lunes, 22 de junio de 2009

La atlantida esoterica

LA ATLANTIDA

(cap.tomado del libro "LA DOCTRINA SECRETA DE ANAHUAC", por Samael Aun Weor)

¹(Códices, son formas de escritura, jeroglíficos, que poseían las culturas maya y Azteca. Nota del ed.)



Existe en el CODICE¹ BORGIA, la figura de ATLANTEOTL que carga sobre sus hombros el agua celeste exactamente como el Atlas Griego al que estamos acostumbrados a dar prioridad como símbolo.
Huelga decir en gran manera y sin mucha prosopopeya que el legendario ATLAS Griego es copia fidedigna del heróico ATLANTEOTL Maya y Azteca.
Suprimida con delicado refinamiento intelectivo la desinencia «OTL» de aquel luciente nombre renglones arriba citado, resulta entonces la palabra ATLANTE.
ATLANTE - OTL, siendo esta palabra por sus raíces explicada, sólo nos resta decir con gran énfasis que esto no es cuestión de vanas etimologías empíricas, arbitrariamente seleccionadas, ni de meras coincidencias, como suponen siempre los ignorantes ilustrados.
Extraordinarias y legítimas concordancias lingüísticas, explicables sólo merced al tronco Atlante común a los pueblos Americanos y Mediterraneos-Semita. Incuestionablemente estos y aquellos y tienen sus raíces en la Tierra encantada de OLISIS, la Atlántida sumergida ahora en el mar de las tinieblas, vaho sombrío de leyendas de horror, de naufragios pavorosos y de viajes sin retorno...
!La Leyenda trágica llena tu espacio con el poder colectivo de las generaciones que así te han contemplado, y el poeta escucha en la voz de tus olas inmensas el rumor de tus tragedias y el crujido de tus mundos sepultados...!

La Atlántida, ese vasto continente desaparecido, que se tenía como un ensueño de poeta; una creación de la Divina Mente de Platón el Iniciado, y nada más, existió realmente.

La Intuición del poeta es la visión del Genio: el que la niega es porque no puede ver con su poder inmenso.

Los Sabios sólo son grandes cuando llegan a ser poetas; cuando sobreponiéndose al detalle, sienten las armonías que laten en el fondo de todo lo existente y que pueden arrebatarnos a esferas superiores...
Así es como el autor de las «Metamorfosis de las Plantas», pudo describir su «FAUSTO»; el de las Filogenias alzar su Credo: Humboldt hacer su Cosmos y Platón el Divino, su TIMEO y su CRITIAS, como POE con su EUREKA, poetas todos de la Vida Universal, que no es sino el Hálito de lo Oculto...

¿Ves ese mar que abarca la tierra de polo a polo? -le dice a Cristobal Colón su Maestro- Un tiempo fue el jardín de las Hespérides. Aún arroja el Teide reliquias suyas, rebramando tremebundo cual monstruo que veía en campo de matanza...

Acá luchan Titanes; allí florecían ciudades populosas... hoy en marmóreos palacios congréganse las focas y de algas se visten los prados donde paseaban las ovejas...

Helena Petrovna Blavatski (fundadora del Teosofismo) en las "estancias antropológicas", número 10,11 y 12 dice textualmente lo siguiente:

«Así de dos en dos, en las siete zonas, la Tercera Raza (Los Lemures) dio nacimiento a la Cuarta (Los Atlantes)».

«Los Suras o Dioses (Hombres perfectos), se convirtieron en Asuras NO DIOSES, (Gente Pecadora)».

«La Primera en cada zona, era del color de la luna; la Segunda, amarilla como el oro, la Tercera Roja y la Cuarta, de color castaño, que se tornó negra por el pecado...».

«Crecieron en orgullo los de la Tercera y Cuarta (Sub-Razas Atlantes) diciendo: ‘Somos Los Reyes: somos los Dioses».

«Tomaron esposas de hermosa apariencia de la Raza de los aún sin mente, o de ‘Cabeza estrecha’,engendrando monstruos, Demonios maléficos, hombres machos y hembras también KHADOS con mentes pobres».

«Construyeron enormes ciudades...labrando sus propias imágenes según su tamaño y semejanza y las adoraron...»

«Fuegos Internos habían ya destruido la Tierra de sus Padres (La Lemuria) y el agua amenazaba a la Cuarta Raza (La Atlantida)...».

«Las Primeras Grandes Aguas vinieron y sumergieron las Siete Grandes Islas... Los buenos todos fueron salvados, y los malos destruidos...».

«Pocos hombres quedaron: algunos amarillos, algunos de color castaño y negro, y algunos rojos. Los del color de la Luna -Los Tuatha- habían desaparecido para siempre..».

«La Quinta Raza (la Humanidad que actualmente puebla la faz de la Tierra, incluyendo a los Mayas, Incas, Quichés, Toltecas, Nahuas, Aztecas de la América Pre-Hispánica), gente toda producida del Tronco Santo, (El Pueblo Elegido Salvado de las Aguas), quedó y fue gobernada por los Primeros Reyes Divinos...».

«Las Serpientes (Dragones de la Sabiduría o Rishis) volvieron a descender e hicieron las paces con los Hombres de la Raza Quinta, a quienes educaron e instruyeron...»

A continuación paso a trascribir la traducción de un manuscrito Maya que es parte de la famosa colección de «LE PLONGEON», los manuscritos de Troano y que puede verse en el museo Británico:

«En el añó 6 de Kan, el 11 Muluc, en el mes Zrc, ocurrieron terribles terremotos que continuaron sin interrupción hasta el 13 Chuen. El país de las lomas de barro, la Tierra de MU, fue sacrificada».

«Después de dos conmociones, desapareció durante la noche, siendo constantemente estremecida por los fuegos subterráneos, que hicieron que la tierra se hundiera y reapareciera varias veces y en diversos lugares. al fin la superficie cedió y diez países se separaron y desaparecieron. Se hundieron 64 millones de habitantes 8,000 años antes de escribirse este libro».

En los archivos antiquísimos del antiguo templo de Lhassa, (Tibet), puede verse una antigua inscripción Caldea escrita unos 2,000 años antes de Cristo y que a la letra dice:

«Cuando la Estrella BAL cayó en el lugar donde ahora sólo hay mar y cielo (El Océano Atlántico), las Siete Ciudades con sus Puertas de Oro y Templos Transparentes temblaron y estremecieron como las hojas de un árbol movidas por la tormenta».

«Y he aquí que una oleada de fuego y de humo se elevó de los palacios: los gritos de agonía de la multitud llenaban el aire».

«Buscaron refugio en sus templos y ciudadelas y el Sabio MU, el Sacerdote de RA-MU se presentó y les dijo: «¿No os predije todo esto?» Y los hombres y mujeres, cubiertos de piedras preciosas y brillantes vestiduras, clamaron diciendo:

«¡Mu, sálvanos! y MU replicó: «Moriréis con vuestros esclavos y vuestras riquezas, y de vuestras cenizas surgirán nuevas naciones».

«Si ellos (Refiriéndose a nuestra actual Raza Aria) se olvidan de que deben ser superiores, no por lo que adquieren sino por lo que dan, la misma suerte les tocará».

«Las llamas y el humo ahogaron las palabras de MU, y la tierra se hizo pedazos y se sumergió con sus habitantes en las profundidades en unos cuantos meses».

¿Y qué podrían ahora exclamar nuestros amables críticos, ante estas dos Historias, una del Tibet Oriental y otra de Mesoamérica, que en forma específica relatan ambas la misma catástrofe?.
Además de tan extraordinarias similitudes, si de verdad anhelamos más evidencias, es obvio que debemos entonces apelar a la Filología. Resulta palmario y manifiesto que el «VIRACOCHA» Peruano, es ciertamente el mismo «VIRAJ», Varón Divino, «KABIR» o «LOGOS» de los Hindúes, el «INCA» palabra esta que al escribirse con las sílabas invertidas puede leerse «CAIN» (Sacerdote-Rey).

Por eso, no son de extrañar las infinitas conexiones intrínsecas que la Doctrina y los hechos de los Primeros Incas guardan con toda la Iniciación Oriental.

Evidentemente el Gran Historiador Romano César Cantú, liga sabiamente a los primeros Incas con ciertas tribus Mogoles, o SHAMANAS antiquísimas, lo que equivale a decir que en eso de la inopinada presentación del Manú del Norte o MANCO CAPAC, y de su noble compañera (COYA O IACO) se dio acaso la milagrosa circunstancia que inteligentemente nos hace notar H.P.B., relativa al fenómeno Teúrgico de esos Seres puros o SHAMANOS que suelen prestar su cuerpo físico a los Genios de los Mundos Supransensibles con el evidente propósito de ayudar a la humanidad; portento este que en modo alguno debe confundirse con el Mediumnismo de tipo espiritista...

El inefable «TAO» Chino, es el mismo «DEUS» Latino el «DIEU» Francés, el «THEOS» Griego, el «DIOS» Español y también el ‘TEOTL» Náhautl, Azteca.

El «PATER» Latino, incuestionable y en forma irrebatible resulta ser el mismo «FATHER» Inglés, el «VATER» Alemán el «FADER» Sueco, el mismísimo «PADRE» Español y por último el «PA o BA» INDO-AMERICANO.

La dulce «MATER» Francesa, la «MOTHER» Inglesa, la Noble «MADRE» Española y también la «NA o MAYA» en Maya ó Quechua.

Extraordinarias similitudes lingüísticas que señalan e indican, algo más que mera ostentación pavonada o boato etimológico...

Al llegar a estas profundidades de la etimología, alma de la Historia y una de las más poderosas claves de la Gnósis jamás podríamos dejar de recordar aquella famosa frase del Idioma Ritual Maya que a la letra dice: «HELI LAMAH ZABAC TANI» y que los cuatro evangelistas interpretan esotéricamente en cuatro formas diferentes.

En forma extraordinaria el Gran KABIR Jesús pronunció tal frase, sobre la cumbre majestuosa del Calvario.

«Ahora Hundirme en la Prealba de tu presencia» es indubitablemente su sentido en Idioma Maya.

Incuestionamblemente el Gran Hierofante Jesús aprendió el NAGA y el MAYA en el TIBET oriental y esto está demostrado.

En el Sagrado Monasterio de LASSA en el Tibet, existe todavía un libro que textualmente dice lo siguiente:

"Jesús se convirtió en el más proficiente Maestro que haya estado en la tierra"..........

Un Sabio escritor ha dicho:

«Está establecido históricamente que la CIENCIA-RELIGION conocida por Cristo en Egipto, la India y el Tibet era Maya».

«Existió un profundo ocultismo Maya, conocido sin una duda por Cristo, quien eligió sus símbolos (Mayas) como sustentación de sus ideas de amor fecundante».

«Ya no puede suponerse casualidad que haya elegido la Cruz Maya, la Trinidad y los Doce Apóstoles y otros muchos símbolos para sustentar el inmenso sentido científico-religioso de sus prédicas».

Es ostensible que los Mayas Atlantes trajeron su Religión Sabiduría a Mesoamérica.

Es indubitable que ellos colonizaron el Tibet, Babilonia, Grecia, India, etc.

No hay duda que el lenguaje ritual del KABIR Jesús, fue Maya...

Todo esto sólo puede explicarse integralmente merced al tronco Atlante común a los pueblos americanos y Mediterraneos - Semitas.

Las Tribus de ANAHUAC como todas las otras Tribus de INDO-AMERICA vinieron de la ATLANTIDA, y jamás del Norte como suponen siempre algunos ignorantes ilustrados. Aquellos intonsos que enfatizan la idea de que las tribus de INDO-AMERICA, vinieron del Continente Asiático pasando por el famoso estrecho de BERING, están absolutamente equivocados porque ni en ALASKA, ni mucho menos en el mencionado estrecho, existe ni el menor vestigio del paso de la Raza Humana por ahi....

domingo, 14 de junio de 2009

MITO UITOTO DE LA GRAN SERPIENTE

El Padre Buineizeni (1) fue paralizado por el sol como castigo por haber creado el árbol morena (2). Cierta vez, su hermano, donde aquél vivía, trajo una raíz de yuca que su mujer pelaba. El enfermo preguntaba constantemente a su cuñada por el nombre de la raíz, razón por la cual la mujer lo regañó, haciéndole llorar. Entonces él le pidió a su hermano que lo llevara a un lugar solitario y allí permaneció en una choza que su hermano mismo le construyó.

