tibetano, pero sin renunciar a los modos de vida occidentales ni a las propias ambiciones, con lo cual estas supuestas prácticas budistas suelen quedarse en la superficie.

La seducción del Tíbet
Ya a finales del siglo XIX, una Sociedad Teosófica fundada por Madame Blavatsky pretendió combinar la sabiduría de los tiempos y religiones pasados, y buscó en el hinduismo y el budismo sus principales referentes. Precisamente la versión tibetana de este segundo movimiento fue la que más le interesó, hasta el punto de afirmar que los Mahatmas Ocultos, hermandad secreta que había de dar una revelación al mundo entero, residía en el Tíbet.
Años más tarde, el budismo tibetano se hizo famoso por el testimonio de viajeros, por la concesión del premio Nobel de la Paz al Dalai Lama y, sobre todo, por la visión idealizada que ofrecieron la literatura y el cine (Pequeño Buda, Siete días en el Tíbet...).
Uno de los nuevos movimientos religiosos que gozan de mayor aceptación en Occidente (y con numerosos seguidores también en la India) es el FWBO (siglas en inglés de Amigos de la Orden Budista Occidental). Su fundador fue Denis P.E. Lingwood, quien fue ordenado monje theravada y más tarde budista en la década de 1950, y cambió su nombre británico por el de Maha Sthavira Sangharakshita. Su organización no propone ninguna forma de budismo dogmático en lo que respecta al modo de vida, la jerarquía o la ceremonia. Este eclecticismo ha atraído a numerosos simpatizantes, ya que los miembros de FWBO, por su falta de proselitismo, son relativamente pocos. Los simpatizantes llamados "amigos" han ido creciendo a ritmo constante y acuden a los cursos que imparte el FWBO, tanto sobre meditación y budismo como sobre temas más pragmáticos, como la ética empresarial, desde presupuestos budistas.



Derivaciones del budismo en el Japón contemporáneo
Tres son los nuevos movimientos religiosos de origen budista que han proliferado en el país nipón durante el siglo XX.
El primero, surgido en 1925, fue el Reiyukai o Asociación de Amigos del Espíritu. Sus impulsores, Kakutaro Kubo y Kimi Kotani, se basaron en las enseñanzas del clásico Sutra del Loto. El concepto que mejor sintetiza su doctrina es el culto a los antepasados, similar al de algunos pueblos africanos y amerindios. El mal y el sufrimiento son un castigo para los hombres que han olvidado el respeto a sus antepasados y sólo recuperándolo se adquieren la curación espiritual y el equilibrio. Otro concepto curioso es que los pergaminos escritos por los dos fundadores de Reiyukai tienen un valor espiritual y quienes los leen pueden iluminarse y entrar en contacto con Buda y con los Bodhisattvas, seres benéficos que retrasan su entrada en el nirvana con el fin de ayudar a la humanidad. El principal lugar de culto de Reiyukai es el templo de Shaka, en Tokio, y cuenta con más de dos millones de fieles.

Trece años después de la fundación de Reiyukai, un matrimonio integrante del movimiento, formado por un lechero, Nikkyo Niwano, y su esposa, Myoko Naganuma, decidió escindirse de la congregación para fundar Rissho Kosei Kai, también llamado Sociedad para Establecer la Rectitud y las Relaciones Amistosas. Este movimiento también basa parte de sus enseñanzas en el Sutra del Loto, pero hace hincapié en el concepto de la religión como base para el crecimiento, la paz y la prosperidad. Su estructura responde al arquetipo sectario y cuenta con unos cinco millones de adeptos.
El tercero de estos movimientos es también el más multitudinario. Se llama Sokka Gakai (Sociedad de Creación del Valor) y fue creado en 1930 por Tsunesaburo Makiguchi, un maestro de Hokkaido (norte del Japón), a partir de las enseñanzas de un monje del siglo XVII experto en el Sutra del Loto. Su mensaje es multidisciplinar y mezcla religión con otros conceptos como las artes, la educación, la búsqueda de la paz a través del crecimiento interior y el respeto al medio ambiente. Tal vez por eso ha derivado en una organización laica que, además de extenderse por más de cien países, ha fundado un partido político propio, Komeito ("Gobierno Limpio"), que se ha convertido en la tercera fuerza política de Japón. Su culto se basa en dos principios fundamentales: la veneración de un mandala que el monje Nichiren inscribió en un pergamino secreto cerca del monte Fuji, y el cántico de invocación, dos veces al día, frente a un altar.


Para entender el budismo
Amida: Nombre de Buda en Japón.
Angulimala: Legendario asesino convertido por Buda. Ha dado su nombre a una organización budista que visita cárceles.

Anicca: Según Gautama Buda, concepto referido al cambio constante que rige y caracteriza el universo.

Arhat: "El santo". Según el budismo Theravada, persona (una minoría) que puede alcanzar la iluminación. Este elitismo fue criticado por los seguidores del Mahayana.

Arthur Schopenhauer: Filósofo alemán del siglo XIX, precursor del existencialismo y defensor del budismo entre los diversos credos. Lo consideraba la mejor de las religiones.
Asoka o Ashoka: Emperador indio de la dinastía Maurya que gobernó bajo principios budistas en el siglo III a.C. Durante siglos, el hinduismo no recogió su reinado en los libros de historia.
Avalokiteshvara: Legendaria reencarnación de un bodhisattva que fundó la secta Gelupka y que, a su vez, se ha reencarnado catorce veces en otros tantos Dalai Lama.
Bhikkus: Nombre que se da generalmente a los monjes budistas, que forman cada Sangha o comunidad. Su versión femenina (monjas) es Bhikksuni.

Bhodi: Árbol sagrado bajo el cual Buda meditó, fue tentado por Mara y alcanzó la iluminación. Estaba situado en territorio del rey Bisimbara, que sería uno de sus discípulos.
Bisimbara: Monarca indio del reino Maghara, con capital en Rajagriha. Fue uno de los primeros seguidores de Buda, a quien proporcionó un lugar donde enseñar, llamado Bodh-gaya.
Buda: Con minúscula (buda) no se refiere al personaje histórico, sino a todo aquel que por su estado de iluminación sea capaz de llegar al nirvana. Cualquier persona puede llegar a buda si sigue el camino correcto.
Buddharuppa: Imagen escultórica de Buda. No se utilizaban en el budismo arcaico, pero se fueron introduciendo poco a poco. Cada cultura budista (china, tibetana, srilanquesa, japonesa) tiene su propia estética.
Cuatro signos: Un viejo, un enfermo, un cadáver y un santo vagabundo. La visión de estos cuatro signos impulsó a Buda a buscar un significado a la vida.
Chan: Versión (anterior) china del budismo zen japonés.
Daietsu Suzuki: Escritor japonés que practicaba el budismo zen y cuyas enseñanzas fueron muy populares entre los grupos contraculturales norteamericanos, liderados por Gary Snyder y Jack Kerouac, a partir de la década de 1950.
Dharma: Concepto budista similar al del hinduismo. Es difícil de traducir y, aunque corresponde al vocablo "forma", se refiere esencialmente a un código de conducta ético-social.
Dharma chakra: Rueda de la ley. Símbolo corriente en el arte budista.
Dhukka: Literalmente, "sufrimiento". Forma parte del Triratna o "tres joyas" del pensamiento budista. La primera de las Cuatro Verdades Nobles es que la vida es dhukka.
Diez preceptos: Los diez votos que deben pronunciar los monjes budistas de la tradición Theravada. Se trata de diez pecados que se deben evitar: dañar a un ser humano, tomar lo que no es dado, usar mal los sentidos, hablar mal, consumir drogas, comer después del almuerzo, practicar bailes indecorosos, usar guirbakdas, perfumes y adornos personales, usar asientos lujosos y aceptar oro y plata.
Estupa: Túmulo sagrado de la religión budista. Se alzaban en honor de los grandes reyes o maestros religiosos y se convertían en centros de peregrinación y veneración.
Gelupkas: Literalmente, "partidarios de la virtud". Congregación principal del budismo tibetano a la que pertenece el Dalai Lama.
Gran renuncia: Momento en que Buda, a los 29 años e impulsado por los Cuatro Signos, deja su familia para vivir una vida sin hogar.
Haiku: Forma poética del budismo zen. Junto al Ikebana (construcción de jardines), la caligrafía y la ceremonia del té, constituye la base de los sencillos ritos que caracterizan el zen.
Jataka: Historias de Nacimiento, género literario budista que describe las vidas previas del Iluminado.
Kakutaro Kubo: Fundador, junto a Kimi Kotani, del movimiento budista Reiyukai.
Kargyupa: Tradición del budismo tibetano, iniciada en el siglo XI por Marpa, que se basa en la transmisión oral de la doctrina secreta y la meditación.
Karma: Ley moral de causa y efecto que revierte en la vida de cada hombre en las diversas reencarnaciones. El sufrimiento de una vida puede ser efecto del mal karma de una vida anterior y las buenas acciones pueden revertir en una vida más feliz en la reencarnación posterior.
Kathavathu: Compilación de textos hecha en tiempos del emperador Asoka. Su objetivo era corregir los errores doctrinales en que habían incurrido algunos sectores del budismo.
Ksatriyas: En la India brahmánica, casta de los guerreros. A ella pertenecía Sidharta Gautama antes de convertirse en Buda. También incluye a dirigentes y administradores.
Kumarajiva: Misionero de Asia Central que en el siglo IV d.C. ayudó con sus traducciones a difundir el budismo en China.
Kushinagara: Lugar del norte de la India donde murió, tendido de lado y en paz, Gautama Buda, a los ochenta años de edad. Su muerte es llamada paranirvana (entrada en el nirvana final).
Lama: En el budismo tibetano, "maestro".
Lhasa: Ciudad sagrada del budismo tibetano, donde está enclavado el palacio de Potala, gran centro espiritual de los gelupkas y lugar de peregrinación.
Mantras y mandalas: Ayudas espirituales que utilizan los budistas tibetanos para alcanzar la iluminación. Los mantras son frases sagradas y los mandalas, diagramas. Muchos han llamado al budismo tibetano Mantrayama o camino del Mantra.
Mara: Personaje maligno, personificación del cambio, la muerte y el mal, que tentó a Buda, pero no consiguió evitar su iluminación.
Marga: Según la Cuarta Verdad Noble, camino para llegar al nirvana. Lo configura la Noble Senda Óctuple, que a su vez está basada en tres consideraciones: conducta ética (sila), disciplina mental (samadhi) y sabiduría (prajna).
Metta: Literalmente, "amistad", es para los budistas uno de los cuatro estados elevados de la conciencia, junto con la compasión, la alegría y la ecuanimidad. A la metta se puede llegar bajo un estado de meditación profundo y buscando la armonía con las personas que nos rodean.
Nichiren: Congregación que practica una mezcla de budismo Mahayana y nacionalismo nipón.
Nikkyo Niwano: Fundador y líder del movimiento Rissho Kosei Kai. Antes de seguir su vocación religiosa era un humilde lechero.
Nirodha: Según la Tercera Verdad Noble, "final", es decir, momento en que puede llegarse a superar el sufrimiento y alcanzar, a través del Marga, el nirvana.
Padmasambhava: Pionero del budismo en el Tíbet. Después de viajar por todo el Himalaya, fundó el monasterio de Samye en el año 775 d.C.
Patimokkha: Conjunto de reglas de convivencia que se leen diariamente en voz alta en los monasterios theravada.
Prajnaparamita: Texto fundamental del budismo Mahayana, que contiene el famoso Sutra del Corazón.
Sakyapas: Secta del budismo tibetano fundada en el siglo X, que pervive en nuestros días.
Samatha: Técnica budista para meditar y alcanzar la serenidad mental. También se le llama "espera pacífica".
Samsara: Según los budistas, estado de constante cambio y muerte que caracteriza la existencia. El samsara consiste en tres cualidades: el sufrimiento (dhukka), la no permanencia (anitya) y la ausencia de ser y alma eternos que sobreviven a la muerte (anatman).

Sanchi: Junto a Bharhut, lugares de la India central donde se hallan las estupas más famosas.

Shakyamuni: Uno de los nombres de Gautama Buda. Significa literalmente "el sabio del clan Shakya".

Shingon: Escuela esotérica y budista fundada por el monje japonés Kukai, ex miembro de la escuela Tandai, con presupuestos de budismo Mahayana y chino.
Shunyata: Literalmente, "vacío". Es un concepto Mahayana, que es el mejor modo de describir la realidad última.
Soka Gakkai: Nuevo movimiento religioso de inspiración budista. Es el mayor del Japón y sigue las enseñanzas de Nichiren, un monje del siglo XVII, aunque la congregación fue fundada en 1930.

Sutra del Diamante: Texto fundamental del budismo Mahayana. Muy seguido en Japón, aporta el concepto de que la realidad de cada día es una ilusión.

Sutra del Loto: Texto fundamental del budismo Mahayana. Afirma que todos los senderos hacia la iluminación son buenos, lo cual sienta las bases de las teorías más abiertas del Mahayana.

Sutra Pitaka: Literalmente, "cesta de discursos". Se aplica al conjunto de enseñanzas orales del budismo.
Tanha: Literalmente, "sed", que es lo que según la Segunda Verdad Noble lleva al sufrimiento o dhukka.
Tanka: Pintura tibetana sobre tela. Suelen representar símbolos de Buda o fragmentos de sus enseñanzas.
Tendai: Escuela del budismo Mahayana que se basa en las enseñanzas del Sutra del Loto. Nació en China y pasó rápidamente a Japón en el siglo IX.

Thich Nhat Hahn: Monje vietnamita, representante del budismo zen; habló al mundo del sufrimiento de su pueblo y fundó la Compañía Budista por la Paz.

Tierra Pura: Modalidad del budismo Mahayana que se inició en China y se ha desarrollado especialmente en Japón. Su fe se basa en el mantra Namu Amida Butsu, veneración de "Amida Buda", y en la idea de que es posible renacer en un paraíso ("Tierra Pura") presidido por el Iluminado.

Tissa Mogaliputta: Monje mayor que, enviado por el emperador budista Asoka, organizó nueve misiones, la más famosa de las cuales fue la de Sri Lanka.

Triratna: Las Tres Joyas que forman la base de las creencias budistas. La primera de ellas es Buda, la segunda es el dharma y la tercera el sangha. Buda es el médico, el dharma el remedio y el sangha la enfermera que administra el remedio.

Tsunesaburo Makiguchi: Maestro de escuela nipón, fundador de Soka Gakkai. Consideraba que el Sutra del Loto era la personificación suprema y final de la verdad budista.
Ushnisha: Protuberancia en forma de turbante que las esculturas de Buda suelen tener en la frente y que es símbolo de sabiduría.
Vinaya Pitaka: Literalmente, "Cesta de reglas disciplinarias". Es el complemento a los Sutra Pitaka y se estableció en Vesali, cien años después de la muerte de Buda.
Vipassana: Técnica budista para mejorar la percepción de la realidad.
Las tres variantes principales del budismo


Localización geográfica

Budismo Theravada: Sri Lanka, Birmania, Thailandia
Budismo Mahayana: Tíbet, China, Japón, Corea
Budismo zen: Japón, Vietnam


Nombre tradicional


Budismo Theravada: Doctrina de los mayores
Budismo Mahayana: Gran Camino
Budismo zen: Meditación (zen, en japonés)
Ideal de vida
Budismo Theravada: Monástica, estricta y austera
Budismo Mahayana: Monástica o laica, pero de acuerdo con el dharma
Budismo zen: Monástica, creativa (artes) y meditativa

Ideal de santidad

Budismo Theravada: Arhat ("uno que merece la pena")

Budismo Mahayana: Bodhisattva ("el ser iluminado")

Budismo zen: Similar al Mahayana
Leyes internas

Budismo Theravada: Los Diez Preceptos que llevan a la comunión con el sangha y a la iluminación
Budismo Mahayana: Seguir los muchos senderos válidos para la iluminación propia y de los demás
Budismo zen: Meditación, trabajo cotidiano e introspección.























El hinduismo

El hinduismo


Una mística milenaria

El "Rig-Veda" y los "Upanishad": primeros textos indoeuropeos

El período épico de la cultura hindú (300 a.C.-300 d.C.)

Las creencias hindúes

Los cuatro objetivos de la vida

Cosmología hindú

La religión védica


La religión hindú pretende que los creyentes se liberen de las ataduras terrenales a fin de que les sea posible apreciar los valores supremos: la Bondad, la Verdad y lo Eterno.

La palabra "hindú", que hace referencia al río Indo, es un término de origen moderno que sólo empezó a utilizarse hacia 1800 como referencia a una tradición religiosa desarrollada durante varios miles de años y entrelazada con la historia y el sistema social de la India.

La religión hindú no remonta sus orígenes a un determinado fundador, no tiene profetas ni un sistema de doctrinas establecido canónicamente, ni siquiera una estructura institucional determinada, sino que, abarcando creencias y prácticas religiosas diversas, se limita a poner el énfasis en el recto modo de vivir de la persona.

Las diversas tradiciones de la religión hindú están unidas por rasgos comunes, basados en la creencia fundamental en la reencarnación (o nueva identidad) marcada por las acciones, buenas o malas, de una vida anterior.


Una mística milenaria

El hinduismo, una de las grandes religiones de la historia de la humanidad y una de las que han pervivido, procede de una tradición antiquísima, milenaria. Su misticismo constituye todavía hoy una llamada al espíritu.


En un momento difícil de precisar, pero con toda seguridad anterior a 1200 a.C., unas tribus indoeuropeas se asentaron en el Punjab. Su modo de vida era nómada, pero conocían la escritura y nos legaron un documento religioso arcaico: el Rig-Veda, una colección de himnos que probablemente se cantaban en los antiguos rituales.

Muchos de los himnos del Rig-Veda están dirigidos al dios del fuego, Agni, fuego que se refiere tanto al físico como al sagrado -el del hogar-, e incluso al fuego de la combustión digestiva, lo cual anticipa la idea común a varias religiones de un dios personal en el interior de cada ser humano.

En los rituales védicos también era importante Soma, divinización de la bebida sagrada que probablemente se destilaba a partir de setas alucinógenas. Completa la trilogía de dioses védicos principales Indra, dios fálico de la lluvia y la fertilidad, campeón y rey de los dioses. En el hinduismo posterior, estos tres dioses cederán el protagonismo a Visnú y Siva.



El "Rig-Veda" y los "Upanishad": primeros textos indoeuropeos

El contenido del Rig-Veda es esencialmente litúrgico, aunque también presenta referencias al destino del ser humano y a aspectos cosmogónicos y mitológicos. En el siglo X, estos dos últimos temas se concentraron en las Brahmanas, texto en el que cada paso de los ritos védicos está justificado con algún argumento mitológico que narra las aventuras de los dioses y los demonios de la mitología hindú.


El elemento místico reaparece entre el 800 y el 600 a.C. en los Upanishad que, surgiendo de la tradición védica, se centran en conceptos filosóficos: la unidad del alma y la divinidad, la transmigración y la estructura del cosmos explicado como las partes de un animal desmembrado durante una ceremonia.

Dos aspectos importantes en el contenido de los Upanishad y, por tanto, de las prácticas religiosas de aquella época fueron el yoga y el ayuno. Ambas técnicas eran probablemente un intento de alcanzar el éxtasis por métodos distintos de los que usaba la religión védica arcaica. Como sabemos, el éxtasis védico se lograba ingiriendo el soma o bebida sagrada; el yoga, el control de la respiración y el ayuno eran técnicas equivalentes.
El período védico finalizó aproximadamente en el 600 a.C.
El período épico de la cultura hindú (300 a.C.-300 d.C.)


En la religión hindú existen tradiciones grandes y pequeñas aportadas tanto por la población indoaria como por los pueblos del sustrato precedente. Así mismo, se ha de distinguir entre la labor religiosa de los sacerdotes védicos e hindúes y la influencia del folclore de la zona. La primera, como hemos visto en la cultura védica, proporciona los textos más claramente místicos y la segunda, una visión más popular del mito, que será recogida en las dos grandes epopeyas de la India: el Ramayana y el Mahabharata.

El Ramayana fue redactado y completado en una época en la que la cultura hindú sufrió grandes cambios: su carácter palaciego puede provenir de la época en que se produjo el crecimiento de las grandes y complejas urbes indias. Su autor fue Valmiki y lo escribió en sánscrito, pero la epopeya que narra (el secuestro de la princesa Sita por el demonio Ravana y su posterior rescate por el rey Rama y el mono Hanuman) ha visto muchas traducciones posteriores, desde la tamil hasta la hindi, y otras muchas en las lenguas del Sudeste Asiático. Su contenido religioso es evidente, pues Rama pasa de ser un hombre a convertirse en encarnación del dios Visnú. El mono Hanuman no deja de ser una especie de dios menor, muy popular entre las clases humildes de la India.


El Mahabharata es un texto mucho más largo y variado y difícil de fechar. Se fue completando en varias reelaboraciones entre el 200 a.C y el 200 d.C. Además de la historia de la rivalidad entre las familias Kaurava y Pandava, incluye muchos temas: míticos, cuentos populares, discursos filosóficos, discursos de pensamiento social y versos de albanza a los dioses Visnú y Siva. Todo ello perfectamente integrado en la trama.
Más adelante hablaremos extensamente de ellos. Ahora, nombremos otros frutos de este texto, el más rico de la cultura hindú antigua, entre ellos: pasajes claramente filosóficos, como el célebre Bhagavad Gita o los Vedanta; tratados de pensamiento social, como los Dharmash Astras, cuyo contenido es esencialmente de ética social; y por último, himnos de alabanza, los bhakti, de origen tamil, que consisten básicamente en la cita de los mil nombres y epítetos de Dios. En ellos es claramente perceptible la influencia popular en la intelectualidad remota de lengua sánscrita.
Otro libro esencial para entender la cultura hindú son los Puranas, un conjunto de mitos y cuentos populares escritos en sánscrito que incluyen a los dioses de la tradición védica y la posterior, y en los que se reivindican los rasgos de lo femenino en la cultura hindú.
Todos estos libros constituyen el paradigma y la culminación del hinduismo: una síntesis entre la tradición sánscrita de los sacerdotes arios y las costumbres populares indias con su mundo de brahmanes, tigres, mitos e historias maravillosas.



Las creencias hindúes


Samsara: Proceso de nacimiento y renacimiento que se repite vida tras vida en las sucesivas reencarnaciones. Supone un ciclo de vida ininterrumpido: nacimiento-muerte-renacimiento.
Brahma: El objetivo principal de las reencarnaciones es conseguir la purificación a lo largo de las sucesivas vidas. La purificación permite al hombre liberarse del ciclo y formar parte de la realidad última eterna: el Brahma, que a su vez es el origen de toda la creación.

Karma: Cuando muere una persona, su alma renace en otro cuerpo, sea éste humano o animal. La forma y condición particular, placentera o no, de renacimiento es el resultado del karma, ley por la cual las consecuencias de las acciones dentro de una vida se tienen en cuenta para la siguiente, e influyen en el carácter de quien ha sido reencarnado.

Moksha: El proceso de reencarnación finaliza cuando el hindú alcanza la meta espiritual última, el moksha, que es la liberación definitiva del ciclo samsara, la liberación de todas las ataduras terrenales y el retorno al descanso eterno de la divinidad.



Los cuatro objetivos de la vida


El hinduismo tradicional afirma que deben alcanzarse cuatro objetivos en la vida:

1. Dharma: el cumplimiento de los deberes impuestos a cada uno en función de su situación en la vida; se consigue a través de la amabilidad, la verdad, la ayuda a los vecinos, el amor a la humanidad y el sacrificio por el pueblo.
2. artha: la consecución de la prosperidad material y la búsqueda de la legitimación del éxito.
3. kama: el disfrute del placer legítimo.

4. moksha: liberación definitiva de las ataduras de este mundo.