Cuando el hermano quiso visitarlo de nuevo, la choza estaba vacía y nadie respondió a su llamado. Entretanto, Buineizeni, que se había embriagado con ambil (3), se sumergió en el agua y se transformó en una serpiente. De esta manera nadó hasta el bañadero de su hermano, donde las hijas de éste trataron de atrapar al lindo animal. Pero sólo lo atraparon después que su padre les tejió un cernidor de malla muy fina. Colocaron la serpiente en una olla pequeña. Rechazaba el casabe y la piña, pero, en cambio, tragaba almidón de yuca, alimento que había sido sugerido al padre mediante un sueño. Por ello, alcanzó primero el grosor de un hilo y luego el de la punta de un dedo, por lo que debió ser puesto en una olla más grande. Luego en otra olla aún más grande cuando su tamaño era igual al de un brazo. Después fue colocado en un lago pequeño, donde comía enormes cantidades de almidón de yuca.

El animal estaba tan hambriento que en su boca cabía primero la mano de la muchacha que le daba de comer, luego su brazo y después su hombro. En un lago profundo era tan grande como un muslo, luego como un pilón de coca y finalmente se asemejaba a un tronco flotando en el agua. Más tarde salía a la orilla y devoraba ciervos y otros animales de caza, pero regresaba a los llamados de las niñas para devorar su comida. Más tarde vivía en una cueva, bajo los pueblos de los hombres, y comenzaba a devorar a los primeros antepasados que llegaron a la tierra. Cuando se lo llamó una vez más, devoró todo el recipiente con la yuca y, además, a la muchacha que se lo ofrecía.

Su padre encontró en el sueño el medio para dar muerte a la serpiente. La llamó y saltó a su interior cuando ella abrió la boca para tragar la yuca. A partir de ese momento, todas las tribus que la serpiente devoraba, se descomponían a su lado. Pero él, en cambio, se conservaba gracias al ambil que consumía. Cortaba paulatinamente el vientre de la serpiente con una concha que había traído consigo. Pero sólo rajaba un poco, como se lo habían dicho sus espíritus protectores. Entretanto, la serpiente devoraba a los habitantes de tribus de todos los ríos, desde el Amazonas hasta el Putumayo. Eran devorados en forma tal que nadie se arriesgaba a salir más de las chozas. Todos sufrían la falta de alimento.

Mientras esto ocurría, los espíritus protectores le repetían al padre: "Deeijoma (4), éste aún no es tu bañadero. ¡Sé cuidadoso con el corte!". Pero cuando llegó a su casa, le ordenaron que cortara con fuerza. Abrió completamente el vientre, saltó hacia afuera por la abertura y saludó a sus hijas. Su cabeza estaba pelada, no tenía cabello. La serpiente se revolcaba en el suelo.

Mucho tiempo después, hizo que sus hijas le ataran hojas que le sirvieran de alas, y al moverlas se convirtió en águila. Se colocó un hacha de piedra a manera de pico y tiznó el interior de sus ojos. Ahora devoraba micos cuyas cabezas, destinadas a sus hijas, dejaba rodar desde el techo de la choza. Pero cuando les ofreció de comer cabezas humanas, ellas no las querían recibir, y al no traerles nada de comida, consumieron los huevos que el padre había puesto en el nido y en su lugar hicieron huevos de almidón de yuca. Por tal razón él quería devorar a sus hijas, pero ellas trancaron la puerta y pidieron auxilio a los demás habitantes del pueblo. Luego armaron una trampa en la que él cayó. Allí su otro Yo se transformó en gaviota.



PIE DE PAGINAS

(1) El Buineima que se arrastra

(2) De él se obtiene una substancia mágica pegajosa

(3) Extracto de jarabe o jalea que se chupa

(4) El que corta

Los Simbolos y los sueños.

En el post anterior hemos hablado de los mitos como el Sueño colectivo de la humanidad y su relación con el cine, siendo éste la última transformación estructural en donde los mitos continuan reproduciéndose aunque cambiando sus formas. Por otro lado, mencionamos a los contenidos simbólicos de los mitos y sugerimos lo mismo para los Sueños. Ahora bien, ¿cuál es la implicancia de los símbolos en el mundo onírico? ¿Qué es un símbolo? Dependiendo de los autores de las disciplinas del lenguaje, un símbolo es una unidad lingüística en la cuál se condensan significados particularmente por la aplicación de metáforas y analogías principalmente a través de la asociación de ideas. A diferencia de un signo, el símbolo está motivado por la acción humana, es decir, que el cúmulo de significados posibles es el producto de la interacción humana a lo largo de la historia y depende íntegramente del uso. En cambio, el signo lingüístico suele ser arbitrario en su naturaleza, aunque también producto histórico, pero la relación entre la cosa denotada y el concepto que lo representa estaría motivada solamente por el uso de una manera casual. Sin entrar en más detalles sobre la diferencia entre signo y símbolo, nos quedaremos con la aproximación del segundo para llegar a nuestro tema.

Existen dos elementos en la naturaleza que se muestran como símbolos en todas las culturas sobre la Tierra. Aparecen con diferentes nombres atribuidos a potencias divinas así como elementos inertes suspendidos en el vacío sideral. Se trata de el Sol y la Luna. Ambos como par simbólico representan una antinomia que en la cultura occidental puede rastrearse en diferentes niveles. Algunos entenderán el aspecto simbólico solar como el representante del dominio patriarcal y cazador mientras que su contraparte será el matriarcado y los cultos a la Diosa proyectada en la recolección y la agricultura. Asimismo, desde una perspectiva psicológica, el Sol representa a la consciencia mientras que lo lunar denota al subconsciente. También las corrientes más afines a la actividad religiosa entienden al Sol como el arquetipo del Cristo y el corazón divino, mientras que la Luna, femenina en su esencia, a alguna de las Marías de los evangelios. ¿Y que hay de los Sueños? La deducción es muy sencilla y a esta altura ya la habrán captado desde la asociación simbólica: El momento del Sueño por excelencia es la noche, entonces la Luna, además de ser portadora de significado como símbolo de lo anterior descrito, también está relacionada con el Sueño y yendo un poco más lejos, con la Muerte. El brillo de la Luna no es propio sino que proviene del Sol, por lo que su luz no sería una luz original, sino una ilusión. La misma forma parte del paradigma dualista en donde aquello que no provenga del control y el análisis racional, pertenece al campo de lo falso y del ensueño. Sin embargo, la luz lunar es propia, si bien originalmente no proviene de ella, es ésta quién transforma la luz solar y la refleja en su superficie. Este reflejo o inversión la convierte en una fuente luminosa distinta a la solar. Se trata entonces de una luz rodeada de misterio y de intrigas. La Luna llena siempre fue utilizada por la literatura como una entidad portadora de historias crípticas que muestran definitivamente que la Luna es una entidad aparte, y es más que el reflejo del Sol, la vigilia. Sin embargo, ambos se mezclan en una danza de complementariedad y oposición que nos hacen ver nuevamente que al día le precede la noche y ninguno de ambos puede existir sin el otro. Para que haya una consciencia de vigilia, se necesita al mundo onírico con sus misterios y mensajes encriptados que a su vez para ser develados, necesitan de la razón para ser llevados a la luz.

Luna (Jean Chevalier - Alain Gheerbrant, diccionario de símbolos)

Luna (Jean Chevalier - Alain Gheerbrant, diccionario de símbolos)

1. El simbolismo de la luna se manifiesta en correlación con el del sol. Sus dos caracteres más fundamentales derivan, por una parte, de que la luna está privada de luz propia y no es más que un reflejo del sol; por otra parte, de que atraviesa fases diferentes y cambia de forma. Por esto simboliza la dependencia y el principio femenino (salvo excepciones), así como la periodicidad y la renovación. En este doble aspecto es símbolo de transformación y crecimiento.

2. La luna es un símbolo de los ritmos biológicos: «Astro que crece, decrece y desaparece, cuya vida esta sometida a la ley universal del devenir, del nacimiento y de la muerte... la luna tiene una historia patética lo mismo que la del hombre... pero su muerte no es jamás definitiva... Este perpetuo retorno a sus formas iniciales, esta periodicidad sin fin, hacen que la luna sea por excelencia el astro de los ritmos de la vida... Controla todos los planos cósmicos regidos por la ley del devenir cíclico: aguas, lluvia, vegetación, fertilidad...».

3. La luna simboliza también el tiempo que pasa, el tiempo vivo del que es la medida por sus fases sucesivas y regulares. «La luna es instrumento de medida universal... El mismo simbolismo vincula entre si la luna, las aguas, la lluvia, la fecundidad de las mujeres, la de los animales, la vegetación, el destino del hombre después de la muerte y las ceremonias de iniciación. Las síntesis mentales posibilitadas por la revelación del ritmo lunar ponen en correspondencia y unifican realidades heterogéneas; sus simetrías de estructura o analogías de funcionamiento no habrían podido descubrirse si el hombre primitivo no
hubiera percibido intuitivamente la ley de variación periódica del astro».

4. La luna también es el primer muerto. Durante tres noches, cada mes lunar está como muerta, desaparece... Posteriormente desparece y aumenta en brillo. De la misma forma se cree que los muertos adquieren una nueva modalidad de existencia. La luna para el hombre
es el símbolo de este pasaje de la vida a la muerte y de la muerte a la vida; también se considera, en bastantes pueblos, como el lugar de este pasaje, al igual que los lugares subterráneos. Por ello «numerosas divinidades lunares son al mismo tiempo ctónicas y funerarias: Men, Perséfone y probablemente Hermes...» El viaje a la luna o incluso la morada inmortal en la luna después de la muerte terrenal se reservan, según ciertas creencias, a los privilegiados: soberanos, héroes, iniciados, magos.

5. La luna es símbolo de conocimiento indirecto, discursivo, progresivo, frío. La luna, astro de las noches, evoca metafóricamente la belleza y también la luz en la inmensidad tenebrosa. Pero no siendo esta luz más que un reflejo de la del sol, la luna es sólo el símbolo del conocimiento por reflejo, es decir, del conocimiento teórico, conceptual, racional; por ello se relaciona con el simbolismo de la lechuza. también por esta razón la luna es yin con relación al sol yang: es pasiva, receptiva. Es el agua con relación al fuego solar, el frío con relación al calor, el norte y el invierno simbólicos opuestos al sur y al verano.

6. La luna produce la lluvia; los animales acuáticos, profesa Huai-nan tse, crecen y decrecen con ella. Pasiva y productora de agua, es fuente y símbolo de fecundidad. Se asimila a las aguas primordiales de las que procede la manifestación. Es el receptáculo de los gérmenes del renacimiento cíclico la copa que contiene el licor de inmortalidad: por eso se la llama soma, como este licor. De igual manera, Ibn al-Fand la considera copa que contiene el yin del conocimiento y los chinos ven en ella la liebre que tritura los ingredientes que sirven para preparar el elixir de vida; de ella procede el rocío que posee las mismas virtudes.

7. En el hinduismo, la esfera de la luna es el término de la vía de los ancestros (pitri-yana). Éstos no están liberados de la condición individual, pero producen el renovamiento cíclico. Las formas adquiridas se disuelven en ella, las formas no desarrolladas de ella emanan. Esto evoca el papel transformador de Shiva cuyo emblema es una medialuna. La luna es además el regente de los ciclos hebdomadario y mensual. El movimiento cíclico (fase creciente y menguante) puede relacionarse con el simbolismo lunar de Jano: la luna es a la vez la puerta del cielo y la puerta del infierno, Diana y Hécate, y el cielo de que se trata es la cima del edificio cósmico. La salida del cosmos se efectúa únicamente por la puerta solar. Diana sería el aspecto favorable, Hécate el aspecto temible de la luna.