Cosmología hindú
En el hinduismo, el culto a las imágenes es un elemento esencial tanto en el hogar como en los templos. El templo es erigido como el hogar de la imagen del dios y "guarda" su presencia. De acuerdo con la estructura del universo, la imagen se sitúa en el punto más alto, en el eje del mundo. El poder sagrado del universo es plasmado de distintas formas mediante diagramas cósmicos, llamados yantras o mandalas, y también es recopilado en los cantos sagrados -cuyo sonido evoca la energía y el orden- llamados mantras.
La cosmología hindú contempla el universo como un círculo (mandala) dividido en zonas. Se trata de una ordenación concéntrica con un cuadrado, divido a su vez en cuadrados más pequeños alrededor de la divinidad suprema. El mandala une el mundo de los dioses con el templo, que se basa en la misma estructura geométrica.
Los diagramas, llamados yantras, están a su vez basados en el mandala y se refieren a las diversas deidades y prácticas religiosas.
El yantra más complejo en imágenes, color y diseño es conocido como Shri Yantra, y expresa los poderes e influencias de Shakti, la Diosa Madre.

La religión védica
En el período védico, hacia el año 1500 antes de nuestra era, el valle del Indo fue invadido por tribus arias procedentes de Asia central. La invasión, con el tiempo, produjo la fusión de elementos culturales foráneos con los autóctonos.


Seiscientos años más tarde, la tradición oral, compuesta ya por todos aquellos elementos, dio paso a la tradición escrita, y las creencias religiosas se recogieron en textos sagrados que hoy conocemos como los Cuatro Vedas.

La religión védica está basada en sacrificios rituales de animales a distintos dioses, y en particular a Indra y Agni, que tienen mucho en común con los antiguos dioses griegos, que también representan elementos de la naturaleza.

Los sacrificios son realizados por los brahmanes, funcionarios del culto especialmente entrenados para este menester. Los cantos sagrados que acompañan a los sacrificios fijan las bases de los mantras, como un camino que comunica el cielo con la Tierra.


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La trinidad hindú


Una constelación de símbolos

Brahma, el creador

Visnú, el preservador

Siva, el destructor

Diosas, dioses y castas

El sistema de castas

Una constelación de símbolos
La idea de Dios está contenida en la palabra "brahman", que significa el origen y la causa de toda existencia. Dios se muestra de distintas formas y es adorado representado en diferentes dioses.
Por encima de todas las deidades se encuentran tres dioses masculinos, que constituyen el máximo exponente del ciclo continuo de la vida formado por la creación, la preservación y la destrucción.


Brahma, el creador


Es el señor de toda la creación. Está por encima de la adoración humana y tiene dedicados muy pocos templos. Se le representa con cuatro caras orientadas hacia las cuatro direcciones del espacio, porque es el creador del universo. Originariamente tenía cinco rostros, pero Siva destruyó el quinto porque Brahma le ofendió. En sus ocho manos sujeta los Cuatro Vedas, que representan el conocimiento; un collar con forma de rosario, que significa el tiempo; un recipiente con agua, que simboliza la fertilidad, y un instrumento para los sacrificios, ya que el mundo fue creado mediante el sacrificio.
Brahma aparece sentado sobre una flor de loto que simboliza la creación y un cisne o un ganso, que son su vehículo y representan la sabiduría.
Visnú, el preservador
Es el dios encargado de preservar la vida y a todos los seres vivos. Es el responsable del destino de los hombres. Se le representa bajo diez encarnaciones distintas -llamadas avatara-, de las cuales las dos más representativas son las de Krishna y Rama, y se le asocia con el amor altruista (lo cual induce a pensar que su culto podría derivar de otro destinado a un antiguo héroe erótico).

Con una mano sujeta un disco solar o una maza dorada, que representa los elementos de la fuerza de la naturaleza, de los que se derivan los poderes físicos y mentales. En la otra mano sostiene un caracol marino, que simboliza el sonido "om", que es el que emerge de la creación.

Su ojo izquierdo es oscuro y simboliza la noche, mientras que el derecho es claro y representa al día. El Sol emerge de su boca, su vestido está compuesto de llamas, en su cinturón aparece el arco iris y las nubes son el cabello de su cabeza.

En su representación avatar como Krishna es de color azul, el color del infinito.
Visnú se apoya sobre mil cabezas de serpiente, y su esposa, Lakshmi, es la diosa de la fortuna y aparece en cada una de sus diez encarnacaciones bajo una forma simbólica.



Siva, el destructor
Siva, el dios de la destrucción, también es conocido como dios del tiempo. En él convergen -y en él se resuelven- todos los extremos. Se le considera responsable tanto de la destrucción como de la creación, así como de la no creación: el comienzo es el fin y el fin es un nuevo comienzo. Aparece representado danzando dentro de un círculo de fuego que significa el eterno movimiento del universo, y reconciliando las fuerzas opuestas de la oscuridad y la luz. La danza representa la destrucción de Maya, el mundo ideal.


Siva se representa despeinado, como símbolo de desprecio a la sociedad: sus cabellos representan los siete ríos sagrados de la India; por ello es el protector de las aguas del río Ganges que, para los hindúes, significan la vida eterna. En el rostro de Siva se observan otros símbolos, como un tercer ojo que significa el grado más alto de percepción, porque con él puede descubrir y destruir con fuego a los enemigos. Este tercer ojo apareció cuando su esposa, Parvati, le cubrió los otros dos durante un juego. Sobre el tercer ojo se encuentra la representación de la Luna creciente, que a su vez es el símbolo del toro Nandi, que representa la fertilidad.
El cuerpo de Siva aparece rodeado por tres serpientes que actúan como armas defensivas ante cualquier enemigo. De las manos del dios, una simboliza la destrucción y el renacimiento porque guarda la llama de la destrucción; a través de la otra, el redoble del tambor ("om") supone la nueva creación; el gesto intrépido de mostrar la palma de la mano ofrece al fiel protección y favor, así como refugio seguro. El pie izquierdo levantado indica liberación, mientras que bajo el pie derecho aparece un demonio asesino sobre el que está danzando el dios.

El culto a Siva es uno de los más populares entre los hindúes. En su honor se realizan prácticas y penitencias ascéticas, entre las que destacan el yoga y la renuncia.
Siva tiene tres esposas: Durga, Kali y Parvati. Cada una expresa aspectos del carácter y facetas de la naturaleza del dios, así como su propia feminidad.
Diosas, dioses y castas

Aunque una de las características de la cultura védico-hindú es una cierta misoginia, de hecho ésta se contraponía a la tendencia natural de las tradiciones tribales de la región antes de las invasiones arias. Ni el Rig-Veda ni los Brahmanas ni los Upanishad tuvieron muy en cuenta a la mujer en su panteón divino. Hubo que esperar a que aparecieran los Puranas (textos sagrados con relatos sobre la vida de los dioses) para que se reivindicara lo femenino.

Mahadevi, la Gran Diosa Madre, se presenta como la consorte de las principales deidades masculinas hindúes, aunque también engloba a miles de diosas locales, las llamas devi.

Mahadevi, en sus distintas representaciones, puede ser benigna y fructífera, como Lakshmi o Parvati, o poderosa y destructora, como Kali o Durga.

En toda la India hay muchos templos destinados a diosas. Algunos tienen orígenes tribales y están basados en la idea primitiva de que la tierra, o una Diosa Madre asociada a la fertilidad y a la agricultura, puede necesitar ofrendas de sacrificios sangrientos para calmarse.

El culto de las diosas como energía femenina (Shakti) reviste una gran importancia en los antiguos textos conocidos como Tantras. En algunas tradiciones tántricas, la energía femenina es contemplada como un poder abstracto y creativo del dios Siva; sin embargo, en otras tradiciones está personificada en diversas formas, pacíficas o agresivas. Shakti, esposa de Siva, representa, frente a la conciencia pasiva de él, la energía o el poder del dios, aquél mediante el cual realiza los cinco actos de la creación, mantenimiento y destrucción del universo, concediendo la gracia a los devotos y, a la vez, ocultándose de ellos.

La posesión espiritual chamanística es un componente del ritual de la Diosa Madre, sobre todo en las tribus y ciudades indias. El chamán entra en trance para asumir la personalidad de la diosa.

Por último, no debe olvidarse la tradición del sati en el hinduismo ortodoxo. El sati es una forma de suicidio que se realiza cuando la viuda (que por serlo ha quedado al instante marginada de la sociedad) asciende a la pira funeraria del marido. Este acto de autoinmolación se considera como un sacrificio de purificación válido tanto para el marido difunto como para la propia esposa.

El sistema de castas

Durante la primera etapa de su desarrollo, la sociedad hindú fue dividida en cuatro clases o castas, llamadas varna. Cada una de ellas corresponde a un estilo de vida.
Brahmanes: son los sacerdotes y representan la cúspide de la escala social.

Kshatriyas: son los guerreros.
Vaishyas: son los comerciantes y granjeros.
Shudra: son los siervos y los trabajadores.

En la actualidad, los gobiernos intentan mejorar la situación de un grupo todavía inferior, los dalit, también conocidos como "intocables", que realizan los peores trabajos en la sociedad tradicional hindú.

Para la mentalidad occidental, la organización en castas puede parecer una forma brutalmente anticuada de relación social. Como contrapartida, la mentalidad hindú (compartida en este caso con el budismo y el jainismo) respeta siempre la ahimsa, un principio universal de respeto hacia todo lo vivo para no herirlo.

Libros y sitios sagrados del hinduismo


La permanencia de los dioses entre los hombres

"Mahabharata" y "Ramayana"

Los lugares sagrados

Ritos del hinduismo

Conceptos básicos del hinduismo



La permanencia de los dioses entre los hombres
"El conocimiento de que este espíritu, que es esencialmente uno, está en el propio cuerpo y en todos los demás, es la gran finalidad, o la auténtica sabiduría, de aquel que conoce la unidad y los verdaderos principios de las cosas" (Visnú Purana).
La religión y la mística hindúes se basan, desde la aparición de la escritura en la región central del sur de Asia, en los grandes textos sagrados.
Destacan en primer lugar los Vedas, que se empezaron a escribir hace más de mil años antes de nuestra era. Los Cuatro Vedas constan del Rig-Veda, que recoge las canciones o himnos sagrados de alabanza a los dioses elementales de la tierra, el fuego, el aire y el agua; el Sama Veda, que reúne las melodías y los cantos entonados por los sacerdotes durante los rituales de sacrificio; los Yahur Veda o fórmulas sacrificiales y, por último, el Athava Veda (añadido con posterioridad) que contiene encantos, hechizos y cantos de exorcismo.
Aparecieron más tarde las obras filosóficas hoy conocidas como Upanishad o Vedanta. Se trata de escritos que consolidan la filosofía hindú y muestran un cambio significativo de la religión hacia la interiorización y espiritualización de los conceptos, desmitificando a la vez gran parte de la tradición védica. En su doctrina, el moksha no se puede alcanzar solamente a través de la acción ciega, sino que, en su lugar, el devoto debe vencer la ignorancia (avidya) y adquirir el conocimiento (jnana) de la verdadera naturaleza del universo, esa que el engaño (maya) oculta al individuo.
Por último, y después de los Puranas con sus historias sobre la vida de los dioses, surgieron los dos textos cruciales de la literatura hindú: el Mahabharata y el Ramayana.

"Mahabharata" y "Ramayana"
El Mahabharata fue escrito entre el 300 y el 100 a.C. Es el poema épico más largo de la historia de la literatura universal. Fue transmitido por tradición oral de generación en generación y no se imprimió por primera vez hasta el siglo XIX.
El argumento central refiere el conflicto entre Kurus (los espíritus del Mal) y Pandus (los espíritus del Bien). En forma de relato histórico basado en discusiones, el poema desarrolla aspectos de la vida hindú, incluyendo las leyes, la política, la geografía, la astronomía y las ciencias. Como consecuencia, lo que surge, junto con una emocionante historia de guerra, es una obra de gran calidad sobre el pensamiento hindú.

La parte central es conocida como Bhagavad Gita ("La canción del Señor") y reproduce el diálogo entre Krishna (un avatar o representación de Visnú) y su cochero, Arjuna. Analiza cuestiones esenciales de la vinda hindú y constituye una meditación sobre las vías a través de las cuales se puede conseguir la liberación, la devoción y el conocimiento. El Mahabharata está considerado como una enciclopedia del hinduismo, y el Bhagavad Gita es como su biblia.
El Ramayana fue escrito alrededor del año 200 a.C. y narra las aventuras del príncipe Rama de Ayodhya, quien, mientras estaba con sus hermanos y compañeros, rescató a su esposa Sita de las garras de Ravana, el rey de los demonios de Lanka. Esta obra concentra en Ravana el símbolo de la ambición y la codicia, vencidas por el orden cósmico y la bondad de la mujer y la familia.

Los lugares sagrados


Los destinos de las numerosas peregrinaciones promovidas por la religiosidad hindú puntean los lugares sagrados, siempre asociados al lugar de nacimiento de un dios, a orillas de los ríos o en la cordillera del Himalaya.
La peregrinación, para la religión hindú, simboliza el paso de una vida a otra, y la transición del samsara al moksha que cada fiel espera realizar en sí mismo.
El río sagrado por excelencia en la India es el Ganges y su lugar de culto preferente es la ciudad de Benarés.
Otras ciudades sagradas están asociadas a diversas leyendas de culto; algunas fueron el lugar donde los dioses, como Kurukshetra, Ayodhya o Matua, se manifestaron a los hombres.

Ritos del hinduismo


El hindú puede realizar sus ritos de adoración en el hogar o en los templos.

En el hogar, la puja es una oración diaria que se realiza frente a un altar ricamente decorado con imágenes o esculturas de los dioses preferidos. Las familias acomodadas destinan una habitación de la vivienda a este fin.

La adoración se inicia con el mantra, plegaria principal que incluye la palabra sagrada "om" con la que es posible entrar en contacto con la divinidad. A éste le siguen otros mantras. Puede realizarse cualquier día, pero el jueves se considera especialmente favorable.

Cuando el escenario de la adoración es el templo, ésta se realiza en el espacio exterior y bajo la supervisión de los brahmanes, que conducen las plegarias leyendo los textos sagrados y recitando mantras. Se considera que la divinidad vive en todas partes, pero el templo es su morada especial, por lo que sólo los sacerdotes pueden acercarse a la divinidad residente en el santuario ubicado en el interior.
Antes de las plegarias, los miembros de la congregación llevan a cabo rituales elaborados para la purificación: lavado de los pies, enjuague de la boca, preparación de una comida especial y presentación de ofrendas.



Conceptos básicos del hinduismo


Arjuna: Personaje del Bhagavad Gita, al que se considera reencarnación del dios guerrero Indra. Ante la disyuntiva de cumplir con su deber o de incumplirlo para salvar la vida de sus primos, mantiene un diálogo ético, filosófico y religioso con Krishna.

Asana: Postura del yoga. En descubrimientos arqueológicos de la civilización del valle del Indo (antes de 2000 a.C.) se han hallado sellos con figuras de asanas.

Atman: Alma. En el hinduismo se presupone que el atman vive varias veces en distintos cuerpos, hasta que se completa el ciclo de la moksha.
Avatara: Manifestación visible de una deidad, en forma de animal o humana.
Bhakti: Originalmente, "sendero de la devoción" dentro de la religión hinduista. Posteriormente (a partir de la Edad Media), movimiento de religiosidad más ascética y personal, probablemente influido por el sufismo y el islam.
Brahma kumaris: Nuevo movimiento religioso de carácter dualista, integrado principalmente por mujeres.
Casta: Sistema de división sociorreligiosa característica del hinduismo. Es una palabra portuguesa que adapta el concepto hindi original: varna (color). Cada varna se divide en varios grupos, llamados jatis.

Civilización del Indo: Cultura muy anterior (2400-1800 a.C.) al desarrollo del hinduismo, pero que incluye numerosos aspectos de sus prácticas religiosas, entre ellos el yoga. Las dos ciudades principales de esta poco conocida civilización fueron Mohenjodaro y Harappa.
Darshan: Audiencia con un gurú, especialmente en el movimiento Sathya Sai Baba.

Dharma: Ley social. Se puede identificar también con el concepto de ética y centra gran parte del diálogo del Bhagavad Gita. Es a la vez un dios del panteón hindú.
Intocable: En el sistema de castas establecido por el hinduismo, la más baja. Sin embargo, el propio Shiva apareció en la Tierra como un hombre sucio y desnudo, perteneciente a esta casta.

ISKON: Siglas de Nuevo Movimiento Religioso, más conocido como Hare Krishna. Practican el yoga bhakti y la estructura de su congregación es sectaria.
Kalki: Encarnación semihumana del dios Visnú como un héroe que, montando a lomos de un caballo blanco, derrotó a los bárbaros.
Kama: Dios del amor; su esposa es Rati, diosa de la voluptuosidad.
Krishna: Deidad variopinta de la mitología que ha ido adquiriendo importancia con el paso del tiempo. En los Puranas aparece como un niño, en las epopeyas como un hombre adulto y en los textos antiguos -como el Rig-Veda- ni siquiera se le menciona. Se le supone una encarnación de Visnú y parece el vínculo más claro entre los dioses y los hombres.

Linga: Culto fálico que se tributa al dios Siva, cuyo falo fue cercenado por los sabios a cuyas esposas había ultrajado.

Maha mantra: Verso o estrofa principal que se suele repetir en un cántico hindú.

Maya: Generalmente traducido como "ilusión", su significado se relaciona con el poder creador y transformador de un dios védico. El hinduismo considera que el mundo es maya, emanación de una energía divina, atractiva y misteriosa a la vez.

Narasimbha: Encarnación del dios Visnú, llamado también Hombre-león. Narasimbha derrota a los demonios y rescata de sus entrañas al hijo del diablo, devorado por adorar a Visnú.

Puja: Culto que rinden los hindúes a determinadas deidades. Puede celebrarse en el templo, pero también en casa, especialmente en la cocina.
Prahapati: Nombre con que en ocasiones se designa al dios creador Brahma.

Sai Baba: Fundador del Sathya Sai Baba, movimiento derivado del hinduismo cuyo objetivo fundamental es apartar a sus fieles del materialismo.

Sankirtana: Servicio religioso multidisciplinar (culto, cocina, pedagogía, jardinería) que ofrecen los Hare Krishna.

Sannyasins: Hombres santos y vagabundos que han renunciado al mundo. A diferencia de las demás castas no son quemados al morir, sino inhumados.

Shiv baba: Según Brahma kumaris, alma suprema que contiene todos los atributos de amor, pureza, beatitud, poder y paz.
Soma: Deidad de la mitología. Tiene su origen en la cultura védica, de la que, junto a Indra y Agni, es uno de los tres puntales. Recibe el nombre de la bebida de efectos alucinógenos que usaban los sacerdotes védicos para alcanzar el éxtasis en las ceremonias.

Tamil: Etnia melanohindú cuyos cultos en el sur de la India y en Sri Lanka presentan un hinduismo influido por el sustrato cultural de aquellos lugares y se transforma en una forma de religiosidad muy apasionada y personal.
Trimurti: Trinidad hindú compuesta por Brahma, Visnú y Siva.
Veda: Conocimiento sagrado.
Vitra: Gran Sacerdote de los demonios que aparace como rival de los dioses en los Brahmanas.
Yogui Bajan: Antiguo oficial de aduanas y agente de la Interpol, fundador del Nuevo Movimiento Religioso Fundación 3HO, de tendencia sij.

Yudhistira: Personaje que aparece en el Mahabharata. Se trata de un rey que es la reencarnación natural del dios Dharma y, por tanto, simboliza la ley social.
El hinduismo en el siglo XX


Un misticismo exportable

"Brahma kumaris" y TM: meditación exportable

Esos locos de naranja: el movimiento Hare Krishna

Distribución actual del hinduismo. Número de fieles

Más de 600 millones

De uno a 20 millones

De 100 000 a un millón

De 5 000 a 100 000

Sistemas filosóficos del hinduismo Un misticismo exportable
La religiosidad de la India y su zona de influencia (Pakistán, Bangladesh) tiene raíces milenarias, pero jamás había sido exportada a Occidente. Sin embargo, desde las primeras aproximaciones de Madame Blavatsky y Henry Olcott, el siglo XX ha mostrado un creciente interés por la espiritualidad de estas zonas.

El concepto de gurú se ha exportado con facilidad, probablemente por la ausencia de líderes religiosos en un Occidente cada vez más laico, donde la figura de los sacerdotes cristianos ha ido perdiendo fuerza. La migración de paquistaníes, indios, etc., a países como el Reino Unido o Estados Unidos ha facilitado aún más su adaptación. Sin embargo, algunas de estas corrientes han quedado reducidas a cultos prácticamente sectarios.
"Brahma kumaris" y TM: meditación exportable


Probablemente, el aspecto de las religiones del subcontinente indio que mayor interés ha despertado en la agobiada sociedad occidental es el de la meditación: dedicar un tiempo al día a reflexionar se ha convertido en un verdadero bálsamo psicológico para un gran número de occidentales que se acercan a las derivaciones del hinduismo. Los dos movimientos que más hincapié hacen en este concepto son Brahma kumaris y TM (Meditación Trascendental).

Meditación Trascendental es considerado por algunos un nuevo movimiento religioso, mientras que para otros se reduce a una simple técnica. Fue fundado en 1958 en la India por Maharishi Mahesh Yogui, quien poco después exportó su método a Occidente. El gurú Maharishi se hizo mundialmente famoso como instructor a finales de la década de 1960 con los Beatles (la influencia de la cultura hindú se proyectó posteriormente en la obra musical de uno de ellos, George Harrison).
TM es considerada en la actualidad una comunidad de iniciados que imparte cursillos místico-científicos para que sus adeptos mejoren su vida y su actividad laboral. La iniciación es sencilla y consiste en memorizar un mantra en sánscrito y meditar a diario. La relajación es un concepto importante en TM y sus adeptos han crecido tanto en Gran Bretaña como para formar un partido, el Natural Law Party, que ya se ha presentado a varias elecciones.
Brahma kumaris, también llamado Universidad Mundial Espiritual, es un movimiento formado casi exclusivamente por mujeres (kumari significa "doncella"), aunque fue fundado en 1937, en la India, por un hombre llamado Dada Lejraj. Brahma kumaris es una doctrina dualista sobre la distinción entre cuerpo y espíritu: una de sus oraciones diarias es un mantra que significa "mi cuerpo es sólo el vestido de mi alma". Sus miembros están obligados a practicar la castidad (incluso los casados) y la mayoría son mujeres porque esta religión las considera más espirituales, sensibles y pacientes que los hombres. Brahma kumaris se ha extendido en las últimas décadas por Europa y Estados Unidos.
Esos locos de naranja: el movimiento Hare Krishna

En la mayoría de países del mundo los transeúntes se han acostumbrado a ver a esos cantores y danzantes vestidos de forma estrafalaria, que hacen proselitismo constante por las calles y ofrecen sus pastelitos a los curiosos. Los famosos Hare Krishna pertenecen a un nuevo movimiento religioso llamado oficialmente Sociedad Internacional de la Conciencia Krishna y practican un tipo de yoga bhakti en el que el dios principal no es Visnú (como en el hinduismo tradicional) sino Krishna. Tampoco se trata del Krisnha de la mitología hindú, sino una especie de dios personal, adaptable a cada adepto por medio del amor.

El movimiento fue refundado en pleno siglo XX por el gurú Swami Prabhupada, pero se basa en las enseñanzas de Caitanya, un maestro bengalí del siglo XV, experto en el Bhagavad Ghita. Sus conocidos cánticos obedecen al hecho de que su principal actividad devota es el canto congregacional de los nombres de Dios, en este caso Krishna, de quien el ser humano no es más que una chispa, aunque participa de su naturaleza divina, y con quien se unirá definitivamente cuando haya completado su karma a través de sucesivas reencarnaciones. Oran 16 veces al día. En lo social, la dependencia del devoto Hare Krishna de su gurú es casi total; practican una estricta dieta vegetariana, así como la abstinencia lúdica (tienen prohibido jugar) y sexual (sólo realizan el coito con fines reproductivos). El hecho de que los miembros masculinos de la congregación se rapen el cabello dejándose tan sólo una larga trenza obedece a su creencia de que de ella tirará Krishna para arrastrarlos hacia el cielo cuando llegue el momento.
Con los flujos migratorios que van emplazando comunidades de origen hindú en todo el mundo, es de esperar que, por sincretismo e influencia recíproca, sigan proliferando nuevas derivaciones del hinduismo, mezcladas con conceptos occidentales.