8. La fiesta de la luna, cuya diosa es Heng-ugo, es una de las tres grandes fiestas anuales chinas: tiene lugar en el decimoquinto día del octavo mes, en la luna llena del equinoccio de otoño. El sacrificio consiste en frutos, tortas azucaradas que se fabrican y venden en esta ocasión y una rama de flores de amaranto rojo. Los hombres no participan en la ceremonia. Es manifiestamente una fiesta de las cosechas: también aquí la luna es símbolo de fecundidad. La luna es de agua, es la esencia del yin; como el sol, está habitada por un animal, que es una liebre o un SAPO. Los pueblos altaicos saludaban la luna nueva pidiéndole felicidad y suerte. Los estonios, los fineses y los yakutos celebran los matrimonios en la luna nueva. También para ellos es símbolo de fecundidad.

9. A veces la luna está afectada por un símbolo nefasto. Para los samoyedo seria «el ojo malo» de Num (el cielo), cuyo «ojo bueno» sería el sol. Entre los mayas, por ejemplo, el dios Itzamna (casa del resplandor = cielo), hijo del ser supremo se asimila al dios solar Kinich Ahau (Señor-Rostro del sol). Por esto Ixchel, diosa de la luna, era su compañera, pero también su aspecto hostil, malvado, que presenta los mismos rasgos que él, aunque lleva sobre la frente una diadema de serpientes, atributo de las diosas. La luna dirige la renovación periódica, tanto sobre el plano cósmico como sobre el terrestre vegetal, animal y humano. Las divinidades lunares comprendían entre los aztecas a los dioses de la embriaguez, por una parte, ya que el borracho que se duerme y despierta habiéndose olvidado de todo es una expresión de la renovación periódica; por otra parte, porque la embriaguez acompaña los banquetes, los cuales se celebran por las cosechas y son por tanto la expresión de la fertilidad. Se vuelven a encontrar aquí los ritos de siega, presentes en todas las civilizaciones agrarias. Los aztecas llamaban a las divinidades de la embriaguez «los cuatrocientos conejos». Es notoria la gran importancia del conejo en el bestiario lunar. También entre los aztecas la luna es hija de Tlaloc, dios de las lluvias, asociado igualmente al fuego. En la mayor parte de los códices mejicanos la luna se representa con una suerte de recipiente en forma de medialuna, lleno de agua, sobre el cual destaca la silueta de un conejo. Entre los mayas es símbolo de pereza y licencia sexual. También es la patrona de la tejeduría y, a este respecto, tiene la araña como atributo.

10. Entre los incas, según Means, la luna tenia cuatro acepciones simbólicas. En primer lugar se consideraba como divinidad femenina, sin relación con el sol; después como dios de las mujeres, frente al sol de los hombres; después como esposa del sol, engendrando con él las estrellas; al fin, en el último estado de su pensamiento sociorreligioso como la esposa incestuosa del sol, su hermano, divinidades ambas, hijas del dios supremo uránico Viracocha. Además de su función primordial de reina de los cielos y raíz del linaje imperial inca, reinaba sobre el mar y los vientos, sobre reinas y princesas, y era la patrona de los alumbramientos.

11. Pero la divinización de las dos grandes luminarias no hace siempre de la luna la esposa del sol. Así, para los indios ge del Brasil central y nororiental, este astro es una divinidad masculina que no presenta ningún vinculo de parentesco con el sol. En todo el mundo semítico del sur (arábigo, surarábigo, etiópico), la luna es igualmente de sexo masculino y el sol de naturaleza femenina, pues para estos pueblos nómadas y caravaneros la noche es dulce y reposante, propicia a los viajes. También entre otros pueblos no nómadas la luna es de naturaleza masculina. Es el guía de las noches.

12. En la tradición judía la luna simboliza al pueblo de los hebreos. Así como la luna cambia de aspecto, el hebreo nómada modifica continuamente sus itinerarios. Adán es el primer hombre en comenzar una vida errante, Caín es un vagabundo. Abraham recibe una orden de Dios diciéndole que abandone su país y la casa de su Padre; su temeridad sufre la misma suerte: la diáspora, el judío errante, etc. Los cabalistas comparan la luna que se oculta y se manifiesta a la hija del rey. La luna aparece y se retira; alterna las fases visibles con las invisibles. En el Génesis, Tamar embarazada está a punto de dar a luz: «tenia dos gemelos en su seno. En el instante de parir, uno de ellos sacó una mano; la partera se la tomó y le ató un hilo escarlata, diciendo: Éste salió primero. Pero como él retirase la mano, fue su hermano el que salió. Dijo ella: ¡Vaya brecha que te has abierto!, y le llamó Peres. Salió después su hermano, el que tenia en la mano el hilo escarlata y le llamó Zéraj.» Ahora bien, el nombre de la palmera es tamar, en la cual se encuentra a la vez lo masculino y lo femenino. Por esta razón, según el Bahir, los niños de Tamar se comparan al sol y la luna que sale y vuelve a entrar para dejar pasar al sol primero.

13. La luna (en arábico Qamar) se menciona muy frecuentemente en el Corán. Como el sol, es uno de los signos del poder de Alláh. Creada por Alláh la luna le rinde homenaje. Alláh la ha sometido a los hombres para medirles el tiempo, en particular mediante sus fases. Su
ciclo permite el cálculo de los días. Pero en el día del juicio se verá partirse la luna, se juntará con el sol y se eclipsará». Existen dos calendarios en el islam; uno solar, para las necesidades de la agricultura; otro lunar, por razones religiosas, ya que la luna regula los
actos canónicos. El Corán mismo emplea un simbolismo lunar. Las fases de la luna y la medialuna evocan la muerte y la resurrección. Ibn al-Mottaz, diez siglos antes que Victor Hugo, dio con esta imagen célebre: Contempla la belleza de la medialuna que, recién aparecida desgarra con sus rayos de luz las tinieblas. Como una hoz de plata, que entre flores que brillan en la obscuridad, siega narcisos. Lo primero que nos llega a la mente cuando se quiere describir una cosa excesivamente bella y mostrar su extrema perfección es decir: un aspecto semejante a la luna... Para Jalal-od Din Rumi, «el Profeta refleja a Dios como la luna refleja la luz del sol. Así el místico que vive del fulgor de Dios se asemeja a la luna, por la cual se guían de noche los peregrinos».

14. Como la tierra, el sol y los elementos, la luna sirve de garantía en las fórmulas usuales del juramento irlandés. El calendario céltico, que conocemos en su forma luno-solar de Coligny, era originalmente lunar: «por este astro (la luna) los galos regulan sus meses y años, así coma sus siglos de treinta años» (Plinio, Historia Natural).

15. En las manchas de la luna se ve representado todo el bestiario lunar según la imaginación de los diferentes pueblos. En Guatemala y México figuran un conejo y algunas veces un perro. En el Perú un jaguar o un zorro. Pero, tanto en el Perú como en el folklore europeo, ciertas tradiciones ven los rasgos de un rostro humano, mientras que, siguiendo una tradición de los incas, están hechas de polvo que el sol había lanzado por celos a la cara de aquélla para obscurecerla, por encontrarla más brillante que él. Para los yakuto, las manchas de la luna representan a una niña que lleva sobre los hombros una percha con dos cubos de agua. La misma imagen es completada por un mimbral entre los buriato. En Europa se dio una figuración análoga, la cual se encuentra también entre algunos pueblos de la costa noroeste de América, tales como los tlingit y los haida. Los tártaros del Altai ven
en ella a un viejo canibal, que fue arrebatado a la tierra por los dioses para proteger a la humanidad. Los pueblos altaicos ven en ella una liebre. Perros lobos y osos habitan la luna o aparecen en los mitos que conciernen a sus cambios de fases como en Asia central, particularmente entre los gold, los ghiliaks y buriato.

16. a) La luna, cuyo disco aparente es de la misma dimensión que el del sol, tiene en astrología un papel particularmente importante. Simboliza el principio pasivo, pero fecundo, la noche, la humedad, lo subconsciente, la imaginación, el psiquismo, el sueño, la receptividad, la mujer y todo lo inestable, lo transitorio y lo sujeto a influencia, por analogía con su papel astronómico de reflector de la luz solar. La luna da la vuelta al zodiaco en 28 días y algunos historiadores piensan que el zodíaco lunar de 28 casas (hoy día poco usado en la astrología occidental) es más antiguo que el zodíaco solar de 12 signos; esto explica la importancia de la luna en todas las religiones y tradiciones. Los budistas creen que Buddha meditó 28 dias bajo la higuera, es decir, un mes lunar o un ciclo perfecto de nuestro mundo sublunar, antes
de alcanzar el nirvana y llegar al conocimiento perfecto de los misterios del mundo. Los brahmanes enseñan que por encima del estado humano hay 28 estados angélicos o paradisíacos, es decir, que el influjo lunar también se ejerce tanto en los planos sutiles y sobrehumanos como en el mundo fisico. Los hebreos relacionan el zodiaco lunar con las manos de Adam Kadmón, el hombre universal; 28 es el número de la palabra cHaLaL = vida, y de las falanges de ambas manos. La diestra, la que bendice, está en relación con la luna creciente, y la siniestra, la que lanza los maleficios, con los 14 días de la luna menguante. Las imágenes simbólicas de las 28 moradas lunares hindúes figuran en la Astronomie Indienne del abate Guérin

b) Fuente de innumerables mitos, leyendas y con la imagen de diversas divinidades (Isis, Ishtar, Artemis, Diana, Hécate...), la luna es símbolo cósmico que se ha extendido a todas las épocas, desde tiempos inmemoriales hasta nuestros dias, de uno a otro horizonte. A
través de la mitología, el folklore, los cuentos populares y la poesía este símbolo concierne a la divinidad de la mujer y a la potencia fecundante de la vida, encarnada en las divinidades de la fecundidad vegetal y animal, fundidas en el culto de la Gran Madre (Mater Magna).
Esta corriente perdurable y universal se prolonga a través del simbolismo astrológico, que asocia al astro de las noches la impregnación de la influencia maternal sobre el individuo en cuanto madre, alimento, madre-calor, madre-caricia madre-universo afectivo. Para el astrólogo, la luna testimonia, en el seno de la constelación del nacimiento del individuo, la parte del alma animal, representada en esta región, donde domina la vida infantil, arcaica, vegetativa, artísticas y anímica de la psique. La zona lunar de la personalidad es esta zona
nocturna, inconsciente, crepuscular de nuestros tropismos, de nuestras pulsiones instintivas. Es la parte de lo primitivo que dormita en nosotros, viva aún en el sueño, las ensoñaciones, los fantasmas, lo imaginario, y que modela nuestra sensibilidad profunda. Es la sensibilidad del ser íntimo librado al encantamiento silencioso de su jardín secreto, de la impalpable canción del alma, refugiado en el paraíso de su infancia, replegado en si mismo, acurrucado en un sueño de la vida, sino librado a la embriaguez del instinto, abandonado al trance de un escalofrío vital que lleva su alma caprichosa, vagabunda, bohemia, fantástica, quimérica, al gusto de la aventura...

17. La luna también es el símbolo del sueño y lo inconsciente como valores nocturnos. Entre los dogon el zorro pálido Yurugu, maestro de la adivinación el único que conoce la primera palabra de Dios, que no habita el hombre más que en sus sueños, simboliza la luna. Pero lo inconsciente y el sueño forman parte de la vida nocturna. El complejo simbólico lunar e inconsciente asocia a la noche los elementos agua y tierra, con las cualidades de frío y de humedad, por contraposición al simbolismo solar y consciente, el cual asocia al día los
elementos aire y fuego y las cualidades de calor y sequia. La vida nocturna, el sueño, lo inconsciente y la luna son términos que se emparentan con el dominio misterioso de lo doble; sorprende, en este sentido, ver asociada a la luna la hermosa metáfora de la lanza del eco en una leyenda buriata. Según la interpretación de Paul Diel (Introduction), la luna y la noche simbolizan la imaginación malsana salida de lo subconsciente; añadamos que el autor entiende por subconsciente «la imaginación exaltadora y represora». Esta simbolización se aplica, en numerosas culturas, a toda una serie de héroes o divinidades que son lunares, nocturnos, incumplidos y maléficos.