Distribución actual del hinduismo. Número de fiele
Más de 600 millones
Asia: India
De uno a 20 millones
Asia: Pakistán, Nepal, Bangladesh, Malasia, Sri Lanka
De 100 000 a un millón
Asia: Indonesia, Singapur, Birmania, Bután
Europa y América: Estados Unidos,Reino Unido, Guayana
África y Oceanía: Sudáfrica
De 5 000 a 100 000
Europa y América: Holanda, Surinam, Trinidad, Canadá,Jamaica
África y Oceanía: Zambia, Zimbabwe, Kenia, Tanzania, Malawi, Australia

Sistemas filosóficos del hinduismo
Nombre del sistema: Nyaya
Fundador: Gautama
Características: Se ocupa de la lógica y el análisis del razonamiento
Nombre del sistema: Vaisheshika
Fundador: Kanada
Características: Atea y dualista; defiende que la realidad está hecha de alma y materia
Nombre del sistema: Samkhya
Fundador: Kapila
Características: Dualista: distingue entre la materia y las incontables almas
Nombre del sistema: Yoga

Fundador: Patañjali
Características: Busca llegar al moksha a través de disciplina mental
Nombre del sistema: Purva mimamsa
Fundador: Jaimini
Características: Precedente de la filosofía vedanta
Nombre del sistema: Vedanta
Fundador: Badarayana
Características: Es el sistema más importante; basado en los Upanishad, postula las reencarnaciones hasta conseguir la liberación y unión con la única realidad o Brahma.































HINDUISMO

HINDUISMO


TEOLOGÍA FUNDAMENTAL



1. INTRODUCCIÓN. El hinduismo es una religión extraordinariamente compleja y rica. Ninguna iniciativa de fundador, ningún dogma ninguna reforma han impuesto restricciones en el terreno de sus creencias o prácticas esenciales. Es el producto de una historia que puede remontarse a unos tres mil quinientos años. Y cada período de esa larga historia ha dejado un impacto en ella que perdura en creencias y prácticas actuales. Un hindú podría ser politeísta, monoteísta, panteísta e incluso ateo, aunque creyente en algún tipo de principio último. Pertenece a alguno de los grupos de castas, y socialmente observa las costumbres y leyes tal como están formuladas en sus l Escrituras sagradas. El hinduismo es al mismo tiempo un estilo de vida y un sistema religioso y social muy organizado.



i. LA TRADICIÓN RELIGIOSA ANTIGUA. Los hindúes dividen sus escritos sagrados en dos categorías distintas, que llaman Sruti (lo que es oído) y Smriti (lo que es recordado). La primera categoría comprende el mismo Veda (conocimiento), considerado como la eterna Sabda (palabra) oída por los sabios de antigüedad inmemorial. Los Vedas, tal como los conocemos, están divididos desde el punto de vista histórico en tres grupos: las Samhitas (colecciones) de himnos y fórmulas (los cuatro Vedas), los Brahmanas (textos sacrificiales) y los Aranyakas (tratados sobre el bosque), que culminan en las Upanisads (tratados esotéricos). Los hindúes creen que el conjunto de los Vedas es increado; es la palabra pronunciada por el absoluto en la eternidad y "oída" o "memorizada" por los sabios desde antiguo. La segunda categoría (Smriti) no tiene el rango de ser la eterna verdad, comprende los Slltras (aforismos filosóficos), Dharma-Sastras (los libros de leyes), los Puranas (historias sobre los grandes dioses) y las dos epopeyas nacionales el Mahábhárata y el Rámáyana. El Bhagavadgitá, aunque no forma parte del canon sagrado de los Vedas, es, en la práctica al menos, tenido en la misma alta estima por todos los hindúes. Estos escritos sagrados no contienen una exposición de las relaciones de Dios con el hombre en la historia, sino que más bien son un crecimiento gradual humano del ser de Dios y del hombre. Es la búsqueda del hombre de lo real, de la luz y lo ¡mortal, tanto dentro de sí mismo como en el mundo que le rodea. "Desde lo irreal condúceme a lo real; de la oscuridad llévame a la luz; de la muerte condúceme a la inmortalidad" (Br. Up. 1.3.28).



3. CREENCIAS HINDÚES BÁSICAS. Aunque el hinduismo carece de afirmaciones dogmáticas relativas a la naturaleza de Dios y del hombre, existen no obstante ciertas creencias en el hinduismo posvédico que no se discuten en absoluto y son aceptadas como evidentes. Son éstas dharma, karma, samsára, Brahmán, moksa.



Los propios hindúes llaman a su religión sanatama dharma (religión externa). Dharma es la forma de las cosas tal como existen y el poder que las mantiene tal como son. Es aquello que mantiene en lo que es el universo entero, en el orden cósmico, y a la humanidad en el orden moral en concordancia con la ley eterna. Este dharma está consignado en los textos sagrados, particularmente en aquellos que tratan de las leyes consuetudinarias hindúes (Dhauna-Sastras). El término se aplica también a los supuestos religiosos en los que estas leyes están basadas. Brahmán es el sustrato eterno del universo, del que procede el eterno dharma. Fundamenta también la prerrogativa espiritual de la casta de los brahmanes. En los textos primitivos, Brahmán significaba "lo sagrado'; y de ahí cualquier cosa que fuera sagrada, lo mismo una fórmula que un canto o una acción sacrificial, era llamada brahmán. Puesto que lo sagrado tal como se manifiesta en el ritual sacrificial se consideraba que era el lazo que une al hombre temporal con el eterno, brahmán llegó a significar lo eterno tal como es en sí mismo más allá del espacio y del tiempo y tal como se manifiesta en el mundo fenoménico.



Consecuentemente, el término brahmán se aplicó también al estado del alma liberada (moksa); a la fuente de la que toda existencia fenoménica deriva su ser; al lazo entre el mundo del samsára condicionado por el espacio y el tiempo, causa y efecto, y al moksa que trasciende a éstos; al eterno ser, que es la fuente permanente de todo cambio, y, finalmente, al eterno dharma, la ley que está basada en lo eterno y que gobierna el mundo del samsára.



Karma es la ley universal según la cual toda acción es el efecto de una causa y es a su vez la causa de un efecto. El proceso complejo es denominado samsarra, el ciclo de nacimiento y muerte al que toda existencia fenoménica está sujeta. El mundo de la, experiencia sufre la esclavitud de las cadenas del tiempo y del deseo, porque el deseo de hacer y vivir enreda al que obra en la rueda de sámshra. Escapar de este ciclo de tiempo y acción es posible, y se denomina emancipación de la liberación (moksa). El tiempo es concebido como una rueda giratoria que vuelve siempre de nuevo al punto del que partió y en el que no puede existir ni finalidad ni salvación.



La mitología vedica contiene 33 dioses, divididos en dioses terrestres (Agni, Prithivi, Sarasvati), dioses atmosféricos (Indra, Rudra, Maruts, etc.) y dioses celestiales (Kyaus, Varuna, Mitra, Surya, etc.). La mitología védica no sólo se interesa por mitos de la naturaleza, por deidades funcionales o por la estructura social de una sociedad tribal, sino también por una combinación e integración de estas tres cosas en un todo ordenado. Está el orden cósmico (ría), del que dependen el orden humano, la ética y la vida social. Hay así correspondencia entre el mundo de los hombres, los oficiantes del sacrificio, y el mundo de los dioses, los que reciben el sacrificio. El fiel védico ha de cuidar de que se salvaguarde un perfecto equilibrio entre estos dos órdenes por medio de la correcta realización del sacrificio, que es verdaderamente el lugar de encuentro entre hombres y dioses.



4. RITUAL HINDÚ BÁSICO. El sacrificio védico consiste en rendir homenaje a los dioses en forma de una larga ceremonia que culmina en ofrendas hechas al fuego sagrado (Agni). Su finalidad es comunicarse con los dioses, cuya ayuda se busca para el bienestar general o algún beneficio particular. En el hinduismo posterior, el ritual védico dio lugar al culto interior bajo la forma de adoración mental, y los gestos simbólicos se generalizaron. La oración en forma de mantra con ocasión de la iniciación, expiación, etc., y la práctica del japa (recitación mental) llegaron a cobrar arraigo universal. La adoración (puja) es la forma por excelencia de la práctica religiosa hindú. En una serie de operaciones basadas en parte en modelos védicos, la imagen de una deidad es ungida, vestida, adornada; se le ofrece comida y bebida; se le ponen flores y se le encienden lámparas. Cada año la imagen es sacada del recinto del templo en procesión sobre un carro y sumergida al final en algún río sagrado.



Hemos de advertir que hay mucho en la religión védica puramente sacrificial, hierático y ritualista; pero incluso en esto se manifiesta indudablemente una cierta relación personal entre el adorador y el dios en muchos de los himnos del Rigveda; se encuentra en ellos, junto a un saludable temor a la ira de los dioses, una piedad interior hacia los principales dioses en cuya benevolencia el adorador pone su fe a los cuales reza con profusión, a los que confiadamente invoca en todas sus necesidades. La oración por el perdón de la culpa es característica de los himnos Varuna, que son los más elevados y éticos de todos los Vedas.



5. TENDENCIAS MONISTAS Y TEÍSTAS. Con respecto al politeísmo hindú, y especialmente védico, debería advertirse que la frecuente práctica de invocar a dioses individuales corno el altísimo o el supremo ha hecho que los eruditos lo llamen "henoteísmo", definido como la creencia en dioses individuales alternativamente considerados como el altísimo, porque el dios al que se dirige en ese momento es tratado como la suprema deidad. Esta práctica condujo a identificar un dios con otro, e incluso con todos. "Lo que sólo es uno, el sabio lo llama con múltiples nombres" (Rig Veda 1.164.46).



Como el primitivo habitante de la India intenta explicar el origen del mundo y la evolución de la multiplicidad a partir de la unidad, se sitúa ante el misterio de la existencia. En los himnos védicos la creación es contemplada como la transición de un caos a un orden diversificado por obra de un creador preexistente, sea dios o no. La pregunta por el absoluto (brahmán) comienza en las Upanisads. ¿Qué es Brahmán? ¿Cuál es el ser más íntimo (atoran) de todas las cosas y de los seres humanos? Algunos dijeron que Brahmán era comida, en el sentido de materia en un constante estado de transformación, porque no se puede vivir si no se come, y no se puede comer si no se toman otras vidas, sean animales o vegetales; el proceso de comer y ser comido constituye la unidad que subyace a la diversidad de la existencia. Otros decían que Brahmán era el aliento de vida, puesto que se necesita más que la comida para vivir. Sin embargo, otros sostenían que era la mente del ser humano, puesto que puede conocerlo todo. No obstante, otros afirmaban que era el éter o espacio, que, al ocuparlo todo, -puede muy bien considerarse el fundamento de todas las cosas del mundo externo. O también sería mejor no decir de él más que "esto no, esto no", pues una vez definido lo limitas, y sea lo que sea, Brahmán no está ciertamente limitado o circunscrito. O bien, si los seres vivos son reales a pesar de estar sujetos al cambio y la mortalidad, entonces Brahmán, el verdadero ser de todas las cosas, debe ser lo real de lo real. El íntimo controlador, el yo más interior, el que ve sin ser visto, el que oye sin ser oído, el pensador no pensado, el que entiende y no puede ser comprendido, la urdimbre y trama de todas las cosas, distinto del mundo, pero que lo controla desde dentro. En resumen, Brahmán es a la vez el ser eterno y la fuente de todo el universo fenoménico; además, es también el yo más íntimo dentro de la esencia del hombre. Se alcanza así la famosa identificación de la eterna esencia del hombre (atman) con el absoluto inmutable (Brahmán) que habita y dirige el universo entero.



Aunque esta tendencia a la no dualidad pura o monismo puede encontrarse de modo más prominente en las primitivas Upanisads; una tendencia a la concepción del ser supremo en términos personales, distinto del universo, no está ausente incluso en las más primitivas y se hace más destacada en las últimas Upanisads. Quizá la primera formulación de la idea hindú de Dios se encuentra en la llamada Sandilya-Yidya, en la que Brahmán es llamado "este mundo entero" que también trasciende el mundo, porque es más grande que lo grande y habita en el alma humana. La idea de Dios como origen, sustentador, que habita el universo y el yo humano, surge como algo distinto de ellos. En la Kathe Upanisad, la figura de un Dios personal aparece como el señor del mundo ideal a la vez que del mundo del devenir. "Más diminuto que lo diminuto, y sin embargo más grande que lo grande, es el yo oculto en las profundidades de la criatura. A él le contempla realmente aquel que deja a un lado su voluntad; desaparecida toda tristeza por la gracia del Creador, contempla la grandeza del yo" (2,12). En la Svetasvatara Upanisad se propone un teísmo totalmente claro y consistente. Dios (Rudra-Siva) es el único que preside sobre todas las causas dotadas de tiempo y de yo. Dios y su poder (Sakti) forman una unidad indisoluble. En cuanto Dios, es impasible, como Sakti; es el que lo mueve todo. Sakti es el poder creador de Dios por medio del cual todas las cosas fueron hechas. Las almas, en cuanto fragmentos de Dios, deben por tanto ser de la misma sustancia que Dios, y se sumergerán en él al final del tiempo. Dios es visto como señor y creador del universo, inmanente a la vez que trascendente, que ama la rectitud y odia el mal, y que tiene cualidades positivas y una personalidad inequívoca.



6. LA BHAGAVADGITA. La Bhagavadgitá es lo supremo del teísmo de la India. Brahmán es cosmológicamente la materia primera (prakriti o maya); psicológicamente es la realización de la inmortalidad. Dios es creador, sustentador y destructor del universo; su principio, medio y fin; trascendente en cuanto persona más alta a la vez que inmanente, y habita en los corazones de los hombres como la esencia de todas las cosas y su semilla. Aunque algunos pasajes de la Gita son panteístas, sin embargo algunos otros fundamentales no implican panteísmo y entienden la inmanencia divina correctamente. De los elementos constitutivos (gunas) de la naturaleza, Krishna dice: "Sabed que estas cosas proceden de mí; yo no estoy en ellas, sino que ellas están en mí" (10; 9,18). De modo similar Dios sostiene a todas las criaturas, pero no subsiste en ellas. "Todas las criaturas subsisten en mí, pero no me fundo en ellas. Y, sin embargo, las criaturas no subsisten en mí. Contempla mi poder soberano. Mi propio yo sostiene a las criaturas sin subsistir en ellas; hace que existan" (9,45). La Gita enseña la doctrina del avatára ("encarnación") del supremo dios Vishnú. "Aunque no he nacido y soy de sustancia inmutable, aunque soy el Señor de las criaturas, sin embargo por mi poder (máyh) creador recurro a mi propia naturaleza, y así llego a ser" (4,6). El mensaje real de la Gita es que Dios no es un absoluto impersonal, sino el amante del alma del hombre; en realidad, el amor mismo. Krisna dice: "Yo soy ese amor que existe en las cosas creadas, que no es contrario a la justicia" (7,10; 9,18). Él es padre, amigo y amado (11,44). La relación entre hombre y Dios es una relación de gracia y amor. "Con fuerte deseo te he deseado; por tanto te anunciaré mi salvación. Piensa en mí, adórame, ofréceme sacrificios, ríndeme homenaje; así vendrás a mí. Te lo prometo en verdad, pues te quiero bien. Renuncia a todas las cosas de la ley, vuélvete sólo a mí como tu refugio. Te libraré de todo mal, no temas" (8,64-66). Por primera vez en la larga historia de la experiencia religiosa de la India, Dios parece estar hablando directamente al hombre; un Dios de amor, misericordia y terror (11,24-30).



7. LOS CAMINOS HINDÚES DE SALVACIÓN. La común creencia hindú encuentra tres causas principales para explicar la esclavitud del hombre. El renacimiento es la consecuencia necesaria de nuestra acción; nuestras acciones. proceden de y están caracterizadas por nuestros deseos, que tienen como raíz nuestro egoísmo; los hombres son juguetes de los deseos y el egoísmo, debido a su ignorancia de la verdadera realidad, y por tanto del verdadero yo. De aquí el remedio: 1) en contra de una acción demeritoria, el remedio inmediato será hacer el bien y evitar el mal; la observancia ética y religiosa. Muy pocos sostendrán que esto por sí solo conduzca a la liberación final; pero todos lo exigen al menos en la etapa preparatoria. 2) En contra del deseo, el remedio consiste en controlar y someter las propias pasiones, tendiendo hacia una actividad desinteresada por medio de la práctica ascética y/ o purificar y trascender todos los deseos con un firme amor de Dios. El amor de Dios implicará o bien fácilmente conducirá al verdadero conocimiento por la connaturalidad del amor y la gracia de Dios. 3) Contra la ignorancia hay que adquirir el verdadero conocimiento de la realidad y, en particular, el conocimiento del verdadero yo, destruyendo así el egoísmo de raíz. Comúnmente se admite que la consecución del conocimiento intuitivo, salvador, requiere, con o sin la ayuda de la gracia, un prolongado ascetismo y una técnica de concentración mental (yoga).



El hinduismo busca el camino para que el hombre imperfecto comprenda la realidad última, sea Dios o el absoluto, y para realizar la meta última de su vida.



Lo que para el hindú constituye liberación (moksa) es emancipación, no del pecado, sino de los condicionamientos humanos, es decir, emancipación de la acción (karma) de todo tipo, sea buena o mala; liberación que permite una condición donde tiempo y espacio son abolidos y todo es considerado uno. Liberación para las Upanisads no dualistas significa sumergirse en Brahmán, el principio supremo, como un río se sumerge en el mar, con lo cual el hombre es liberado de las cadenas de la vida fenoménica y entra en un modo de ser que es infinito, omnipresente (porque es trascendido el tiempo); esto es precisamente hacerse brahmán. El Sámkhya-Yoga se contenta con definir la liberación como kaivalyam, aislamiento del alma individual en su eterna esencia. Pero sectas teístas bhakti consideran el camino hacia Dios como lealtad y amor entre el alma y Dios, y liberación significa unión con un Dios personal en amor y total sumisión.



Como para el camino de salvación, los hindúes tradicionalmente hablan de tres senderos (margas): observancia ascética y religiosa (Karmamarga), conocimiento intuitivo de la verdadera realidad (jñana-marga) y el amor de Dios y sometimiento a él (bhakti-marga). La distinción entre estos tres senderos, aunque útil para comprender la espiritualidad hindú, nunca es adecuada, porque se interrelacionan entre sí en la práctica concreta.



Ascetismo hindú. El primitivo ascetismo brahmánico se compone principalmente de. sacrificios y ritual. La palabra yoga (unir, ligar) se usaba dentro del contexto sacrificial. El oficiante del sacrificio "une" los poderes celestes a la ofrenda, o "une- nediante la concentración mental su propio pensamiento a la fórmula y acción espirituales. Después de un baño ritual, el oficiante del sacrificio se somete a un riguroso ayuno, sentándose en inmovilidad ascética en postura embrional, en la oscuridad, entre fuegos sagrados, y así se comunica con los dioses. El ascetismo interior, la recitación sagrada y la meditación son ayudas para la unión con Dios.



El Bhagavadgitá da un significado más profundo al ascetismo hindú. Si la meta del hombre es adentrarse, más allá de toda actividad, en una paz sin la limitación del tiempo, entonces, ¿por qué habría de actuar lo más mínimo? El Gita responde que no es la actividad estrictamente hablando lo que ata, sino el apego a la actividad y sus frutos. Cuando la actividad es realizada con despego completo, deja de atarle a uno al mundo. La actividad recta además conduce automáticamente a un estado de desapego de la mente, y el desapego a su vez conduce a un estado más alto de espiritualidad en forma de liberación. El Gita dice en su último capítulo: "Renunciando al yo, la fuerza, el orgullo, la lujuria, la ira y la codicia, sin pensar nada como `mío', en paz, así se prepara el hombre para realizar su eterna esencia".



El camino hindú del conocimiento (jñana). Por conocimiento se entiende no simplemente un conocimiento que se aprende de los libros o un conocimiento empírico-racional, sino la comprensión intuitiva del verdadero yo. Las doctrinas hindúes difieren entre sí al exponer este conocimiento por la diferencia de sus puntos de vista sobre la verdadera naturaleza del yo y de la categoría de su ascetismo. La ignorancia que obliga a uno a la reencarnación puede ser: la no distinción entre el ser y el no ser (Sámkhya-yoga), la ignorancia de la identidad del verdadero ser como el todo-uno (no dualismo); la ignorancia de la verdadera relación del ser con Dios y la falta de conocimiento de Dios (teísmo). La realización intuitiva del verdadero ser y su relación con el absoluto o Dios ha de alcanzarse, bien por la apercepción mística o, mucho más frecuentemente, en una experiencia mística concreta en la culminación de una ascensión ascético-mística. El misticismo no dualista (advaita) consiste en conocer la diferencia entre el absoluto y el ser ilusorio. Este tipo de misticismo hindú propone, como método, además de otros de renuncia y devoción que son sólo preparatorios para él, un conocimiento trascendental del propio yo interior de uno. "Se ha de conocer el yo en el yo solo a través del yo". El conocimiento basado en las Escrituras hindúes es simplemente el dedo que señala el objeto y que desaparece cuando el objeto mismo es contemplado. El conocimiento real es aquel que se identifica con la propia visión, una conciencia de identidad con Brahmán en el sentido de intuición mística. Esta conciencia no puede ser producida o adquirida con razonamientos, porque no es una acción. El camino hacia esta visión puede prepararse mediante las palabras del Veda, mediante la amorosa devoción (bhakti) a un Dios personal y mediante la meditación sobre la verdad última; al final es la visión de la identidad entre el absoluto y el yo.



El camino hindú del amor de Dios. Por amor de Dios (bhakti) se entiende una específica actitud y sentimiento religiosos, cuyos rasgos esenciales son fe en la deidad, amor y confiado sometimiento a ella. Es una participación afectiva del alma en la divina naturaleza; un intensísimo amor a Dios; una adhesión del corazón, que sigue a la grandeza del Señor. El objeto de bhakti es el Señor bendito, el santo, el adorable. Es a la vez una preparación para la liberación como su realización. En cuanto meta suprema, es unión y comunión con Dios en el lazo de amor, que implica un profundo sentido de dependencia y sumisión a Dios. Ramanuja dice que el conocimiento que más radicalmente destruye el egoísmo es aquel que surge de la devota meditación en el Señor como el yo trascendente y verdadero del alma. Esta devota meditación es una continuidad del recuerdo firme, ininterrumpido como una corriente de aceite. Debido a su excepcional intensidad, adquiere el carácter de una "percepción intuitiva" y es sumamente querida para el alma por la amabilidad de su objeto. Pero este intuitivo y amoroso sentido de Dios no surge de la sola meditación. Se debe a la gracia, a una elección de Dios.



La necesidad de la gracia. En las Upanisads se dice que Dios elige y favorece a aquel que ama; por su sola gracia adquiere el hombre conocimiento y es liberado. De alguna manera todo es gracia en bhakti: los medios de bhakti son sólo ayudas; bhakti es el fruto de una elección divina. Madhva y Vallabha enseñan una doctrina de predestinación: algunos son predestinados al bhakti y a la liberación; otros son predestinados a permanecer indefinidamente en ciclo de renacimiento. La gracia del Señor está curando, iluminando, conformando con la naturaleza divina y uniendo a él. Pero todo esto se realiza dentro de un sistema de creación inmanente. Aunque Dios indudablemente otorga su gracia libremente, esta ayuda no es nunca estrictamente sobrenatural, porque la gracia devuelve el alma a su natural vida divina. No eleva el alma a un nivel más alto, sobrenatural, de ser, de vida y de acción.