18. «La Luna -o el Crepúsculo- arcano mayor del Tarot, según ciertos intérpretes, expresaría la enlodadura del espíritu en la materia; la neurastenia, la tristeza, la soledad, las enfermedades; el fanatismo, la falsedad, la falsa seguridad, las apariencias engañosas, la falsa ruta, el robo cometido por los allegados o servidores, las promesas sin valor; el trabajo, la conquista penosa de la verdad, la instrucción por el dolor o las ilusiones, las decepciones, las trampas, el chantaje y los extravíos. Este arcano completa las significaciones del Enamorado y, como esta lámina, corresponde en astrologia a la sexta casa horoscópica. Añadamos que la Luna de un Tarot francés del comienzo de siglo XVIII
citado por Gérard van Rijnbeck, reproduce no dos perros ladrantes como en los juegos corrientes, sino una vaca, una cigüeña y una oveja; lo cual remite a la atribución tradicional de los animales domésticos a la sexta casa horoscópica». Conviene sin embargo examinar esta lámina desde más cerca: la luna se nos presenta dividida en tres planos. Del disco lunar azul, sobre el cual se dibuja un perfil en forma de medialuna, parten veintinueve rayos: siete azules, siete blancos y, más pequeños, quince rojos. Entre el cielo y la tierra hay ocho gotas azules, seis rojas y cinco amarillas que parecen ser aspiradas por la luna. El suelo amarillo está accidentado y no tiene más que dos plantitas de tres hojas, mientras que, en el fondo del paisaje, a derecha e izquierda, se levantan dos torres almenadas con chaflanes que parecen estar una a cielo abierto y la otra cerrada. En el centro del paisaje, dos perros color carne (o un lobo y un perro) están enfrentados con las fauces abiertas pareciendo aullar, y se puede pensar que el de la derecha agarra una de las gotas azules. Por último, en el tercio más bajo de la lámina, en medio de un espejo de agua azul, rayado de negro, avanza un enorme cangrejo visto por el lomo, igualmente azul. Estos tres planos bien distintos son los de los astros, la tierra y las aguas. La luna que los domina sólo ilumina por reflejo y aspira hacia ella todas las emanaciones de este mundo, tengan éstas el color del
espíritu y la sangre, del alma y su potencia oculta o del oro triunfante de la materia. Los dos canes cerberos, guardianes y psicopompos, ladran a la luna y nos recuerdan que a través de toda la mitología griega han sido los animales consagrados a Artemis, cazadora lunar, y
a Hécate tan poderosa en el cielo como en los infiernos, como lo sugieren las dos torres, límites de los dos mundos opuestos. Incluso el cangrejo ha sido asociado a menudo a la luna por su marcha de delante para atrás, semejante a la del astro. Pero la luna se ha considerado siempre como mentirosa y no debemos quedarnos en esas apariencias de orden cósmico, pues esta lámina tiene una significación más profunda y de orden psíquico «La luna, dice Plutarco, es la morada de los hombres buenos después de su muerte. Llevan allí una vida que no es ni divina, ni bienaventurada, pero sin embargo exenta de
preocupación hasta su segunda muerte. Pues el hombre debe morir dos veces». De esta forma la luna es la estancia de los humanos entre la desencarnación y la segunda muerte, que preludiará el nuevo crecimiento. Las almas, en forma de gotas, de tres colores diferentes, correspondiendo tal vez a tres grados de espiritualización, suben entonces hacia la luna y, si los perros las quieren asustar es para impedirles rebasar los limites prohibidos por donde se extraviaría la imaginación. El mundo de los reflejos y las apariencias no es el de la realidad. Lo único presente en las aguas azules inundadas de claridad lunar es el cangrejo; recuerda al signo astrológico del Cáncer que tradicionalmente es el domicilio de la luna y favorece el retorno a si mismo, el examen de conciencia. Como el escarabajo egipcio devora lo que es transitorio y participa en la regeneración moral. En la vía de la iluminación mística adonde nos conduce el arcano decimoséptimo (la Estrella), la luna aclara el camino, siempre peligroso, de la imaginación , de la magia, mientras que el sol abre la vía regia de la razón y la objetividad.

La LUNA, Diosa Madre

Para la mayoría de los practicantes de la Wicca y de los partidarios neopaganos, la Luna es más que un satélite natural cubierto de cráteres que gira alrededor de la Tierra y que ilumina las noches. La Luna es indispensable porque ella tiene una conexión mística con la magia. Para nosotros, la Magia es la proyección material de nuestro pensamiento y/o deseo y la luna envía su gran energía y cada luna puede ayudarnos en nuestro propósito.

La Luna es el símbolo con más valor porque representa la Gran Diosa Madre. Además, la valoramos por su influencia en nuestras vidas. Así cómo actua con las mareas, sería lógico que también influyera en nuestras vidas, ya que el cuerpo humano, en su mayor parte, se compone de agua. El agua representa las emociones, los sentimientos, la espiritualidad, la videncia. Por tanto, actúa sobre la energía psíquica y la intuición. En consecuencia, los wiccas siempre tenemos un calendario lunar cerca nuestro porque según el estado de la luna, nuestros trabajos mágicos y rituales tendrán más o menos potencia. Cuando hay vacío de luna, es preferible no realizar ningún ritual porque no nos beneficiaremos de ninguna influencia.

Desde la Antigüedad, la Luna ha regido el tiempo de siembra y cosecha, el momento del parto, etc. En la actualidad, hay personas que se rigen por ella para cortarse el pelo, para equilibrar su dieta, para cuidar sus plantas, para energizarse.

Algunos Wiccas consideran sólo a las tres fases de la Diosa, (creciente, llena y menguante), mientras otros hacen referencia a cinco fases específicas (oscura, nueva, creciente, llena y menguante) de las ocho que existen realmente.

Aquí están sus fases con sus respectivos conjuros:

1-Todos los hechizos y rituales que atraen deben realizarse cuando la Luna está en su fase ascendente o creciente. Todos los hechizos y rituales que eliminan deben realizarse cuando la Luna está en su fase descendente o decreciente.

2-Todos los hechizos y rituales que implican el elemento fuego deben efectuarse cuando la Luna se encuentra en una de las tres siguientes posiciones astrológicas del fuego: Leo, Aries y Sagitario.

3-Todos los hechizos y rituales que requieren el elemento tierra (tal como la curación de Gaia) deben realizarse cuando la Luna se encuentra en una de las tres siguientes posiciones astrológicas de la tierra: Tauro, Virgo y Capricornio.
4-Todos los hechizos y rituales que incluyen el elemento aire deben realizarse cuando la Luna se encuentra en una de las tres siguientes posiciones astrológicas del aire: Géminis, Libra y Acuario.

5-Todos los hechizos y rituales que implican el elemento agua deben realizarse cuando la Luna se encuentra en una de las tres siguientes posiciones astrológicas: Cáncer, Escorpión y Piscis.

-Fases de la Luna:

LUNA CRECIENTE: Está representado por el lapso que transcurre desde la luna nueva hasta llegar al primer cuarto de luna llena. Este es el momento apropiado para realizar los rituales de curación, de magia positiva y los hechizos que aumentan el amor, la buena suerte, el crecimiento de cualquier tipo, el incremento del deseo sexual y de la riqueza.

LUNA LLENA: El lapso de la luna llena aumenta los poderes de percepción extrasensoriales y es el momento apropiado para realizar las invocaciones de la diosa lunar, los rituales de la fertilidad, las transformaciones, las conjuraciones de espíritus y los hechizos que aumentan las habilidades psíquicas y los sueños proféticos. De acuerdo con el antiguo folklore europeo, el poder de la luna llena también puede transformar mágicamente al ser humano en bestia y a la bestia en ser humano.
CUARTO MENGUANTE: El lapso desde la luna llena hasta el último cuarto de la luna nueva. Es el momento apropiado para realizar magia destructora (o de destierro) y hechizos que eliminan las maldiciones, los hechizos y malos deseos, para terminar malas relaciones, invertir hechizos amorosos y afrodisiacos, romper con los malos hábitos y adicciones insalubres, desbaratar influencias negativas y disminuir las fiebres y los dolores.

-La Luna en los signos:

*LA LUNA EN ARIES: Es el momento ideal para lanzar hechizos que implican autoridad, liderazgo, poder de la voluntad, empeños guerreros y conversiones espirituales o el renacimiento. También es la fase lunar apropiada para realizar rituales de curación contra malestares en la cara, cabeza o cerebro. Colores tradicionales de velas: rojo, encarnado, escarlata, borgoña. Metal tradicional: hierro. Espíritus elementales: salamandras.

*LA LUNA EN TAURO: Es el momento ideal para practicar todo tipo de magia para el amor y para lanzar hechizos referentes a bienes raíces, adquisición de tipo material y dinero. También es la fase lunar apropiada para realizar rituales de curación de malestares de la garganta, cuello u oídos. Colores tradicionales de velas: todos los tonos de verde, rosa o turquesa. Metal tradicional: cobre. Espíritus elementales: gnomos.

*LA LUNA EN GÉMINIS: Es el momento ideal para lanzar hechizos que ayuden a la comunicación, cambios de residencia, escribir, actividades de relaciones públicas y viajes. También es la fase lunar apropiada para realizar rituales de curación para malestares en hombros, brazos, manos o pulmones. Colores tradicionales de velas: malva. Metal tradicional: mercurio. Espíritus elementales: sílfides.

*LA LUNA EN CÁNCER: Es el momento ideal para celebrar rituales que honren a las deidades lunares y lanzar hechizos relacionados con el hogar y todos los aspectos de la vida en familia. También es la fase lunar apropiada para realizar rituales de curación para malestares en el pecho o en el estómago. Colores tradicionales de velas: plateada, gris, blanca. Metal tradicional: plata. Espíritus elementales: ondinas.

*LA LUNA EN LEO: Es el momento ideal para lanzar hechizos que implican a la autoridad, poder sobre otros, valor, fertilidad y el nacimiento. También es la fase lunar apropiada para realizar rituales de curación contra malestares en la parte superior de la espalda, en la espina dorsal o en el corazón. Colores tradicionales de velas: dorado, amarillo, naranja. Metal tradicional: oro. Espíritus elementales: salamandras.

*LA LUNA EN VIRGO: Es el momento ideal para lanzar hechizos que favorecen aspectos de empleo, asuntos intelectuales, la salud y preocupaciones dietéticas. También es la fase lunar apropiada en la que pueden realizarse rituales de curación para malestares en los intestinos o en el sistema nervioso. Colores tradicionales de velas: azul marino, naranja. Metal tradicional: mercurio. Espíritus elementales: gnomos.

*LA LUNA EN LIBRA: Es el momento ideal para lanzar hechizos destinados a trabajos en el ámbito artístico, la justicia, pleitos en tribunales, asociaciones y uniones, la estimulación mental y el equilibrio kármico, espiritual o emocional. También es la fase lunar apropiada para realizar los rituales de curación de malestares de la parte baja de la espalda o los riñones. Colores tradicionales de velas: azul royal. Metal tradicional: cobre. Espíritus elementales: sílfides.
*LA LUNA EN ESCORPIÓN: Es el momento ideal para lanzar hechizos que ayudan en asuntos sexuales, el poder, el crecimiento psíquico, los secretos y las transformaciones fundamentales. También es la fase lunar apropiada para efectuar los rituales de curación de malestares en los genitales y órganos reproductores. Colores tradicionales de velas: rojo, negro. Metal tradicional: hierro. Espíritus elementales: ondinas.

*LA LUNA EN SAGITARIO: Es el momento ideal para lanzar hechizos referentes a los caballos, los viajes, las publicaciones, los asuntos legales, actividades deportivas y la verdad. También es la fase lunar en la que pueden realizarse rituales de curación de malestares en el hígado, los muslos y en las caderas. Colores tradicionales de velas: púrpura, azul oscuro. Metal tradicional: estaño. Espíritus elementales: salamandras.

*LA LUNA EN CAPRICORNIO: Es el momento ideal para lanzar hechizos que implican la organización, la ambición, el reconocimiento, las carreras profesionales y los asuntos de política. También es la fase lunar apropiada para realizar rituales de curación de malestares en las rodillas, los huesos, los dientes o en la piel. Colores tradicionales de velas: negro, marrón oscuro. Metal tradicional: plomo. Espíritus elementales: gnomos.

*LA LUNA EN ACUARIO: Es el momento ideal para lanzar hechizos que implican a la ciencia, la libertad, la expresión creativa, la resolución de problemas, las habilidades extrasensoriales, la amistad y el abandono de los malos hábitos o adicciones insalubres. También es la fase lunar apropiada en la que pueden realizarse rituales de curación de malestares en las pantorrillas, los tobillos o en la sangre. Colores tradicionales de velas: azul claro. Metal tradicional: uranio. Espíritus elementales: sílfides.

*LA LUNA EN PISCIS: Es el momento ideal para lanzar hechizos que involucren el trabajo con los sueños, la clarividencia, la telepatía, la música y las artes creativas. También es la fase lunar apropiada para realizar rituales de curación de malestares en los pies o en las glándulas linfáticas. Colores tradicionales de velas: aguamarina, lavanda, esmeralda. Metal tradicional: estaño. Espíritus elementales: ondinas.



http://www.thehouseofblogs.com/Paranormal/Las_Fases_de_la_Luna_y_los_Signos_458.html
Publicado por Achernar en

La LUNA es el Símbolo del ALMA

La LUNA es el Símbolo del ALMA

ImageLa Luna es el símbolo del alma y representa cambios rápidos en la vida. Es el punto más cercano en el camino hacia las estrellas. Contiene secretos acerca de la vida y la muerte, el comienzo de la historia humana. La Luna gobierna el estado del sueño y da los cambios en la vida. La Luna controla las mareas, la fertilidad y el embarazo. Los indígenas llaman a la Luna Chandra, los Egipcios – Isida, los Griegos – Diana (y le dan otros nombres dependiendo de la fase), los Judíos – Ahnem. Los Místicos la llaman Deva Celestial y la consideran el emblema del Alma del Mundo. La figura de Isida la representa como “la gran iniciadora de las almas hacia los secretos elevados del espíritu”.

La Luna influye fuertemente a una persona en especial hasta la edad de los 4 años – hasta comenzar a vivir por hábitos y recuerdos de la representación anterior.

La Luna influye el sudor y la sangre de la menstruación, la vista y el movimiento, los pulmones, la médula espinal, el ojo izquierdo en el hombre y el derecho en la mujer, también los órganos sexuales, el estomago, el sistema nervioso, las membranas, las glándulas, el pecho femenino, el lado izquierdo del cuerpo, el esperma (fluido lunar) y la grasa corporal.

Una persona con el temperamento lunar es una persona flemática.

Su apariencia: lenta/perezosa, apática, de maneras modestas, una mirada asombrada, una cabeza grande, cabello castaño, raras veces una barba, una cara ovalada, ojos negros, cejijunto, un cuerpo corpulento, de altura mediana.

Su carácter: buena memoria, amor, amabilidad, fuertes sentimientos, propenso a influencias, imita, soñador, poca espiritualidad, amor por las aventuras y los cambios, romántico, tendencia hacia la investigación y los viajes.

Sus virtudes y sus pecados: esperanza y envidia

Sus cualidades negativas: poca moral, poca fe en si mismo, pasión por el placer y la satisfacción, poca memoria, cobarde, falso, inestable, caprichoso, sensualidad, deseo, infame, difame, miedoso.

La Luna transfiere las vibraciones magnéticas de todos lo planetas y estrellas, entrando en conexión con ellos y otros aspectos.

Elemento: agua, frio, humedad.

Color: blanco, plateado, marrón claro, tonos amarillos y verdes (los colores de las olas del mar).

Minerales: el cristal de roca, diamante, marcasita, selenita, berilo, coral blanco.

La Luna gobierna todas las enfermedades, pero hay algunas dolencias especiales de la Luna: la parálisis, la gota, la ciática, la hidropesía, esclerosis múltiple, vómitos, catarros, gusanos, fístulas, la perturbación de sentimientos y el intercambio de sustancias.

En la vida del hombre la Luna se manifiesta por medio de la madre, la esposa, la hija y las mujeres subordinadas.

En la vida de la mujer la Luna influye la salud y se manifiesta por medio de la madre a la hija. Si es por medio del marido, el marido será inconstante, caprichoso, se deja influir, pero cariñoso y agradable (con los aspectos escasos de la Luna el hombre será débil, engañoso, despreocupado, cobarde, borracho, poco saludable y no capaz de asegurar la felicidad en el matrimonio).

Dentro del destino de una persona europea la Luna solamente aportará una felicidad ordinaria pero una vida sensual y deseos apasionados. Esto de debe a la mentalidad de los europeos debido a que ellos definen la felicidad solamente en conexión con el éxito material.

En un periodo de muchos siglos precisamente fueron las mujeres que seguían el calendario, ellas llevaban a cabo la actividad religiosa y médica, ellas jugaban el rol de la consejera debido a que ellas poseían la fuerza de la Diosa Lunar. La gente aprendió a usar las fases de la Luna para la caza y la agricultura. Toda la gente primitiva sabía que nadie puede escaparse de la acción mística de la Luna, independiente de sí cree en ello o no. La Luna actúa en la vida de toda persona.

Cuando la Luna Llena entra en signos astrológicos específicos no es fácil ni siquiera para una persona potente. Y sabiendo poco acerca de la influencia de la Luna más reaccionamos inconscientemente ante su influencia.

Aquellos, que practican magia, hace mucho que ya usaban las diferentes fases de los ciclos lunares para fortalecer sus habilidades.

El cuerpo humano está formado casi por completo de agua. La Luna actúa sobre las mareas del océano y también en los seres humanos.

Dice la historia que la Luna puede tener un efecto positivo y los antepasados, a sabiendas usaban su actividad para la mejora de sus vidas. Crearon una ciencia compleja acerca de la Luna. Pero pronto ha sido prohibida por muchas religiones en el mundo puesto que simbolizaba la conexión de la Luna con diferentes deidades.

Las grandes civilizaciones del pasado conocían bien el poder de las fases lunares. Hoy día este conocimiento se sigue usando por paganos, beatos en ceremonias y magia. Durante las fases específicas de la Luna aparece una energía única que la gente puede usar llevando a cabo rituales específicos.

El canto de mantras durante las fases de la Luna se dirige directamente hacia el desarrollo adquiriendo prosperidad y beneficios – se pronuncian después de Luna Nueva hasta Luna Llena, cuando la Luna Llena posee su poder máximo. Esta aplicación de la magia lunar se conoce desde tiempos pasados y como antes lleva su fruto.

El mes lunar tradicionalmente se asociaba con tres aspectos de las Tres Diosas Unidas: La Virgen (Luna Nueva),

La Madre (Luna Llena),

La Anciana (Luna Negra).

Estos tres aspectos están conectados entre sí por el flujo de las energías: el descenso y el permanecer.

El calendario del año consiste de trece meses lunares. Cada mes lunar esta conectado con un tipo de flujo energético especial. Ahora, que la gente nuevamente rinde honor a la Diosa y más abierta que nunca, más actúa la influencia de la Luna sobre la vida de la gente.

Toda la filosofía china del “Yin y Yang” esta conectada con el ascenso y descenso de la Luna y también con el riego y descenso de la energía vital en los seres humanos.

La astrología de la India dice que gente que ha nacido en el periodo de la Luna Creciente vive más tiempo.

La Luna Joven que se sigue también llamando la Luna Nueva – tiempo para meditación, comienzo para la realización de proyectos nuevos y planes y también un tiempo favorable para los cambios en la vida personal, en la carrera, para poner final a hábitos dañinos y comenzar con el desarrollo espiritual.

La Luna Llena: la fase más poderosa, el tiempo de apertura, solución de problemas complejos que requieren de energía, la época de colaboración.

Sigue las fases de la Luna !!

¿Estás tratando de tomar una decisión para cambiar de sitio o de conectar con algún grupo religioso? Espera, espera hasta que la Luna entre en otra fase y entonces toma tu compromiso.

Ve con el ciclo lunar antes de firmar un contrato. En el periodo de la Luna Llena tus emociones fácilmente pueden estar fuera de control. Si tienes que negociar con gente que es poco agradable entonces no te encuentres con ellos durante la Luna Llena o la Luna Nueva. Durante este periodo fácilmente puedes fácilmente ser derribado y destruir las conexiones. Si tienes que hacerte una operación toma en consideración el ciclo lunar antes de hacer una cita – no acuerdes una operación durante la Luna Llena o durante cuatro días antes o después. Hemorragias serán más fuertes en esta época.

Estando alineado con la Luna recibirás su ayuda. Si, por ejemplo, te cortas el pelo o las uñas durante el ascenso de la Luna, entonces crecerán mejor y más rápidos. Usando la energía de la Luna serás capaz de vivir una vida más harmoniosa contigo mismo y con otra gente, de entrar al ritmo espiritual del mundo. Cada persona puede aprender a estar conscientemente conectada con el espíritu universal con la ayuda de profunda meditación y como resultado comprender su acción sobre su vida.

Content navigation

go to: Astrología: Los tres factores que influencian el tipo de personalidad de cada persona (1).

La Luna, espejo de lo Femenino

La Luna, espejo de lo Femenino



Introducción
Cuando el ardiente sol oculta su incandescente cuerpo más allá de las rojizas montañas, todas las formas de la Naturaleza anteriormente bañadas por sus dorados rayos van perdiendo su esplendor y lentamente se transforman en oscuras sombras, perfiladas por una tenue luz plateada. Es en ese momento cuando en el frondoso bosque comienzan a despertar los hijos de la noche, los búhos y los lobos. Ellos, como fieles servidores, alzan la mirada hacia su señora, la Luna, aquella dama que desde su altar celestial inicia el gobierno de su reino, el reino de la noche y del misterio.

Todas las antiguas civilizaciones se preguntaron el porqué del Universo y hacia dónde se dirige. Y la Humanidad quedó particularmente hechizada por ese misterioso astro compañero de la noche. Nuestra forma de civilización actual tampoco puede escapar a este fenómeno. Hoy día resulta nostálgico leer el premonitorio relato Viaje a la Luna del escritor francés Julio Verne. Porque aunque la ciencia actual cree conocer prácticamente todo acerca de ella, en su error de parcelar las áreas del conocimiento ha olvidado la maravillosa experiencia de interpretar su significado. Y por muchos artefactos que lance hacia su superficie, sigue evitando ponderar toda interpretación antigua sobre ella, lo que le aparta definitivamente de toda visión de conjunto.

Por las sendas del pasado
Desde los primeros tiempos, a través de ciertos símbolos, encontramos intentos de representación del carácter cíclico y cambiante de la Luna. Su peculiar característica no podía representarse bajo un emblema estático, puesto que se distinguía esencialmente entre luna llena, media y oscura. Estos tres aspectos eran representados por dos medias lunas y un círculo o disco. Así aparece, por ejemplo, en una moneda hallada en Megara (Grecia), donde tres medias lunas están colocadas en una especie de cruz o esvástica primitiva. Al igual que ésta, otras medias lunas similares se encuentran en monedas mesopotámicas representando a la Diosa Triforme. Dichas monedas están relacionadas con otras muchas representaciones triples de la Diosa Luna. Del mismo modo, en la Grecia clásica, la Diosa Hécate representaba a la luna oscura, siendo acompañada por unos fieles perros. Curiosamente, del mismo modo se ha representado a la citada Diosa Triforme babilónica. Dicha cualidad trina se representa a través de estatuas posteriores donde aparece como una mujer triple.
También encontramos en culturas como la celta otras Diosas Trinas, como las Bridgets, que representan los tres aspectos de la Diosa Luna. Incluso cuando el cristianismo fue impuesto en países donde hasta entonces se había venerado a esta Diosa triple, su adoración fue reasimilada pasando desde entonces a figurar en las leyendas de "Las Tres Marías".
Prosiguiendo nuestro recorrido por las múltiples culturas antiguas, hallamos que general y constantemente la Luna ha venido representando simbólicamente a la Gran Diosa Madre Gestadora, y por tanto también está vinculada estrechamente a la figura de la mujer. En las distintas Mitologías del pasado se refieren a ella como a la "Materia Primordial" expresada simbólicamente en las figuras del mar o el agua, que alude a la "Matriz Generadora" de aquel primer instante de la Creación de donde posteriormente surgirá todo el Universo manifestado.