Los seguidores de Ramanuja estaban divididos sobre la doctrina de la gracia en dos escuelas, la del norte y la del sur. La diferencia entre estas dos escuelas quedaba indicada por una importante imagen. Eran distinguidas como la imagen-mono y como la imagen-gato. Porque cuando una mona madre entra en peligro, su pequeño inmediatamente se aferra a ella con rapidez, y cuando da un salto para salvarse, ambos se salvan por la acción de la madre, es verdad, pero en modo tal que el pequeño coopera un poco, porque él se aferra a la madre mediante un acto propio. Es, por tanto, sinergista. Pero cuando el peligro amenaza a una gata con su cría, la gata madre coge al gatito en su boca. El pequeño no hace nada por su salvación. Sencillamente permanece pasivo. Toda cooperación queda excluida. Podemos formular la diferencia entre estas dos escuelas brevemente así: el norte: el alma alcanza a Dios por sí misma; el sur: Dios gana al alma para sí.



El misticismo bhakti cree en y se esfuerza por la unión real con un Dios personal a través del amor a él. Este amor de Dios incluye conocimiento de Dios. A través del amor el alma religiosa llega a conocer a Dios, qué y cuán grande es en su ser y amor. Conociendo a Dios en su esencia, el amador de Dios entra en el acto en unión con él. Este supremo estado de participación en la esencia de Dios se realiza por la gracia de Dios.



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M. Dhavamony

http://mercaba.org/DicTF/TF_hinduismo.htm



EL HINDUISMO :CREENCIAS

EL HINDUISMO :CREENCIAS


El hinduismo es un modo de comportarse, una actitud ante la vida y el mundo. El hinduísmo no tiene un fundador, ni un conjunto de principios establecidos, y sus creyentes tienen ideas muy diversas sobre la divinidad. Sin embargo, existen una serie de características que permiten diferenciarlo de otras religiones.

ESENCIA DEL HINDUISMO

Creen en un dios o realidad absoluta del que emanan todos los demás. Pueden adorar a ese dios abstracto e impersonal, un espíritu universal, al que denominan Brahman. También puede adorar a uno o varios dioses con formas humanas, que intervienen y ayudan a la humanidad. Con esta variedad de creencias ¿cuál es el núcleo de sus creencias.

El hindú es aquel que reconoce cuál es su deber en la vida, su dharma, y acepta la responsabilidad de sus acciones, su karma, los actos y sus consecuencias en las reecarnaciones futuras. El karma es el conjunto de actos, tanto buenos como malos, que tienen tienen consecuencias en la forma de reencarnarse. Definimos dharma como el deber ético y religioso que cada cual tiene asignado según su determinada situación de nacimiento. Esta es la bandera de la India. En el centro de la franja blanca hay una rueda de color azul marino que indica la Dharma Chakra, la ley universal y natural que todos tenemos que seguir.

LAS REENCARNACIONES

Según el hinduismo, cada persona vive muchas vidas a lo largo de su existencia. Este ciclo eterno de reencarnaciones se llama samsara.Cuando uno muere, su alma vuelve a nacer, reencarnarse, en otro cuerpo. Lo que le sucede en cada vida es el resultado de vidas anteriores. Es decir, uno se reencarnará en un cuerpo bueno si en su vida anterior se ha comportado según su deber en la vida o dharma. Si son buenas, se reencarná en una forma de vida superior. Lo que uno hace bien, le hace bueno, y lo que hace mal, le hace malo. Así, puede reencarnarse en una persona de casta superior si ha sido bueno, y si ha sido malo en otra de inferior o incluso en un animal.

El objetivo final de las prácticas de la religión hindú es el perfeccionarse hasta poder salir del ciclo de reencarnaciones, esta liberación se llama moksa. Todas las práctivas y devociones propias del hinduismo tienen como finalidad que el fiel se libre del continuo ciclo de reencarnaciones y alcance la liberación.

Debido a la creencia en la reencarnación, muchos hindúes son vegetarianos ya que creen que todos los seres vivientes forman parte del mismo espíritu. Por ello consideran que tanto animales como personas deben ser tratados con respeto y reverencia.

EL CAMINO A LA LIBERACIÓN

Para liberarse de las continuas reencarnaciones el hinduismo propone tres vías:

1. El camino de los actos: seguir fielmente el dharma y cumplir con los deberes de la propia casta.

2. El camino de la devoción: adorar a un dios con fervor y celebrar piadosamente sus fiestas y ritos.

3. El camino del conocimiento: descubrir mediante la meditación la verdadera naturaleza del alma y buscar en ella el Brahman, el Espíritu, el Todo Universal, para unirse a él. Suele ser una opción de renuncia a los bienes materiales y los placeres, la vía de los ascetas o shadus.



http://roble.pntic.mec.es/jfeg0041/todo_reliduques/hinduismo/html/5creencias.html



ORIGEN

La mayoría de los seguidores del hinduismo se encuentran en la India. La península de la India (el Indostán), se encuentra en el sur de Asia, bañada por el océano Índico. Sus límites son el mar de Omán, el golfo de Bengala y la cordillera del Himalaya

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La religión de los habitantes de la India era la índica. Pero alrededor del año 1500 a.C. se produjo la llegada al valle del Indo de unos pueblos indoeuropeos, que se llamaban a sí mismos arios (arya, los nobles) y se impusieron a los habitantes de la zona. La religión de los invasores era la védica. Aunque en un primer momento se impuso la religión védica, con el paso de los siglos se fue dando mezcla de entre el vedismo y la religión índica. Esta mezcla concluyó hacia el 500 a. C. dando lugar al hinduismo. Así, el origen del hinduismo está en un largo desarrollo popular ya que no fue fundada por una sola persona.

Los habitantes de la civilización índica desarrollaron una cultura agrícola y urbana, y su religión fue la base del hinduismo. En cambio, los arios eran un pueblo de pastores nómadas, hábiles guerreos pero menos cultos que los pueblos sometidos. Aun así les impusieron su cultura y su religión, los cultos védicos, llamados así por el nombre de sus textos sagrados, los Vedas.

La mayoría de los dioses védicos estaban relacionados con las fuerzas de la naturaleza: Agni, el fuego; Indra, la tempestad; Dyaus Piter, el cielo;Varuna, las aguas, la ley y el orden... En su panteón casi no había diosas. Los arios eran un pueblo patriarcal, y su religión refleja la escasa importancia que en su sociedad tenían las mujeres.

Los arios creían que las personas podían "negociar" tratos con los dioses. Debido a ello, les ofrecían sacrificios valiosos para obtener algo a cambio: buena salud, muchos hijos, larga vida, riquezas, victorias militares... El ritual más importante era el sacrificio de ofrendas a los dioses. Durante dicho sacrificio, los sacerdotes se reunían junto al fuego y les arrojaban las ofrendas. El fuego las aceptaba y, mediane el humo, las elevaba hasta los dioses. Los sacerdotes desarrollaron unos rituales muy complicados, que sólo entendían y podían celebrar ellos, para así controlar el poder del sacrificío. Esto les permitía influir en el Espíritu Absoluto, el Todo Universal, un dios impersonal que lo gobierna todo, el Brahman. Por ello eran llamados bramanes, que significa "relacionados con Brahman".

Los cultos védicos se habían vuelto muy rígidos y complejos, y las clase populares lo fueron abandonando. Hacia el siglo V a. C. los cultos populares índicos renacieron con fuerza y volvieron a celebrarse, pero entremezclados con elementos de la religión védica. Así, de la fusión de los cultos védicos y tradicionales de la cultura índica nació el hinduismo. Los dioses védicos fueron sustituídos por dioses más populares como Shiva, Visnú, Rama o Krisna. El panteón acogió otra vez a diosas como Devi, Parvati, Durga o Kali


BRAHMAN

Brahman significa la realidad inmutable y suprema que existe más allá del mundo cambiante de las apariencias. El hinduismo se caracteriza por la gran cantidad de dioses que veneran. Pero de hecho, todas esas divinidades no son más que rostros de una sola realidad fundamental que los hindúes llaman Brahman (alma universal), absoluto sin límites, eterno, de donde nacen todas las cosas. Los diferentes dioses no son más que imágenes de esta realidad invisible. Por eso, para muchos, el hinduismo es politeísta en apariencia, ya que venera muchisimos dioses, pero monoteísta si se acude a la realidad última.

Según la leyenda, un hombre muy sabio primero pidió a su hijo que echara sal en el agua y después que la volviera a sacar. Por supuesto, la sal se disolvió y el chico no pudo apartarla. Entonces, su padre le explicó que la presencia de Brahman en el mundo es como la sal en el agua: es invisible, pero está en todas partes.

Atmán. El hinduismo enseña que todo ser vivo tiene un alma llamada Atmán. Algunos hindúes creen que el Atmán o alma individual es parte del Brahman (alma universal). Otros hindúes creen que el Atmán y el Brahman son dos cosas diferentes

DIOSES

En el hinduismo existen miles de dioses, cada uno con sus propias características. Los hindúes eligen a los dioses que prefieren adorar y por lo general creen que todas las deidades son aspectos distintos de la misma realidad suprema e inmutable: el Brahman.

LA TRINIDAD HINDÚ. TRIMURTI

Hay tres divinidades hindúes (Brahma, Visnú y Siva) relacionados con la creación, conservación y destrucción del mundo. En el hinduismo se considera que el ciclo de la creación, la destrucción y la renovación es continuo: no tiene ni principio ni fin.Las tres deidades forman la trinidad del hinduismo o Trimurti, que significa tres formas.



Trimurti
Brahma es el dios creador que funda de nuevo el universo cada ciclo del mundo. En la actualidad no es adorado de forma independiente. Se le representa con cuatro cabezas simbolizando que ve en todas las direcciones.

Visnú, el dios que conserva y protege el universo. Se le representa con color azul y cuatro brazos que simboliza que puede llegar a los cuatro rincones del mundo. Visnú ha venido al mundo de los hombres con distintas formas físicas llamadas avatares.

Siva, el destructor o liberador. Personifica los ciclos de nacimiento, vida , muerte y renacimiento. Suele representarse con una figura impresionante de cuatro brazos, el pelo enmarañado, una luna en la cabeza y una serpiente enroscada al cuello. La mano derecha superior suele sostener un tambor con el que acompaña el ritmo de su danza de la liberación y la recreación. Siva tiene un tercer ojo en la frente que simboliza muchas cosas.

Mantra Siva Siva
Rama y Sita AVATARES DE VISNÚ

Cuando el mal amenaza al mundo, Visnú aparece en uno de sus avatares, o encarnaciones, para protegerlo. Los mitos hindúes consideran diez los más importantes y poderosos. El primer avatar fue como pez, Matsya; el segundo cmo tortuga, Kurma; el tercero como jabalí, Varaha, el cuarto como mitad hombre mitad león, Narasimha; el quinto como avatar enano, Vamana, el sexto como "Rama con el hacha", llamado Parashurama. Los avatares más importantes son el séptimo y el octavo: Rama y Krishna.

Rama y su esposa, Sita, representan la pareja ideal. Se les respeta por su pureza de carácter, su amor mutuo y sus elevados valores morales. Una historia cuenta que Sita fue secuestrada por Ravana, el rey demonio de Sri Lanka, pero Rama derrotó a Ravana con la ayuda de Hanuman, el dios mono, y rescató a Sita. Para muchos hindúes, esta victoria representa el triunfo del bien sobre el mal. Esta historia se relata en el Ramayana.

Adorado como dios, Krishna es avatar más popular de Visnú. Es famoso por haber matado al rey demonio Kansa. Suele representarse con piel azul y tocando la flauta. El Mahabarata relata las acciones de Krishna.