Aun así, contrastando los textos, paradójicamente nuestra protagonista aparece con una clara contraparte natural, cuando en lugar de creadora se torna destructora; y aunque este aspecto parezca negativo a primera vista, es necesario puesto que simboliza la destrucción de las formas gastadas, evidentemente imprescindible para poder formar una vez más cada nueva creación. Ejemplo de esto último lo encontramos en la milenaria China, donde la Diosa lunar es quien otorga la vida cuando periódicamente se produce una inundación. Podemos comprobar este doble aspecto en multitud de representaciones artísticas en diversas culturas, especialmente en el arte religioso, cuando se pinta cada mitad de su faz usando los colores blanco y negro.
Así entre los ainu de Japón, la luna iba vestida con un traje blanco y negro. En Egipto, las Diosas Isis y Nephtis encarnarían también ambos aspectos lunares en sus formas creciente y decreciente. Isis aparece con la faz luminosa representando a la Tierra, a la Materia Primordial fecundada por el Espíritu que dará nacimiento al mundo; y es el aspecto virginal de la naturaleza femenina, su oculta faz.
Por otro lado la Luna es también el astro que preside por excelencia los ritmos de vida en la Tierra. Crece y decrece, aparece y desaparece, su vida está sujeta a la Ley universal del devenir; nacimiento y muerte.
La Luna revelaría al hombre su propia condición humana, sujeto al ciclo de vida y muerte, aunque no a la extinción.

Aspectos esotéricos
S e dice que los viejos anales de la Sabiduría atemporal abarcan extensos compendios respecto al astro nocturno. Sintetizamos este punto aportando algunas pinceladas.
Los antiguos filósofos herméticos pensaban que la Luna dio al hombre su forma astral o "Cuerpo de emociones". Más recientemente la extraordinaria ocultista Helena P. Blavatsky expuso asimismo cierta referencia esotérica hacia los Pitris o Padres Lunares como creadores de la parte física del hombre y de cada uno de sus principios inferiores. Comenta también cómo nuestro cercano astro se halla en estos momentos en un período o etapa de descomposición, girando a nuestro alrededor como si de un cadáver se tratase. En dicho proceso quedarían adheridos a la Luna ciertos "elementos extraños", ideas negativas, sombras, etc. Se trata de formas nefastas para el ser humano, puesto que nos atraerían hacia ciertos estados de retrogadación o profunda excitación emocional que puede arribar incluso a la locura, hechos que, por otro lado, han sido corroborados por la ciencia actual.
Estas comprobaciones modernas ya quedaron reflejadas en el pasado bajo la forma de mitos. En Grecia a Hécate se la llamaba "Antena", "dadora de visiones"; una Diosa que a la vez podía aportar tanto inspiración como locura, precisamente porque el tipo de inspiración que aporta la Luna no es un pensamiento racional, sino algo de naturaleza más semejante a la intuición artística del soñador o del visionario; de ahí derivaría el término médico moderno de "lunático".

La Luna y el principio femenino
La Luna ha sido el símbolo atemporal y permanente que a través de innúmeros milenios ha representado a la mujer en todo el planeta. En el arte de la poesía, ya clásica o moderna, desde tiempos inmemoriales, en los mitos y leyendas, la Luna ha representado la Deidad de la mujer, el principio femenino, así como el Sol con sus héroes simboliza el principio masculino.
Para el hombre antiguo la Luna era símbolo de la verdadera esencia femenina, en contraste con la esencia del hombre, de carácter solar. En los diferentes mitos y cosmogonías se muestra claramente el sentimiento que tenían hombres y mujeres hacia el "Principio Femenino", Principio que controla al mismo tiempo la vida física y psicológica más profunda de la mujer. En nuestra alienada civilización dicho Principio ha sido descuidado y tan sólo han sido creadas ciertas acciones mecánicas sobre las costumbres convencionales de la mujer. Pero esta Fuente de Energía espiritual y psicológica sigue ahí, inmutable por siempre.
En toda cultura mistérica, la Luna era venerada por mujeres. Ellas estaban a cargo de prácticas mágicas destinadas a fomentar su poder fertilizador. Las funciones más importantes eran el abastecimiento del Agua Sagrada y el cuidado de la llama Sagrada que representa la luz lunar, que no debía extinguirse jamás. En muchos lugares, las sacerdotisas recibían supuestamente la Energía Fertilizante de la Deidad en beneficio de toda la comunidad. Los numerosos templos dedicados a las más diversas e importantes Diosas del mundo eran atendidos por sacerdotisas que se convertían en perfecto canal para la manifestación de la Divinidad en cuerpo y alma. Tal es el caso de las sacerdotisas Mama-Quilla en Perú o las vestales romanas, dedicadas a mantener este fuego sagrado en el templo de la Diosa-Matriarca.

La íntima conexión entre el rito de fertilidad femenino y la Luna estaba en muchos casos asociada con determinados órganos femeninos tales como los senos, útero y ovarios, además de su ligazón al proceso de gestación y del parto.
En la antigua Babilonia se pensaba que la fertilidad, el embarazo y el nacimiento de los niños tenían una estrecha relación con la influencia de la Luna. Los ahts y groenlandeses creen que la Luna es incluso capaz de embarazar a las mujeres. Y muchas tribus de Nigeria creen que no se necesita marido para la procreación, ya que la Gran Madre Luna, que está en el cielo, manda al Pájaro Luna a la Tierra para traer bebés a las mujeres que lo deseen. Esta idea no es muy distinta de la nuestra cuando a los niños se les dice que los bebés son traídos por una cigüeña. En las tribus más primitivas no sólo se responsabiliza a la Luna del embarazo, sino que también tiene otra función piadosa: la de cuidar el nacimiento del niño. Por eso, la mujer que está a punto de dar a luz se dirige a su protectora celeste para pedirle ayuda en esos difíciles momentos. A menudo el principal trabajo de la comadrona consiste en rezar y ofrendar al astro para asegurar un parto fácil. Aún en nuestros días, las mujeres del sur de Italia llevan una media luna como amuleto para obtener el socorro de la Luna durante el nacimiento de los niños.
Durante milenios, el ser humano ha vivido armoniosamente acompasado a los distintos ritmos de la Naturaleza. Nuestros antecesores, ayudados por calendarios solares y lunares, conocían las energías e influencias de la Naturaleza, y aplicaban dicha sabiduría en la vida cotidiana. La Luna, como portadora de fertilidad, desempeñaba un papel muy importante, junto a otros astros, en el campo de la agricultura, llegando a recibir el nombre de "Madre y Señora de las Plantas". Su influencia no sólo se ha considerado favorable, sino indispensable para el crecimiento del Reino vegetal. En múltiples culturas, como representante de esta fuerza fertilizadora, o bien como Deidad de fertilidad, se le ofrecían plegarias previas a la siembra y la recolección; era también habitual la recogida de plantas medicinales en determinadas épocas, cuando contienen mayor cantidad de sustancias activas. Pero hacia finales del siglo XIX el conocimiento de estos ciclos naturales cayó irremediablemente en el olvido. Se creyó que se podía ignorar la sabiduría de los antepasados y el respeto de estos ritmos naturales pasó a considerarse algo superfluo. Este olvido se ha heredado hasta nuestros días y nos hemos entregado a un uso exagerado de todo tipo de máquinas agrícolas, fertilizantes y pesticidas. Hemos elevado la comodidad a corto plazo a la más alta jerarquía. En el vértigo de la sórdida vida consumista creemos poder superarlo todo, incluso a la propia Naturaleza, pero olvidamos que irremediablemente formamos parte de ella.

El hecho de que el Sol esté relacionado simbólicamente con el principio masculino, mientras que la Luna refleja lo femenino, ha sido recogido en los distintos mitos que nos presentan las diversas culturas del planeta. El Sol representa esa constante fuente de luz y calor que desaparece durante su viaje nocturno y reaparece por la mañana. Como eterna contraparte, la Luna es variable y sigue un orden diferente; incluso el horario de salida parece depender de su capricho. Estas extrañas cualidades se reflejan en el mundo psíquico de la mujer, que a veces ofrece una imagen de inconstancia o variabilidad. Pero, como en el caso de la Luna, un orden o regla oculto es la base de su aparente volubilidad, dado que para la mujer el carácter cíclico de su vida es algo muy natural. Ésta le impone flujos y reflujos en su experiencia actual, no sólo en ritmos diurnos y nocturnos, como hace con el hombre, sino también en los ciclos lunares, con las fases de cuarto, media, luna llena y menguante, y así hasta arribar a la luna oscura. En el transcurso de este ciclo completo, la energía de la mujer aumenta, brilla con esplendor y decae de nuevo; cambios de energía que afectan tanto a la vida física y sexual como al mundo psíquico y espiritual femenino.Hasta aquí hemos intentado desvelar parcialmente uno de los grandes misterios que rodean la noche. Posiblemente seguiremos ignorando muchos de sus secretos que, como fiel guardiana plateada, nos oculta. Mas nosotros, efímeros mortales, seguiremos interrogándola y buscaremos arduamente su divina inspiración, de igual modo que a lo largo de la Historia tantos poetas, soñadores y escritores han anhelado.
Mientras tanto, nos será imposible evitar cada noche alzar nuestra mirada al cielo y rendirnos a sus pies. Rendirnos y evidenciar tanto belleza como misterio.

BIBLIOGRAFÍA
* El influjo de la Luna, Dr. Arnold
L. Lieber. Ed. Edaf.
* Locura Lunar, E. L. Abel. Ed. Diana.
* El Zodíaco, clave del Hombre y del Universo. Omraam Mikhaël Aïvanhov. Ed. Prosveta.
* Los misterios de la Luna, Henri Premont. Arias Montano Editores.
* Los Misterios de la Mujer,
Esther Harding. Ed. Obelisco.
* La influencia de la Luna, Johanna Paungger y Thomas Poppe.
Ed. Martínez Roca.
* Glosario Teosófico, H.P. Blavatsky.
Ed. Kier.

Pequeño Diccionario de los Símbolos Herméticos (A.Poisson, 1891)

Pequeño Diccionario de los Símbolos Herméticos (A.Poisson, 1891)

... En la segunda parte de esta obra [Theories et Symboles des Alchimistes] hemos explicado los símbolos herméticos, pero partiendo de una teoría y relacionándole sus símbolos. Hacemos ahora a la inversa: tomamos el símbolo para decir con qué se le puede relacionar. Un método completa al otro; se podrá descifrar una figura alquímica con la ayuda del presente resumen, después precisar más su significación remitiéndose a los diferentes capítulos de esta segunda parte.


Águila: Símbolo de la volatilización y también de los ácidos empleados en la obra. Un águila devorando un león significa la volatilización del fijo por el volátil. Dos águilas combatiendo tienen la misma significación.

Ángel: A veces símbolo de la sublimación, ascensión de un principio volátil, como en las figuras del Viatorium spagyricum.

Animales: Regla general cuando uno encuentra representados dos animales de la misma especie y de sexo diferente, como león y leona, perro y perra: eso significa Azufre y Mercurio preparados para la Obra, o también fijo y volátil. El macho representa el fijo, el Azufre; la hembra representa el volátil, el Mercurio. Si estos animales están unidos: conjunción (Figuras de Lambsprinck); si ellos se combaten: fijación del volátil, o volatilización del fijo (figuras de B. Valentín).
2º Un animal terrestre al lado de un animal aéreo en una misma figura: fijo y volátil.
3º Los animales, en fin, pueden simbolizar los cuatro elementos: Tierra (león, toro), Aire (águila), Agua (ballena, peces), Fuego (salamandra, dragón).

Apolo: Misma significación que el Sol.

Árboles: Un árbol portanto lunas significa la obra lunar, pequeño magisterio; si lleva soles, es el símbolo de la Gran Obra, obra solar. Si porta los signos de los siete metales, o los signos del sol, de la luna y cinco estrellas, representa la materia única de la cual nacen todos los metales.

Baño: Simboliza la disolución del oro y de la plata. O la purificación de esos dos metales.

Cámara (Habitación): Símbolo del huevo filosófico, cuando el Rey y la Reina son allí encerrados.

Caos: Símbolo de la unidad de la Materia y, algunas veces, del color negro y de la putrefacción.

Circunferencia: Unidad de la materia, armonía universal.

Cisne: Símbolo de la blancura.

Corona: Símbolo de la realeza química, de la perfección metálica. En la Margarita pretiosa, los seis metales están, de entrada, representados como unos esclavos, con la cabeza desnuda, al pie del rey, del oro; pero después de sus transmutaciones, llevan una corona sobre la cabeza.

Cuadrado: Simbolo de los cuatro elementos.

Cuervo: Símbolo del color negro y de la putrefacción.

Diana: Misma significación que la Luna.

Dragón: Un dragón que se muerde la cola, simboliza la unidad de la materia. Un dragón entre llamas, es símbolo del fuego. Varios dragones combatiéndose indican la putrefacción.

Dagrón sin alas: el fijo; dragón alado: el volátil.

Esfera: Unidad de la materia.

Espada: Símbolo del fuego.

Esqueleto: Putrefacción, color negro.

Fallega (Barra o Varilla): Misma significación que la espada (fuego).

Fénix: Símbolo del color rojo.

Florecido: en general, representan los colores de la Gran Obra.

Fuente: Tres fuentes representan los tres principios. Fuente en la que el rey y la reina se bañan: ver Baño.

Hermafrodita: Azufre y Mercurio después de la conjunción; después de la cual lleva escrito sobre él la palabra Rebis.

Hombre y mujer: El Azufre y el Mercurio. Desnudos: oro y plata impuros. Maridándose, uniéndose, casándose: conjunción. Encerrados en un sepulcro: el Azufre y el Mercurio en el huevo filosófico.

Júpiter: Símbolo del estaño.

León: Símbolo del fijo, del Azufre, cuando está solo. Si tiene alas, representa el volátil, el Mercurio. El león también representa el mineral (vitriolo verde) de donde se extrae el aceite de vitriol (el ácido sulfúrico) que tan útil era a los alquimistas. El león opuesto a otros tres animales, representa la Tierra. Es, en fin, el símbolo de la piedra filosofal. La leona es el símbolo del volátil.

Lluvia: Condensación, color blanco (albificación).

Lobo: Símbolo del Antimonio.

Luna: Principio volátil, femenino, Mercurio filosófico, plata preparada para la obra.

Marte: Símbolo del hierro y del color anaranjado.

Matrimonio: Símbolo de la conjunción, unión del Azufre y del Mercurio, del rey y de la reina. El sacerdote que lo oficia representa la Sal, medio de unión entre los dos otros principios.

Mercurio: Símbolo de la plata preparada para la obra.

Montaña: Horno de los filósofos. Remate, pináculo del huevo filosófico.

Neptuno: Símbolo del agua.

Niño: Cubierto con un hábito real o simplemente coronado, es el símbolo de la piedra filosofal, algunas veces de color rojo.

Pájaros: Elevándose en el cielo, volatilización, ascensión, sublimación; descendiendo hacia la tierra, precipitación, condensación. Estos dos símbolos reunidos en una misma figura, destilación.
Los pájaros opuestos a animales terrestres significan el Aire o el principio volátil.

Perro: Símbolo del Azufre, del oro. El perro devorado por un lobo significa la purificación del oro por el antimonio. Perro y Perra: fijo y volátil.

Rey y Reina: Ver hombre y mujer.

Rosa: El color rojo. Una rosa blanca opuesta a una rosa roja: el fijo y el volátil, Azufre y Mercurio.

Salamandra: Símbolo del fuego. Algunas veces significa el color rojo o el blanco.

Saturno: Símbolo del plomo. Figura también el color negro, la putrefacción.

Sepulcro: Huevo filosófico.

Serpiente: En general, la misma significación que el dragón. Tres serpientes, los tres principios. Las dos serpientes del caduceo significan el Azufre y el Mercurio. Serpiente alada, principio volátil; sin alas, principio fijo. Serpiente crucificada, fijación del volátil.

Sol: Oro ordinario o preparado para la Obra, Azufre filosófico.

Triángulo: Símbolo de los tres principios.

Venus: Símbolo del cobre.

Vulcano: Símbolo del fuego; ordinariamente representado bajo la forma de un hombre cojo.

SIMBOLOGIA LUNAR

1 - Simbología lunar
Artículo creado por Esquina Mágica. Extraido de: http://www.esquinamagica.com/articulosombras.php?

La Luna es el simbolo de los ritmos biologiocos: "Astro que crece y decrece y desaparece, cuya vida esta sometida a la ley universal del devenir, del nacimiento y de la muerte ...tiene una historia patetica igual que la del hombre, pero su muerte no es jamas definitiva. Este perpetuo retorno a sus formas iniciales, esta periodicidad sin fin, hace que la luna sea por excelencia el astro de los ritmos de vida. Controla todo los planos cosmicos regidos por la ley del devenir ciclico: agua lluvia vegetacion y fertilidad"...(Elit.139)

Lo cierto es que todas las culturas, las religiones y filosofias han incorporado a la luna dentro de sus divinidades o le han adnjudicado un papel primordial en sus rituales de iniciacion.

Se podría decir que en el planeta en que vivimos la luna es la directora de orquesta del fluir vital tanto de la naturaleza como de los humanos. Es tal la importancia de este astro que todo aquello en que se basa la supervivencia esta en función de sus fases.

Si analizamos un poco este hecho veremos que Hombres y mamíferos vivimos en función de la luna.
Hoy en día sabemos que un embarazo dura 9 lunas, es decir ciclos de 28 días. Si una mujer se pone encinta puede adivinar si es varón o hembra lo gestado si conoce la fase lunar en que se realizó el coito del embarazo. Los marinos conocen el mejor momento para zarpar a la mar después de mirar a la luna, y nuestros antiguos druidas determinaban la fecha de la siembra dependiendo de la fase lunar. Al anochecer el labriego sabe si el próximo día será ventoso o soleado dependiendo de color con que la ese faro del cielo aparece por el horizonte.

En astrología las luminarias sol y la luna son básicas para comenzar el estudio del mapa humano y sus vericuetos por la vida. Se puede prever las tendencias sexuales de una persona por determinados aspectos de entre la luna con el Sol, Marte y Venus; la tendencia a la obesidad esta configurada en una carta si hay aspectos entre luna y Júpiter, mientras que la mediumnidad, esta indicada por las confluencias planetarias con Neptuno, asimismo también nuestra luna puede marcar la atraccion compulsiva por la drogadicción, o por el contrario, al altruismo.
Astrológicamente, se dice que una persona es "lunática" cuando nace justo en el cambio del signo de Libra a Escorpio y la luna transitando por el grado de nacimiento. Eso indicaría que a la persona la fase lunar le afectas de una manera muy fuerte, pudiendo sufrir cambios de carácter determinados los días de luna llena. Recordemos esas noches románticas con la persona adecuada junto a nosotros y nuestros corazones embriagados de emociones, latiendo al unísono mientras una enorme y luminosa luna llena nos sonreía entre soñadora y picarona. Bien, esto no es sino unos pequeños ejemplos ilustrativos de la importancia lunar sobre el ser humano.

La luna representa la energía femenina de la misma forma que el sol es la masculina. Eso no quiere decir que por el hecho de ser mujer ya estamos afectados por las características lunares, sino todo lo contrario. Ya se trate de hombres o mujeres todos tenemos energía masculina y femenina en nosotros, de la misma forma que tenemos un lado derecho y un lado izquierdo. Se llama armonía al hecho de equilibrar ambas energías en un centro unico llamado espíritu. Ese es realmente nuestro autentico objetivo de vida.
En el cuerpo humano aquellos organos que son contenedores de flujos están considerados como ying o energía femenina. Mientras que los Yang o evacuadores son masculinos; tal es el caso de vejiga, vesícula biliar, intestino grueso y la próstata. Todo lo que se relacione con la reflexión, intuición, el pasado y la interiorización, el miedo, los límites, o la tristeza, ya sea referido a la personalidad o a la forma de actuación en la vida, es energía femenina. Por el contrario, la energía masculina al estar representada en el sol se manifiesta en todo lo que va hacia el exterior, como puede ser la palabra, o la eyaculacion, la actividad, la circulación sanguínea, o la violencia. Cuando hablamos de energía masculina o energía femenina nos estamos refiriendo a estas características que son las que determinan el temperamento humano.

En la vida, el simbolismo de la luna se manifiesta en el interior de las casas, en las cuentas corrientes de los bancos, en los electrodomésticos y en la Tierra, es decir todo aquello que indique un contenedor un receptáculo de un tipo de energía esta encuadrado en el aspecto femenino de las cosas. Evidentemente la espiritualidad, las técnicas de meditación, la memoria, y la clarividencia son energías tan netamente femeninas como el útero materno.

Es muy importante poder entender la polaridad de las energías y la influencia de la luna sobre toda la vida a fin de poder adecuarnos mejor a ellos en vez de actuar contracorriente. Cuidado, no se trata de someternos a los efectos planetarios, ni de pensar que la astrología es determinante, o por el contrario declararnos rebeldes sin causa pretendiendo demostrarnos que "esas cosas a mi no me afectan" colaborando así con nuestro Ego tan dispuesto siempre a engordar a costa de hacernos sufrir. La naturaleza emana una energía los astros vibran y nosotros también. Así que en vez de actuar como el salmón que sube río arriba cuando en realidad si se dejara llevar por la corriente llegaría antes al mar, la propuesta es: conoce el funcionamiento de la energía y alíate con ella, llegaras mas descansada y obtendrás mejores beneficios.i queremos incorporar conscientemente la vibración lunar en nuestra vida, tendremos que tener en cuenta los siguientes ciclos:

Luna nueva: Comienza en el primer día de ausencia de luna. La carencia de luna significa ausencia de energia femenina, por consiguiente el consejo es no comenzar nada. Sabemos que hay niños que han nacido en luna nueva, pero eso no es indicio de nada salvo que esta vida será dificil engendrar hijos y posiblemente dediquen su vida a un ideal superior, pero esto asi dicho es aventurarse mucho hay que ver otros muchos aspectos de una carta.

Cuarto creciente: Es la distancia en tiempo entre luna nueva y luna llena. Hay personas dislexicas que les crea problemas diferenciar la luna creciente y la menguante. Existe un pequeño truco que me enseñaron el el colegio hace ya muchos muchos años . Separar los dedos pulgar e índice (mano derecha) y cerrando un ojo tratar de enfocarlo sobre la luna. Veremos que coincide la forma de la luna con la posición de estos dos dedos. En cuarto creciente la froma de la luna es la de una D.

Significado:

Es tiempo de sembrar de desarrollar de comenzar algo nuevo. Todo aquello que queremos que aumente o mejore deberá ser trabajado en estas fechas. Podríamos llamarlo periodo de incremento.

Tareas a realizar en cuarto creciente :

- Podar plantas (rosal) para fortalecerlo y que florezca a su tiempo fuerte.

- Cortar el pelo y uñas.( si queremos que crezcan fuertes )

- Boda o vivir en pareja. Tratar de evitar por todos los medios una boda en menguante.

- Abrir una cuenta corriente en banco.

- Ir de compras para reformas de casa o mejoras personales.

- Sembrar semillas.

- Comienzo de estudios cursos o clases

Hay otra faceta o subdivisión porque este periodo también es llamado la mitad luminosa que va desde menguante a creciente. Durante este periodo cuanto mas tiempo estemos cerca de la luna será benficioso para nosotros . Es buena epoca si queremos aadquirir fama o prestigio, por lo tanto favorable para campañas publicitarias, Inagurar un negocio, realizar celebraciones, dar conciertos, en fin todo aquello que requiera afluencia de publico y prestigio....

Luna llena : Es tiempo de recogida de frutos sembrados en cuarto creciente de la luna anterior. No es bueno comenzar nada ya que la energia ha llegado ya a su maximo exponente por consiguente comienza la merma .

Cuarto Menguante:

Es el ciclo que se origina a partir de luna llena aunque en realidad, cuando la luna entra en fase de llena se puede decir que YA ha comenzado el declive. Nada que esta completo es posible de mejora sin una disminución previa. Si mantenemos el ejemplo anterior para los dislexicos, en este caso la posicion de los dedos seria lo mismo pero con la mano izquierda, con lo cual la forma de la luna seria una C.

Dicen que la luna es engañosa, y confusa ; curiosamente en este caso las formas del astro son exactamente contrariasa sus fases; es decir, la C es decreciente mientras que la D es la fase de luna creciente.

Es el momento adecuado para realizar cosas que queremos que desaparezcan de nuestra vida, o que disminuyan, por consiguiente le llamaremos periodo de merma.

Tareas a realizar en cuarto menguante :

-Comenzar una dieta adelgazante.

-Dejar de fumar

- Realizar una operacion quirurgica.