El fundador del budismo, Buda, es considerado el noveno avatar de Visnú. Descendió a la tierra para acabar con los sacrificios de animales. El último avatar de Visnú es Kalki y todavía no ha aparecido. Se le espera como un guerrero sobre un caballo blanco que destruirá el mal.

Krishna

PARVATI, DURGA Y KALI

Hay tres diosas que se asocian con Siva: Parvati, Kurga y Kali. Parvati es la hermosa y dulce esposa que corresponde al lado compasivo y benévolo de Siva. Durga y sobre todo Kali, son temibles y poderosas y se relacionan con su aspecto destructivo. Durga, la inaccesible, mata demonios con la espada y Kali es la destructora del mal.



Kali LAKSMI

La mujer de Visnú es Laksmi. Es la diosa de la riqueza y de la buena suerte. En dos de sus cuatro brazos lleva una flor de loto (símbolo del alma) y una moneda ( que simboliza bendiciones y riqueza).



Laksmi GANESHA

Ganesha es el dios con cabeza de elefante, hijo de Shiva y Parvati, es muy popular entre todos los hindúes. Es el dios que elimina los obstáculos. Por eso se le reza cuando se emprende una nueva tarea. Se cuenta que Siva decapitó a Ganesha en un ataque de furia, pero más tarde, le devolvió la vida dándole una cabeza de elefante.


TEXTOS SAGRADOS

El hinduismo no tiene un único libro sagrado sino varios textos del siglo XII d. C. escritos en el antiguo idioma sáncrito.

En primer lugar tenemos los cuatro Vedas Se trnasmitieron oralmente durantre siglos antes de ser escritos: Rig Veda, el más antiguo, escrito en una de las formas más arcaicas del sánscrito, probablemente antes del 400 a. C.; Yajur Veda, el libro de los sacrificios; Sama Veda contiene himnos; Atharva Veda es el libro de los rituales.

Los Upanishad, meditaciones místico-filosóficas escritas hacia el 600 a. C, integran con los Vedas el cuerpo de textos que se consideran «revelados», y que no pueden ser alterados.

El Mahabharata, con más de 100.000 versos, cuenta la historia de dos linajes de principes que luchan entre sí. Ramayana, que cuenta la historia de Rama y Sita. Y los Puranas son los libros épicos del hinduismo.

SOCIEDAD

Las escrituras hindúes dividen la sociedad India en cuatro antiguos grupos sociales, llamados varnas. El primer varna lo formanban los sacerdotes y maestros, y eran los brahmanes. El segundo varna eran los gobernantes y soldados llamados chatrias. El tercero incluía a mercaderes y granjeros, que recibían el nombre de vaisyas. Los miembros del cuarto varna eran los sudras, es decir, los obreros manuales.

Hoy en día, en lugar de cuatro varnas, existen en la sociedad hindú miles de grupos llamados castas o jatis. Todo el mundo pertenece por nacimiento a una casta y aunque las diferencias entre ellas no son tan rígidas como en otros tiempos, aún son importantes para definir el lugar de cada persona en la sociedad. Fuera de las castas están los parias (dalits) son los intocables, una clase tan baja que se considera fuera de los varnas. Los hindúes consideran que los dalits son tan bajos como el excremento, algo fuera del cuerpo de Brahma.“Por nuestra descendencia, los dalits no podemos ni siquiera tomar agua del mismo chorro que las otras castas, estamos excluidos de los servicios básicos, como salud, educación y empleos”. Los parias son unos 130 millones. Las normas hindúes son muy estrictas respecto a las castas: se pertenece a ellas por nacimiento, y no es posible ascender. Además, sólo es posible el matrimonio entre miembros de una misma casta. Aunque el sistema de castas está prohibido en la India desde 1947, en la práctica sigue practicándose en muchos lugares.

Los sadhus es un hombre o mujer asceta que renuncia a todas sus posesiones, lleva la ropa más imprescindible, vive alejado de la sociedad y obtiene comida mendigando. Los seglares reverencian y respetan a los sadhus, los mantienen y acuden a ellos en busca de consejos espirituales. La finalidad del sadhu es alcanzar la moksa o liberación cuanto antes, para ello renuncia a todas las comodidades y practiva el yogaLos gurús son maestros espirituales. Deben ser expertos en las escrituras, sentirse libres de deseos y mentiras y ser completos espiritualmente. Los gurús pueden enseñar los textos sagrasos a los jóvenes de las castas más altas. Los hindúes recuren a los gurús en busca de consejos espirituale

Los místicos hindúes reciben el nombre de yoguis. Estos viven en lugares apartados llamados ashram, donde comparten sus enseñanzas con los gurús

Sadhu

RITOS

Las etapas más importantes de la vida hindú, como el nacimiento y la muerte, se celebran con rituales llamados samskaras, que tienen lugar ante un fuego sagrado. En total existen dieciséis samskaras, tres de los cuales se celebran antes del nacimiento.

EL NACIMIENTO. Poco después del nacimiento, se lava al niño hindú y se le escribe en la lengua la palabra "Om" con una pluma de oro mojada en miel. Diez días más tarde se le pone nombre en una ceremonioa llamada namakarana. Es entonces cuando se le hace la carta astral, que es un mapa que muestra la posición de los planetas y estrellas en el momento de su nacimiento. Este mapa se utiliza más adelante para determinar fechas como el de la boda o la ceremonia de mayoría de edad.

A los cuatro años se le corta el pelo y éste se ofrece al dios familiar.

Om

Upanayana LA MAYORÍA DE EDAD. Entre los ocho y los doce años, los varones hindúes participan en la ceremonio del upanayana, porque ya se les considera de edad suficiente para aprender más sobre su religión. Un sacerdote bendice un largo cordón de algodón blanco, que pasa por el hombro izquierdo y bajo el brazo derecho del niño. El cordón tiene tres hebras, que recuerdan su deuda ante Dios, sus antepasados y su maestro espiritual; también representan a los dioses Brahma, Visnú y Siva. El niño lleva el cordón sagrado toda su vida.

MATRIMONIO. Por lo general, los padres suelen concertar el matrimonio de sus hijos. La ceremonia de la boda llega a durar doce días y puede celebrarse en cualquier lugar. Aunque la forma exacta puede variar, los novios realizan los mismos rituales guiados por un sacerdote. Hacen promesa de lealtad mutua y de compartir sus posesiones ante un fuego sagrado que representa la divinidad. El sari rojo de la novia se ata al traje del novio para simbolizar su unión. Luego la pareja camina en torno al fuego entonando himnos y oraciones.

MUERTE. Según los hindúes, cuando una persona muere su alma vuelve al mundo con otra forma, es decir, se reencarna. Se cree que morir cerca del río Ganges puede evitar muchas reencarnaciones y por tanto acercar su moksa o liberación. Si una persona no puede llegar al río Ganges para morir, se le suele dar agua de ese río. El cadaver del difunto se coloca en un montón de leña o pira funeraria y el hijo mayor enciende el fuego. Tres días después se recogen las cenizas y se echan a un río, si es posible al Ganges.

TEMPLO

Los templos hindúes varían en su diseño. La mayoría están dedicados a un dios o una diosa. En la parte más profunda del templo, suele haber un altar o santuario con la estatua de una deidad. Esta imagen se llama murti. El santuario tiene un techo en forma de espira que actúa de vínculo entre la tierra y el cielo y simboliza el monte Meru, la morada de los dioses. Cada templo tiene también por lo menos un mandapa o sala exterior donde hay santuarios para otras deidades.

Durante el culto, los hindúes caminan en torno al santuario en el sentido de las agujas del reloj. Se cree que a través del darshana o contacto visual con el murti, la persona se comunica con el dios y puede hacerle peticiones o recibir revelaciones espirituales.

Los fieles puede llevar ofrendas, como fruta y flores. Todos los templos tienen un sacerdote brahmán, que coloca las ofrendas ante el dios para que sean bendecidas. Más tarde se devuelven a sus dueños para que así les transmitan la bendición. Los brahmanes hacen a veces, con un polvo rojo, una marca de bendición llamada tilaka en la frente de los fieles.

FIESTAS y PEREGRINACIONES

El año hindú. El calendario hindú tiene 12 meses lunares, es decir, basados en las fases de la luna. Este calendario se utiliza para calcular las fechas de las fiestas y otros eventos religiosos y hacer las cartas astrales. En la vida cotidiana siguen el calendario solar.

Cada año celebran cientos de fiestas religiosas, la mayoría de ellas relacionadas con sucesos de la vida de los dioses. Algunas festividades, como el Diwali, se celebran en todo el mundo mientras otras son locales.
Diwali. Es una fiesta de cinco días que tiene lugar entre octubre y noviembre y en la que se adora a Lakshmi, la diosa de la riqueza y la belleza. En esta fiesta también se celebra la vuelta triunfal de Rama después de su exilio, acompañado de su esposa Sita. Diwali marca el comienzo del año nuevo hindú. También se conoce como fiesta de las luces. La luz representa el conocimiento y el triunfo del bien sobre el mal. Las casas y los templos se decoran con lamparillas de aceite llamadas diyas y se lanzan fuegos artificiales para alejar las tinieblas e iluminar el camino de vuelta a casa para Rama y Sita. Antes de la fiesta de Diwali se limpian y decoran las casa porque si está limpia y bonita, Lakshmi entrará y bendecirá a sus habitantes. En Diwali es el momento de estrenar ropa, visitar a la familia e intercambiar tarjetas, regalos y dulces.

Holi marca el comienzo de la primavera y conmemora la muerte de Holika, una mujer malvada que según la leyenda intentó matar a su subrino por ser seguidor de Krishna. La noche anterior de Holi se encienden enormes hogueras y se queman muñecos de Holika. El día de Holi se recuerdan las travesuras de Krishna y las bromas que gastaba de joven a las vaqueras. Hay procesiones, cantos y bailes, y los participantes se echan agua y tintes unos a otros. En Holi es costumbre ir a ver a la familia y amigos y saludar a todo el mundo.

En la festividad de Dassehra se recuerda la victoria de Rama sobre el gigante Ravana. Mediante Danzas y obras de teatro se cuentan momentos claves de la vida de Rama y Sita. Se construyen enormes muñecos de Ravana rellenos de paja y petardos, y una persona disfrazada de Rama dispara una flecha encendida para prenderlos fuego.

PEREGRINACIONES

Entre las peregrinaciones que realizan los fieles hindúes destaca la Kumbhamela o Kumbh Mela. Se realiza cuatro veces cada doce años, y tiene lugar, por turno, en los siguientes lugares santos: Prayag, el nombre hindú de Allahabad (en Uttar Pradesh); Hardwar (en Uttaranchal); Ujjain (en Madhya Pradesh) y Nasik (en Maharashtra). La leyenda dice que en los orígenes del tiempo los dioses y los demonios hicieron un pacto para elaborar el néctar de la inmortalidad. Una vez creado los demonios huyeron con el "bote" del néctar. La batalla entre dioses y demonios duró doce días (=años) y durante la pelea se cayeron cuatro gotas del néctar de la inmortalidad. Los lugares donde cayeron estas gortas es monde se celebran los Kumbhamela

Cada ciclo de doce años incluye una Maha Kumbhamela (o ‘gran reunión del pote’) en Prayag, en las riberas del Ganges, en la que participan varios millones de personas, lo que hace que probablemente sea el mayor peregrinaje que se celebra en el mundo. Reunidos en la confluencia de dos de los ríos sagrados de la India, el Ganges y el Yamuna, donde según la leyenda también emerge a la superficie el mítico e invisible río de la sabiduría, el Saraswati, los fieles se liberan de sus pecados y rezan para escapar del ciclo de reencarnaciones.

Las estimaciones consideran que en las tres semanas del Maha Kumbhamela celebrado en 2007, se dieron cita 70 millones de personas .



Lo más importante del Kumbhamela es la inmersión en el río ya que con ello creen que limpiarán sus pecados a ellos y sus ascendientes, y así facilitar el ciclo favorable de reencarnaciones. Los primeros en bañarse son los sadhus y otros santones, después el resto de los fieles. Se da una gran concentración de sadhus, y los fieles aprovechan para contemplación ritual que transmite la energía espiritual.