-Iniciar trámites de divorcio.

-Reformas de casa (supone tirar cosas viejas). La compra de electrodomésticos, por ejemplo aunque es un gasto evitable en este ciclo es un bien de la casa y reduce el trabajo domestico y además eliminan suciedad.
Hay que tener en cuenta que la merma no solo es de bienes físicos sino que también interviene otros factores. Por ejemplo un electrodoméstico deteriorado puede causas daño que aumentarían el gasto en arreglo de desperfectos, por lo que se considera un trabajo propio de cuarto menguante. En general todo gasto referido al domicilio ya sea por compra o reformas se considera de interiorización y por consiguiente el cuarto menguan es el periodo correcto.

Hay otra faceta o subdivisión porque este periodo también es llamado la mitad oscura, ya que cubre desde el comienzo de cuarto menguante hasta la culminación de cuarto creciente. Así pues, también es favorable la ocultación de una idea que aun no esta clara, el comienzo de una relación clandestina, o la firma de un contrato laboral. Los magos a veces debemos realizar algún ritual determinado en estas épocas e incluso hay trabajos que es necesario que se produzcan en el final cuarto menguante, para que sea oculto y funcione. Una limpieza astral deberia hacerse en cuarto menguante, lo mismo que una limpieza de casa, mientras que una tirada de tarot seria en cuarto creciente ya que se trata de mirar hacia delante, de abrir puertas.
3 - Los ciclos de la luna en la cabala
Artículo creado por Esquina Mágica. Extraido de: http://www.esquinamagica.com/articulosombras.php?id1=2&id2=32&idar=93
29 de Noviembre de 2006
< anterior | 1 2 3

Cuando yo era estudiante de astrología cabalística, un día el profesor nos hablo de los "ciclos de realización de la luna". Quiero relatar esto porque durante mucho tiempo me dedique a investigar esta posibilidad con buenos resultados y quizá alguno de los lectores le interese practicarlo.

En cabala el 4 es el numero de IAVE (yod he vav he),y curiosamente en astrología hay 4 elementos y cada uno tiene 4 signos de ese elemento. Asimismo la vida biológica pasa por 4 fases: nace, crece, se reproduce y muere. La luna tiene 4 fases y bueno muchas cosas mas relacionadas con el 4 que os sugiero observéis. El ciclo de realización consiste cumplir objetivos en ciclos de 4-16-32 meses. No es un galimatías cabalístico, sino una periodicidad.

Veamos, si queremos obtener algo concreto deberíamos comenzarlo a ser posible en un cuarto creciente como hemos dicho, a partir de ahí, cuando se cumpla el 4º mes se habrá completado la primera fase de nuestro proyecto que es la semilla o YOD. Es decir el proyecto estará en sus inicios y posiblemente vaya lento, cosa por otra parte adecuada, ya que un crecimiento rápido en esa etapa no es bueno; si el proceso se acelera, se puede malograr por prematuro. Una semilla hay que regarla para que crezca, abonarla y procurar que la tierra no se encharque para evitar que se pudra. Los próximos 4 meses siguientes serian la fase HE de interiorización, así pues esta es una etapa de mucha observación, de reflexión sobre los medios a utilizar para obtener nuestros logros, de investigar si las circunstancias son las correctas y si hemos establecido los cauces adecuados.

La tercera fase es VAV o florecimiento. Si todo se ha trabajado correctamente la semilla primera ha echado raíz y ahora el tallo esta sobre la superficie de la tierra a la vista de todos. En esta etapa nuestro proyecto debe estar ya manifestándose en la vida, es decir aquello que comenzamos hace 8 meses ha madurado y progresado. El 4 periodo seria HE (segundo HE) y es el hijo o los frutos, completándose así el ciclo 16 es decir un año y medio. Pero al mismo tiempo todo tiene una consecuencia y nada es estático, así que una vez logrado el objetivo deseado, comenzaría la fase YOD de las consecuencias de ese logro y así sucesivamente hasta realizarse el ciclo completo que son los 32 meses.

Durante mucho tiempo yo me regí por ese principio y funciona. Claro que no es preciso año y medio para conseguir determinadas cosas, podemos minimizar pero siempre en base de 4. Por ejemplo si a mi se me ocurriera dejar de fumar, cosa que parece estar de moda, me lo propondría en un cuarto menguante. Mi primer paso seria controlar el tabaco que fumo durante un periodo establecido e inamovible, pongamos que un mes. El objetivo seria que al concluir ese periodo, yo estaría preparada para el proceso de desintoxicación y no fumaría ya más. El segundo mes realmente iría comprobando como me sentiría, que tipo de secuelas, si comía mas o menos etc e incluso que técnicas de relajación o terapias serian las adecuadas para apoyar la toma de decisión...Estaría interiorizando lo superfluo del habito y la dependencia creada, etc...y cuando entrara en el tercer mes, sencillamente habría dejado de fumar; todo mi entorno habría comprobado el hecho y habría sido comentada la liberación. El cuarto mes, empezaría sentir que respiro mejor, que he recuperado olfato, que dispongo de más efectivo para mis caprichos, ya que no hay que prever fondos para tabaco. Esta fase seria ya la culminación de la primera etapa del proyecto que es dejar de fumar, pero a su vez, se estaría comenzando una nueva etapa consecuencia de las anteriores y más importante aun. Es decir es como una cadena, y los ciclos pueden ser mínimos como el que hemos puesto de ejemplo. También podemos dividir el mes en 4 fases y crear así mini-ciclos que irian de luna a luna.

Bien esto es algo así como el manual del aprendiz, lo se y parece una complicación, pero no es tanto. Si comenzamos tomando conciencia de los efectos de la luna en nuestra vida y nos involucramos en ellos positivamente, poco a poco iremos acoplando nuestras actuaciones a las fases lunares y veremos como el camino se abre y nos facilita nuestros proyectos, o cuando menos, estaremos adecuándonos al funcionamiento cósmico y nos dejaremos fluir por la corriente de vida. Y eso siempre es beneficioso.

Deseamos de todo corazón que estos apuntes os resulten de utilidad en vuestra vida, y beneficien a todos los seres.

SIMBOLISMO DE L A LUNA

Se han atribuido siempre al influjo de la Luna las condiciones de nuestro sistema nervioso. Locos, epilépticos y neuróticos están realmente más agitados en los días de Luna llena, mientras que la siniestra figura del “Iobizón” se presenta precisamente en esta fase lunar, que parece tener el poder de desencadenar el instinto más cruel en lugar de la razón.

En los tiempos de los griegos y los romanos, se creía comúnmente que algunos hombres podían trasformarse en animales y que, en las noches de Luna llena, otros se trasformaban en lobos a causa de prácticas mágicas negativas o por efecto de entidades malignas que se adueñaban de su voluntad.

Según la leyenda narrada por Ovidio en las “Metamorfosis”, un día Licaón, queriendo poner a prueba la omnisciencia de Júpiter, le ofreció un plato de carne humana en lugar de carne animal. Sin embargo, Júpiter no se dejó engañar y, muy ofendido, se vengó trasformando a Licaón en lobo: “Inútilmente él intentó hablar; pero desde ese momento sus fauces se cubrieron de espuma y tuvo sed sólo de sangre. Vagando entre los rebaños, deseoso de matar, los vestidos se le trasformaron en pelos y los miembros se le torcieron.

Anciano de aspecto como antes, rabioso por verse así, sus ojos centelleaban salvajemente, era el retrato de la locura”.

Sensitividad y locura, nacimiento y muerte, están estrechamente vinculados con el símbolo lunar.

Civilizaciones como la india, la griega o la irania pensaban que la Luna acogía a las almas a la espera de una nueva encarnación y ciertos animales como los delfines, dragones, serpientes, lechuzas y otros estaban asociados a la simbología del agua, a la magia y la fertilidad.

Si en el pasado algunas fases lunares eran consideradas portadoras de mal y de muerte, actualmente la cosmobiología está profundizando en la indiscutible relación que existe entre el comportamiento agresivo del hombre y de los animales y la periodicidad lunar.

La psiquiatra A. L. Lieber ha conducido un estudio sobre las “manifestaciones criminales y las fases lunares, observando que muchos delitos con trasfondo sexual ocurren en el curso de la Luna llena o de la Luna nueva. En efecto, parece que la energía lunar puede alterar el campo electromagnético humano, además del terrestre. El ser humano, así como la superficie de nuestro planeta, está compuesto por el ochenta por ciento de agua, y por consiguiente responde, aunque en distinta escala, al fenómeno de la atracción lunar. Así como la Luna hace subir el agua de los océanos, del mismo modo es capaz de producir un fenómeno de “alta marea biológica” que puede desequilibrar la estructura psicosomática del individuo, el cual, si ya está predispuesto por determinadas influencias en su mapa natal, puede desarrollar un estado general de alteraciones psíquicas y físicas que desemboquen en comportamientos aberrantes o locura homicida.

La luna como símbolo de inestabilidad y locura. Mitología. Simbología antigua. Simbolismo de la luna.

Deimos (satélite natural)

Deimos (satélite natural)


Deimos (del griego Δείμος, «terror») es la más pequeña y externa de las dos lunas de Marte, llamada así por Deimos, de la mitología griega.

Descubrimiento

Las dos lunas de Marte; Fobos y Deimos, fueron descubiertas por el astrónomo americano Asaph Hall. Fue el Maestro de Ciencias de Eton, Henry Madan (1838-1901), el que sugirió nombrarlas de esa manera, atendiendo al libro XV de La Ilíada, en el cual Ares invoca al miedo y al terror.

Deimos fue descubierta el 12 de agosto de 1877, aproximadamente a las 07:48 UTC.

Características

Deimos es probablemente un asteroide, cuya órbita fue perturbada por la gravedad de Júpiter, de manera que fue capturado por Marte, aunque esta teoría aún se halla bajo cierta controversia. Como la mayoría de los cuerpos de tamaño comparable, Deimos posee una forma muy irregular, y mide 15x12x10 km.

Deimos se compone de roca rica en carbono, muy similar a los asteroides de tipo C (condrita carbonácea), y de hielo. Posee cráteres, pero su superficie es notablemente más lisa que la de Fobos, debido al llenado parcial de sus cráteres con regolito.

Visto desde Deimos, Marte sería 1000 veces más grande y 400 veces más brillante que la Luna llena vista desde la Tierra, ocupando 1/11 de la anchura de un hemisferio celeste.

Visto desde Marte, Deimos tiene un diámetro angular no mayor de 2,5', de modo que a simple vista aparece como una estrella. En su momento de más brillo ("luna llena") se ve más o menos igual de brillante que Venus desde la Tierra. En el cuarto creciente o menguante sería tan brillante como Vega. Cuando Deimos pasa por delante del Sol, su diámetro angular es sólo unas 2,5 veces el diámetro angular de Venus durante el tránsito de Venus visto desde la Tierra.

Al contrario que Fobos, que orbita tan rápidamente que de hecho sale por el Oeste y se pone por el Este, Deimos sale por el Este y se pone por el Oeste. Sin embargo, el periodo orbital de Deimos (aproximadamente 30,5 horas) excede el día solar marciano (unas 24,5 horas) por tan poco tiempo que pasan 2,7 días desde la salida hasta la puesta, para un observador ecuatorial.

Debido a su órbita, que es relativamente cercana a Marte y con sólo una pequeña inclinación respecto al ecuador marciano, Deimos no puede ser observado desde latitudes marcianas superiores a 83,7º. Sin embargo en las mejores oposiciones (como en los años 2003 y 2005) puede ser capturado con cámaras CCD en sus mayores elongaciones.

Curiosidades

En el libro Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift describe el gran conocimiento astronómico existentes en el imaginario país de Laputa. Uno de los pasajes pareciera adivinar la existencia de las dos lunas marcianas: "Asimismo han descubierto dos estrellas menores o satélites que giran alrededor de Marte, de las cuales la interior dista del centro del planeta primario exactamente tres diámetros de éste, y la exterior, cinco; la primera hace una revolución en el espacio de diez horas, y la última, en veintiuna y media; así que los cuadros de sus tiempos periódicos están casi en igual proporción que los cubos de su distancia del centro de Marte, lo que evidentemente indica que están sometidas a la misma ley de gravitación que gobierna los demás cuerpos celestes".

Enlaces externos [